02.26.08

Finde de swing

Publicado en Circo del terror, Finde moments, Swing a 7:39 pm por La Petite en Belgique

El finde no ha estado mal, después de todo, y se ha debido a una cantidad moderada de fiesta y una cantidad no moderada de swing.

El sábado evening tenía el cumple de Vivi, al que me llevé al impresentable de Jim Carrey para que conociera gente nueva (pobrecito, es nuevo en el lugar) y pudiera practicar su español (es de Brasil). Estuvo muy bien volver a estar con mis amigos de Chile, volver a ver a Pedrito después de dos meses (que estuvo en Chile), charlar relajadamente, comer en abundancia y beber buen vino tinto chileno (no conozco un vino chileno malo, ni los baratos). Éramos unos cuantos, incluso gente que yo no conocía, pero el ambiente fue muy relajado y divertido, con más de una conversación interesante. La salida posterior estuvo bien pero tampoco pa tirar cohetes. Antes de darme cuenta tenía a Jim Carrey encima. Luego confesó el caradura que tiene algo así como una novia. Para darle unas hostias. Por qué será que últimamente los hombres con pareja formal o más o menos formal o que al menos llevan algún tiempo juntos, me ven como vía de escape, amiga para hablar de los problemas y mujer a la que tirarse? Qué pasa? Que sus novias son unas frígidas y se dan cuenta ahora? o es que en la variedad está el gusto? En fin, estoy hasta el moño de atraer a esta clase de individuos, estoy harta de ser “la otra”.

Para colmo el caradura me ha mandado un mail ayer por la noche, diciéndome que a ver cuándo hago tortilla española y lo invito. De verdad que a algunos hombres les faltan algunas neuronas. Por suerte, me importa un bledo. Que le den, pero que no me meta en su mierda si le va mal con su chica. Que ya me conozco el percal.

Por suerte, y para equilibrar, como decía antes, tuve grandes cantidades de swing. Resulta que los jueves por la tarde tengo clases de swing (Lindi-Hop en realidad) aquí en Lovaina. Las da una pareja que vive en Antwerpen y que dan clase 4 días a la semana en 4 sitios diferentes de Bélgica. Lo divertido es que además hacen actividades como clases extra algunos fines de semana como clases de otros bailes relacionados o fiestas swing un domingo al mes, en las que nos reunimos los alumnos de las 4 localizaciones en las que dan clase. Son fiestas para “poner en práctica” lo que se ha ido aprendiendo a lo largo del mes. Las primeras son un poco frustrantes porque aún se carece de soltura, pero después de un tiempo, el swing se convierte en el mejor antídoto contra la depresión.

El sábado antes del cumple me fui a Bruselas a unas lecciones de West Cost Swing y Boogie Boogie. Y el domingo había fiesta Swing en Gante. El domingo me sentía vaga, sin muchas ganas de ir (Gante queda a casi una hora en coche), añadiendo que me pasé todo el finde pegada al teléfono y al ordenador para echarle una mano a mi compañero que está en Argelia. Finalmente, y dado que había pagado la entrada, me puse mona y salí disparada.

Y no me arrepentí. Fui sola, pero allá me encontré a gente de las clases de Lovaina y gente que fui conociendo en otras fiestas/actos. Lo bueno es que hay gente de todas las edades y tipos (en serio, hay gente muy peculiar) y es agradable cambiar del ambiente de siempre. Me lo pasé en grande, bailé como una descosida con 9, 10 (?) tíos diferentes, sudé, reí, hice equilibrios, giré a toda velocidad y conocí más personas. Es emocionante estar en ese ambiente, música diferente a la que pueden pinchar en cualquier sitio, la posiblidad de bailar con música en directo y ver que el swing sigue vivo a través de todas esas personas (de entre 17 y 80 años, jaja) que se reunen una vez al mes para bailar, reir y vestirse estilo años 40.

Aquí abajo tenéis a mi amigo Antoine y su pareja habitual de baile, dos seres realmente carismáticos. Antoine, por cierto, es una máquina, cuando me saca a bailar nunca se conforma con una sola canción :D

Antoine

P.S.:Y hoy me voy a cenar a un hindú a Bruselas con unos conocidos de Couchsurfing, una gran iniciativa. Viva!