03.02.09
Largo dia de cocina
¿Kids, do you remember the story about la pequeña y el pequeño?
“¡YEAH!”
¿Do you want to hear the story about the first empanada?
“¡YEAH!”
OK, it goes more or less like this;
Time passed and another day came where la Petite and el Pequeño where working hard cleaning their place. Since they only had brunch in the morning and it was still some hours to dinner, plans where made to eat a merienda. It was already agreed upon that la petite was going to have the biggest hand in the dinner, since she had an experienced mom in making what they wanted to eat for dinner. So onto the Pequeño fell the task of making a nice merienda. And he had a plan, formed within the deep dungeons of his mind. A few consults with his mother later it was starting to come together. Leer el resto de esta entrada »
Paradojas internacionales
Se me olvidó contarlo antes y ya tengo al Ken aquí recordándomelo.
El viernes, mientras los blogueros españoles comíamos frietjes y bebíamos cerveza (bueno, yo un zumo, que tenía que conducir), él (belga de pura cepa) se preparaba una tortilla española de cuatro huevos. Informo que ya ha perfeccionado su técnica y ahora ya le queda jugosita por dentro.
Por suerte, cuatro huevos fueron demasiados para él, así que yo pude re-cenar al llegar a casa
(aunque un trocito muy pequeño).
Quedada bloguera
El viernes tuvo lugar la quedada bloguera de la que os hablé. Por razones que se escaparon a nuestro control, tres de nosotros llegamos tarde (desplazamiento a la capital y poblemas de aparcamiento), lo que no impidió que nos lo pasáramos estupendamente. En total fuimos catorce. Es extraño encontrarte cara a cara a personas de las que has leído intimidades y que han leído las tuyas. Y la verdad es que hace ilusión la manera de presentarse:
- ¿Y tú?
- Yo soy la Petite.
- Ah, sí.
Y esa sonrisa que te dedican en ese momento, sabiendo más de ti de lo que tú piensas, no tiene precio.
Por si tenéis curiosidad, en el blog de Ramón hay una foto. No voy a decir quién soy, sólo que esa camiseta me hace goooordaaaa.
Un bocata en el bosque
Parece mentira que el pasar una hoja del calendario pueda cambiar tanto las cosas. El sábado, último día de febrero, uno de los peores febreros que recuerdo, se pudo empezar a oler la primavera. El sol quiso hacerse ver en tierras belgas, y aunque me haya tenido que chupar 120 km extra, no me importó. Porque pude conducir en una autopista poco concurrida, con gafas de sol y el último disco de Liam Finn sonando a todo volúmen.
La primavera que se acerca me está haciendo bien, y entre el sol, la quedada del viernes y las cosas un poco más claras, me encuentro mucho mejor.
Hoy me compré un bocata y me fui con el coche a buscar un lugar tranquilo. A menos de diez minutos encontré un bosque con un poste de información sobre rutas de senderismo. Como los días son algo menos fríos, decidí dar un paseo por entre los árboles. Casi una horita de relax, fuera de la empresa, de ese nido de alimañas decidido a destruirme. No lo van a conseguir.
Descuidos
El viernes, tras leer el comentario de Ramón y pensármelo más de dos veces, decidí llamar a la abogada laboral y plantearle el caso. Me dijo que no se me ocurriera firmar el lunes (hoy), y menos poniendo la fecha de otro día (viernes 27 de febrero). Que me tenían que dar lo mío y punto. Fijamos una cita para el viernes que viene y mientras tanto me pidió que le enviara por mail mi contrato y demás documentos que pudieran ser de interés.
Recordé que en el servidor de la empresa tienen todos esos documentos, así que simplemente los busqué para enviárselos por mail. Sin embargo, en ese directorio encontré más cosas. Archivos sin proteger ni ocultar. Encontré los borradores de las cartas que me enviaron y varios emails entre ellos y su abogada. Tengo el nombre, la dirección y el teléfono de su abogada, y el historial de todo el proceso de las cartas. Hay archivos con nombres como “Empresa vs Petite”, cartas que nunca llegaron a enviarme (en una decían que tenía que devolver el coche, la tarjeta de carburante y el móvil al estar de baja, y que ellos ya me acercarían a casa). Hay párrafos en las cartas que luego descartaron, párrafos particularmente duros, pero que ahora me hacen gracia.
Por supuesto le envié TODO. Ahora sólo queda aguantar esta semana que promete ser infernal. El viernes me pondré en sus manos y a resistir mientras el de los satélites no llama.
Hablando del de los satélites. Lo llamé el viernes y me dijo que todo sigue en pie, pero que están tan super ocupados que las reuniones menos importantes (la mía con el big boss cae en esta gategoría) las están posponiendo. Pero que hay muchísimo trabajo, que necesitan gente urgentemente. Pues a ver si es verdad.
Por otra parte, la entrevista que tenía el viernes resultó ser un fracaso. Se olvidaron de mí otra vez, así que fui para NADA. La ETT a la que me enviaron no sabían nada, así que tal como llegué me fui.


