noviembre 9, 2011
Bonus
Acabamos de tener una de esas aburridas reuniones por teléfono con Atlanta con una presentación a la que poco he atendido. Reconozco que trabajé rápido por la mañana, adelanté todo el trabajo que tenía hasta el momento, y mientras estaba al teléfono estaba viendo unas fotos de unos amigurumis en internet.
Cuando de repente se abrieron tres ventanas del messenger de empresa. La primera de uno de mis compañeros Premium, preguntándome que qué había hecho. Creo que se me saltaron los colores al pensar que había visto los amigurumis en mi pantalla. La segunda de otro compañero diciéndome enhorabuena. Y la tercera de mi manager, diciéndome que por ser la mejor de Europa en este último cuarto, que me iban a dar un bonus.
Y yo con un pie en Madrid…


