04.21.08

De superhéroes y belgas que hacen ganchillo

Publicado en Anecdotas, Belgica y los belgas, Finde moments, el Ken a 4:22 pm por La Petite en Belgique

El domingo fue un domingo a medio camino entre los domingos de hace un par de meses y los domingos de ahora. Me levanté de buen humor, el sol inundaba el dormitorio-salón-comedor-habitación-polivalente, el rubio estaba a mi lado (callado, pero estaba) y comenzamos el día con uno de nuestros super desayunos de fin de semana.

El día trascurrió tranquilo. Hablé largo rato con Arroaz (gracias por todo, como siempre), fui a la lavandería y limpié la cuarta parte de lo que debía. No estaba apática, estaba vaga. Bueno, vale, un poco apática sí, que fue cuando escribí el post anterior.

Por la tarde me llamó el Ken para ir a comer algo al turco habitual. Nos acompañó uno de sus compis de laboratorio. Es la tercera vez que veo a este indivuduo, y las otras dos veces fueron breves, de noche y etílicas, así que todavía no puedo hacer un juicio sobre él. Lo que me llamó la atención esta vez que de repente y sin venir a cuento me empieza a contar que le gusta hacer algo de lo que no sabe el nombre en inglés pero que es algo que se hace con una aguja e hilo, y lo que quiere hacer es una muñeca que vio en una revista. Después de unas cuantas preguntas llegué a la conclusión de que el belga se refería a hacer ganchillo. Vaya, uno de mis ex era un máquina cosiendo, pero lo de un tío interesado en el ganchillo no lo había oído nunca. Dice que después de la muñeca, que ya ha empezado, quiere hacer un mono que también ha visto en una revista. Porque le he preguntado si la aguja tenía un ganchito al final, que si no, pensaría que lo que quiere hacer es punto de cruz. Le he dicho que cualquier día me uno a él a ganchillar, que es algo que tengo muy olvidado. El Ken dice que pasa, que él, mientras tanto, se va a un bar.

Por la noche quedamos unos cuantos amigos (Ñatito, Negro, una búlgara y nosotros dos) y decidimos dar un paseo aprovechando que el tiempo está cálido y la noche apetecible. En medio de la caminata, el bolso que me regaló mi hermana decide que ya no puede más y la tira se rompe por un extremo. No hay nada que hacer, así que a cargar con él. La búlgara quiere ir a un parque que está no-sé-dónde. Al final dicho parque resulta ser uno que está cerca de mi casa, por lo que les digo que voy a hacer una paradita en mi morada para dejar el muerto (el bolso). Subimos todos, hacen excursiones al baño donde leen los comics que tengo allí, los hambrientos atacan mi nevera y mi pan de molde y al sentarse en mi sofá-cama, saltan las 4 tablas habituales (por qué creéis que mi grito de guerra es “Let’s break the bed again!“?), El Ken y el Ñato se turnan para tocar la guitarra mientras los demás cantamos a pleno pulmón y después Ñato y Negro hacen el número de los Superhéroes. La primera vez fue hace unos meses, pero ésta se han superado.

Aunque no me guste poner fotos de gente conocida, no puedo evitar poner la foto de la noche aquí.

Aclaro por si alguien duda. No estamos borrachos. En realidad no corre una sola gota de alcohol por nuestras venas en dicho momento.

Medio borrachines sí que acabamos el Ken y yo ayer, que se vino a cenar a casa y la tentación del vino fue demasiado fuerte para ambos. Una botella entera de carmener! Claro, luego acabamos hablando de multitud de cosas, desde los 3 viajes que tenemos planeados (este finde, julio y febrero) hasta la discusión sobre quién se insinuó antes a quién, pasando por el sentido de la vida y las motivaciones del ser humano.

Yo siempre juré que yo no había dado el primer paso (soy una cobardica), siempre creí que él había empezado a lanzar indirectas cuando yo aún ni siquiera me había fijado en él (habéis leido el post sobre mi bañera?). Pero según él, no. Así que la conclusión que saco es que o sufrí de enajenación mental transitoria o las cosas se fueron dando poco a poco sin que ninguno de los dos se diera cuenta.

El tiempo dirá si el rubiales es capaz de enamorarse y hasta que punto pone la carne en el asador. Él dice que es paciente, pues yo también.