11.20.09

Temores

Publicado en Belgica y los belgas, Curro, la dura vida del teleoperador a 4:41 pm por La Petite en Belgique

Creo que parte de mi mal humor esta semana es por el estrés de encontrar otro trabajo, porque entre los sueños macabros se mezclan otros: hace dos noche soñé con el de los satélites, que me volvía a dar esquinazo una vez más; y esta noche soñé que yo no daba la talla para el empleo para el que envié mi CV ayer.

Encontré la oferta de trabajo en una de las muchas webs que  me envían emails a diario con ofertas. Casi todo se parecía ajustar bien a mis cualidades. La dirección de correo para enviar el CV estaba mal y el botón de “submit” no funcionaba. Encontré una posible dirección de correo en Google y envié mi CV. Como en la oferta de trabajo incluían un número de teléfono, ni corta ni perezosa, me decidí a llamar. Me atendieron muy amablemente y me dijeron que habían recibido mi CV y que tras unas preguntas se lo pasarían a su cliente. Sólo vacilé en una de ellas: que si sabía algo de SQL. Les dije que sí, pero no de manera profesional, y bla bla bla. O sea, que se me da fatal mentir o adornar la verdad. Sé algo de mySQL pero bastante poco. Y justo esta noche soñé con el maldito SQL.

De todas maneras, dudo que me vayan a llamar. Alguien que esté dispuesto a pagar más de el doble de lo que gano aquí no me va a contratar ni harto de vino.

He vuelto a hacerlo

Publicado en Anecdotas, Belgica y los belgas, Curro, Libros, la dura vida del teleoperador a 1:08 pm por La Petite en Belgique

Sabía que un día u otro me iba a pasar. Ha tenido que ser hoy.

Mi historial cuenta con anécdotas tales como subirme en el autobús equivocado para ir a la universidad (solía coger el bus todos los días, así que no tiene perdón), coger el autobús en sentido opuesto, perderme a 500 metros de mi casa, pasarme la parada del bus y acabar cerca de un descampado, …

Hoy he vuelto a hacerlo. He llegado a la estación de tren y veo que los trenes están retrasados (es muy común ver el panel de Gare Central lleno de números rojos), así que en lugar de subirme en el que pensaba, uno que va casi directo a Mechelen, me he subido en otro que pasaba antes que también estaba atrasado. Lo malo de ese tren es que va parando en todos los pueblos habidos y por haber, pero cuando hay retrasos, lo mejor es subirse en el primer tren que uno ve y probar suerte. Me senté y abrí mi libro para seguir leyendo. El tren iba parando en pueblecitos de mala muerte. Levanté la vista del libro al oír la voz por el altavoz nombrando una ciudad/pueblo que yo no conocía. Me extrañó bastante, porque el primero que suelen anunciar por el altavoz es Mechelen. Mis sospechas fueron confirmadas cuando por la ventanilla veo alejarse la estación de Mechelen Nekkerspool. Ésa también me hubiera servido, así que no me pasé una parada, sino dos y veinte kilómetros.

Acabé en un pueblo que, según el Ken, no llega a la categoría de pueblo, cuya parada de tren está justo bajo un túnel, y por el que pasan todos los trenes rápidos sin hacer parada. Cuando los trenes van a llegar, suena una estridente alarma contra incendios y las puertas de acceso a las escaleras se cierran, dejándolo a uno encerrado.  He visto pasar dos trenes rápidos y tres TGV, y cada vez un estruendo barría el túnel, mis oídos se taponaban y un viento parecía que me iba a arrastrar detrás de los trenes.

Al cabo de media hora por fin pude coger un tren y llegué veinte minutos tarde al trabajo. No pasa nada, de todas maneras hoy ya iba a hacer una hora extra porque hay compañeros de vacaciones.

11.18.09

Hulk

Publicado en Lonely moments, Mirando atrás, Reflexiones a 5:08 pm por La Petite en Belgique

La llegada del invierno y este cambio de ánimo repentino me dan miedo. Y me echo a temblar sólo de pensar en la medio depresión en la que estuve a punto de caer / caí el año pasado. Me da miedo que con la llegada del invierno me vaya a convertir en la Masa.

A veces pienso que sería mejor hibernar.

Alter ego

Publicado en Proyectos a 11:32 am por La Petite en Belgique

Os presento a mi alter ego.

Es una de las cosas a las que dedico parte de mi escaso tiempo libre. Está todavía en fase beta.

Hace tiempo que tenía ganas de crear un blog con nombre y apellidos, algo que hablara de mi faceta profesional (o al menos a lo que me solía dedicar en España y que me gustaría continuar). Aún queda mucho por hacer: mejorar la plantilla, añadir más contenidos, arreglar unos cuantos problemas técnicos y añadir una versión en inglés. Pero ahí está. Ahora cuando encuentre ofertas de trabajo que pidan a alguien “apasionado por los blogs y las redes sociales” al menos puedo dar esa dirección, ya que ésta, la de Petite, es secreta. No tengo ganas de que nadie que pueda estar interesado profesionalmente en mí lea mis miserias.

Pues eso, invitados estáis a echarle un ojo. Por cierto, no creo que haga falta decirlo, pero preferiría que la identidad de Petite no se nombrara en el otro blog. Si leo algún comentario referente a este blog, será eliminado.

Leer para olvidar

Publicado en Belgica y los belgas, Cazando satélites, Curro, Family Tales, Lonely moments, Mirando atrás, el Ken, la dura vida del teleoperador a 11:13 am por La Petite en Belgique

Ayer estaba tan agotada que el día fue de todo menos lo que yo esperaba. Un día no demasiado bueno en el trabajo, el cansancio que me nublaba la vista y una cena demasiado temprano. Acabé metiéndome en cama a las 21:30 con los ojos hinchados y sin ganas de nada.

Me volvió a dar la llorera y me di cuenta de que llevo tres días con un tic en el ojo izquierdo. Me estoy estresando cuando en realidad no debiera. Supongo que aunque los que importan se hayan acordado ayer de mí, simplemente me sentí lejos, y lejos sin motivo. Llevo meses buscando trabajo de manera activa, enviando varios CV TODOS los días, llamando de cuando en cuando al de los satélites para ver qué rayos tiene pensado hacer y leyendo todo lo habido y por haber sobre cómo encontrar un nuevo trabajo millonario, mejorar tu vida y alcanzar el éxtasis. Pero nada funciona. No estoy mal en este trabajo. No me estresa como el otro ni hay nadie que me pise constantemente la cabeza. Pero a veces desmotiva el hecho de hacer una tarea repetitiva durante horas y odio que mi trabajo se coma 11 horas cómo mínimo de mis días.

Tengo mil proyectos en mente, sé a lo que me gustaría dedicarme. Leo, estudio, intento mejorar. Pero no funciona. Nada funciona cuando veo las ofertas de trabajo y te piden ser nativo neerlandés y hablar cuatro idiomas a la perfección, además de tener entre 10 y 15 años de experiencia en diez cosas diferentes. Y si lo piden es porque encuentran. Y si encuentran, significa que hay personas de 40 o 50 años que están como yo, buscando trabajo a través de internet porque se han quedado sin el suyo.

Nos hemos mudado a Bruselas pero sigo sin poder disfrutar de ella. Está ahí, casi al alcance de la mano pero en realidad demasiado lejos. Así que me paso las horas de viaje devorando libros para olvidar. En su día ya devoré capítulos de series con el mismo propósito. Es como el alcohólico que bebe para olvidar, sólo que al final  yo no tengo resaca. Tan sólo un tic en el ojo por los libros que me gustaría leer, las webs que me gustaría diseñar y los vídeos que me gustaría montar.

11.17.09

Encontrar el cuerpo

Publicado en Sueños a 1:45 pm por La Petite en Belgique

¿Por qué últimamente cuándo recuerdo mis sueños, estos son casi siempre macabros?

En el de esta noche buscábamos el cuerpo de una chica que había sido asesinada. Éramos un grupo bastante grande, muchos de ellos compañeros de trabajo. El día era frío y gris. Estábamos en un camino con un desnivel hacia un lado. Había un muro construído para prevenir un derrumbamiento. Entre varios intentamos tirar parte del muro. El cuerpo fue encontrado justo debajo de mis pies. Yo no quise verlo.

Lo peor de todo es que el asesino era uno de nosotros.

Cumpleaños

Publicado en Reflexiones, el Ken a 11:45 am por La Petite en Belgique

No soy demasiado hábil, socialmente hablando. No me gustan las multitudes ni las fiestas llenas de desconocidos. Quizás por eso nunca me gustó celebrar mi cumpleaños a lo grande, aunque una vez lo haya intentado. Yo debía de tener 13 años, y fue en mi casa con las amigas más cercanas. Aún así no me gustó ser el centro de atención. No me gusta y lo reconozco. Y eso que eran mis amigas. Por eso no disfruto las fiestas multitudinarias ni tengo mucho que decir cuando me encuentro en un grupo grande. Quizá por eso me haya echado atrás en la especie de tradición que mantienen unos cuantos en el trabajo, la de traer golosinas, patatas, etc. en ocasiones especiales (cumpleaños, nuevo trabajo, despedida, …). No me gusta ser el centro de atención. Oscar Wilde dijo que más vale que hablen de uno, aunque sea mal. Pero yo no soy así. Me gusta pasar sin hacer demasiado ruido. Soy algo mejor en distancias cortas, dedicando tiempo y atención a las personas que quiero.

Mi cumpleaños siempre ha sido una ocasión para celebrar en familia y poco más. En Bélgica mi familia es el Ken, y esta mañana me ha sorprendido en la cama con un montón de regalos. Mis ojos luchaban por abrirse ante la luz repentina. Me da demasiado, lo que necesito y mucho más. Ha acertado de pleno, como siempre. No podría imaginarme todo esto sin él.

11.13.09

De nuevo

Publicado en Belgica y los belgas, Mi espalda y sus circunstancias a 10:06 am por La Petite en Belgique

A veces me duele la espalda. He estado meses sin enterarme, disfrutando. Pero hace ya una temporada que la siento otra vez, que me molesta a veces, que me duele tras pasar el aspirador, que de nuevo me siento delicada. A veces pienso que quizá el problema de mi espalda no sea sólo el estrés sino también el tiempo. Muchas veces me dijo mi madre que el frío y la humedad de este país eran poco sanos. Va a ser verdad que la enfermera tiene razón.

11.12.09

Cena en La Ibérica

Publicado en Belgica y los belgas a 3:36 pm por La Petite en Belgique

Los viernes solemos ir a cenar fuera. Como el viernes pasado estábamos los dos enfermos, decidimos dejarlo para el sábado. La semana anterior yo había descubierto unos cuantos restaurantes muy cerca de casa. Están en una calle que sabía que estaba ahí pero que nunca había tenido ocasión de caminar por ella. Una bandera española colgando de un balcón anunciaba la presencia de la Ibérica.

El sitio es acogedor, con una variopinta decoración que consiste en mesas y sillas de madera oscura, una imitación de parra colgando del techo, ajos en un travesaño y postales en una de las paredes. El dueño es muy agradable y se nota que aprovecha la llegada de algún comensal español para charlar un poco de esto, lo otro y lo de más allá (que si el paro y la crisis y la que se nos viene encima). Nos encendió la calefacción en cuanto entramos.

Tras echar un vistazo a la carta, el Ken me preguntó si me apetecía cenar una zarzuela (que son 13 euros, no 16 como marca el menú de la web). Me pareció buena idea, así que pedimos zarzuela para dos. Como yo estaba tomando antibióticos pedimos agua para beber. El dueño nos afreció agua del grifo, que “es gratis”. Pregunta extraña por estos lares, donde quieren cobrarle a uno hasta por el aire que respira. Una sopresa agradable por parte del dueño, a pesar de llevar aquí 50 años. Trajo el agua en una jarrita de barro.

También pedimos una ración de tapas, que al contrario de otros lugares de Bélgica no era artificiosa ni exageradamente elaborada. Era queso, chorizo y jamón serrano. Mientras esperábamos por la comida, se nos sirvió una tapa de aceitunas en un platillo de barro.

Cuando la zarzuela llegó descubrí que no sólo el trato era exquisito. Nada que ver con la zarzuela que habíamos comido en un restaurante de Leuven; el pescado y el marisco tenían sabor y la salsa daban ganas de rebañarla con pan (que por supuesto hicimos). La ración era abundate pero como estaba tan rico nos lo acabamos casi todo, aunque a mí me costó un poco, ya que el dueño estuvo un buen rato charlando con nosotros.

Cuando acabamos nos trajo unos chupitos de licor de manzana. El Ken nunca lo había probado y ya estaba todo emocionado por conocer una nueva especialidad española. Se quedó un poco decepcionado cuando le dije que lo podía encontrar en cualquier supermercado.

La cuenta que vino fue sin sopresas. Pagamos por la zarzuela y por las tapas. Ni un euro más.

P.D.: Esto no es un post patrocinado, simplemente me apetecía compartir nuestra experiencia en este restaurante. Es cierto que Bruselas está plagado de restaurantes, pero en pocos uno recibe un trato así. Es triste, pero en muchos restaurantes y cines de aquí uno tiene que pagar hasta por ir al baño. Luego pasan cosas como la que vimos la semana pasada: cinco octogenarias saliendo a paso de tortuga y sin pagar del Pizza Hut mientras esperábamos delante de la caja con los ojos como platos.

11.09.09

Nueva médico

Publicado en Belgica y los belgas, De médicos a 1:21 pm por La Petite en Belgique

Post re-editado a petición de un lector. Quizás me pasé dando detalles. No he querido dar una mala imagen de la médico, sino todo lo contrario. Conmigo ha acertado y ha demostrado ser muy amena.

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Al final decidí ir al médico el viernes en lugar de esperar al sábado. Las palabras de la médico, unidas a los problemas que tenía para respirar me hicieron reaccionar. Salí del trabajo y cogí un tren a Midi, donde intenté encontrar el bus 365a. Bruselas es un lío, porque hay tres compañías de autobuses operando: una que opera en Bruselas y Flandes, otra que opera en Bruselas y Valonia y otra que opera exclusivamente en Bruselas. Suponía que tenía que coger un bus de los de Valonia (porque iba en dirección Charleroi), así que di mil vueltas hasta que al final los encontré. Al entrar en el bus descubrí que mi bono mensual es válido para dos de las tres empresas de transportes, casualmente no cubriendo justo la que necesitaba. Y desgraciadamente sólo llevaba un billete de 50 euros (el cajero no tenía billetes más pequeños), así que me tuve que bajar del autobús. Fui a un kiosko de la estación de tren y compré un botellín de agua para cambiar el billete y volví a la parada de autobús. Tras más de media hora observando un tráfico infernal y personas y más personas llegando a la parada, finalmente apareció un bus. Si digo que salí de currar a las 3 y no llegué al médico hasta las 17:30 no me creeréis, pero es verdad. Agotada y mojada me senté en la “sala de espera” mientras la médico me ofrecía un “Hola” fresquito recién recibido de España.

Al cabo de un rato me pidió que pasara a la consulta. Y me di cuenta de que me hice un lío con los médicos, que esta no era la que yo esperaba, pero que total, daba igual porque las tres son amigas y se pasan los pacientes cuando están ocupadas.

Dijo que me había dicho de ir hoy porque me había visto muy alarmada, cosa que me chocó, porque la alarmada me había parecido ella, afirmando que yo tenía la gripe A. Después de examinarme un rato concluyó que lo mío es un vulgar catarro, pero que como soy asmática me iba a recetar bastantes cosas: un antihistamínico, un spray nasal, ibuprofeno y antibióticos para “limpiar todo eso que tienes ahí, porque si no te doy antibióticos, el lunes no vas a poder ir a trabajar”.

Me hizo un también un papelito para un CT-Scan de la cara porque es posible que tenga sinusitis o algún problema de nariz, como el tabique torcido (la verdad es que nunca estuve orgullosa de mi nariz).

Después de una hora de cháchara en la que incluso me ofreció el teléfono de “un chico  muy guapo que de verdad merece la pena, con unos abdominales marcadísimos y que da clases particulares”, me ofreció el hacerme un papel para el trabajo por enfermedad siempre que quisiera y no abusara. Boquiabierta me dejó.

El finde el Ken y yo hemos estado medicándonos por un tubo (el también tiene catarro) y hoy estamos cumpliendo con nuestro deber laboral.

P.D.: Cuando me dijo que no tenía la gripe sentí una mezcla de cosas. Por un lado me alegré de no tener algo que se pudiera complicar, pero por otro me dio rabia, porque cuando se pasa la gripe uno queda inmunizado. Así que sigo participando en esta histeria colectiva. Por cierto, ya la médico ha pasado la gripe y dice que no es para tanto.

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