02.28.08
Reparacion en un banco belga
Ayer la hija del jefe (RR.HH.) me dice que hoy tengo que ir a un Dexia (banco Belga, de esos que tienen edificios de 40 plantas y salas de videoconferencias supermegatecnológicas made in by nosotros, el circo del terror) en Bruselas. Al parecer la persona “responsable” le dijo que el problema era “no-sé-qué”, pero cuando yo llamé a la persona “responsable” en cambio me dijo “no-sé-cuánto” (nada que ver con “no-sé-qué, por supuesto). Poniendo los ojos en blanco me dispuse a buscar los planos de la sala de conferencias del banco en cuestión y la última versión de la programación. En la carpeta “Plans” había diferentes cosas con nombres como Plan, plan_old y un sinfín de archivos más. Buen comienzo. Luego busco la programación, y comparo los archivos backup del servidor y los del portátil que usamos para ir a arreglar-cosas. En el servidor hay una versión 2 de enero del 2008 y en el portátil una versión 3 del 2006 y una versión 4 del 2005. Si lo de antes era un buen comienzo, esto es ya el no va más.
Total, que hoy por la mañanita me voy a Bruselas, al Dexia en cuestión, con un portátil del año de la guerra que casi va a pedales (el único con puerto serie de toda la empresa) y una maleta de herramientas que pesa más que yo a arreglar dios sabe qué.
Tras hora y media de camino para recorrer 28 míseros kilómetros (el anillo de Bruselas por la mañana es terrorífico) llego al Dexia. La persona “responsable” en vez de ser el típico tío ridículo de traje es un tío ridículo sin traje. Subimos a la sala. Al llegar compruebo que en realidad el problema son dos: “no-sé-qué” y “no-sé-cuánto”. Tengo el presentimiento de que esto no va a ser una visita rápida.
El primer problema es más o menos sencillo, es sólo cambiar la programación y me lleva poco más de media hora. El segundo ya es más peliagudo, porque tengo que tratar con unas máquinas (usadas en traducción e interpretación) con las que no he tratado en mi vida. No hice el curso básico, pero sí el avanzado, el año pasado, en Neerlandés (la casa por el tejado y los cimientos para el año que viene si toca). En en diploma me han puesto mal el nombre, y así debe ser, porque no sé nada del tema.
La persona “responsable” me dice que no le mola la configuración actual (esa era la “avería”). Le pregunto si siempre estuvo así o cambió de “repente”. Dice que no sabe, que la persona “responsable” habitual está de vacaciones y que él lleva poco tiempo por allí. Perfecto, me digo yo. La persona “responsable” temporal decide entrar a la acción e ir a buscar un traductor que va por allí a menudo a las conferencias, para preguntarle que como suele estar más o menos la configuración. Bien, me digo yo, por qué no invitamos también a la madame de recepción para preguntarle si le parece bien la disposición de los muebles?.
Me dispongo a cambiar la configuración del sistema en el ordenador que se instaló allí para tal efecto. Pero, uy, problema, el ratón ha desaparecido. Como en ese momento estoy sola, “robo” un ratón de otra sala (Spanish method).
Al cabo de un par de horas, con el estómago ya en el suelo, y la persona “responsable” comiendo galletas con la boca abierta (vale, yo mangué un par de ellas también al más puro Spanish style) y creyendo que mi misión estaba cumplida, la persona “responsable” me anuncia un “problema sorpresa”. Yo dispuesta a cagarme en todos sus muertos le muestro la mejor de mis sonrisas y una mirada de cordero degollado mientras escucho la nueva noticia.
Casi una hora después salgo del banco, y una maldita hora después consigo salir de Bruselas (puto tráfico, puto GPS que se pierde, puta Bruselas) y me encamino al curro, donde me espera la fauna local, compuesta por el Tacones, Spider Cuchon y otros que aparecerán en próximos capítulos.






