04.21.08

De superhéroes y belgas que hacen ganchillo

Publicado en Anecdotas, Belgica y los belgas, Finde moments, el Ken en 4:22 pm por La Petite en Belgique

El domingo fue un domingo a medio camino entre los domingos de hace un par de meses y los domingos de ahora. Me levanté de buen humor, el sol inundaba el dormitorio-salón-comedor-habitación-polivalente, el rubio estaba a mi lado (callado, pero estaba) y comenzamos el día con uno de nuestros super desayunos de fin de semana.

El día trascurrió tranquilo. Hablé largo rato con Arroaz (gracias por todo, como siempre), fui a la lavandería y limpié la cuarta parte de lo que debía. No estaba apática, estaba vaga. Bueno, vale, un poco apática sí, que fue cuando escribí el post anterior.

Por la tarde me llamó el Ken para ir a comer algo al turco habitual. Nos acompañó uno de sus compis de laboratorio. Es la tercera vez que veo a este indivuduo, y las otras dos veces fueron breves, de noche y etílicas, así que todavía no puedo hacer un juicio sobre él. Lo que me llamó la atención esta vez que de repente y sin venir a cuento me empieza a contar que le gusta hacer algo de lo que no sabe el nombre en inglés pero que es algo que se hace con una aguja e hilo, y lo que quiere hacer es una muñeca que vio en una revista. Después de unas cuantas preguntas llegué a la conclusión de que el belga se refería a hacer ganchillo. Vaya, uno de mis ex era un máquina cosiendo, pero lo de un tío interesado en el ganchillo no lo había oído nunca. Dice que después de la muñeca, que ya ha empezado, quiere hacer un mono que también ha visto en una revista. Porque le he preguntado si la aguja tenía un ganchito al final, que si no, pensaría que lo que quiere hacer es punto de cruz. Le he dicho que cualquier día me uno a él a ganchillar, que es algo que tengo muy olvidado. El Ken dice que pasa, que él, mientras tanto, se va a un bar.

Por la noche quedamos unos cuantos amigos (Ñatito, Negro, una búlgara y nosotros dos) y decidimos dar un paseo aprovechando que el tiempo está cálido y la noche apetecible. En medio de la caminata, el bolso que me regaló mi hermana decide que ya no puede más y la tira se rompe por un extremo. No hay nada que hacer, así que a cargar con él. La búlgara quiere ir a un parque que está no-sé-dónde. Al final dicho parque resulta ser uno que está cerca de mi casa, por lo que les digo que voy a hacer una paradita en mi morada para dejar el muerto (el bolso). Subimos todos, hacen excursiones al baño donde leen los comics que tengo allí, los hambrientos atacan mi nevera y mi pan de molde y al sentarse en mi sofá-cama, saltan las 4 tablas habituales (por qué creéis que mi grito de guerra es “Let’s break the bed again!“?), El Ken y el Ñato se turnan para tocar la guitarra mientras los demás cantamos a pleno pulmón y después Ñato y Negro hacen el número de los Superhéroes. La primera vez fue hace unos meses, pero ésta se han superado.

Aunque no me guste poner fotos de gente conocida, no puedo evitar poner la foto de la noche aquí.

Aclaro por si alguien duda. No estamos borrachos. En realidad no corre una sola gota de alcohol por nuestras venas en dicho momento.

Medio borrachines sí que acabamos el Ken y yo ayer, que se vino a cenar a casa y la tentación del vino fue demasiado fuerte para ambos. Una botella entera de carmener! Claro, luego acabamos hablando de multitud de cosas, desde los 3 viajes que tenemos planeados (este finde, julio y febrero) hasta la discusión sobre quién se insinuó antes a quién, pasando por el sentido de la vida y las motivaciones del ser humano.

Yo siempre juré que yo no había dado el primer paso (soy una cobardica), siempre creí que él había empezado a lanzar indirectas cuando yo aún ni siquiera me había fijado en él (habéis leido el post sobre mi bañera?). Pero según él, no. Así que la conclusión que saco es que o sufrí de enajenación mental transitoria o las cosas se fueron dando poco a poco sin que ninguno de los dos se diera cuenta.

El tiempo dirá si el rubiales es capaz de enamorarse y hasta que punto pone la carne en el asador. Él dice que es paciente, pues yo también.

03.31.08

La gripe sigue acechando…

Publicado en Anecdotas, Belgica y los belgas, Family Tales, Reflexiones en 2:45 pm por La Petite en Belgique

… y la Petite sigue paranoica.

Hoy ha vuelto mi colega de su baja por gripe. Sin embargo aun tiene cara de estar muriendose y tiene una tos que seguro esta mandando los virus a 120 Km/h. Y viene a toserme al despacho y toca mi raton :(

A la hora de comer he ido a un sitio donde se puede pedir pasta para llevar. Habia una senhora hablando con la mujer de detras de la barra. La mujer de detras de la bara tenia un tono de voz opaco y cara de estar muriendose. Le comentaba a la senhora que no se habia quedado en casa porque total tendria que estar aguantando a los ninhos (aqui los coles y la uni siguen de vacaciones). Me dieron ganas de anhadir, que claro, mejor a currar de cara al publico y pegarle la gripe a todos los clientes. En este puto pais, ademas de no usar chanclas ni gorro en la piscina, tampoco usan guantes en el sector hosteleria. Asi que horrrizada vi como cogia el queso rallado con las manos (!) y me lo ponia en la pasta caliente.

De vuelta al curro llamo a mi madre. Mama, tu crees que esta tia con cara de estar muriendose me pegara la gripe? Es que ha tocado el queso con las manos. Con las manos? Que cochinos son en ese pais! Pues si, pero tu crees que me la pegara? Nada, nada, tu come tranquila.

Y yo comi, pero nada de tranquila…

03.27.08

Necesito un diccionario

Publicado en Anecdotas, Belgica y los belgas, Reflexiones, Swing, el Ken en 10:20 am por La Petite en Belgique

No ya un manual, sino un diccionario. Ha llegado el momento en que ni los servicios linguisticos y psicologicos de Arroaz a la 1 de la manhana son suficientes. Necesito un diccionario!

Eso estaba pensando yo esta manhana al levantarme 10 minutos tarde, preparar la mochila para ir despues a jugar al squash con el Ken y unos amigos y enfrentarme al accidentado desayuno. Resulta que salgo de la ducha y pongo la cafetera al fuego (adoro las cafeteras italianas). Me visto y cuando el cafe y yo estamos listos cojo una taza y saco un brick de leche de la nevera. Vierto leche en la taza para calentarla (me gusta el cafe muuuuuy corto de cafe y muuuuuuy largo de leche) y veo que lo que sale es un mini-chorrito. En cambio noto que el brick pesa bastante. Eh, que pasa aqui? Pues que desde que limpie la nevera y dejo de tener esa capa de hielo de 6 cm, puedo demostrar que la teoria es cierta, que ahora la nevera trabaja mucho mas eficientemente y mi leche estaba congelada! Abro la alacena en busca de otro brick (es rematadamente tarde) y veo que no hay. Ay, recuerdo que hice la compra hace dos dias y los 4 bricks de leche siguen en el maletero del coche (total, con el frio y el poco sol que tenemos estos dias, estan ahi mejor que en casa). Pues yo sin desayuno no me voy! Abro el brick con unas tijeras y echo los pedacitos de hielo en la taza. Al micro. Me paso de tiempo y esta tan caliente que no hay quien lo beba. Buen comienzo tenemos hoy.

Pues entre las prisas, la mochila del squash y la leche-hielo-ardiendo pensaba yo que necesito un diccionario, y no solo para mi jefe (esta semana esta de vacaciones en Francia y esto esta de lo mas tranquilo) cuyo ingles es un tanto macarronico (para decir “we have to start to be sure of…” el dice “we must becomes to are sure of…“, por poner un ejemplo) sino para poder entender a uno de los protagonistas de este blog y que pueda seguir en el reparto: el Ken.

Hace dos dias por la noche manteniamos una interesante conversacion por msn (entre Arroaz y el Ken duermo muy poco, snif) sobre los miedos que tenemos todos, sobre las ansias de ser aceptados y sobre lo que significa conocerse y aceptarse uno mismo. Al parecer el Ken tiene bastante de eso llamado miedo. El cree que uno de sus grandes problemas es que la gente lo acepte, en especial las chicas. Que el esta feliz consigo mismo, pero claro, como se da tan poco a conocer, pues por ciencia infusa la gente no va a poder descubrir la gran persona que es. Y que sigue trabajando en eso de conocerse a si mismo, cosa que no se le da muy bien, y en aceptarse. Mi experiencia me dice que eso es cuestion de tiempo. Yo a su edad no tenia ni punhetera idea de quien era ni de lo que queria, y lo de aceptarme lo llevaba un poco mal. 7 anhos despues la cosa ha mejorado mucho. Asi que le dije yo, paciencia, que es la madre de la ciencia.

Ayer yo tenia un curso especial de swing en Bruselas. Digo especial porque era de un baile nuevo que no conocia e iban a empezar desde cero, con lo que cualquiera podia ir. Al Ken le entusiasmo la idea, y dijo que si acababa con no-se-que que tenia que hacer ayer (algo de un poster), que vendria. Le mande un mail por la manhana diciendole que si iba mal de tiempo, que lo esperaba, que no habia porque llegar puntuales. Y si no, pues otro dia, o mas tarde o el jueves (hoy), refiriendome a que ya lo veria en la cancha de squash. A eso de las 5 y pico me contesta diciendo que va mal, lento y que lo del swing va a tener que quedar para otro dia, que mas tarde quizas podemos vernos un rato, pero que el jueves despues del squash no baila ni de conha porque queda muy cansado. Y quien dijo nada de bailar despues del squash? Veo que la comunicacion es fluida… :-/

Lo llamo al salir del curro, para darle animos y ver si hay posibilidades de verlo mas tarde. Me dice que si no vuelvo muy tarde de Bruselas que si, que le apeteceria verme.

El curso de swing esta bien, pero yo estoy ya agotada y empiezo a no coordinar bien. A eso de las 9 hacemos un descanso y lo llamo. Aun queda hora y media de swing, pero si el esta libre pues paso y me acerco a hacerle una visita. Con una voz de ultratumba me contesta y me dice que sigue con las correcciones del puto poster. Se le ve concentrado. Una vez mas no se lo que me quiere decir (una cosa es contarlo aqui y otra cosa es oir las frases inconexas que me suelta al telefono). No se si significa que luego puedo ir un rato, pero mas tarde, que hoy va a trabajar hasta las 1000 y no puede verme, que realmente no quiere verme, que agradece que le haya llamado o que le estoy molestando y se siente presionado. No se que es lo que quiere decirme. Vamos, que entiendo las palabras y las frases, pero el chaval es tan escueto que no soy capaz de leer entre lineas. Pos nada, ya nos veremos manhana, no? (pruebo suerte, a ver si era esto lo que queria decirme). En una hora puedo estar en Lovaina, pero tampoco quiero molestarte (sigo probando suerte). Animo y hasta manhana. Cuelgo con la impresion de ser una pesada-agobiante-egoista-que-no-se-entera. Le mando un sms de animo y sigo bailando.

A las 10 y media acaba el curso y me voy arrastrandome hasta el coche. Llego a casa, como algo, me conecto y me desahogo un poco con Arroaz. Al final se me hace tarde otra vez. Le mando un sms de buenas noches y buenas intenciones y me voy al sobre.

Decir que no ha contestado a ninguno de mis sms, pero creo que eso es algo normal en el. Hasta que no esta seguro de que contestar no abre la boca ni manda ningun mensaje ni dice nada que lo ponga en evidencia o lo comprometa. Pues me estoy cansando de caguetas, que yo tambien tengo miedo, joder. Hemos quedado para jugar hoy, y el sabado se viene a conmigo a la fabrica de Stella Artois (cerveza) a la visita que CouchSurfing ha organizado. Pero asi y todo sigo sin tener las cosas claras. El chaval parece que quiere (a veces hasta deja el miedo aparcado y dice cosas bonitas) pero es dificil tirar una de la situacion y no recibir feed-back o recibir un feed-back que no lo entiende ni el pupas.

Estoy cansada y no entiendo nada :(

03.19.08

Un año en el circo del terror

Publicado en Belgica y los belgas, Curro, el Ken en 7:56 pm por La Petite en Belgique

Hace 5 días que cumplí un año desde que firmé el contrato de trabajo en el circo del terror. Hace 5 días me acordé del aniversario, pero no estaba de humor para festejos ni para escribir un post sobre todo lo que aprendí en este año, toda la gente maravillosa que conocí y toda la ilusión que sigo llevando dentro. Porque ese día se me planteó el trabajar el finde y hacer horas extras esta semana. Y todo gratis et amore. Pues no, estoy hasta los huevos!

Con motivo del aniversario pensaba contar como llegué al circo del terror, porque la historia tiene tela. Pero sigo sin estar de humor para hacerlo, así que quedará para otro día.

Al final esta semana ha habido un retraso en el envío de un contenedor a Argelia, así que no hay que volverse locos haciendo extras ni filigranas. Pero justo hoy me entero de que después del curro tengo que ir a la Policía de Lovaina (ya por cuarta vez, creo) a cambiar la lámpara de un proyector. Dos de las veces que estuve allí tuve que colocar una escalera encima de una mesa en una sala llena de gente trabajando (aunque yo creo que no tenían mucho que hacer, porque no paraban de mirarme subida a la escalera encima de la mesa) para hacer cositas en un proyector colgado del techo (una vez para cambiar la maldita lámpara y otra para llevármelo).

Como me toca currar fuera, decido que salgo antes (faltaría más!) pero luego me entero de que mañana tengo que volver a currar en Brujas (mierdamierdamierdamierda). Eso significa levantarse a las 6 y pico para salir de casa a las 7 para tragarme dos horas y media de atasco para llegar tarde mal y a rastro y tragarme un marrón como la copa de un pino (volver a pelearme con el electricista y con la desorganización del puto hotel que quieren inaugurar a fin de mes). Eso sin contar que tengo una escalera, un maletín de herramientas y un portátil que pesa como un muerto metidos en el coche y que mañana tendré que volverme loca para encontrar aparcamiento en el centro de brujas y luego cargar con toda la mierda que pesa más que yo cual si fuera un caracol (perdona, Brixta, pero me ha quedado a huevo).

Así que como tengo que preparar la misión (imposible) de mañana, al final salgo más tarde de lo que esperaba del circo del terror y llego a la Polizie van Leuven a las 6 de la tarde (mierdamierdamierda). Al final el puto proyector se hace de rogar y tengo ganas de tirárselo encima al policía que me mira y sonríe.

A los 20 minutos estoy fuera y llamo al Ken, que hoy me ha enviado un mail con una canción sacada del youtube. Ibamos a ir a un museo a Bruselas, pero él sigue aún en el laboratorio. Bueno, pues nada, yo me voy a casa entonces. Eh, entonces cuando quedamos?. Hoy si quieres, después de mi clase de guitarra. Vale, perfecto, quedarse hoy en casa iba a ser muy aburrido (os he dicho ya que es una joya con los piropos?).

Así que aquí estoy, en casita, con menos rabia que a las 6 menos algo, pero con la sangre aún hirviendo. Y el Ken… bueno, eso es otra historia. Supongo que lo que tenemos (sea lo que sea) necesita tiempo para crecer, madurar y florecer (si llega a hacerlo algún día). Muchas veces me pregunto si seré tan impaciente simplemente porque estamos en momentos diferentes de nuestra vida. Intento recordar en qué punto estaba yo a los 22, pero me cuesta trabajo. Lo veo tan lejos… Quizá buscaba lo mismo que ahora, pero de manera diferente. Ahora sé exactamente lo que busco, ya no es algo ambiguo como antes. Antes buscaba el AMOR. Ahora busco un compañero. Antes buscaba sensaciones. Ahora busco compañía y comprensión. Antes buscaba salir salir y salir. Ahora busco a alguien que sepa estar conmigo en casa y en mi mundo.

En fin, no sé. El tiempo dirá, como siempre. Pero a veces la vida nos intriga….

P.S.: Disfrutad de estas mini-vacaciones vosotros que podéis. Aquí sólo es festivo el lunes de Pascua. Os echaré de menos estos días.

03.18.08

Domingo de empanadas chilenas y vino del bueno

Publicado en Anecdotas, Belgica y los belgas, Finde moments, Post-marcha moments, el Ken en 8:29 pm por La Petite en Belgique

Por fin estoy en casita después del curro, con la nariz taponada pero algo mejor. Esta mañana me encontraba como si una apisonadora me hubiera pasado por encima mientras dormía (por cierto que tuve un sueño raro esta mañana antes de sonar el despertador!).

Lo último que conté fue el sábado de marchita (bueno, más bien de tranqui) con el Ken. A la mañana siguiente se va porque tiene que limpiar y lavar. Yo, por desgracia, también tengo esos quehaceres pendientes, así que no hago esfuerzos por retenerlo (pero qué mono me es). Quedamos de vernos en el cuartel general sobre las 4, hora en que mamá Pedrito tendrá preparadas unas empanadas chilenas para chuparse los dedos. Así que tras leer mi correo, leer y comentar un par de blogs, desayunar y ducharme, preparo mi ropita (esta vez sólo sábanas y toallas) para ir a la maldita lavandería. Como el día no está para pasear (mierda de lluvia belga) y tengo cosas que hacer en casa y poco tiempo, mientras la ropa se lava voy a casa y limpio la (mini) cocina y el baño. Voy a la (maldita) lavanderia, saco la ropa de la lavadora (4 leuros una lavadora!) y la meto en la secadora. Como hay bastante ropa (mi cama es de 1.60 y llevé dos juegos de sábanas y varias toallas) programo la secadora para 40 minutos (es decir, le meto 2 leuros!). Me voy a casa, limpio el polvo, aspiro (las ventajas de vivir en 35 míseros metros cuadrados) y me voy corriendo a recoger mi ropa. Llego a casa, hago la cama limpita, cojo las dos botellas de vino chileno (una de ellas el iniligualable Concha y Toro) que compré para la ocasión y salgo disparada para el cuartel general. Paso por el centro para recoger mi bici que quedó allí la noche anterior (es difícil andar acaramelados con sendas bicis a los lados).

Como de costumbre, soy la primera de los invitados en llegar al cuartel general. Si es que los chilenos son peores en puntualidad que nosotros (vale, yo es que soy una española puntual). Al cabo de media hora la gente se deja caer: El Nhatito, Jo y su novia la guerrera, Reza, Negro y finalmente el Ken (esta vez se acordó de salir de casa con las gafas). El Ken llegó tarde porque decidió comer algo antes de ir a la lavandería y se quedó dormido mientras comía (ojo al dato). No necesito decir los comentarios que surgieron por parte del personal ante tal afirmación (pero, Chica, déjalo dormir por la noche!).

Bien, ya tenemos más información. No sólo es un despistado redomado que se olvida las gafas de ver en casa (y el movil y más cosas, pero no la cabeza porque la tiene pegada, que si no…), sino que también las horas de sueño son algo sagrado para él (si no lo sabré yo, que siempre dice que no puede quedar porque tiene que dormir) y las necesita de verdad porque puede quedarse dormido en cualquier lado y cualquier situación (ahí es peor que yo).

Las empanadas… inmejorables. El vino… embriagador, que os voy a decir? Creo que nos bebimos como cuatro o cinco botellas y todo era vino bueno. Delicioso. El Ken estaba sentado a mi lado y todo el rato con caricias y miradas y besitos. Bueno, el chaval avanza. Ahora ya es capaz de dar muestras de cariño delante de TODOS nuestros amigos en común. Es un paso, oye. Yo estoy en las nubes, hablando allí con él, incapaz de creer lo que está pasando. Al cabo se levanta para lavar unos platos y yo me quedo embobada mirándolo (pero cómo es posible que yo esté saliendo con ése, ése, el que además de ser buen chaval está bueno que te cagas, pero es que no me canso de mirarlo, por favor, bien hecho por delante, bien hecho por detrás, bien hecho por fuera y lo que es más importante, bien hecho por dentro).

Comimos hasta reventar y luego jugamos… al poker. Cabe decir que aunque siga sin tener puñetera idea, ya he mejorado algo y no me aburre tanto. La Guerrera tiene menos idea que yo, pero tiene más mala leche :D

A eso de las 10 y pico el Ken y yo decidimos irnos. Estamos cansados, mañana hay que madrugar y el Ken aún tiene que doblar ropa. Cómo se parece a mí hace unos años: hiperresponsable, cuadriculado (eso lo diría mi madre), despistado y muy suyo.

03.17.08

De lo acontecido durante la estancia de mi padre. Part 2

Publicado en Anecdotas, Belgica y los belgas, Family Tales, Finde moments, el Ken en 8:47 pm por La Petite en Belgique

Donde estábamos? Ah, si que me bebí un coctelucho y fui a buscar a mi padre medio contentilla. No, taba sobria y expectante.

El viernes por la noche me acosté tarde porque como dije estuvimos charlando y tocando la guitarra. Al día siguiente aún no sabíamos qué hacer, si ir de nuevo a Bruselas o seguir el consejo del Ken y llevar a mi padre a Hasselt (es que vino ya tantas veces, y con lo pequeño que es este país… ya lo ha visto todo y más).

Pero a la mañana siguiente llama mi tía (la harpía, siento decirlo) a las 7 de la mañana para decir que mi abuela paterna (de tal palo…) no se encuentra bien. A mi abuela (otro día hablaré de ella porque puede dar para vaaaarios posts) le dio un derrame cerebral hace casi 6 años, y desde entonces tiene problemas de coordinación y habla, y ya no puede leer ni valerse por sí sola. Entre mi padre y mi tía se turnan un poco para cuidarla, aunque la verdad es que le toca a ella casi todo (hombres, aunque ayuden siempre se llevan la menor parte). Que mi abuela ha empezado con un catarro, y tiene fatiga y no se encuentra bien. Como es mayor y tiene problemas de corazón pues la situación puede ser problemática si se va de las manos. Solución: mi padre, que siempre se ha creído y se cree Dios (era una de las cosas que odiaba de él cuando vivía con nosotros) cambia su billete de avión del domingo para el sábado. Vuela con los ladrones de Iberia, así que no sé cuánto le habrán calcado por cambiar el billete. Pero da igual! De cada finde que se viene se gasta un pastón y el mundo sigue girando y el sigue siendo Dios.

Total, que llega un viernes a las 11 de la noche y se va al día siguiente, sábado, a las 2 y pico de la tarde. Le sale cara la broma (pero Dios es todopoderoso). Yo me quedo que no sé qué pensar, sentir o decir. Por un lado esta vez me apetecía verlo, luego está el que no podía hacer planes para el finde, luego está el asunto de mi abuela, luego está que mi padre está tenso por verme/no-verme/su-madre/el-sentido-de-la-vida. I’m a little bit confused.

Así que mientras dejo el “oropuerto” llamo al comando a cargo del cuartel general para informar de las noticias y decir que me apunto a la tarde del domingo para saborear las empanadas chilenas regadas con abundante vino tinto. Acto seguido llamo al Ken (soy de lo peor, aprovechando siempre las circunstancias) le cuento. Como estoy libre me dice que estaría muy bien hacer algo más tarde, pero después de su squash con las otras bestias. Dice que me mantendrá informada.

Finalmente me voy a comer con el Nhatito. La tarde la paso entre blogs, msn y comics. Llamo a mi oráculo personal Manuel y le digo que estoy inquiteta. Que ya son las 8 y aún no sé nada del Ken. Inquieta no es la palabra, más bien debería decir ansiosa. A eso de las 9:20 decido que tengo hambre y pienso en qué puedo cocinar, cuando me suena el movil. Pero si es el Ken! Que si me apetece ir a cenar fuera. Ah, pues claro, que no se diga que no me apunto a un bombardeo! Le digo que me visto y en 15 minutos estoy en el restaurante (que por cierto es el mismo italiano donde llevé a mi padre el día anterior…).

Y de repente me transformo. Todas esas ganas y esas ansias de saber de él, de verlo, se van. Me acojono y decido que no quiero ir, que es mucho más fácil quedarme en casa y seguir leyendo blogs y comics y hablando con Arroaz por msn. Pero ya no hay marcha atrás, ya sólo quedan 10 minutos para estar delante del restaurante, y tengo que ponerme unos pantalones y sacar mi bici del garaje. Ay! Por dios! que acojone! Ahora me toca la parte activa. Ahora tengo que enfrentarme al Ken, intentar ser yo misma, no aburrirle ni agobiarle, caerle bien y gustarle. Buaaaa, demasiado trabajo. Con lo bien que se estaba en casita leyendo comics…

Allá voy, sorteando coches y cantando sobre mi bici del año de la guerra. El llega dos minutos después de mí. Viene sin gafas. Bien, el Ken es todavía más despistado que yo. Si es capaz de dejarse las gafas de ver en casa ya no me extraña que a veces se olvide también el movil.

La cena estuvo bien pero yo me senti rara de nuevo, como durante aquella primera peli en mi casa, falta de confianza y distante (sí, lo sé, todo está dentro de mi cabeza, pero no puedo evitarlo).

Luego nos fuimos a tomar uno de esos cócteles quitamiedos y él, por el camino al bar, se puso más tierno que nunca. Ay, que me derrito! (a mis años!). No estuvimos mucho en el bar, no hacía falta cocerse esta vez. Nos dirigimos hacia MI casa bajo una lluvia torrencial (viva Bélgica y los belgas!).

A la mañana siguiente decidimos que nos tocaba a ambos la tarea de limpiar nuestras respectivas mansiones e ir a la lavandería, con lo que quedamos de vernos en el cuartel general para zampar empanadas y beber vino del bueno.

03.13.08

El perro del hortelano

Publicado en Belgica y los belgas, Reflexiones, el Ken en 9:51 am por La Petite en Belgique

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EL me ha dicho que se siente dolido desde que lo trato con indiferencia, que sufre, que no duerme y que no soporta la situacion. Que yo lo ayudaba a sentirse mejor consigo mismo y con el mundo. Pero se acabo.

Yo no quiero medias tintas con nadie. Fue el mismo el que decidio hace tiempo donde estaban los limites de “lo que teniamos”. Nada de compromiso, nada de tener tiempo para mi, nada de esperanza. Solo una caja vacia en donde yo ponia todo mi esfuerzo, todo lo mejor de mi. Pero una caja con un gran agujero en el fondo, donde el recibia todo y yo me quedaba con nada.

Que no me diga que quiere lo mismo porque yo eso no lo quiero. No quiero volver a pasarlo mal por alguien que dice que me quiere mucho pero que luego no hace cosas reales para estar conmigo. Se acabo. Se acabaron los idealismos, que ya rozamos la treintena y los cuentos se acabaron hace ya muchos anhos. Si el quiere vivir en un mundo de fabula, adelante, pero yo sigo diciendo que quiero cosas tangibles, como que se quede a dormir y pueda despertarme al dia siguiente a su lado. Pero no, porque en el fondo no quiere. Todos tenemos cosas que requieren esfuerzo, pero como diria mi madre, “hay que mojarse el culo”.

Se acabo.

Cambiando de tema; ayer el Ken, despues de hacerse todo el dia de rogar tras un sms manhanero super carinhoso que me costo un huevo escribir, al final se vino a mi casa a ver Rebelde sin causa :)

Joder y EL quiere que me sienta culpable. Pues NO. Yo quiero vivir y que me dejen vivir!

(Joder, me siento mal ya de manhana)

03.09.08

Segunda gran noche y problemas de comunicación

Publicado en Anecdotas, Belgica y los belgas, Finde moments, Post-marcha moments, Reflexiones, el Ken en 3:45 am por La Petite en Belgique

Esta es la historia de lo acontecido ayer viernes. Los findes no son muy productivos para mí en cuanto a blogs se refiere, por eso de que intento pasar menos horas delante del ordenador.

Estoy yo en el curro, y sabiendo que el viernes es el dia grande del ken para salir (los sabados va más de tranqui), a eso de las 3 pm le envio un sms para ver si tienes planes para la noche. Cosa rara, no supe nada de él durante todo el día. Como en esta nueva etapa he decidido no ponerme ansionsa, no subirme por las paredes y no quedarme en casa agonizando, me voy a casa de Pedro y Vivi, un matrimonio chileno que que vive enfrente del ken que son buenos amigos míos, y de él también, por supuesto. La casa de Pedro es algo así como el cuartel general. Las noches nunca se sabe donde van a acabar, pero lo que es seguro es que siempre empiezan ahí. Además de que Pedro es como una madre y cocina para todos unos platos deliciosos de esos que te hacen salivar.

Antes de irme veo que el ken está conectado en el messenger, pero ausente. Sigo sin noticias. A las ocho y pico me voy a casa de Pedro. Dudo, llamo a mi amigo Manuel, y me desahogo un rato. Decido dejarme de tonterías, que ya tenemos cierta edad, hay que ser claros, los hombres son simples, seamos directos y francos. Así que me lleno de valor y lo llamo (a mi edad y con niñerías, por favor). No coge… Le mando un sms y le digo que me voy a casa de Pedro a cenar, que se pase luego.

Cuando llevo un rato en casa de Pedrito me suena el movil. Ay, el corazón se me sale. Efectivamente es el ken. Que ha salido tarde de trabajar y que se dejó el movil en casa (sisi, realmente hay explicación para todo, pero la mente de una mujer es retorcida y antes de llegar a la explicación más simple y plausible pasa por imaginarse diversidad de situaciones).

Al cabo de una hora aparece. Vivi está medio enferma y Pedro está cansado. Los demás también están en off y ni siquiera han aparecido. Así que los únicos para salir de marcha somos el ken y yo. Es como si los planetas confluyesen. A todo esto debo decir que yo ya llevo encima 3 copas de vino tinto y media peli de King-Kong.

Salimos para el centro y decidimos meternos en el mítico bar Seven Oaks. Digo mítico porque en ese bar han transcurrido momentos clave para el Spanish Ghetto y posteriores amistades. El Seven Oaks fue el primer lugar en el que salí de marcha con el el Spanish Ghetto, fue donde despedimos a Pablo cuando se fue para España, es el lugar por el que una noche Pedro me llamó a las 4:30 de la madrugada (sin saberlo su mujercita, por supuesto), es el lugar donde se acaban las juergas cuando son verdaderas juergas.

Pos eso, era casi medianoche, un poco temprano, pero se ve que los dos estabamos ansiosos por ver como acababa la noche, así que hacia allí nos encaminamos. Estuvimos bailando Grease y Meatloaf entre otros (es que encima ponen buena música) y bebiendo genever como posesos. Genever es una bebida hecha con ginebra pero que la hacen de multitud de sabores y te lo ponen en chupitos. Como era mi primera vez con el genever le pido consejo, y me dice: cactus! ok, cactus pues. Me dice que quiere venir conmigo a la proxima Swing Party, y que le tengo que enseñar a bailar Lindy-Hop y que el me enseñará rock’n'roll. Bueno, la cosa promete.

Después de las tres copas de vino, la media peli de King-Kong y dos genevers compruebo que sigo demasiado sobria. Estoy como si nada. Y él sigue igual, que si, que no, palante, patrás, que me acerco, que no, ahora sí, ahora no. Pruebo suerte con un tercer genever. Va él a la barra a pedir y me rodea con un brazo, pero así como quien no quiere la cosa, casi sin querer. Sólo le falta mirar para otro lado y ponerse a silbar. Yo me digo a mí misma: “a ver, llevas encima tres copas de vino, media película de King-Kong y dos genever; relájate de una maldita vez y correspóndele, a ver si cuela y pasa algo“. Total, que me acerco un poco más. Huele bien.

Volvemos al lugar donde estábamos y seguimos bailando. A los dos minutos se me acerca y esta vez no salgo corriendo como alma que lleva el diablo. Cabe decir que esta vez él no se retira como un cobarde. Así que… pasa. Que sí, que al final me besa. Ay, por favor, menudos labios tiene el ken. Y para ser tan joven besa de maravilla. Por fin me dejo llevar, y al acabar el tercer genever y empezar el cuarto me doy cuenta de que ya voy medio piripi (es lo que suele pasar, uno descubre que está medio borracho cuando ya es demasiado tarde).

Al acabarnos el cuarto genever decidimos irnos a dormir “a tu casa, a la mía, cada uno en su casa?” (puede parecer una pregunta estúpida, pero es que el chaval no ayuda). “A la tuya, si no te importa”, me contesta”. Pos eso, para aquí nos vinimos, medio moñas pero tímidos.

Y eso, al final el ken se quedó a dormir. Debo decir que desde que me mudé (octubre, hace 5 meses) es el primer hombre que se queda a dormir (sí, el resto eran unos pendejos que siempre se largaban después de). Descubrí que no ronca y que sólo respira fuerta si está boca arriba. Un punto a su favor.

A eso de las 9 nos despertamos y desayunamos algo. Luego estuvimos tocando la guitarra en cama con unas partituras que tengo por casa y con el CD de Crowded House a la vez. Amazing!

Todo fue muy bonito y el chaval se lo curró y estaba cariñoso y tal y cual, pero no hemos podido evitar esos malditos silencios incómodos que se dan entre los dos (tan típicos de los belgas). A eso de las 11 se fue porque tenía muchas cosas que hacer, como ducharse y ponerse ropa limpia, ir al super, limpiar e ir a jugar squash con las otras tres bestias que también son mis amigos.

Llamo a Manuel otra vez, mi oráculo particular (y ex-novio desde hace 7 años) y me dice que me relaje. Le hago caso y me meto en cama otra vez creyendo que no voy a poder dormir. Ay, pobre ilusa. Me desperté a las tres y cuarto de la tarde. Descubro que el ken me ha dejado un mensaje en el msn: un simple “Hey“.

Llamo a Pedro y le digo si se quiere venir con Vivi al Ikea. Necesito otro juego de sábanas. Como quedamos aún para las 6 y tengo tiempo, decido ir al super. Entre tanto recibo un sms del ken preguntándome que si disfruté del buen tiempo (durmiendo como un ceporro poco se puede disfrutar del buen tiempo, me digo yo). También me dice que él tiene sueño (ah, no es tan listo como yo) y que ha sido una buena noche. Recibir estos sms le hacen a una sentirse más tranquila.

Después de la aventura Ikea me voy a cenar a casa de Pedro y Vivi. Al rato llega el ken. Llama al timbre y salgo yo a abrir. Está raro, no sé si cortado o yo qué sé. Me da un beso en la mejilla pero la mejilla contraria a lo usual (hey, me he perdido algo?). Yo me quedo patidifusa pero disimulo como una valiente. Veo que el chaval está algo más callado de lo habitual pero yo nada, hago de tripas corazón y tiro palante.

Me comenta que mañana madruga para ir a Bruselas a un mercadillo de segunda mano. Y, como amante de los mercadillos de segunda mano que soy, me emociono ante la idea. Me dice si quiero ir, pero que también va una amiga. Joder, ya estamos, entre que yo soy una paranoica y que nunca sé qué es lo que quiere decir, no sé si me invita por compromiso o porque realmente quiere que vaya. Me siento rara.

Al final nos juntamos siete amigos (incluídas lqs tres bestias del squash) y como la gente está cansada (no hay ganas de salir ni mucho dinero) y aburrida, empezamos a jugar a un juego estúpido de preguntas comprometidas. Nos reímos un buen rato y tenemos un par de debates interesantes.

A eso de las 2 la gente se retira. El ken me pregunta que como hacemos para mañana pero no lo veo nada convencido (o seré yo la no convencida?). Cuando no hay nadie que nos vea le doy un beso y veo que duda. Le pregunto si le molesta y el tío NO SE ENTERA DE NADA. Dice que tiene sueño, le duele la cabeza y no entiende qué es lo que quiero decirle. Me siento idiota y le digo que no sé si ir mañana al mercado. Que a lo mejor prefiere ir sólo con su amiga y tal y cual, que no se sienta obligado, etc. Dice que si me apetece que vaya, que va a estar bien, así seremos más para tener más variedad de conversación (estos belgas son unas joyas en cuanto a piropos como os podéis dar cuenta). Y que de todos modos nos veremos casi cada día así que claro, que vaya sin problema (en fin, no sé qué relación tiene el hecho de ir con vernos cada día, pero puede que con el tiempo lo descubra - como diría mi madre, con el tiempo y una caña - ).

Y en esa incógnita estoy. No sé si mañana ir, no ir, pasar de todo, hacer mi vida, pasar un poco de él a ver si reacciona. De todos modos ya es un poco tarde de más, y lo de madrugar mañana puede no ser buena idea. Sí, lo sé, estoy cagada de miedo y lo que busco son excusas para no arriesgarme a hacer nada. A quedarme en mi nidito seguro sin peligro a meter la pata.

Como ya dije algún día (creo que fue un comment en el blog de Life), cuando una se lía con un extranjero aprende mucho del intercambio cultural, pero pero PERO muchas veces también hay lo que se llama choque cultural. Si ya hay problemas con los españolitos de tu pueblo, imagínate con un guiri que ha tenido una cultura muy diferente de la tuya. Eso ya es lo más. Así que ahora estoy en el momento de averiguar si esos silencios son por tema cultural, porque le aburro, porque está incómodo, porque es tímido o porque la comunicación nunca fluirá bien del todo. Amigos, esto ha dado fruto, pero aún no sabemos de qué clase, y eso, digamos que me asusta un poco (no, la verdad es que estoy cagada).

Mañana llamará sobre las 9 o así (dios! dentro de 6 horas y media). No sé si poner el despertador y actuar o si pasar y decir que me he quedado dormida.

Out-In

Ellos serán simples, pero nosotras también necesitamos pistas :(

03.06.08

La gran noche

Publicado en Anecdotas, Belgica y los belgas, el Ken en 1:48 am por La Petite en Belgique

Me han hecho mucha gracia vuestros comentarios, jeje. Entre eso y que parezco una quinceañera, estoy que me río sola. A ver, antes de nada, lo siento, pero nada de carnaza. Que el chaval tiene 22 años y es bonachón, así que me he sentido como si hubiera vuelto atrás en el tiempo (ay, qué frescos los 22 añitos).

Pos nada, llegó y se notaba algo raro en el ambiente. No de malo chungo, sino tal cual cuando yo tenía 17 años. El primer detalle de la noche fue que casi se come mi lámpara (1.92 es mucho 1.92) y le pedí por favor que no se fijara si tenía polvo encima, y el segundo es que le presenté a mi bañera desde la puerta del baño y la miró desde lejos como con miedo. Como era tarde pasamos de tocar la guitarra y decidimos qué peli ver en mi cómodo sofá rojo. Era tarde para las tres horas de Lawrence de Arabia, así que nos decantamos por Walk the Line (por favor, qué gran película, me la he visto ya cuatro veces y no me canso). Lo tengo muy cerca en el sofá, y por dios, qué bien huele! De vez en cuando me mira de reojo y juguetea con el cordón de su capucha. Informo de que no me dormí en la peli a pesar de lo cansada que estaba (la noche pasada había dormido menos de 5 horas) porque estaba un poco nerviosa (vale, lo reconozco, estaba medio histérica).

La velada estuvo llena de momentos-coincidencia típicos de quinceañeros. Joder, después de un año que conozco (pero muy poco) al ken y hoy descubro que le mola la música de los 50 (incluso estuvo yendo a clases de baile!), toca la guitarra (yo tengo dos en casa) y le gusta el mismo tipo de literatura que a mí (se ha llevado un libro). Por favor, alguien que le guste la saga de La Torre Oscura de Stephen King! Es que me emociono (reconozco que a veces soy un poco friky).

Al acabar la peli hubo un silencio extraño que yo, una mujer hecha y derecha de 29 años, con un gran bagaje a mis espaldas, no supe llenar (si hubiera podido meterme debajo de la alfombra lo hubiera hecho). Hubo unos cuantos momentos en que no sabía se el quería acercar y besarme o si era realmente yo (nooo, juro que nooo). Como vi cortado al chaval le di un abrazo pero estaba claro que el también quería meterse debajo de la alfombra.

Finalmente, y como no se iba ni decía nada, le pasé una de mis guitarras (mi preferida) y estuvo tocando un rato. Digamos que me dejó un poco boquiabierta, y yo que soy una cagada-miedica-vergonzosa-a-veces-tonta dije que yo sólo tocaba en presencia de mi abogado. No, le prometí que otro día con más tiempo teníamos que tocar y cantar algo juntos, que es realmente lo divertido.

Al levantarse del sofá volví a quedarme boquiabierta. Joder, qué alto es! y qué bien hecho está, por dios! Para compartir un poco las alturas conmigo, y cogiéndome totalmente por sorpresa (menos mal que soy pequeña y me dejo llevar), me cogió en brazos y se paseó hasta mi estantería. Hay que ver, esto si que es otra perspectiva del mundo, más lejos del suelo y más cerca de los libros del último estante. Cabe decir que yo tenía más ganas que antes de meterme bajo la alfombra y ésta estaba más lejos. Veo que me mira, se queda callado, no hace nada (joder, todo el rato igual, pues no voy a ser yo quien empiece a meter la gamba). Lo abrazo, me corresponde pero se queda tenso otra vez. Turururu, yo ya no se que hacer… tal vez si empiezo a mirar los libros… Él tiene la misma idea que yo, y es cuando empieza a exclamar: The Dark Tower! Decir que sigo lejos del suelo, con lo que no me siento dueña de la situación. Al parecer él tampoco, así que la situación transcurre por si sola y no somos más que meros espectadores-sufridores. Me pregunta por un libro, le digo que está muy bien y que se lo lleve, que no se dé prisa en devolvérmelo.

Finalmente me baja al suelo (yo ya a punto de besarlo como Juan Pablo II, al suelo, por supuesto) y se pone la cazadora. Sigue ahí clavado sin decidirse a marchar. Yo ya no sé ni de que estoy hablando (alguna chorrada, que es lo que llevo diciendo todo el rato para llenar los silencios en que no hace más que mirarme). Sale. Se clava en la puerta y no dice nada. No es capaz ni siquiera de darme el beso de despedida en la mejilla al que estamos acostumbrados. Me acerco y él tiene que bajarse.

Bueno, pues nada, ya nos veremos un día de estos, para escalar, salir, tocar la guitarra, ver una peli o sabe-Dios-qué (si el sabe-Dios-qué puede no incluir momentos de incómodo silencio, mejor).

Me voy a dormir, estoy reventada, pero con la excitación y los nervios no era capaz de meterme en cama. Joder, a mi edad!

03.05.08

Fenomenos paranormales

Publicado en Anecdotas, Belgica y los belgas, Reflexiones en 10:19 am por La Petite en Belgique

“A veces he creido hasta seis cosas imposibles antes del desayuno”

La Reina de Corazones

Hoy he venido a currar con el ojo medio pegado. He dormido menos de 5 horas porque ayer estuve hasta las mil hablando con un amigo (belga y de 28 tacos, ojo al dato) sobre… (redoble de tambores)… sexo si o no antes del matrimonio. En fin, en este pais suceden fenomenos paranormales. Con todos mis respetos, pero nunca pense que pudiera tener una conversacion real sobre el tema. Las razones que dio: esperar para darse el uno a otro, arriesgar todo y tirarse al vacio, etc. Ayer descubrio (porque yo se lo explique) que hay parejas que simplemente no son sexualmente compatibles y punto. Se le quedaron los ojos como platos.

Otra cosa es que nosotras necesitamos mas tiempo para “cogerle el truquillo” al asunto. Asi que si una empieza a los veintipico, pues, en fin, no le auguro nada demasiado bueno, sobre todo si inmediatamente se pone a tener hijos como una coneja. Siento parecer despectiva, dar vida es algo maravilloso, pero tambien hay que pensar en que se le puede dar al ninho, condiciones, etc (y joder, claro que tenemos alma y todo eso, pero tenemos un cuerpo con necesidades) . Que no esta el mundo pa traer crios al mundo sin pensarlo. Si uno quiere arriesgar todo, que lo haga, pero no cuando hay mas personas en juego. Y lo siento, antes de dar tal paso (en mi casa es famosa la frase de se caso y la cago) creo que uno debe conocer TODO LO POSIBLE al otro, no solo para intentar ser lo mas feliz posible sino para que el otro tambien puede serlo.

Por cierto, el matrimonio de este amigo esta haciendo aguas. Ah! lo siento, no vale mirar para atras y decir ” y si hubiera…”

Siempre he creido varias cosas imposibles entre la juventud en pleno siglo veintiuno…

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