01.16.09
¿Freelance?
Ayer, vía chat de gmail, recibí una propuesta de trabajo por parte de un ingeniero que trabajó aquí conmigo. El chaval estuvo seis meses y luego, al encontrar trabajo de profe en la universidad, salió por patas (no sé cómo es en España, pero aquí la jornada a tiempo completo de un profesor son 20 horas semanales). Poco tiempo después construyó su propia empresa, decada a la acústica, principalmente.
Son una empresa pequeñita, pero él dice que la cosa va bien y va progresando, planteándose nuevos retos. Y aquí es donde me lía. Porque quieren diseñar una sala de conferencias para un cliente (grande para ellos) y necesitan a alguien que les haga la programación AMX. Él en los seis meses que estuvo aquí no le dio tiempo a aprender, porque no lo mandaron al curso (he de decir que a mí tampoco, porque el tipo de AMX afirmó que yo era demasiado buena programando). Así que pensó en mí para el trabajito, pero tendría que darme de alta como freelance y no sé que más. La fase final de pruebas duraría una semana (16-23 de mayo) pero dispondría de dos meses para programar. Por supuesto, esto es aparte del curro que tenga yo en la empesa en la que esté (espero que no sea ésta), así que el que acepte o no dependerá de cuánto me ofrezcan, porque ya de dejarse horas de sueño y salud, que sea por algo. Afirmo que no aceptaría si no me hiciera falta la pasta, porque veo la cuenta del banco zigzagueando intermintentemente, bajando peligrosamente y no remontando nunca. La vida, que está cara (y los médicos más, porque aquí no hay seguridad social), y mi sueldo, que es una basura.
Urticaria
Llevo ya siete de las veinte pastillas para el tratamiento de mi supuesto Lyme (es que no me lo acabo de creer), y de todos los efectos secundarios posibles tengo urticaria. La verdad es que no me soprende ese efecto secundario en alguien que es alérgico, asmático y con piel atópica (sí, tengo un bingo). No es grave, pero sí muy molesto. Me pica todo. Bueno, no exactamente. Ahora me está picando el cuello, pero hace un rato me picaba la cabeza, ayer por la noche la espalda, por la tarde los brazos y por la mañana la cara. Y ahora recuerdo que el fin de semana pasado tuve un sarpullido en la espalda y un super sarpullido en la muñeca derecha (se me puso como la muñeca de un hipopótamo, y me picaba horrores, tanto que me tuve que tomar una pastilla para la alergia). Como yo soy de piel “asín”, hipersensible, no me había parado a pensarlo, pero ayer por la noche me releí el prospecto de las pastillas y lo encontré: urticaria. No demasiado malo. A ver si en dos semanas que me quedan de tratamiento no me arranco la piel a tiras.


