Buenos dias. Antes de nada, agradeceros los animos que me estais dando. Es verdad que la cosa no es para ponerse melodramtica, pero paso demasiadas horas sola (es lo que tiene vivir sola en un pais extranjero) y a veces es dificil mantener la cabeza fria.
Ayer ya comunique que no recibi en TODO el dia el sms con la localizacion del mercadillo. Con un ligero mosqueo y un pelin de ansiedad me dirigi a casa de Pedrito, alias el cuartel general, para poder estar entre personas amigas y evadirme un poco. Al llegar veo que ambos integrantes del matrimonio estan en casa, acompanhapados por Nhatito, una de las tres bestias del squash y companhero de curro y uno de los mejores amigos del Ken.
Me preparo una infusion de una hierba rara chilena que no conozco que aplaque mis nervios y tras menos de media hora y habiendo guardado silencio durante dos semanas, comienzo a cantar. A la primera frase que suelto, sin especificar nada ni nadie, el Nhato me pregunta: “que paso con el Ken?”. El matimonio se rie y veo miradas de complicidad. Bien, veo que son buenos amigos y han estado atentos a todas las jugadas. Lo que me sorpendio fue la certeza del Nhato, que hace dias que no veo. Pero claro, luego me explica que el Ken ha dejado “caer” cosas en el curro, del tipo “ah, que tal esta la Chica? Sabes algo de ella?”. Decir que si el apodo Petite me lo puso mi jefe, los chilenos siempre me llamaron La Chica (vale, soy baja, pero no tanto: 1.58 y 48 kg).
Les cuento la jugada del mercadillo y el sms, y Nhato asegura que Ken es un tio super legal y puntual, y que si no me escribio fue por ALGO. Yo no las tengo todas conmigo y decido que, aprovechando que no estoy en mi casa sola agonizando, es mi tarde para lamentarme (un poco nada mas). Todos concuerdan en que el Ken es un tipo excelente pero un poco raro, como casi todo belga de pura cepa. Que es timido, y esos silencios raros los tiene con TODO el mundo. Que es capaz de estar con uno de sus mejores amigos y largarse a casa porque tiene que hacer la cama, limpiar o simplemente dormir. Que es raro y ya esta, que tan solo hay que querer comprenderlo. Cabe decir que estas informaciones privilegiadas me hacen sentir mucho mas tranquila.
Nhato finalmente decide que quiere saber algo del Ken y lo llama por telefono mientras yo decido que me voy a pirar y que no le diga que estoy ahi. El Ken explica que esta en la lavanderia y que aun le queda un rato. Nhato le dice que se pase, que necesitan a alguien mas para jugar al poker y que es posible que yo vaya (Argh!).
A la media hora suena el timbre y ninguno de los presentes hace ademan de mover un pelo. Yo tirada en el sillon y agarrada firmemente a mi taza los miro y digo que yo no salgo a abrir ni jarta de vino. Siguen sin moverse y me miran fijamente. Bien, vale, de acuerdo, vamos a echarle narices al asunto y a ver si aclaramos las cosas. Salgo a abrir y ahi tengo plantado ese 1.92 con la bolsa llena de la ropa limpia. Con gran esfuero intento mostrar la mejor de mis sonrisas. Me mira raro y lo primero que me suelta es: “Al final no viniste!” (eehhh, creo que me he perdido un capitulo importante). Me quedo alli en la puerta petrificada. “No recibi ningun mensaje tuyo”. “What? Whaaat? Whaaaaaaaat?”. Con cada what abria mas la boca y los ojos. “Que no, que no recibi nada”. Sin atreverse aun a entrar y con la bolsa de ropa al hombro saca el movil del bolsillo y me muestra el mensaje enviado. Ahi si que se me abrieron a mi los ojos! Malditas telecomunicaciones (y eso que yo soy teleco, pero requetemalditas telecomunicaciones, el sms fue enviado pero nunca llego).
Al final jugamos poker. Cabe decir que odio los juegos de cartas y no tengo punhetera idea de naa, y estaba cansada y queria irme pronto a casa. En la primera mano me tocan dos ases y dejo a Pedrigo y al Nhato sin NADA. Solo quedamos Vivi, el Ken y yo. Yo, por supuesto, deseando perder pronto toda la cantidad de dinero (fichitas de colores de las que nunca recuerdo el valor) para irme a dormir.
A la hora el Nhato se va. Su novia esta en Chile y hablan todas las noches por Skype. No se como rayos lo hago, pero el Ken tambien se queda sin blanca. Solamente quedamos las dos mujeres. El Ken se pone a mi lado (paece que por fin le echa valor) y me echa una mano con el juego, mientras me llama La Chica con ese acento suyo belga (que raro se me hace).
Acaba el juego. Pierdo, pero contenta, porque ya es mas de medianoche y quiero irme a dormir (el Ken tambien hace rato que no hace mas que bostezar y es raro que aun no se haya pirado). Recojo los bartulos y decido irme. El Ken me imita y salimos. Cojo mi bici, le cuento mi historia de la lavanderia y llegamos a su casa (a 10 metros del cuartel general). Se para, me mira y se acerca. Se decide a darme un beso y mientras se acerca me pregunto donde ira a aterrizar esta vez. Pero parece que el Ken se ha llenado de valor y me besa en los labios. Me abraza timidamente y es entonces cuando yo entro en accion.
Le digo que si hace algo interesante esta semana que me avise. Dice que primero tiene que recuperar todo el suenho acumulado y despues ya vera. Monto en la bici y sigo el camino hacia mi casa con una sonrisa de oreja a oreja y empezando a enteder a este raro pero legal individuo 