04.17.08

Diálogo para besugos

Publicado en Curro a 9:29 am por La Petite en Belgique

Diálogo para besugos

Los que andais por el twitter ya tenéis una idea de lo acontecido ayer con mi jefe. Intenté explicarle por activa y por pasiva durante más de una hora lo que pensaba. Pero no nos entendemos.

Resulta que ayer se apareció en mi despacho para preguntar cómo iba el asunto de la programación del último proyecto. Pues de culo. Porque tengo que programar 59 sistemas que están en Argelia (de los cuales sólo la mitad están instalados), y la mayoría del tiempo están offline o no van bien o el ancho de banda es demasiado estrecho para hacer un upload de la programación, o la red argelina se cae o hay un par de árabes jugando con los sistemas o simplemente han apagado todo porque el fin de semana musulmán está cerca (el finde allá es jueves y viernes y ayer miércoles habían apagado la mitad de los sistemas). Además de que hay cosas que NO puedo ver porque, digamos, están a muchos kilómetros de distancia… Total, que estas últimas semanas ando super motivada porque todo va viento en popa (notáis la ironía?).

Le comenté todo esto, y cuando pensaba que ya se iba a ir, me pregunta que si todo va bien, que dice que me ve más seria que antes. Es cuando entonces le suelto mucho de lo que escribí en este post, pero intentando empezar de manera suave para que no lé de un infarto.

Que estoy cansada de hacer extras, sobre todo cuando me toca ir a trabajar a Brujas o cosas por el estilo. Él me contesta que últimamente pocas veces pasa, que antes era mucho más habitual. Dice que muchas veces anda a las siete y pico todavía por aquí y que sólo ve al director técnico. Claro, ahora lo entiendo. Es que yo pensaba que lo normal era salir a tu hora y eso de las extras que debería ser algo excepcional. Pero no, si sales a tu hora el jefe cree que te importa un pito tu trabajo.

Yo le digo que estamos super cortos de personal (dos ingenieros - yo soy una de ellos - , dos técnicos y personal administrativo) y que a veces tenemos que hacer el trabajo de dos o tres. Ah, me dice, pero eso pasa pocas veces. Sí, le digo yo, como la vez que tuve que currar en Brujas, que salí a las 7 de la mañana de mi casa, volví a las 21:30 y no me dio tiempo de acabar mi trabajo. Y lo que más jode es que nunca se sabe cuándo va a pasar y eso me impide hacer planes.

Digo que nos hace falta un ingeniero más, que ahora siento que no me puedo permitir el lujo de estar enferma. Ah, no, ahora claro que no puedes. Pero mejores tiempos vendrán. Sólo por eso a una le entran ganas de tener fiebre.

Se queja de que Nicolás I, técnico, no quiere aceptar el ascenso a ingeniero. Claro, como que los técnicos pueden contar sus horas extras para coger días libres y los ingenieros no. Ah, pero si algún día necesitas una mañana para algo la coges sin problema. Sí, claro, con todo el curro que hay, sólo puedo coger mañanas para asuntos importantes como ir al banco, pero creo que eso no son vacaciones.

(por cierto, que han puesto un anuncio para coger a un ingeniero nuevo y todavía no ha aparecido nadie válido. En Bélgica hay escasez de ingenieros. Joder, esto no pasa en España)

Le explico que el horario a veces se hace duro, porque acabamos a las 6 teóricas y eso me supone llegar como muy pronto a las 7 a mi casa. Duro? Duro? Creo que estás haciendo una montaña de un grano de arena. Eso no es nada. Yo de joven (ahora tiene 65 años) trabajaba 10 horas y dormía 2 y no me cansaba.

Le explico que las personas tienen familia, y si no (como en mi caso) pues al menos una vida personal fuera del trabajo. Ante esto pone cara como si le estuviera hablando de ciencia ficción. Os he contado ya que se separó de muy joven por su puta adicción al trabajo? Y que se fue con otra, que acabó muriendo de cirrosis porque también la dejaba más sola que la una? (vale, la tía ya sería un poco alcohólica, pero él la “ayudó”). Total, que no entiende que es eso de la vida personal fuera del trabajo.

Le digo que llevo mal el horario partido este de mierda de 9 a 1 y de 2 a 6 (la hora para comer normalmente la aprovechamos para currar másm y esas 6 pocas veces son verdad). Me dice que hace años tenía un empleado que había escogido entrar y salir una hora antes. Pero eso dice que NO lo va a admitir bajo ningún pretexto, no vaya a ser que alguien me busque y no me encuentre. Claro, como hoy en día no hay móviles… Total, yo me paso sola TODO el día, no creo que fuera a pasar nada si tuviera un horario más flexible.

Le explico que en la empresa cutre salchichera en la que trabajaba en España me pagaban las extras y los fines de semana. Que no le pido que lo haga porque sé que la empresa ahora no tiene mucha pasta, pero claro que currar más de lo normal, sobre todo en Argelia (12 horas los 7 días a la semana) debería tener alguna compensación. Dice que hay que hacer horas porque un ingeniero debe asumir la responsabilidad de dejar el trabajo acabado. Yo le explico que esa responsabilidad hay que pagarla. Sigue sin entender. Le digo que en los trabajos normales te suelen pagar un extra cuando te mandan a trabajar fuera. Sigo hablando de ciencia ficción por la expresión de su cara.

Dice que va a hablar con el director técnico y el director comercial para intentar buscar una solución, pero que a su modo de ver, NO la hay. O sea, que me voy a tener que joder.

Por cierto, que parte de esto también se lo intenté explicar al director técnico el otro día y tampoco lo entendió. Dice que él ama su trabajo y no necesita que nadie le pague las horas extras. Claro, es un ultracatólico que sólo piensa en el sentido del deber y piensa que la fe le va a pagar el piso a fin de mes (por cierto, que espera un cuarto hijo y dice que aunque no tenga donde meterlo, Dios proveerá).

Estoy rodeada de marcianos o la marciana soy yo?

04.16.08

De CouchSurfing y cenas internacionales

Publicado en General a 9:02 am por La Petite en Belgique

Ayer tuve el placer de asistir a una cena internacional en la que cada uno aportaba un plato típico de su propio país. Qué quién organizó dicha cena? Pues un chino al que no conocía de nada. Que quién asistió? Pues éramos 22 personas de diferentes países, y yo sólo conocía a una previamente. Qué es lo que hay detrás? Pues nada más ni nada menos que CouchSurfing.

CouchSurfing es una especie de “comunidad” (aunque no me gusta usar esa palabra porque da la impresión de que sea una secta) internacional con 510.274 miembros (enero 2008 ) repartidos por todo el mundo. En la página de CS, lo definen como una red a nivel mundial para establecer conexiones entre los viajeros y las comunidades locales que visiten. Una visión simplista sería decir que consiste básicamente en que cuando viajas te puedes alojar en el couch de otros miembros que viven allí y a la vez tú puedes ofrecer tu couch a otros miembros cuando visiten tu ciudad. Pero también supone un interesante intercambio cultural y en muchos casos una experiencia enriquecedora.

Por supuesto que CS no es sólo “útil” en el caso de que uno viaje, sino que también puede ser de gran ayuda cuando se es un recién llegado a un sitio o en tiempos de soledad (Lifey, esto va por ti). Hay multitud de grupos diferentes dentro de la red CS, y seguro que tu ciudad o tu región tienen alguno (Arroaz, te suena de algo?). En muchos casos se trata de gente que ha llegado hace poco y aún no han tenido la posibilidad de conocer gente, en otros simplemente son personas que quieren conocer a otras personas y enriquecerse del intercambio cultural.

Mucha gente se preguntará si esto es seguro. Hay modos de hacer que sea un poco más, porque cada uno se construye su perfil, y la gente que te conoce (miembros de CS, por supuesto) pueden hablar de ti y apoyarte. Si conoces a alguien nuevo siempre puedes consultar sus referencias y así hacerte una idea. Por supuesto que siempre puede haber sorpresas, pero como con todo en la vida.

Mi primera experiencia con CS fue el verano antes de venirme (agosto del 2006). AliasJones era un tejano que andaba de tour meditarráneo y se desvió para dejarse caer por tierra atlánticas. No pidió un couch donde dormir, tan sólo ayuda para buscar un hotelucho y un poco de compañía. Pasamos dos días juntos visitando mi ciudad y alrededores, conversando y compartiendo experiencias. AliasJones había sido un “alto ejecutivo” en su otra vida, y había acabado realmente burned-out y sintiéndose vacío. Como había ahorrado una importante cantidad de dinero, se decidió a dejar todo e irse, prácticamente con lo puesto, a hacer lo que sería el viaje de su vida (ha vuelto en un par de ocasiones a su tierra natal pero por ahí sigue rodando). Ahora visita multitud de lugares, conoce personas interesantes y trabaja lo justo para vivir en cada lugar que visita. Un tipo diferente este AliasJones.

Mis siguientes experiencias fueron en un par de cenas y copichuelas en Bruselas en enero y febrero de este año. Alrededor de las navidades aquí es una época difícil, porque mis amigos sudamericanos desaparecen entre uno y dos meses para irse a ver su familia. Así que ni corta ni perezosa me largué a un par de cenas y copas con personas a las que no conocía de nada. Debo decir que pasamos buenos ratos, y uno se da cuenta de que hay mucha más gente en la situación de uno mismo: recién llegado (o casi) y a veces un poco solo, pero con ganas de conocer gente y no quedarse en casa lamentándose.

Las últimas experiencias han sido en Leuven. Hace un par de semanas alguien organizó una visita guiada a la fábrica de cerveza Stella Artois y para allá nos fuimos 60 personas (el Ken y yo entre ellos :) ). Y la última ha sido ayer. La super cena internacional. Había dos chinos, cuatro polacas, un búlgaro, un brasileño, varios locales (es decir, Belgas) y más personas, hasta un total de 22, de diferentes nacionalidades. Por desgracia no pude hablar con todo el mundo (éramos demasiados) ni probar todos los platos (creo que dije como cuatro o cinco veces que iba a explotar). Lo mejor? El sushi que preparó uno de los belgas, que nunca había probado, y el dim sum del chino, esa especie de bollitos rellenos de carne y hechos al vapor. Para chuparse los dedos.

Dim sum

04.15.08

Un paso

Publicado en General a 6:24 pm por La Petite en Belgique

Del amor al odio hay tan solo un paso.

Hoy tenía doble plan, mejor dicho, doble opción. Ir a escalar con ÉL o irme de cena internacional con los de CouchSurfing.

La decisión ha sido fácil: la cena. Y esta vez no he puesto ninguna excusa. Por supuesto que nombré la posible cena, pero dejé bien claro que no quería ir a escalar con él. Llevo tres semanas sin escalar, pero me da igual. No quiero tener que verlo más de lo esctrictamente necesario. Lo odio. Hasta estos extremos hemos llegado. No quiero ni que me ofrezca una amistad. No quiero nada de él. Lo odio.

Y sé que este odio no me dejará crecer. Pero necesito tiempo para llegar a la indiferencia.

Ken, sálvame de estos sentimientos que me ahogan, que no me dejan respirar, que me hunden. Tú has venido para que deje toda esta mierda atrás.

Algo no anda bien dentro de mí.

04.14.08

Perder fuelle

Publicado en Curro, Reflexiones, el Ken a 5:05 pm por La Petite en Belgique

Pues eso, que en el curro siento que he perdido fuelle. Si no fuera porque no tengo otra cosa, me largaría hoy mismo. Pero es difícil encontrar curro cuando no se domina a la perfección ninguno de los idiomas del país. Y tampoco quiero volver al paro en España. Y ahora que he encontrado un Ken que me hace feliz no me quiero ir. Y hay que pagar el piso y la luz. Pero este trabajo me consume…

Weekend sweet weekend - Bitter Monday

Publicado en Curro, Finde moments, el Ken a 3:34 pm por La Petite en Belgique

Hoy me levanté con ganas de escribir este post, pero entre el mal tiempo y las cosas que están pasando hoy en el curro se me están yendo las ganas. Pensaba dar un aviso inicial para avisar de que si no queriais tragaros pastelada pasarais de largo y volvierais más tarde, porque tenía otro post más en mente. Pero al final el día se ha torcido y a mí me entran ganas de retorcerle el cuello a más de uno por aquí.

Pero voy a intentar respirar hondo tres veces, cerrar los ojos e intentar rememorar este maravilloso fin de semana. No quero aguarle el día a nadie. Sólo digo: escribo para no olvidar. Este post no es para el deleite de nadie más que yo, para algún día releerlo y recordar.

“Hace ya seis años que mi amigo se fue con su cordero. Y si intento describirlo aquí es sólo con el fin de no olvidarlo. Es muy triste olvidar a un amigo. No todos han tenido un amigo.”

El Principito (Antoine de Saint-Exupéry)

………….

Nada, no puedo, aunque lo intente. No puedo decir que despertarme a su lado casi todos los días de esta semana ha sido lo más maravilloso que me ha podido suceder, no puedo decir que desayunar juntos ha sido algo especial, no puedo decir que la ducha del sábado ha sido inmensamente divertida, no puedo decir que tragarme la última media hora de ciclismo a su lado ha sido placentero, no puedo decir que dar un paseo en bici por el bosque de Heverlee ha sido casi mágico, no puedo decir que ir con él el domingo al laboratorio a revisar unas cosas ha sido enriquecedor, no puedo decir que sus palabras y sus promesas sean alimento para mi alma, no puedo decir que este fin de semana he sido inmensamente feliz. No puedo porque la inspiración me falta y acabo de tener una discusión en el trabajo. Además de que el sol y el calorcito que nos han acompañado el fin de semana han sido reemplazados por un cielo gris y una lluvia intermintente.

Hasta tengo ganas de llorar.

04.11.08

Con otros ojos

Publicado en el Ken a 2:46 pm por La Petite en Belgique

did day go?

Ayer tuve una tarde-noche ajetreada y lo estoy pagando, pero con una sonrisa.

Salí del curro a las 6 en punto (ah, qué sensación placentera) y me dirigí a casa a comer algo rápido. Decido olvidarme del coche y cojo la bici para asistir a la última clase de swing del nivel 2. La semana que viene empezamos el nivel 3.

Después de la clase me voy a tomar algo con Eric, uno de mis compañeros de escalada. Por unas cosas o por otras hacía bastante que no nos veíamos. Estuvo enfermo. Le han diagnosticado nuevas alergias alimentarias y tiene que andar siempre con la jeringa de adrenalina en el bolsillo. Gran putada, sobre todo si eres un viajero como él. Hablamos mucho, nos reímos bastante, le doy la gran noticia de que ahora tengo novio y bebemos cerveza blanca.

Son ya las 11 de la noche y la sensación que he tenido todo el día me sigue persiguiendo. Estoy tensa, negativa, dudas. Sobre las 11:30 pasadas me despido de Eric y llamo al Ken, mi Pequeño. Están todos en un bar del centro. Pues allá voy pedaleando rápido.

Llego y veo que quién más y quien menos, todo el mundo (son 5) va más borracho que yo (yo sólo llevaba dos cervecitas blancas encima), en especial el Pequeño. Mejor dicho, el Pequeño lleva una moña respetable. Pide dos copas de algo que parece vino y bailamos bastante. Intenta enseñarme unos pasos de rock’n'roll a ritmo de música pachanguera y me lanza por los aires un par de veces. Al final sus gafas acaban debajo de uno de sus pies, o sea, que si se ha apoyado por completo, eso son noventa y pico kilos. Una patilla está retorcida.

Veo que el alcohol obra milagros en el Pequeño, que está mucho más dicharachero que de costumbre, se ríe, bromea e incluso me riñe cuando doy mal los pasos (es que me descojono). Salimos del bar para ir a otro, y el Ñatito y la lagarta francesa (jefa del Pequeño) se quedan atrás. Ya me estaba oliendo esto a chamusquina… El Pequeño me dice que por la tarde oyó a Ñatito discutiendo con su novia por teléfono allá en chile, y que aunque el Pequeño no sepa cuál es la palabra en castellano para decir ruptura, está seguro de haberla oído. Os he dicho ya que el alcohol obra milagros en el Pequeño? Andamos por la plaza camino a otro bar y se para para enseñarme más pasos de baile. Me dice cosas bonitas y yo casi agradezco los efectos del alcohol (en él, claro, que yo iba bastante sobria). Le pregunto si se acordó de coger las gafas. Ah, pos no. De vuelta al bar de antes. Al acercarnos a la puerta le informo de que tenemos que dar un rodeo porque Ñatito y la lagarta francesa (que por cierto, tiene novio en Francia) están ocupados en la tarea de magrearse mutuamente. Entramos en el bar, cogemos las gafas y salimos. Nos sentamos en una de las mesas de la terraza del bar para comprobar el estado de las gafas. Ñatito y la lagarta francesa están a 10 metros pero nosotros disimulamos que da gusto (bueno, al Ken no le hace falta porque yo creo que ya ve doble). Las gafas no están rotas, pero casi. Vaya.

Al final acabamos los dos en otro bar con el Chico de las Manos Torpes (compañero del Pequeño) y su novia. Mientras el Ken va al baño, el Chico de las Manos Torpes me dice que está alucinado, que nunca ha visto al Ken en este plan con una tía. Que ese mismo día el Ken había estado hablando con su promotor para preguntarle por la conferencia de Septiembre porque “tiene que coger las vacaciones al mismo tiempo que su novia“. Flipante. El Chico de las Manos Torpes me dice que lo cuide bien. Claro que lo haré.

Al cabo de un rato el Ken ha decidido que los efectos del alcohol ya son demasiado para él y nos vamos a (mi) casa. Después de los 5 segundos que me lleva descalzarme veo que el Ken ha caído en plancha en mi cama, con ropa y todo. Voy al baño, me lavo los dientes, y al volver a la habitación veo que ha sido capaz de quitarse la ropa y duerme placenteramente. Me acuesto, nos decimos un par de frases inconexas y también me duermo.

Esta mañana me he levantado a las 7:30, como de costumbre, y no he querido despertarlo (por suerte en su laboratorio los horarios no son tan estictos como en este circo del terror). Me he duchado, he desayunado en silencio, le he dejado una nota y he salido por la puerta.

Tengo un sueño que me muero, pero hoy por fin soy capaz de ver el mundo con otros ojos, aunque este trabajo de mierda me tenga quemaaaa. Por cierto, si vuelvo a hacer el burro y a quejarme demasiado, dadme una buena bofetada. La de Lifey me sirvió. Gracias, nena.

Acabo de recibir mail de mi Pequeño. Al final se levantó a las 11 :O Será cabrito! :P

04.10.08

Take myself lightly

Publicado en Curro, Reflexiones, el Ken a 10:20 am por La Petite en Belgique

Take light

Esta mañana estaba yo soñando con el Ken, cuando suena la alarma del móvil (que estos días suena así) y he visto al Ken a mi lado. La verdad es que había dormido de lujo, pero la noche anterior estaba demasiado cansada y las 7 horas y media no me llegaron para nada.

Pero como yo soy una persona de mente retorcida, no me puedo contentar con estos regalos que me da la vida, ser feliz y parar de hacerme pregunas. No puedo ser feliz pensando que es muy bonita esta aventura de conocernos, descubrir al otro, hacer parte del camino juntos y dejarme sorprender. No. Tengo que empezar a preguntarme qué porqué está conmigo, tengo que decirme a mí misma que tiene una venda en los ojos que muy pronto se quitará y ya no querrá estar conmigo. Tengo que decirme que para mí él es aún una gran incógnita en muchos aspectos y tengo miedo. Tengo miedo a reacciones, a un posible modo de entender la vida, a que la importancia de las cosas esté en puntos diferentes a los míos. Confío en él, pero no confío en lo que pueda venir. Porque sé que puedo confiar en él ahora, pero no sé mañana.

Esta mañana me ha costado salir de la cama y debería estar eufórica, pero no. Viniendo al trabajo, sin desayunar porque en casa no me dio tiempo, pensaba en todo esto y en que por culpa de este trabajo apenas me queda tiempo para hacer nada. Ayer salí de mi casa a las 8:15 de la mañana y volví a las 9 de la noche. Falté a clase de guitarra, como otras veces tengo que faltar a clase de swing, cuando estoy pagando por ambas, y no poco, por cierto. Ayer me sentía tan cansada, tras la dura jornada y las 4 horas de carretera que me tuve que meter entre pecho y espalda, que no tenía ni fuerzas para escribir un post. Tenía varias ideas, sí, pero todas flotaban inconexas en mi cabeza, envueltas por una bruma.

Ayer fui a currar a Brujas, y aunque acabé tarde, no fue tan malo como la vez anterior. Es en un hotel de lujo que está a punto de ser inaugurado, y nuestra labor es instalar los equipos y hacer la programación de una sala de conferencias. La otra vez me tocó ir sola. Salí a las 7 de la mañana de mi casa, me tragué dos horas y media de tráfico, me tuve que pelear con el electricista y sus chapuzas e hice el trabajo de tres personas. A eso de las 7 y pico de la tarde mi jefe me llama para darme indicaciones. Estoy sola, tengo que ir corriendo todo el rato entre la sala de control y la sala de conferencias, que no están precisamente cerca, y aguantar a mi jefe que me dice “prueba esto y prueba lo otro”. A las 8 y cuarto por fin me puedo largar, pero allí no queda ni dios y descubro que me han cerrado con llave. Se han olvidado de mí. Busco una salida de emergencia perdiéndome por escaleras y pasillos mientras llevo mi bolso, un maletín de herramientas que pesa más que yo, un portátil que pesa como un muerto, un mezclador de micros y una escalera de mano. Salgo al exterior y llueve a cántaros. Tengo la cazadora en el coche. La verja de la entrada está cerrada a cal y canto y el personal de seguridad ya se ha ido. Bien! El teléfono de guardia de la seguridad no contesta. Al cabo de un rato aparece un tío de seguridad en un coche. Le pregunto si habla francés: Neeeeeeee. Inglés? Neeeeeeeeee. Joder, me ha tocado un flamenco estúpido con ideas nacionalistas. Le explico en mi rudimentario famenco que quiero salir. No se le ve convencido. Al final me hace escribir mi nombre y el nombre de mi empresa en un papel y me deja salir. Llueve a cántaros y el coche está un poco lejos. Por supuesto no me echa una mano con el bolso, el maletín, el portátil, el mezclador o la escalera. Mierda.

Por suerte esta vez no fue tan malo, pero estoy hasta los mismísimos de tener tiempo solamente para trabajar mucho, dormir poco y ver al Ken brevemente entre ambas actividades.

Quizá debiera hacer como los pájaros, take myself lightly, o para ser más exactos, take life lightly…

04.08.08

No sé porqué?

Publicado en Lonely moments a 10:21 am por La Petite en Belgique

Acabo de llegar del aeropuerto de dejar a las dos mujeres en apuros.

Ayer al salir del curro, mientras me hacía el camino de 40 minutos a Lovaina, y por primera vez en dos meses y medio, lloré. Ese camino se presta a viajar al pasado y al futuro y emborracharse de melancolía. No fue mucho, apenas dos lagrimitas. Pero no sé muy bien porqué…

Hoy tampoco estoy para tirar cohetes. Sigo sin saber porqué…

04.07.08

Quemada

Publicado en Curro, Family Tales, Reflexiones, el Ken a 12:42 pm por La Petite en Belgique

(este post podría valer como complemento al último de La Vida es asín)

Hoy estoy de mala hostia, como diría mi madre. Esta vez no es el síndrome premenstrual, dado que eso ya fue hace semana y media, así que no tengo excusa. Creo que llevo días durmiendo poco (por consiguiente, el Ken tamién), tengo un exceso de eso llamado vida familiar a lo que no estoy acostumbrada, añoro la tranquilidad, me siento insegura y estoy hasta el moño de las chapuzas en mi trabajo.

Creo que necesito acostarme en cama, leer comics de Mutts hasta reventar y que el Ken me coja la mano.

Hace unas tres semanas Ñatito dejó caer una semilla que en estos momentos está germinando en mí y me tiene la cabeza ocupada. Que aprovechando que tengo aquí, al lado de casa, una de las universidades más antiguas de Europa, por qué no hago un master, si sólo me cuesta 800 euracos y así podría aspirar a algo mejor. Mejor que qué? Veamos pros y contras de este circo del terror:

  1. Tengo un contrato indefinido, algo casi extinto en el Estado Español. Eso significa que tienen que avisar con tres meses de antelación para largarme.
  2. También significa que para largarme yo tengo que avisar con 6 semanas de antelación.
  3. Y también significa que mi categoría, condiciones y sueldo no van a cambiar de forma importante. Trabajo en Valonia pero vivo en Flandes. El nivel de vida es más alto en Flandes. Yo cobro 1300 euros de mierda…
  4. Una de las condiciones actuales es que no cobro NADA por las horas extras (si casi nunca salgo a mi hora eso es una gran putada). Por supuesto no se me permite salir antes de la hora a no ser por causa de fuerza mayor. El horario oficial es de 9 a 6. Muchas veces la hora de comer la pasamos trabajandom eso hace 9 horas de curro. Eso significa que salgo de mi casa algo antes de las 8:30 de la mañana y nunca llego antes de las 7. Eso significa 10 horas y media de cada día entregadas al curro. Eso significa un 43.75% de mi tiempo durante la semana y un 31.25 si tenemos en cuenta toda la semana y no hiciera nada desde casa. No está mal, diría yo…
  5. Como somos una empresa paqueña me pueden dar días por el morro si están contentos conmigo (en Navidades me dieron 10 y me ofrecían más pero ya tenía el billete de avión comprado).
  6. Tengo coche y movil de empresa, y ellos pagan el combustible y la factura del teléfono (el acuerdo inicial era que yo pagaría mis llamadas a España, pero la verdad es que no estoy pagando un duro de los 200 euros mensuales que me gasto). Y el coche lo tengo siempre a mí disposición, como si fuera mío.
  7. Eso significa que parte de mi sueldo es en “especies”, con lo que la pasta que se mueve es menor y si quiero pedir un crédito para comprar un piso, por ejemplo, sólo puedo aspirar a una mierda pinchada en un palo (mi caso es 90.000 euros en 30 años, cuando unos estudios de 30 míseros metros cuadrados que están construyendo a 300 m de mi casa cuestan el doble de eso). Para la empresa es una ventaja, porque con los super impuestos que hay que pagar aquí les sale más barato (el suelto neto es poco más del 50% del bruto en todos los casos); pero a mí me viene peor.
  8. No me pagan un extra cada vez que tengo que viajar a Argelia, donde trabajo los 7 días de la semana y hago jornadas de hasta 12 horas. Me dan un día libre por cada día a mayores que trabajo allá (si curro un sábado o domingo) pero nada más, y con lo cortos que andamos ahora de personal y lo malditamente imprescindible que me he vuelto muchas veces tengo que esperar la rehostia para poder recuperar mis días.
  9. Muchas veces tengo que hacer pequeñas tareas por internet desde casa los findes porque resulta que el finde en Argelia es jueves y viernes, y no se puede perder tiempo. Por supuesto no me ayudan a pagar mi conexión a internet de casi 50 euros al mes.
  10. Mi jefe no tiene vida propia y con lo cual, tampoco tiene respeto por la vida propia de los demás. Eso se traduce en muchos días inesperados de tropecientas horas extras, días que hay que aguantarle el rollo a las 6 de la tarde y alguna vez que mi colega y yo nos hicimos 33 horas de una sentada.
  11. Como decía, somos una empresa pequeña, lo que se traduce en un trato familiar, más confianzas de las debidas y chapuzas por doquier, algo que ya odiaba de mi curro en España. Ese tipo de chapuzas gracias a las cuales muchas veces se trabaja para nada y luego hay que repetir cosas. Sólo porque al jefe se le acaba de ocurrir, tras un finde pensando, que podíamos hacer las cosas de diferente manera.

Esos son los principales puntos a evaluar. No sé si estoy quemada por la organización nula en la empresa, por el poco respeto a mi vida propia o porque no me queda apenas tiempo para vivir cuando salgo de currar. Las tiendas cierran a las 6 de la tarde y durante el invierno a las 17:30 es NOCHE CERRADA. Eso significa que durante los meses de invierno NO veo la luz del sol. Pa cortarse las venas.

Si me decido a hacer el master me gustaría pedir una reducción de jornada, que no me van a dar, o si no, tendría que dejar el curro, quedándome sin ingresos durante mínimo un año (el tiempo que dure el master y lo que me cueste volver a encontar curro). Si hago ambas cosas a la vez (ya sé lo que es estudiar y trabajar a la vez ) no podría estar al 100% en ninguna de las dos, me quedaría sin vida propia (adios al Ken y a los amigos), volvería a tener taquicardias y estaría todo el día horíblemente cansada. A diferencia de España, aquí no tendría una madre que cocinaría para mí, así que no sé cómo me las iría a arreglar. Si sólo hago el master tendría que hacer cábalas para llegar a fin de mes y privarme de muchom quizás volver a compartir cocina y baño con otros estudiantes, algo que juré nunca volver a hacer. Si sólo curro, entonces seguiré maldiciendo como ahora…

A ver qué decido. Por lo pronto a fin de este mes me presento al TOEFL, requisito para el máster, aunque no sé si daré la puntuación requerida o si obrendré los resultados para el 1 de junio, fecha tope de matrícula en el master.

Bien, todo dudas. Y por supuesto, si me quisiera ir a otro país a currar, quizás también fuera capaz de hacerlo. Aunque los ahorros, con este nivel de vida (cada mes me gasto mas de 500 euros en el piso, electricidad e internet, y no estoy contando el comer, salir de vez en cuando ni concederme un caprichito), son finitos…

04.05.08

Mujeres al borde de un ataque de nervios

Publicado en Family Tales, el Ken a 8:30 pm por La Petite en Belgique

La estancia de las dos mujeres en apuros se hace más difícil por momentos. Sí, me estoy estresando.

No contentas con haberse dejado las llaves del portal en casa el otro día, las dos mujeres en apuros fueron más allá. Ayer por la tarde, cuando llegué del curro, nos disponíamos a dar una vuelta por el centro; y mientras bajábamos en el ascensor recién reparado, tras más de una semana de trabajos intensivos (mi ascensor nunca funcionó bien, era muy muy típico que la puerta no se abriera al llegar al portal, y te obligara a pulsar otro piso para poder salir) descubrimos que aún les queda mucho por hacer, ya que nos quedamos encerradas momentáneamente al llegar abajo.

Ante la sorpresa, mi hermana, que llevaba la llave de mi casa (digo la llave, porque esa se soltó del llavero y no está con las demás), la dejó caer con la impresión, colándose la llave por el hueco del ascensor. Mierda mierda mierda. Son las 17:40, las llaves del coche están en casa y los negocios cierran todos a las 18:00. Pienso en llamar a los dueños, pero viven en un pueblo que está en casa dios, tienen 75 años y nunca cogen el coche. En el portal veo algo de no-sé-qué de servicio de llaves. Llamo. El tío me dice que hasta el día siguiente a las 8 no puede venir. Joder, a ver dónde nos metemos esta noche las tres mujeres en apuros. En la cama de 90 del Ken no cabemos…

El tío que no puede venir hasta el día siguiente resulta ser un cerrajero que vendría a romperme la cerradura. Se me ocurre entonces que a lo mejor en la inmobiliaria tienen una copia. Son ya las 17:45, así que mientras mi madre y mi hermana están en el sótano inspeccionando si ven la llave (ilusas) salgo corriendo sin avisar. Por el camino recuerdo que la inmobiliaria ya no está a 300 metros de mi casa, ya que se han mudado a otro sitio. A cuál? Ni idea. En el antiguo local hay un zapatero-copiador-de-llaves. Entro y la mujer no habla inglés. En mi rudimentario flamenco le pregunto por la inmobiliaria. Intenta explicarme que gire la segunda calle a la izquierda y que luego siga el río (rezo para que no tenga que seguir el río mucho tiempo y que esta mujer tenga claras las direcciones). Son ya menos 10 pasadas, no queda nada para la hora de cierre. Corro. Busco. Corro.

Al final de la sinuosa calle del río veo el emblema de la inmobiliaria y corro más. Por el camino llamo a mi madre para avisar de dónde estoy. Entro. Hay dos tíos y me dicen que sólo hay copia de la llave del portal, pero no de la del piso. Cabe decir que llevo como un mes pensando en que tengo que hacer copia de las llaves, que me conozco, que soy despistada y lo pierdo todo. Esta ya fue la última señal.

Recuerdo cuando este tipo de cosas sucedían en el edificio donde vivía en España. Simplemente llamábamos a OTIS, venían, recuperaban la llave y asunto resuelto. Pues aquí no es así. El de la inmobiliaria me explicó que podíamos llamar a la compañía ascensorera, que mandaría un técnico, pero que entonces yo tendría que pagar el desplazamiento, que asciende a la sumaun total de 100 leuros del ala!

El tío de la inmobiliaria se ofrece a llamar a la compañía ascensorera. Que a lo largo de la tarde aparecerán y puede que me llamen para concretar. Salgo de la inmobiliaria, llamo a mi madre y tras lidiar con sus problemas de orientación y la empanada mental de mi hermana, nos vemos cerca del río. Echamos a andar hacia casa y justo al llegar, vemos una furgoneta de la compañía ascensorera. El tío me pregunta si soy yo la de la llave. Le digo que sí. Mi hermana y mi madre no paran de hablar como cotorras. Joder, qué alto hablamos los españoles. Me molesta. El técnico saca una llave como la que teníamos en casa cuando nos tocaba ser presidentes de la comunidad y abre el ascensor sin bloquearlo (!). Vaya, si hubiera tenido la llave eso podría haberlo hecho yo. Vemos la llave al fondo. La coge, me la da y con vergüenza me dice que son 100 euros. Dice que no es para él, que siente mucho cobrarnos los 100 euros, pero que son normas de la compañía. Pagamos y subimos a casa. Son las 18:20. Todo el maldito asunto se ha resuelto en 40 minutos. Joder, sí que son caros los desplazamientos, ahora que lo pienso.

Siguen haciendo mucho ruído, en mi casa ya no hay nada en su sitio original, hay pelos en el baño, ropa por todas partes y los geles están destapados. Luego se me ocurre echar de menos al Ken y sólo quiero subirme por las paredes. El Ken me manda un sms. Dice que si tenemos pensado salir a tomar algo que se apunta y a ver si se viene alguien más.

Salimos a cenar y luego nos vamos a tomar la ansiada caipirinha de mi madre. Entramos en un garito llamado Louvain Louvain y pedimos. El Ken me llama y me dice que nadie sale y él está viendo no se qué en la tele y que se va a retrasar. Perfecto. Yo estoy que me subo por las paredes, mi madre y mi hermana están en plan muermo y el Ken está viendo la tele. Necesito estar sola en casa, que mi familia deje de taladrarme, volver mi hogar a su estado original y que el Ken me dé mimos. Creo que ninguna de estas cosas son plausibles. Tengo ganas de mandar a mi madre y mi hermana a casa y darme una vuelta yo sola y respirar. No lo hago.

Llama el Ken, que está fuera, pero que no le dejan entrar. Salgo, hablo con él, entro, hablo con las dos mujeres en apuros. Dicen que se van a casa y yo doy una vuelta con el Ken que está muy muy cansado. Me desahogo un rato y me siento mejor.

Después nos paramos delante de una agencia de viajes y el comenzó a soñar un poco. Que a qué lugar podemos ir? Un lugar con calor. Dice que aquí hace frío y llueve. Yo añado que hay poca luz. Dice que si nos vamos a vivir a otro país cálido. Le digo que antes tiene que terminar su doctorado. Dice que podemos esperar o que a lo mejor puede continuar en otro sitio. Me pregunta si me gustaría irme a Nueva Zelanda (el cabrito sabe que llevo años queriendo ir). Le digo que sí.

Conciencia, no me dejes soñar de esta manera sin pies ni cabeza. No dejes que la situación me arrastre, no dejes que siga comenzando la casa por el tejado. Porque si me dejo llevar me voy a enamorar, y tengo miedo de que éste también construya castillos en el aire.

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