07.17.09

Otra oportunidad

Publicado en Belgica y los belgas, Buscando piso, Curro, Reflexiones, el Ken a 3:13 pm por La Petite en Belgique

Aunque haya algunos momentos de tensión, provocados por dar soporte a un nuevo cliente, durante la mayor parte del tiempo no hay nada que hacer. Ayer por la tarde el subjefe de equipo (que tiene la dirección de este blog, aunque no sé si lo lee) y yo compartíamos algunas ideas, miedos, esperanzas y frustraciones.

Él es español, aunque ha nacido y vivido aquí la mayor parte de su vida. No ha vivido en España más que un año y no hace mucho, pero él tiene tan claro como yo, que tiene que irse. Pero siempre hay obstáculos: su novia es belga y luego está la crisis, que aunque se sienta en todas partes, se está cebando especialmente con España. No es el momento, nos repetimos, pero el corazón se nos quiere escapar de este país. Es curioso, pero las coincidencias continúan: nuestro plan es volar hacia tierras sureñas en dos años. Nuestros sueños están depositados a dos años, como unos ahorros a plazo fijo, intocables, esperando con ingenua paciencia a que en dos años uno siga vivo y con el corazón entero para poder cumplirlos.

Mientras tanto, y dado que por el momento hay que estar aquí, hemos decidido darle otra oportunidad al país, y la mejor manera que se nos ocurre es cambiar de residencia, dejar las zonas muertas e instalarse en la capital, el bullicio contínuo, el crisol de culturas, el ruído, los puestos en la calle, la riqueza más alta y la pobreza más baja. Vivir permanentemente entre estaciones de metro, beber de los ritmos de la ciudad.

Ayer el Ken y yo fuimos a ver un piso a Bruselas, muy cerca del centro. Finalmente no fue posible, ya que el dueño no pudo localizar a los inquilinos y no tenía llave. Pero aprovechamos para cenar en un restaurante cercano, y la zona me enamoró. Una placita con una gran fuente al lado de la estación de metro, gente en la calle, multitud de terrazas. En una palabra: vida.

El piso es algo caro y por el momento sólo lo  hemos visto en foto. No sé si al final conseguiremos instalarnos en él o no, pero una cosa tengo clara: me quiero ir a vivir a la ciudad. Nada de puebluchos o suburbios. Estoy decidida a darle otra oportunidad a Bélgica, pero para ello hay que darle la vuelta a esto. Soy urbanita y no lo puedo cambiar.

Aire acondicionado

Publicado en Anecdotas, Curro, la dura vida del teleoperador a 2:52 pm por La Petite en Belgique

Una de las peores cosas de este trabajo es el aire acondicionado. Cada dos puestos tenemos una salida de aire, que para colmo no funciona bien y en algunas zonas parece que sopla un viento gélido proveniente del Polo Norte. Yo ya he sufrido durante varias semanas sus efectos, encontrándome bien el domingo, y entre el lunes y el martes empezar a estornudar para acabar finalmente con unos mocos de esos que tu nariz parece un grifo estropeado. Tengo más compañeros que se quejan del aire acondicionado, y hay bastantes con molestias permanentes de garganta.

Ha habido ya varias protestas para que alguien regule o arregle el aire acondicionado, pero todas han caído en saco roto.

Así que visto lo visto, ayer, una compañera y yo, hemos realizado un trabajo de bricolaje. Tras comprobar que, subiéndome a una silla, podía alcanzar el techo, nos hemos puesto a trabajar en equipo: ella a poner cinta adeshiva en los bordes de los folios y yo a pegarlos en el techo, cual cabra montesa haciendo equilibros.

Han quedado así:

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