04.25.08

A París nos vamos

Publicado en General a 5:20 pm por La Petite en Belgique

Pues eso, estoy ultimando detalles y esperando la llamada del Pequeño para avisar de que está listo. No os leeré el finde pero prometo hacerlo a la vuelta. Sed buenos y cuidaos.

Prometo hacer muchas fotos! :P

Buen finde a todos!

La salud

Publicado en Reflexiones a 9:42 am por La Petite en Belgique

Las cosas más importantes en la vida según google, se pueden encontrar en este post de microsiervos. Ahora en serio, si se le pregunta a alguien qué es lo más importante en la vida, habrá diversidad de opiniones repartidas entre: salud, amor, seguridad financiera, la familia, la vivienda, etc. La posición de la salud como bien importante en nuestra vida variará según la edad de las personas, cobrando más importancia en las personas de edad más avanzada. Pero yo creo que cada vez hay más jóvenes preocupados por la salud. A nuestro alrededor vemos que existen cientos de personas con todo lo que cualquiera puede desear para ser feliz, pero que ven su vida cercenada por un cáncer o cualquier otro mal de los no-sé-cuántos que amenazan a la población actual.

Cuando yo tenía 12 años, mi tío, de 33, una persona super super vital, murió de cáncer de pulmón. Fue ahí cuando empecé a pensar en eso de la salud como un bien imprescindible. Hay algo que con el paso de los años y la independecia he curado (por mi salud mental): yo era una hipocondríaca redomada. Siempre fui perfectamente consciente, incluso desde pequeñita, de la fragilidad de la vida y los terribles peligros que la acechan. Debido a esta mierda, tuve problemas de insomnio desde que tengo consciencia (4 años? 5? joder, una niña de 8 años contando hasta 800 ovejas y dejándolo por aburrimiento, no por dormir) hasta los 23. Qué pasó a los 23? No sabría decirlo exactamente. Antes ya había tenido líos con hombres, pero a esa edad fue la primera vez que dormí con alguien que no fuera amigo o familiar. A eso habría que añadir que ese verano mis dos abuelas se pusieron enfermas a la vez, mis padres estuvieron a punto de separarse (pero sólo a la segunda fue la vencida), se me inundó la habitación y mi hermana tenía una horrible ansiedad que no la dejaba dormir ni respirar. Compartíamos habitación debido a lo de mi inundación y creo que las dos lo agradecimos. Supongo que algún mecanismo desató en mí todo esto que las noches de insomio generalizadas se acabaron. Basta ya de llorar por “lo que podría ser” y preocupémonos por los problemas reales.

No me gusta hablar de lo que no sé porque puedo pecar de imprudente, pero puedo intentar transmitir lo que me cuentan. Algunos posts de Brujaroja (hola guapa :) espero que no te importe que te nombre aquí), el último post de Dudo y la conversación que mantuve ayer con Eric, uno de mis compañeros de escalada, me han hecho reflexionar acerca de este bien tan valioso que es la salud.

No os voy a contar qué es lo que le pasa a Brujaroja porque creo que le corresponde a ella hacerlo y os invito a que os paséis por su blog, que es una auténtica delicia (qué bien escribe, olé), pero si voy a hablaros un poco de mi amigo Eric (que por cierto, mi madre opina que está para untar con pan, eh, Arroaz).

El chiquillo en cuestión tiene 27 años, es un chico fuerte, hasta hace poco saludable, vital y con mil proyectos en mente. Viajero compulsivo y amante de lo natural. Hace como poco más de un mes (la noción del tiempo nunca fue lo mío, sigo teniendo la misma que con 4 años…) le diagnosticaron una alergia alimentaria. El problema es que al parecer había tantos alimentos capaces de desencadenar los síntomas que empezaban con picor general y terminar con shock anafiláctico, que no pudieron decirle a ciencia cierta qué podía comer o qué no. Ayer me contaba que han hecho más averiguaciones. Le hicieron unos tests para ver a qué alimentos era alérgico y dio positivo en TODOS: soja, melocotón, nueces, cacahuetes, naranja (!), tabaco (era fumador hasta hace dos semanas) y unos cuantos más. Todavía no está claro si puede ser alérgico a algo más, por eso debe andar con ojo. En este tiempo ya ha estado 5 veces en urgencias por shock anafiláctico y lleva siempre consigo su jeringuilla de adrenalina.

También me contó ayer sobre su problema para dormir debido a que hace dos años que sufre de Tinnitus. Cuando mencionó la palabra yo me quedé a cuadros (qué inculta soy a veces, mi padre me va a desheredar). Resulta que Eric trabaja como técnico de luces freelance en todo tipo de conciertos, festivales y demás actos, y hace dos años trabajó en un festival tecno durante 10 interminables noches de música a todo volumen. Desde entonces vive con ese permanente zumbido en su cabeza que no le deja dormir y que durante los primeros meses le convirtió en un zombie. Algo se estropeó irremediablemente en la conexión entre su oído y su cerebro y ya nunca volverá a ser lo mismo. Ese zumbido constante lo acompañará siempre, día y noche. Me contaba que para poder conciliar el sueño se fumaba un porro de marihuana todas las noches, pero, oh, destino, también se ha vuelto alérgico a la marihuana (además de al tabaco), así que digamos que le teme a la hora de meterse en cama y cuando llega la noche aprovecha para salir y relajarse un rato. Ayer, yo delante de mi zumo de naranja y él de su cerveza, me dijo que estaba dispuesto a emborracharse, y que iba dejar de quejarse porque realmente aún tiene dos brazos y dos piernas y hay gente que está mucho peor que él en el mundo.

Hay cosas que sólo se valoran cuando se pierden. Intentemos valorar y disfrutar de la salud cuándo aún podemos. La vida es corta, cuatro días y, como decía mi profesor y tutor de proyecto, Julio, la mitad son noches. Así que a disfrutar y (Dudo, robo la frase del médico de tu post) “Mientras haya música seguiremos bailando. Y a ser posible, con una sonrisa“.