03.27.08
Melancolia y buscando desesperadamente a Larduin
No se si es la lluvia o el estomago pesado (hoy he comido mierda del frituur con los chicos) o la musica que me he puesto para currar o que de repente haya aterrizado en el blog de un viejo amigo del que hace poco mas de dos anhos que no se nada.
Lo conoci hace unos 4 o 5 anhos (?) en la STE. La ultima vez que supe de el yo mantenia un blog deprimente en el que reflejaba toda la mierda en que me veia envuelta: la reciente desaparicion-partida de mi padre, la muerte de mi abuela, la depresion de mi madre, el paro, la carrera y la decision de venirme.
Pero hace algo menos (creo que fue poco antes de venirme) que una amiga en comun me trajo un regalo que el le dio para mi: su espada de kendo. Aun recuerdo el anillo que me regalo, y que acabo bajo uno de los asientos del coche hace ya mucho mucho tiempo (en uno de esos recovecos que se tragan las monedas y nunca mas vuelven a aparecer).
El, en la distancia, me acompanho durante mucho tiempo por estos caminos de la vida. Intercambiabamos largos mails contandonos como nos iban las cosas y a menudo encontrabamos consuelo en el otro.
Larduin, donde estas?
Necesito un diccionario
No ya un manual, sino un diccionario. Ha llegado el momento en que ni los servicios linguisticos y psicologicos de Arroaz a la 1 de la manhana son suficientes. Necesito un diccionario!
Eso estaba pensando yo esta manhana al levantarme 10 minutos tarde, preparar la mochila para ir despues a jugar al squash con el Ken y unos amigos y enfrentarme al accidentado desayuno. Resulta que salgo de la ducha y pongo la cafetera al fuego (adoro las cafeteras italianas). Me visto y cuando el cafe y yo estamos listos cojo una taza y saco un brick de leche de la nevera. Vierto leche en la taza para calentarla (me gusta el cafe muuuuuy corto de cafe y muuuuuuy largo de leche) y veo que lo que sale es un mini-chorrito. En cambio noto que el brick pesa bastante. Eh, que pasa aqui? Pues que desde que limpie la nevera y dejo de tener esa capa de hielo de 6 cm, puedo demostrar que la teoria es cierta, que ahora la nevera trabaja mucho mas eficientemente y mi leche estaba congelada! Abro la alacena en busca de otro brick (es rematadamente tarde) y veo que no hay. Ay, recuerdo que hice la compra hace dos dias y los 4 bricks de leche siguen en el maletero del coche (total, con el frio y el poco sol que tenemos estos dias, estan ahi mejor que en casa). Pues yo sin desayuno no me voy! Abro el brick con unas tijeras y echo los pedacitos de hielo en la taza. Al micro. Me paso de tiempo y esta tan caliente que no hay quien lo beba. Buen comienzo tenemos hoy.
Pues entre las prisas, la mochila del squash y la leche-hielo-ardiendo pensaba yo que necesito un diccionario, y no solo para mi jefe (esta semana esta de vacaciones en Francia y esto esta de lo mas tranquilo) cuyo ingles es un tanto macarronico (para decir “we have to start to be sure of…” el dice “we must becomes to are sure of…“, por poner un ejemplo) sino para poder entender a uno de los protagonistas de este blog y que pueda seguir en el reparto: el Ken.
Hace dos dias por la noche manteniamos una interesante conversacion por msn (entre Arroaz y el Ken duermo muy poco, snif) sobre los miedos que tenemos todos, sobre las ansias de ser aceptados y sobre lo que significa conocerse y aceptarse uno mismo. Al parecer el Ken tiene bastante de eso llamado miedo. El cree que uno de sus grandes problemas es que la gente lo acepte, en especial las chicas. Que el esta feliz consigo mismo, pero claro, como se da tan poco a conocer, pues por ciencia infusa la gente no va a poder descubrir la gran persona que es. Y que sigue trabajando en eso de conocerse a si mismo, cosa que no se le da muy bien, y en aceptarse. Mi experiencia me dice que eso es cuestion de tiempo. Yo a su edad no tenia ni punhetera idea de quien era ni de lo que queria, y lo de aceptarme lo llevaba un poco mal. 7 anhos despues la cosa ha mejorado mucho. Asi que le dije yo, paciencia, que es la madre de la ciencia.
Ayer yo tenia un curso especial de swing en Bruselas. Digo especial porque era de un baile nuevo que no conocia e iban a empezar desde cero, con lo que cualquiera podia ir. Al Ken le entusiasmo la idea, y dijo que si acababa con no-se-que que tenia que hacer ayer (algo de un poster), que vendria. Le mande un mail por la manhana diciendole que si iba mal de tiempo, que lo esperaba, que no habia porque llegar puntuales. Y si no, pues otro dia, o mas tarde o el jueves (hoy), refiriendome a que ya lo veria en la cancha de squash. A eso de las 5 y pico me contesta diciendo que va mal, lento y que lo del swing va a tener que quedar para otro dia, que mas tarde quizas podemos vernos un rato, pero que el jueves despues del squash no baila ni de conha porque queda muy cansado. Y quien dijo nada de bailar despues del squash? Veo que la comunicacion es fluida… :-/
Lo llamo al salir del curro, para darle animos y ver si hay posibilidades de verlo mas tarde. Me dice que si no vuelvo muy tarde de Bruselas que si, que le apeteceria verme.
El curso de swing esta bien, pero yo estoy ya agotada y empiezo a no coordinar bien. A eso de las 9 hacemos un descanso y lo llamo. Aun queda hora y media de swing, pero si el esta libre pues paso y me acerco a hacerle una visita. Con una voz de ultratumba me contesta y me dice que sigue con las correcciones del puto poster. Se le ve concentrado. Una vez mas no se lo que me quiere decir (una cosa es contarlo aqui y otra cosa es oir las frases inconexas que me suelta al telefono). No se si significa que luego puedo ir un rato, pero mas tarde, que hoy va a trabajar hasta las 1000 y no puede verme, que realmente no quiere verme, que agradece que le haya llamado o que le estoy molestando y se siente presionado. No se que es lo que quiere decirme. Vamos, que entiendo las palabras y las frases, pero el chaval es tan escueto que no soy capaz de leer entre lineas. Pos nada, ya nos veremos manhana, no? (pruebo suerte, a ver si era esto lo que queria decirme). En una hora puedo estar en Lovaina, pero tampoco quiero molestarte (sigo probando suerte). Animo y hasta manhana. Cuelgo con la impresion de ser una pesada-agobiante-egoista-que-no-se-entera. Le mando un sms de animo y sigo bailando.
A las 10 y media acaba el curso y me voy arrastrandome hasta el coche. Llego a casa, como algo, me conecto y me desahogo un poco con Arroaz. Al final se me hace tarde otra vez. Le mando un sms de buenas noches y buenas intenciones y me voy al sobre.
Decir que no ha contestado a ninguno de mis sms, pero creo que eso es algo normal en el. Hasta que no esta seguro de que contestar no abre la boca ni manda ningun mensaje ni dice nada que lo ponga en evidencia o lo comprometa. Pues me estoy cansando de caguetas, que yo tambien tengo miedo, joder. Hemos quedado para jugar hoy, y el sabado se viene a conmigo a la fabrica de Stella Artois (cerveza) a la visita que CouchSurfing ha organizado. Pero asi y todo sigo sin tener las cosas claras. El chaval parece que quiere (a veces hasta deja el miedo aparcado y dice cosas bonitas) pero es dificil tirar una de la situacion y no recibir feed-back o recibir un feed-back que no lo entiende ni el pupas.
Estoy cansada y no entiendo nada ![]()
03.25.08
Fenomenos para-primaverales
Ayer estuvo nevando intermitentemente casi toda la tarde. Por la noche, poco rato despues de que el Ken se fuera a su casa despues de ver Lawrence de Arabia, y cuando yo ya estaba a punto de meterme en cama, veo que vuelve a nevar, pero esta vez los copos tienen el tamanho de una moneda de 2 euros. Espero que la nevada no le haya cogido por el camino y le haya dado tiempo a llegar a casa.
Esta manhana mi coche tenia mas o menos la misma pinta que mi congelador: una capa de 10 cm de nieve, y con sol. Al llegar a mi trabajo, 40 minutos despues, aun conservaba buena parte del manto blanco. La carretera estaba mas o menos bien, pero justo la carreterita que da a la entrada de la empresa y todos los accesos estaban llenos de nieve y digamos que hice unas cuantas eses antes de conseguir entrar por la puerta principal. El aparcar fue otro show, ya que mi zona es en cuesta y estaba LLENA de nieve.
Creia yo que la primavera habia llegado hace 4 dias, pero parece que lo que acaba de llegar es el invierno. Y yo creia que este anho el verano iba a caer otra vez en abril…
Al entrar, y despues de que el director tecnico me de el beso de buenos dias (no os lo tomeis a cachondeo, que aqui hasta se besan entre hombres por la manhana) descubro que tiene una gripe de caballo con una fiebre que podria tumbar a un elefante. Genial (mierda mierda mierda). Le recuerdo que su vida esta antes que el trabajo, que se vaya a cama. Y que ademas el hecho de venir es una falta de responsabilidad porque vamos a acabar todos (los 4 gatos que somos) enfermos y luego a ver como se hace el trabajo (mierda, seguro que ya lo he pillado).
Por razones del curro hoy tengo que coger su portatil y trabajar en otra sala y el trabaja en mi ordenador. Joder, van a quedar todos los virus en cada una de las teclas del teclado. A mediodia dice que se encuentra fatal, y que si comemos juntos y luego se va a casa. Vamos al bar de los bocatas que hay aqui al lado. Cuando voy a empezar a comer me pregunta de que es mi bocadillo… tocandolo con el dedo! Mierda mierda mierda, seguro que ese dedo viene envenenado con el virus de la gripe.
Despues de lavarme las manos por lo menos 8 veces hoy, finalmente estoy en mi ordenador. Acabo de llamar a mi madre, que es enfermera, para preguntarle cuanto tiempo sobrevive el virus de la gripe en la superficie de los objetos. Me dice que este tranquila… y rece…
Lo siento, puedo parecer exagerada, pero lo de la gripe es algo que me da pavor. Vaya manera estupida de parar tu vida una semana!
03.24.08
Maldita nevera
Acabo de tomarme dos infusiones seguidas de una mezcla de hibisco con no sé qué que me compré ya hace unos meses. Deliciosa. Esta la iba a gustar al Ken.
El finde es tranquilo, demasiado, diría yo. Con esto de que el lunes es festivo (el jueves y viernes trabajamos como esclavos) mucha gente se ha ido, y los escolares vas a disponer de dos semanas de vacaciones. Esto ya parece un pueblo fantasma. Y si añadimos que Pedro y Vivi están en Francia, Ñatito de bajón, Negro ocupado con la tesis y el Ken en casa de los padres… pues se puede decir que estoy más sola que la una.
Para aprovechar la ocasión he decidio hacer cositas en casa. Pero como me he levantado a la 1:30 (gracias, Arroaz, por tenerme hasta las 4 de la mañana pegada al ordenador
) pues no he hecho mucho más que ver como va mi nuevo iPod, escuchar música belga, pelear un poco con este maldito ordenador que cada vez va peor (por eso me da tanta pereza escribir), ir a la lavandería y limpiar la nevera.
Ay, la nevera! Una mierda de nevera de 62 cm de alto, con un congelador del tamaño de de una caja de zapatos de mi número (uso un 36, antiguo 35) que no dejaba de “supurar” hielo y más hielo. Dentro del congelador tenía una caja de helado, una caja de guisantes y dos panini. Estaba lleno. Lo peor de todo es que con la super capa de hielo de 6 cm no podía sacar nada del congelador. Estaba atascado.
Así que vacié la nevera, la desenchufé, metí una tartera con agua hirviendo y me fui a lavar mi ropita a la puta lavandería (como la odio, y más cuando hace frío y llueve).
Dos horas y media para descongelarse! No me quiero imaginar si llego a tener una nevera normal como la de las personas normales. La mini-cocina se convirtió en un lago Ness improvisado. Pero cómo puede salir tanta agua de un congelador tan pequeño? Hala, dale a la fregona! Y mientras tanto mi comida desperdigada por la cocina: verdura, yogures, huevos y carne. Saco las bandejas, limpio todo a conciencia y empiezo a meter la comida. Meto los huevos con cuidado. Me quedan 7. Pongo la bandeja que está al lado de la de los huevos. La de los huevos se descuelga y se van todos al suelo. Joder! Los 7 huevos rotos en el suelo recién fregado! Me digo a mí misma que la nevera ya puede implorar que la limpie escupiendo hielo a diestro y siniestro, que esta es la última vez que lo hago.
Para celebrarlo me hago una chuleta regada con una salsita de queso cambozola (compré ese queso buscando roquefort, pero no lo encontré en el spar de al lado de casa) y unas patatas fritas cortadas en “slices”. Menuda cena! Entre lo que estoy zampando y que llevo una semana sin hacer deporte por culpa del catarro, me voy a poner como un tonel. Bueno, espero que al Ken le siga gustando con “flotador”.
Hoy tampoco salgo. Ya he dicho que no hay ni dios? Bueno, de todos modos veo que soy incapaz de acostarme a una hora prudente. Nunca he sido una morning girl. Y mañana a limpiar todo el piso, la cocina, el baño. Vivan los findes, sobre todo si son largos!
03.22.08
Dos despistes
El bello durmiente (aka el Ken) se fue hace cosa de dos horas tras una noche de sueño reparador y un desayuno digno de reyes acompañado de música belga. Un super desayuno de fin de semana con café, tostadas, mantequilla, mermelada, queso y huevos fritos. Por cierto que acabo de descubrir que si me subo a la cama soy tan alta como él…
Una noche y una mañana perfectas, si no fuera porque acabo de encontrar sus gafas debajo de la cama, y el nuvaring en el suelo al lado de la tele… Puede ser de esta mañana o de ayer por lo noche. Pido por favor que sea de hoy. Mierda.
03.21.08
Aviso: desorden
En esta manhana medio resacosa (ya confesare, ya) sigo pensando en como nos comprtamos los seres humanos antes ciertas situaciones. Por que cuando alguien viene a casa, justo antes de abrir la puerta, anunciamos cosas como: “uy, no mires mucho, que esta todo hecho un desastre“?. Hacemos esto aunque nos hayamos pasado horas el dia anterior limpiando y ordenando.
Que es lo que nos pasa? Nos avergonzamos? intentamos justificarnos? No nos sentimos satisfechos de nosotros mismos y desviamos ese sentimiento hacia nuestra casa? Es nuestro afan por caer bien, gustar, ser aceptados? Es intentar simular algo que no somos? (mira, yo soy muy ordenado y limpio, pero esto es… un accidente).
Yo por supuesto, si no tengo mucha confianza, hago lo mismo (maldita obsesion por caer bien).
Hace dos dias mantuve una conversacion por msn con el Ken. Se paso mas de una hora diciendo que tenia que limpiar y ordenar, y que no tenia forma de hacer que su habitacion estuviera presentable, ya que tiene la cocina (compartida con otros 18 estudiantes) esta dos pisos mas abajo, y claro, tenia un monton de comida (infusiones, patatas, arroz, etc.) encima de la mesa de la habitacion. Que se quiere mudar a un estudio para no tener mas esta situacion y bla bla bla. Esta conversacion me dio que pensar que proximamente esperaba invitarme a su casa (aun no la conocia) y queria prepararme psicologicamente para que lo aceptara, no lo juzgara por el desorden y fuera comprensiva. Di en el clavo! Al dia siguiente, tras mi clase de guitarra, me invito a conocer su humilde morada.
Al llegar tomo la famosa actitud de decir: “oh, por favor, no mires el suelo ni el lavabo, esta todo muy ‘messy’” (las cosas que una aprende con la vida hacen que no se sorprenda casi con nada…). No era para tanto, pero bueno, un pelin desordenadillo estaba. Vamos, que el Ken es como yo cuando estoy de bajon. Cuando estoy depre mi casa me da verguenza a mi misma… (por favor, no mires mucho, esta todo hecho un desastre).
La Petite currando y observando una tormenta de nieve por la ventana (!).
03.19.08
Un año en el circo del terror
Hace 5 días que cumplí un año desde que firmé el contrato de trabajo en el circo del terror. Hace 5 días me acordé del aniversario, pero no estaba de humor para festejos ni para escribir un post sobre todo lo que aprendí en este año, toda la gente maravillosa que conocí y toda la ilusión que sigo llevando dentro. Porque ese día se me planteó el trabajar el finde y hacer horas extras esta semana. Y todo gratis et amore. Pues no, estoy hasta los huevos!
Con motivo del aniversario pensaba contar como llegué al circo del terror, porque la historia tiene tela. Pero sigo sin estar de humor para hacerlo, así que quedará para otro día.
Al final esta semana ha habido un retraso en el envío de un contenedor a Argelia, así que no hay que volverse locos haciendo extras ni filigranas. Pero justo hoy me entero de que después del curro tengo que ir a la Policía de Lovaina (ya por cuarta vez, creo) a cambiar la lámpara de un proyector. Dos de las veces que estuve allí tuve que colocar una escalera encima de una mesa en una sala llena de gente trabajando (aunque yo creo que no tenían mucho que hacer, porque no paraban de mirarme subida a la escalera encima de la mesa) para hacer cositas en un proyector colgado del techo (una vez para cambiar la maldita lámpara y otra para llevármelo).
Como me toca currar fuera, decido que salgo antes (faltaría más!) pero luego me entero de que mañana tengo que volver a currar en Brujas (mierdamierdamierdamierda). Eso significa levantarse a las 6 y pico para salir de casa a las 7 para tragarme dos horas y media de atasco para llegar tarde mal y a rastro y tragarme un marrón como la copa de un pino (volver a pelearme con el electricista y con la desorganización del puto hotel que quieren inaugurar a fin de mes). Eso sin contar que tengo una escalera, un maletín de herramientas y un portátil que pesa como un muerto metidos en el coche y que mañana tendré que volverme loca para encontrar aparcamiento en el centro de brujas y luego cargar con toda la mierda que pesa más que yo cual si fuera un caracol (perdona, Brixta, pero me ha quedado a huevo).
Así que como tengo que preparar la misión (imposible) de mañana, al final salgo más tarde de lo que esperaba del circo del terror y llego a la Polizie van Leuven a las 6 de la tarde (mierdamierdamierda). Al final el puto proyector se hace de rogar y tengo ganas de tirárselo encima al policía que me mira y sonríe.
A los 20 minutos estoy fuera y llamo al Ken, que hoy me ha enviado un mail con una canción sacada del youtube. Ibamos a ir a un museo a Bruselas, pero él sigue aún en el laboratorio. Bueno, pues nada, yo me voy a casa entonces. Eh, entonces cuando quedamos?. Hoy si quieres, después de mi clase de guitarra. Vale, perfecto, quedarse hoy en casa iba a ser muy aburrido (os he dicho ya que es una joya con los piropos?).
Así que aquí estoy, en casita, con menos rabia que a las 6 menos algo, pero con la sangre aún hirviendo. Y el Ken… bueno, eso es otra historia. Supongo que lo que tenemos (sea lo que sea) necesita tiempo para crecer, madurar y florecer (si llega a hacerlo algún día). Muchas veces me pregunto si seré tan impaciente simplemente porque estamos en momentos diferentes de nuestra vida. Intento recordar en qué punto estaba yo a los 22, pero me cuesta trabajo. Lo veo tan lejos… Quizá buscaba lo mismo que ahora, pero de manera diferente. Ahora sé exactamente lo que busco, ya no es algo ambiguo como antes. Antes buscaba el AMOR. Ahora busco un compañero. Antes buscaba sensaciones. Ahora busco compañía y comprensión. Antes buscaba salir salir y salir. Ahora busco a alguien que sepa estar conmigo en casa y en mi mundo.
En fin, no sé. El tiempo dirá, como siempre. Pero a veces la vida nos intriga….
P.S.: Disfrutad de estas mini-vacaciones vosotros que podéis. Aquí sólo es festivo el lunes de Pascua. Os echaré de menos estos días.
03.18.08
Domingo de empanadas chilenas y vino del bueno
Por fin estoy en casita después del curro, con la nariz taponada pero algo mejor. Esta mañana me encontraba como si una apisonadora me hubiera pasado por encima mientras dormía (por cierto que tuve un sueño raro esta mañana antes de sonar el despertador!).
Lo último que conté fue el sábado de marchita (bueno, más bien de tranqui) con el Ken. A la mañana siguiente se va porque tiene que limpiar y lavar. Yo, por desgracia, también tengo esos quehaceres pendientes, así que no hago esfuerzos por retenerlo (pero qué mono me es). Quedamos de vernos en el cuartel general sobre las 4, hora en que mamá Pedrito tendrá preparadas unas empanadas chilenas para chuparse los dedos. Así que tras leer mi correo, leer y comentar un par de blogs, desayunar y ducharme, preparo mi ropita (esta vez sólo sábanas y toallas) para ir a la maldita lavandería. Como el día no está para pasear (mierda de lluvia belga) y tengo cosas que hacer en casa y poco tiempo, mientras la ropa se lava voy a casa y limpio la (mini) cocina y el baño. Voy a la (maldita) lavanderia, saco la ropa de la lavadora (4 leuros una lavadora!) y la meto en la secadora. Como hay bastante ropa (mi cama es de 1.60 y llevé dos juegos de sábanas y varias toallas) programo la secadora para 40 minutos (es decir, le meto 2 leuros!). Me voy a casa, limpio el polvo, aspiro (las ventajas de vivir en 35 míseros metros cuadrados) y me voy corriendo a recoger mi ropa. Llego a casa, hago la cama limpita, cojo las dos botellas de vino chileno (una de ellas el iniligualable Concha y Toro) que compré para la ocasión y salgo disparada para el cuartel general. Paso por el centro para recoger mi bici que quedó allí la noche anterior (es difícil andar acaramelados con sendas bicis a los lados).
Como de costumbre, soy la primera de los invitados en llegar al cuartel general. Si es que los chilenos son peores en puntualidad que nosotros (vale, yo es que soy una española puntual). Al cabo de media hora la gente se deja caer: El Nhatito, Jo y su novia la guerrera, Reza, Negro y finalmente el Ken (esta vez se acordó de salir de casa con las gafas). El Ken llegó tarde porque decidió comer algo antes de ir a la lavandería y se quedó dormido mientras comía (ojo al dato). No necesito decir los comentarios que surgieron por parte del personal ante tal afirmación (pero, Chica, déjalo dormir por la noche!).
Bien, ya tenemos más información. No sólo es un despistado redomado que se olvida las gafas de ver en casa (y el movil y más cosas, pero no la cabeza porque la tiene pegada, que si no…), sino que también las horas de sueño son algo sagrado para él (si no lo sabré yo, que siempre dice que no puede quedar porque tiene que dormir) y las necesita de verdad porque puede quedarse dormido en cualquier lado y cualquier situación (ahí es peor que yo).
Las empanadas… inmejorables. El vino… embriagador, que os voy a decir? Creo que nos bebimos como cuatro o cinco botellas y todo era vino bueno. Delicioso. El Ken estaba sentado a mi lado y todo el rato con caricias y miradas y besitos. Bueno, el chaval avanza. Ahora ya es capaz de dar muestras de cariño delante de TODOS nuestros amigos en común. Es un paso, oye. Yo estoy en las nubes, hablando allí con él, incapaz de creer lo que está pasando. Al cabo se levanta para lavar unos platos y yo me quedo embobada mirándolo (pero cómo es posible que yo esté saliendo con ése, ése, el que además de ser buen chaval está bueno que te cagas, pero es que no me canso de mirarlo, por favor, bien hecho por delante, bien hecho por detrás, bien hecho por fuera y lo que es más importante, bien hecho por dentro).
Comimos hasta reventar y luego jugamos… al poker. Cabe decir que aunque siga sin tener puñetera idea, ya he mejorado algo y no me aburre tanto. La Guerrera tiene menos idea que yo, pero tiene más mala leche
A eso de las 10 y pico el Ken y yo decidimos irnos. Estamos cansados, mañana hay que madrugar y el Ken aún tiene que doblar ropa. Cómo se parece a mí hace unos años: hiperresponsable, cuadriculado (eso lo diría mi madre), despistado y muy suyo.
03.17.08
De lo acontecido durante la estancia de mi padre. Part 2
Donde estábamos? Ah, si que me bebí un coctelucho y fui a buscar a mi padre medio contentilla. No, taba sobria y expectante.
El viernes por la noche me acosté tarde porque como dije estuvimos charlando y tocando la guitarra. Al día siguiente aún no sabíamos qué hacer, si ir de nuevo a Bruselas o seguir el consejo del Ken y llevar a mi padre a Hasselt (es que vino ya tantas veces, y con lo pequeño que es este país… ya lo ha visto todo y más).
Pero a la mañana siguiente llama mi tía (la harpía, siento decirlo) a las 7 de la mañana para decir que mi abuela paterna (de tal palo…) no se encuentra bien. A mi abuela (otro día hablaré de ella porque puede dar para vaaaarios posts) le dio un derrame cerebral hace casi 6 años, y desde entonces tiene problemas de coordinación y habla, y ya no puede leer ni valerse por sí sola. Entre mi padre y mi tía se turnan un poco para cuidarla, aunque la verdad es que le toca a ella casi todo (hombres, aunque ayuden siempre se llevan la menor parte). Que mi abuela ha empezado con un catarro, y tiene fatiga y no se encuentra bien. Como es mayor y tiene problemas de corazón pues la situación puede ser problemática si se va de las manos. Solución: mi padre, que siempre se ha creído y se cree Dios (era una de las cosas que odiaba de él cuando vivía con nosotros) cambia su billete de avión del domingo para el sábado. Vuela con los ladrones de Iberia, así que no sé cuánto le habrán calcado por cambiar el billete. Pero da igual! De cada finde que se viene se gasta un pastón y el mundo sigue girando y el sigue siendo Dios.
Total, que llega un viernes a las 11 de la noche y se va al día siguiente, sábado, a las 2 y pico de la tarde. Le sale cara la broma (pero Dios es todopoderoso). Yo me quedo que no sé qué pensar, sentir o decir. Por un lado esta vez me apetecía verlo, luego está el que no podía hacer planes para el finde, luego está el asunto de mi abuela, luego está que mi padre está tenso por verme/no-verme/su-madre/el-sentido-de-la-vida. I’m a little bit confused.
Así que mientras dejo el “oropuerto” llamo al comando a cargo del cuartel general para informar de las noticias y decir que me apunto a la tarde del domingo para saborear las empanadas chilenas regadas con abundante vino tinto. Acto seguido llamo al Ken (soy de lo peor, aprovechando siempre las circunstancias) le cuento. Como estoy libre me dice que estaría muy bien hacer algo más tarde, pero después de su squash con las otras bestias. Dice que me mantendrá informada.
Finalmente me voy a comer con el Nhatito. La tarde la paso entre blogs, msn y comics. Llamo a mi oráculo personal Manuel y le digo que estoy inquiteta. Que ya son las 8 y aún no sé nada del Ken. Inquieta no es la palabra, más bien debería decir ansiosa. A eso de las 9:20 decido que tengo hambre y pienso en qué puedo cocinar, cuando me suena el movil. Pero si es el Ken! Que si me apetece ir a cenar fuera. Ah, pues claro, que no se diga que no me apunto a un bombardeo! Le digo que me visto y en 15 minutos estoy en el restaurante (que por cierto es el mismo italiano donde llevé a mi padre el día anterior…).
Y de repente me transformo. Todas esas ganas y esas ansias de saber de él, de verlo, se van. Me acojono y decido que no quiero ir, que es mucho más fácil quedarme en casa y seguir leyendo blogs y comics y hablando con Arroaz por msn. Pero ya no hay marcha atrás, ya sólo quedan 10 minutos para estar delante del restaurante, y tengo que ponerme unos pantalones y sacar mi bici del garaje. Ay! Por dios! que acojone! Ahora me toca la parte activa. Ahora tengo que enfrentarme al Ken, intentar ser yo misma, no aburrirle ni agobiarle, caerle bien y gustarle. Buaaaa, demasiado trabajo. Con lo bien que se estaba en casita leyendo comics…
Allá voy, sorteando coches y cantando sobre mi bici del año de la guerra. El llega dos minutos después de mí. Viene sin gafas. Bien, el Ken es todavía más despistado que yo. Si es capaz de dejarse las gafas de ver en casa ya no me extraña que a veces se olvide también el movil.
La cena estuvo bien pero yo me senti rara de nuevo, como durante aquella primera peli en mi casa, falta de confianza y distante (sí, lo sé, todo está dentro de mi cabeza, pero no puedo evitarlo).
Luego nos fuimos a tomar uno de esos cócteles quitamiedos y él, por el camino al bar, se puso más tierno que nunca. Ay, que me derrito! (a mis años!). No estuvimos mucho en el bar, no hacía falta cocerse esta vez. Nos dirigimos hacia MI casa bajo una lluvia torrencial (viva Bélgica y los belgas!).
A la mañana siguiente decidimos que nos tocaba a ambos la tarea de limpiar nuestras respectivas mansiones e ir a la lavandería, con lo que quedamos de vernos en el cuartel general para zampar empanadas y beber vino del bueno.
De lo acontecido durante la estancia de mi padre. Parte 1
Hoy estoy de lunes resfriado y de mala leche porque esta maldita semana me va a tocar hacer extras (gratis)…
A lo que iba. El viernes llegaba mi padre a la ciudad. Su avion aterrizaba a las 22:45, asi que ello me dejaba aun un margen para hacer algo antes. A eso de las 8, tras la piscina y el super (donde me sume a una cata de vinos que alli tenia lugar) y mientras buscaba sitio para aparcar cerca de mi casa (Lovaina es una autentica pesadilla para los que tenemos coche) me suena el movil. Ohohohoh, pero si es el Ken! Que acaban de salir del laboratorio y van a tomar algo, que si me apunto. Pues off course! Faltaria mas, preparada estoy yo siempre para apuntarme al bombardeo.
A la media hora me voy al bar donde me esperaban y me encuentro a las bestias del squash (el Ken, el Nhatito, Jo y una chica argentina). El bar en cuestion es un bar de cocteles. Que han tenido muy mal dia y han decidido invertir el orden de los factores. En este caso primero es beber y luego (si hay fuerzas y hambre) cenar. Yo pongo ojitos porque tambien he tenido muy mal dia en el curro y adoro los cocteles pero mi padre llega en algo mas de dos horas y no es plan ir a recibirlo borrachina (cabe decir que mi padre es uno de esos fundamentalistas-anti-alcohol-extremistas que te pueden soltar el sermon de la montanha). Al final decido que me voy a apovechar de ser humana y de que la carne sea debil y me pido un coctel yo tambien. Vaya, no tienen el famoso tequila sunrise. Bueno, el banana colada tiene buena pinta.
La no-cena, el post-ejercicio y el alcohol hacen que me sume al ambiente distendido general. En cierto momento oigo mi movil pero NO lo encuentro. No esta en la cazadora, no esta en el bolsillo de la chaqueta, tampoco en el enorme bolso que llevo y que esta lleno de cosas (cartera, agenda, gorro, guantes, disco duro, pastillas para la regla, libro, galletas, papeles varios, inhalador para el asma, MP3 player, tampones y paquetes de panhuelos) . Ya no oigo el movil, quien quiera que fuese se ha rendido. Temo que pudiera ser mi padre desde Madrid para informarme de que su vuelo se hubiera retrasado. El Ken coge su movil y me llama, a ver si encontramos mi telefono por algun lado. Al cabo de unos 10 minutos de llamadas y rastreo (las 4 bestias del squash y yo como autenticos sabuesos) descubrimos que esta bajo el banco. El telefono se habia caido por detras. El banco en cuestion es una mierda y no permite el acceso por delante, ademas de que esta en un rincon y esta encajonado por tres paredes. Lo movemos un poco (hay poco espacio) e intento introducir mi brazo por el hueco. Nada, mis brazos son flacuchos, pero no lo suficiente. Las bestias del squash entran en accion y levantan el pedazo banco en forma de C y por fin recupero mi movil. No era mi padre.
El Ken esta especialmente carinhoso, que si me acaricia la pierna, la mano, que si me da un besito, me rodea con su brazo (Petite, hazle caso a lo que te dijo el Nhatito, relajate y disfruta). Al final me llega la hora de irme y el Ken empieza a emitir sonidos del tipo: “ooooohhhhhhhh”. De verdad, esta haciendo autenticos progresos. Cuando uno ya es capaz de dar muestras de carinho en publico (ante mis amigos) ya no hay vuelta atras.
Me voy un poco triste por perderme la juerga pero en el fondo mas contenta que un cascabel. Como algo rapido en casa y me voy al “oropuerto”, donde me espera un padre nostalgico, con hambre de carinho, cansado y solitario, cargado de comics y un libro para mi.
Cenamos juntos en un italiano que esta abierto hasta tarde y que ya nos conocen y nos vamos a mi casa a charlar y tocar un poco la guitarra.
Fin de la parte 1, mas tarde mas



