04.07.08
Quemada
(este post podría valer como complemento al último de La Vida es asín)
Hoy estoy de mala hostia, como diría mi madre. Esta vez no es el síndrome premenstrual, dado que eso ya fue hace semana y media, así que no tengo excusa. Creo que llevo días durmiendo poco (por consiguiente, el Ken tamién), tengo un exceso de eso llamado vida familiar a lo que no estoy acostumbrada, añoro la tranquilidad, me siento insegura y estoy hasta el moño de las chapuzas en mi trabajo.
Creo que necesito acostarme en cama, leer comics de Mutts hasta reventar y que el Ken me coja la mano.
Hace unas tres semanas Ñatito dejó caer una semilla que en estos momentos está germinando en mí y me tiene la cabeza ocupada. Que aprovechando que tengo aquí, al lado de casa, una de las universidades más antiguas de Europa, por qué no hago un master, si sólo me cuesta 800 euracos y así podría aspirar a algo mejor. Mejor que qué? Veamos pros y contras de este circo del terror:
- Tengo un contrato indefinido, algo casi extinto en el Estado Español. Eso significa que tienen que avisar con tres meses de antelación para largarme.
- También significa que para largarme yo tengo que avisar con 6 semanas de antelación.
- Y también significa que mi categoría, condiciones y sueldo no van a cambiar de forma importante. Trabajo en Valonia pero vivo en Flandes. El nivel de vida es más alto en Flandes. Yo cobro 1300 euros de mierda…
- Una de las condiciones actuales es que no cobro NADA por las horas extras (si casi nunca salgo a mi hora eso es una gran putada). Por supuesto no se me permite salir antes de la hora a no ser por causa de fuerza mayor. El horario oficial es de 9 a 6. Muchas veces la hora de comer la pasamos trabajandom eso hace 9 horas de curro. Eso significa que salgo de mi casa algo antes de las 8:30 de la mañana y nunca llego antes de las 7. Eso significa 10 horas y media de cada día entregadas al curro. Eso significa un 43.75% de mi tiempo durante la semana y un 31.25 si tenemos en cuenta toda la semana y no hiciera nada desde casa. No está mal, diría yo…
- Como somos una empresa paqueña me pueden dar días por el morro si están contentos conmigo (en Navidades me dieron 10 y me ofrecían más pero ya tenía el billete de avión comprado).
- Tengo coche y movil de empresa, y ellos pagan el combustible y la factura del teléfono (el acuerdo inicial era que yo pagaría mis llamadas a España, pero la verdad es que no estoy pagando un duro de los 200 euros mensuales que me gasto). Y el coche lo tengo siempre a mí disposición, como si fuera mío.
- Eso significa que parte de mi sueldo es en “especies”, con lo que la pasta que se mueve es menor y si quiero pedir un crédito para comprar un piso, por ejemplo, sólo puedo aspirar a una mierda pinchada en un palo (mi caso es 90.000 euros en 30 años, cuando unos estudios de 30 míseros metros cuadrados que están construyendo a 300 m de mi casa cuestan el doble de eso). Para la empresa es una ventaja, porque con los super impuestos que hay que pagar aquí les sale más barato (el suelto neto es poco más del 50% del bruto en todos los casos); pero a mí me viene peor.
- No me pagan un extra cada vez que tengo que viajar a Argelia, donde trabajo los 7 días de la semana y hago jornadas de hasta 12 horas. Me dan un día libre por cada día a mayores que trabajo allá (si curro un sábado o domingo) pero nada más, y con lo cortos que andamos ahora de personal y lo malditamente imprescindible que me he vuelto muchas veces tengo que esperar la rehostia para poder recuperar mis días.
- Muchas veces tengo que hacer pequeñas tareas por internet desde casa los findes porque resulta que el finde en Argelia es jueves y viernes, y no se puede perder tiempo. Por supuesto no me ayudan a pagar mi conexión a internet de casi 50 euros al mes.
- Mi jefe no tiene vida propia y con lo cual, tampoco tiene respeto por la vida propia de los demás. Eso se traduce en muchos días inesperados de tropecientas horas extras, días que hay que aguantarle el rollo a las 6 de la tarde y alguna vez que mi colega y yo nos hicimos 33 horas de una sentada.
- Como decía, somos una empresa pequeña, lo que se traduce en un trato familiar, más confianzas de las debidas y chapuzas por doquier, algo que ya odiaba de mi curro en España. Ese tipo de chapuzas gracias a las cuales muchas veces se trabaja para nada y luego hay que repetir cosas. Sólo porque al jefe se le acaba de ocurrir, tras un finde pensando, que podíamos hacer las cosas de diferente manera.
Esos son los principales puntos a evaluar. No sé si estoy quemada por la organización nula en la empresa, por el poco respeto a mi vida propia o porque no me queda apenas tiempo para vivir cuando salgo de currar. Las tiendas cierran a las 6 de la tarde y durante el invierno a las 17:30 es NOCHE CERRADA. Eso significa que durante los meses de invierno NO veo la luz del sol. Pa cortarse las venas.
Si me decido a hacer el master me gustaría pedir una reducción de jornada, que no me van a dar, o si no, tendría que dejar el curro, quedándome sin ingresos durante mínimo un año (el tiempo que dure el master y lo que me cueste volver a encontar curro). Si hago ambas cosas a la vez (ya sé lo que es estudiar y trabajar a la vez ) no podría estar al 100% en ninguna de las dos, me quedaría sin vida propia (adios al Ken y a los amigos), volvería a tener taquicardias y estaría todo el día horíblemente cansada. A diferencia de España, aquí no tendría una madre que cocinaría para mí, así que no sé cómo me las iría a arreglar. Si sólo hago el master tendría que hacer cábalas para llegar a fin de mes y privarme de muchom quizás volver a compartir cocina y baño con otros estudiantes, algo que juré nunca volver a hacer. Si sólo curro, entonces seguiré maldiciendo como ahora…
A ver qué decido. Por lo pronto a fin de este mes me presento al TOEFL, requisito para el máster, aunque no sé si daré la puntuación requerida o si obrendré los resultados para el 1 de junio, fecha tope de matrícula en el master.
Bien, todo dudas. Y por supuesto, si me quisiera ir a otro país a currar, quizás también fuera capaz de hacerlo. Aunque los ahorros, con este nivel de vida (cada mes me gasto mas de 500 euros en el piso, electricidad e internet, y no estoy contando el comer, salir de vez en cuando ni concederme un caprichito), son finitos…


