06.04.09
Alarma
Esta mañana los teléfonos dejaron de funcionar. Simplemente quedaron desconectados. Las llamadas en curso se cortaron y poco a poco se empezaron a escuchar voces sorprendidas a medida que todos se iban dando cuenta del hecho. No duró demasiado, y poco a poco los teléfonos volvieron a funcionar de manera intermitente hasta que finalmente el servicio quedó restablecido.
Más tarde la alarma de incendios empezó a sonar con estruendo. Miradas cruzadas. ¿Es un simulacro o es real? Mi mentora , a mi lado, me mira, se levanta y coge su bolso. Yo le devuelvo la mirada, me levanto, cojo el bolso y el libro que estoy leyendo. Si esto se está incenciando hay que llevarse lo importante, si simplemente vamos a perder el tiempo fuera, al menos me gustará estar entretenida.
La alarma dura unos segundos y luego cesa. La gente sigue levantada y hay gran revuelo. Mi mentora y yo nos miramos y no sabemos si salir corriendo o quedarnos para arder entre las llamas.
Nuestra team leader (jefa de equipo) pasa junto a nuestras mesas y dice que “nadie se va, que nos quedamos”. La advertencia cae como un jarro de agua tan fría que parece capaz de sofocar las supuestas llamas.
Falsa alarma.
Bajando el ritmo
Son las 12. Acabo de terminar mis veinte mails que tengo que procesar cada día. Eso significa que he hecho en 5 horas el trabajo de 7, sin contar, por supuesto las llamadas. Llevo aquí desde las 6:35 de la mañana y ya se me caen los ojos al suelo. Mi hora de entrada es 1o minutos antes de las 7, pero una viene cuando el transporte público la trae. O llego a las 6:35 o llego tarde. Y eso implica salir de casa corriendo a las 5:25 de la mañana, pegarme la carrera y coger un bus a la estación de Leuven, para luego coger un tren, para luego coger el bus que me deja aquí demasiado temprano.
Bueno, todo bien, perder casi tres horas en transportes todos los días me ha dado el privilegio de estar a punto de acabarme la quinta temporada de Lost (mañana tengo pensado ver los capítulos finales: 16 y 17) y haber empezado hace dos días un nuevo libro: UnLunDun por China Miéville.
Voy a intentar tomarme esto relajadamente, porque ayer me agobié por la llegada de nuevos mails a la inbox del equipo y, en lugar de procesar 20, procesé 40, además de las llamadas y los 40 mails que envié para cerrar casos. A ver si consigo bajar el ritmo para no acabar otra vez más quemada que una tostada.
Conclusión: Levantarse a las 4:50 mata.
Sobre niveles
Visto el último comentario de L., veo que sigo explicándome bastante mal
El servicio aquí está jerarquizado en niveles. Si alguien del primer nivel al recibir una llamada, no puede resolver el problema, manda el caso al segundo.
Yo pertenezco al primer nivel (o primera línea), y resuelvo cosas bastante simples siempre que no tenga que manipular tickets. Para ese tipo de modificaciones o cuando es necesario investigar más a fondo un problema, se despacha a segundo nivel.
En el caso del anterior post, yo no tenía los derechos necesarios para cambiarle la zona horaria, por lo que fue necesario despachar el caso a segundo nivel.


