06.19.09
Fin de la lucha
M es una chica española que trabajaba en la empresa donde estoy ahora. Tan solo había empezado dos semanas antes que yo, a principios de abril, pero nos dejó hará una semana. M estuvo hace años en Bélgica y se enamoró de un chico medio alemán medio turco. Estuvieron tiempo separados, ya que M volvió a España a terminar sus estudios y buscarse la vida. Pero volvieron a encontrarse. M dejó España debido a que su trabajo en la productora de vídeo no cuajaba y debido a que su corazón estaba en Bélgica. M sacrificó mucho por su amor. Dejó a su familia y a sus amigos, dejó todo lo que le era familiar y se vino a Bélgica para empezar a luchar por una vida desde cero.
M se esforzó durante mucho tiempo, aprendiendo el flamenco y adaptándose lo más posible. Intentó buscar trabajo de lo suyo pero no funcionó. La vida aquí puede ser difícil si no se habla perfectamente el idioma y se es extranjero. Después de mucho tiempo, M encontró trabajo en esta empresa. No es de lo suyo, pero eso nos pasa a casi todos aquí. Al menos es un trabajo digno que nos da de comer y no nos trae demasiados quebraderos de cabeza. Ah, y tiene como lengua oficial el inglés.
M me contó varias veces que a ella no le gustaba demasiado el país, pero tenía claro que había sido una decisión suya y nada más que suya para poder estar con su marido.
Pero M llevaba varias semanas sin brillar. Se la veía triste y apagada, aunque conservaba la enorme dulzura por la que todos la conocen. Yo no no le pregunté. Tan sólo éramos conocidas y nunca traspasé esa barrera porque las circunstancias simplemente no se dieron y porque el tiempo fue corto. Sólo supe que la gota había colmado el vaso, y que el medio alemán medio turco no supo valorar lo que tenía al lado y lo maltrató. M llamó a su madre y a los dos días decidía dejar un marido, una empresa y un país.
Puede ser frustrante que una lucha acabe por ser derrotado, pero en el fondo es una victoria el saber dónde están los límites y ser capaz de cerrar un capítulo. Bravo por M.



isitabcn escribió,
Junio 19, 2009 a 11:59 pm
M fue muy valiente por dejarlo todo para estar con quien quería. Pero más valiente ha sido por saber cerrar una puerta a tiempo, con todo lo que esto conlleva.
oria escribió,
Junio 20, 2009 a 2:17 am
Me alegra ver que supo decir basta. Espero que ademas le denunciara.
Josel3 escribió,
Junio 21, 2009 a 11:15 pm
M. , la chica más dulce que pasó por la mazmorra… La vi radiante como nunca el último día que estuvo entre nosotros, y eso que cuando nos dio la noticia se le escapó alguna lagrimeja… sé que le irá genial
Ainhoa escribió,
Junio 22, 2009 a 9:12 am
M. tiene que ser una chica muy valiente. Por dejarlo todo por amor y por atreverse a dejarlo todo a pesar del amor, algo que no todo el mundo se atreve a hacer.
Fer escribió,
Junio 22, 2009 a 10:33 am
No sé por qué, pero toda esta historia de M. me recuerda a la canción de Los Piratas.
Haga lo que haga, espero que todo le vaya bien y que su maltratador pague lo que debe. Nadie se merece ese infierno.
lifestraveller escribió,
Junio 22, 2009 a 6:10 pm
Jo, la historia me ha dejado súper triste…con lo que nos has contado me he podido colar por su vida y he sentido esa frustración, ese querer dar todo por alguien, para que funcione, y que luego encima esa persona ni siquiera valore ese esfuerzo. Está claro que eso no es amor. Una pena.