04.07.08

Quemada

Publicado en Curro, Family Tales, Reflexiones, el Ken en 12:42 pm por La Petite en Belgique

(este post podría valer como complemento al último de La Vida es asín)

Hoy estoy de mala hostia, como diría mi madre. Esta vez no es el síndrome premenstrual, dado que eso ya fue hace semana y media, así que no tengo excusa. Creo que llevo días durmiendo poco (por consiguiente, el Ken tamién), tengo un exceso de eso llamado vida familiar a lo que no estoy acostumbrada, añoro la tranquilidad, me siento insegura y estoy hasta el moño de las chapuzas en mi trabajo.

Creo que necesito acostarme en cama, leer comics de Mutts hasta reventar y que el Ken me coja la mano.

Hace unas tres semanas Ñatito dejó caer una semilla que en estos momentos está germinando en mí y me tiene la cabeza ocupada. Que aprovechando que tengo aquí, al lado de casa, una de las universidades más antiguas de Europa, por qué no hago un master, si sólo me cuesta 800 euracos y así podría aspirar a algo mejor. Mejor que qué? Veamos pros y contras de este circo del terror:

  1. Tengo un contrato indefinido, algo casi extinto en el Estado Español. Eso significa que tienen que avisar con tres meses de antelación para largarme.
  2. También significa que para largarme yo tengo que avisar con 6 semanas de antelación.
  3. Y también significa que mi categoría, condiciones y sueldo no van a cambiar de forma importante. Trabajo en Valonia pero vivo en Flandes. El nivel de vida es más alto en Flandes. Yo cobro 1300 euros de mierda…
  4. Una de las condiciones actuales es que no cobro NADA por las horas extras (si casi nunca salgo a mi hora eso es una gran putada). Por supuesto no se me permite salir antes de la hora a no ser por causa de fuerza mayor. El horario oficial es de 9 a 6. Muchas veces la hora de comer la pasamos trabajandom eso hace 9 horas de curro. Eso significa que salgo de mi casa algo antes de las 8:30 de la mañana y nunca llego antes de las 7. Eso significa 10 horas y media de cada día entregadas al curro. Eso significa un 43.75% de mi tiempo durante la semana y un 31.25 si tenemos en cuenta toda la semana y no hiciera nada desde casa. No está mal, diría yo…
  5. Como somos una empresa paqueña me pueden dar días por el morro si están contentos conmigo (en Navidades me dieron 10 y me ofrecían más pero ya tenía el billete de avión comprado).
  6. Tengo coche y movil de empresa, y ellos pagan el combustible y la factura del teléfono (el acuerdo inicial era que yo pagaría mis llamadas a España, pero la verdad es que no estoy pagando un duro de los 200 euros mensuales que me gasto). Y el coche lo tengo siempre a mí disposición, como si fuera mío.
  7. Eso significa que parte de mi sueldo es en “especies”, con lo que la pasta que se mueve es menor y si quiero pedir un crédito para comprar un piso, por ejemplo, sólo puedo aspirar a una mierda pinchada en un palo (mi caso es 90.000 euros en 30 años, cuando unos estudios de 30 míseros metros cuadrados que están construyendo a 300 m de mi casa cuestan el doble de eso). Para la empresa es una ventaja, porque con los super impuestos que hay que pagar aquí les sale más barato (el suelto neto es poco más del 50% del bruto en todos los casos); pero a mí me viene peor.
  8. No me pagan un extra cada vez que tengo que viajar a Argelia, donde trabajo los 7 días de la semana y hago jornadas de hasta 12 horas. Me dan un día libre por cada día a mayores que trabajo allá (si curro un sábado o domingo) pero nada más, y con lo cortos que andamos ahora de personal y lo malditamente imprescindible que me he vuelto muchas veces tengo que esperar la rehostia para poder recuperar mis días.
  9. Muchas veces tengo que hacer pequeñas tareas por internet desde casa los findes porque resulta que el finde en Argelia es jueves y viernes, y no se puede perder tiempo. Por supuesto no me ayudan a pagar mi conexión a internet de casi 50 euros al mes.
  10. Mi jefe no tiene vida propia y con lo cual, tampoco tiene respeto por la vida propia de los demás. Eso se traduce en muchos días inesperados de tropecientas horas extras, días que hay que aguantarle el rollo a las 6 de la tarde y alguna vez que mi colega y yo nos hicimos 33 horas de una sentada.
  11. Como decía, somos una empresa pequeña, lo que se traduce en un trato familiar, más confianzas de las debidas y chapuzas por doquier, algo que ya odiaba de mi curro en España. Ese tipo de chapuzas gracias a las cuales muchas veces se trabaja para nada y luego hay que repetir cosas. Sólo porque al jefe se le acaba de ocurrir, tras un finde pensando, que podíamos hacer las cosas de diferente manera.

Esos son los principales puntos a evaluar. No sé si estoy quemada por la organización nula en la empresa, por el poco respeto a mi vida propia o porque no me queda apenas tiempo para vivir cuando salgo de currar. Las tiendas cierran a las 6 de la tarde y durante el invierno a las 17:30 es NOCHE CERRADA. Eso significa que durante los meses de invierno NO veo la luz del sol. Pa cortarse las venas.

Si me decido a hacer el master me gustaría pedir una reducción de jornada, que no me van a dar, o si no, tendría que dejar el curro, quedándome sin ingresos durante mínimo un año (el tiempo que dure el master y lo que me cueste volver a encontar curro). Si hago ambas cosas a la vez (ya sé lo que es estudiar y trabajar a la vez ) no podría estar al 100% en ninguna de las dos, me quedaría sin vida propia (adios al Ken y a los amigos), volvería a tener taquicardias y estaría todo el día horíblemente cansada. A diferencia de España, aquí no tendría una madre que cocinaría para mí, así que no sé cómo me las iría a arreglar. Si sólo hago el master tendría que hacer cábalas para llegar a fin de mes y privarme de muchom quizás volver a compartir cocina y baño con otros estudiantes, algo que juré nunca volver a hacer. Si sólo curro, entonces seguiré maldiciendo como ahora…

A ver qué decido. Por lo pronto a fin de este mes me presento al TOEFL, requisito para el máster, aunque no sé si daré la puntuación requerida o si obrendré los resultados para el 1 de junio, fecha tope de matrícula en el master.

Bien, todo dudas. Y por supuesto, si me quisiera ir a otro país a currar, quizás también fuera capaz de hacerlo. Aunque los ahorros, con este nivel de vida (cada mes me gasto mas de 500 euros en el piso, electricidad e internet, y no estoy contando el comer, salir de vez en cuando ni concederme un caprichito), son finitos…

04.05.08

Mujeres al borde de un ataque de nervios

Publicado en Family Tales, el Ken en 8:30 pm por La Petite en Belgique

La estancia de las dos mujeres en apuros se hace más difícil por momentos. Sí, me estoy estresando.

No contentas con haberse dejado las llaves del portal en casa el otro día, las dos mujeres en apuros fueron más allá. Ayer por la tarde, cuando llegué del curro, nos disponíamos a dar una vuelta por el centro; y mientras bajábamos en el ascensor recién reparado, tras más de una semana de trabajos intensivos (mi ascensor nunca funcionó bien, era muy muy típico que la puerta no se abriera al llegar al portal, y te obligara a pulsar otro piso para poder salir) descubrimos que aún les queda mucho por hacer, ya que nos quedamos encerradas momentáneamente al llegar abajo.

Ante la sorpresa, mi hermana, que llevaba la llave de mi casa (digo la llave, porque esa se soltó del llavero y no está con las demás), la dejó caer con la impresión, colándose la llave por el hueco del ascensor. Mierda mierda mierda. Son las 17:40, las llaves del coche están en casa y los negocios cierran todos a las 18:00. Pienso en llamar a los dueños, pero viven en un pueblo que está en casa dios, tienen 75 años y nunca cogen el coche. En el portal veo algo de no-sé-qué de servicio de llaves. Llamo. El tío me dice que hasta el día siguiente a las 8 no puede venir. Joder, a ver dónde nos metemos esta noche las tres mujeres en apuros. En la cama de 90 del Ken no cabemos…

El tío que no puede venir hasta el día siguiente resulta ser un cerrajero que vendría a romperme la cerradura. Se me ocurre entonces que a lo mejor en la inmobiliaria tienen una copia. Son ya las 17:45, así que mientras mi madre y mi hermana están en el sótano inspeccionando si ven la llave (ilusas) salgo corriendo sin avisar. Por el camino recuerdo que la inmobiliaria ya no está a 300 metros de mi casa, ya que se han mudado a otro sitio. A cuál? Ni idea. En el antiguo local hay un zapatero-copiador-de-llaves. Entro y la mujer no habla inglés. En mi rudimentario flamenco le pregunto por la inmobiliaria. Intenta explicarme que gire la segunda calle a la izquierda y que luego siga el río (rezo para que no tenga que seguir el río mucho tiempo y que esta mujer tenga claras las direcciones). Son ya menos 10 pasadas, no queda nada para la hora de cierre. Corro. Busco. Corro.

Al final de la sinuosa calle del río veo el emblema de la inmobiliaria y corro más. Por el camino llamo a mi madre para avisar de dónde estoy. Entro. Hay dos tíos y me dicen que sólo hay copia de la llave del portal, pero no de la del piso. Cabe decir que llevo como un mes pensando en que tengo que hacer copia de las llaves, que me conozco, que soy despistada y lo pierdo todo. Esta ya fue la última señal.

Recuerdo cuando este tipo de cosas sucedían en el edificio donde vivía en España. Simplemente llamábamos a OTIS, venían, recuperaban la llave y asunto resuelto. Pues aquí no es así. El de la inmobiliaria me explicó que podíamos llamar a la compañía ascensorera, que mandaría un técnico, pero que entonces yo tendría que pagar el desplazamiento, que asciende a la sumaun total de 100 leuros del ala!

El tío de la inmobiliaria se ofrece a llamar a la compañía ascensorera. Que a lo largo de la tarde aparecerán y puede que me llamen para concretar. Salgo de la inmobiliaria, llamo a mi madre y tras lidiar con sus problemas de orientación y la empanada mental de mi hermana, nos vemos cerca del río. Echamos a andar hacia casa y justo al llegar, vemos una furgoneta de la compañía ascensorera. El tío me pregunta si soy yo la de la llave. Le digo que sí. Mi hermana y mi madre no paran de hablar como cotorras. Joder, qué alto hablamos los españoles. Me molesta. El técnico saca una llave como la que teníamos en casa cuando nos tocaba ser presidentes de la comunidad y abre el ascensor sin bloquearlo (!). Vaya, si hubiera tenido la llave eso podría haberlo hecho yo. Vemos la llave al fondo. La coge, me la da y con vergüenza me dice que son 100 euros. Dice que no es para él, que siente mucho cobrarnos los 100 euros, pero que son normas de la compañía. Pagamos y subimos a casa. Son las 18:20. Todo el maldito asunto se ha resuelto en 40 minutos. Joder, sí que son caros los desplazamientos, ahora que lo pienso.

Siguen haciendo mucho ruído, en mi casa ya no hay nada en su sitio original, hay pelos en el baño, ropa por todas partes y los geles están destapados. Luego se me ocurre echar de menos al Ken y sólo quiero subirme por las paredes. El Ken me manda un sms. Dice que si tenemos pensado salir a tomar algo que se apunta y a ver si se viene alguien más.

Salimos a cenar y luego nos vamos a tomar la ansiada caipirinha de mi madre. Entramos en un garito llamado Louvain Louvain y pedimos. El Ken me llama y me dice que nadie sale y él está viendo no se qué en la tele y que se va a retrasar. Perfecto. Yo estoy que me subo por las paredes, mi madre y mi hermana están en plan muermo y el Ken está viendo la tele. Necesito estar sola en casa, que mi familia deje de taladrarme, volver mi hogar a su estado original y que el Ken me dé mimos. Creo que ninguna de estas cosas son plausibles. Tengo ganas de mandar a mi madre y mi hermana a casa y darme una vuelta yo sola y respirar. No lo hago.

Llama el Ken, que está fuera, pero que no le dejan entrar. Salgo, hablo con él, entro, hablo con las dos mujeres en apuros. Dicen que se van a casa y yo doy una vuelta con el Ken que está muy muy cansado. Me desahogo un rato y me siento mejor.

Después nos paramos delante de una agencia de viajes y el comenzó a soñar un poco. Que a qué lugar podemos ir? Un lugar con calor. Dice que aquí hace frío y llueve. Yo añado que hay poca luz. Dice que si nos vamos a vivir a otro país cálido. Le digo que antes tiene que terminar su doctorado. Dice que podemos esperar o que a lo mejor puede continuar en otro sitio. Me pregunta si me gustaría irme a Nueva Zelanda (el cabrito sabe que llevo años queriendo ir). Le digo que sí.

Conciencia, no me dejes soñar de esta manera sin pies ni cabeza. No dejes que la situación me arrastre, no dejes que siga comenzando la casa por el tejado. Porque si me dejo llevar me voy a enamorar, y tengo miedo de que éste también construya castillos en el aire.

04.04.08

Golfa

Publicado en Family Tales, el Ken en 3:12 pm por La Petite en Belgique

Es que soy una golfa ;)

Ayer llegué a casa del curro y fui a la lavandería a buscar a mi madre y mi hermana, que aún estaban allí. Nos dimos un paseo por mi zona (que mi hermana aprovechó para meterse en un solarium-autoservicio y darse un bronceado de tres minutos y medio) y por el centro.

Me contaron que por la mañana, al salir de casa, se olvidaron la llave del portal arriba y tras aporrear varios timbres al final apareció por la puerta Boliche, un vecino del primero que trabaja en el restaurante de al lado de casa. Yo a principio no sabía que era mi vecino ni que trabajaba en el restaurante de al lado de casa (soy demasiado despistada). Las primeras veces que lo vi estaba en ciber de al lado de casa (tengo de todo en mi zona) y cada vez que yo pasaba me seguía con la mirada sin pestañear. Ahora ya me saluda desde el restaurante super efusivamente y no sé realmente porqué, ya que sólo me lo he cruzado dos veces en las que hemos inercambiado un simple bonjur. E interesado en mí no creo que esté, porque la verdad es que me ha visto con dos tios diferentes en mes y medio.

En la tarea de aporrear timbres estaban las dos mujeres en apuros cuando el individuo anteriormente citado hizo acto de presencia y mi hermana le exclama en la cara: “Boliche!”. Aún no he explicado que “Boliche” es un mote que le puso mi hermana la útima vez que estuvo aquí y que él no tiene ni idea, pero que seguramente ayer habrá oído y quizá se haya quedado pensando: “cómo ha llamado? Significará guapo?”. Tras unos duros minutos en que mi hermana trató de desempolvar su inglés, él le dice que sólo habla francés. Bien, diálogo para besugos del que mi hermana sale airosa gracias al lenguaje universal de hacer gestos.

Luego nos fuimos de cenita a un italiano, donde comimos pizza, regada con vino mi madre y yo, y con cerveza mi hermana. Ibamos un pelín contentillas cuando, camino a casa, a mi madre se le antojó una caipirinha. Yo, como siempre me apunto a un bombardeo, secundé la opinión. Pero mi hermana estaba cansada y quería irse a casa, así que decidimos dejar los cócteles para el día (o mejor dicho, noche) siguiente.

Las dos mujeres en apuros se meten en cama y yo me siento en el ordenata a leer la nueva entrada de Liey, cuando a eso de las 11:10 llama el Ñatito: “Hola Chica, mira, estamos en el Villa Ernesto, estamos TODOS. No digo nada más. Que estamos TODOS!”. Ese TODOS sé que significa que también está el Ken, que quiere verme pero que no se atreve a llamar (gracias, Señor, por darme amigos con la cara que yo no tengo).

Dejo a las dos mujeres en apuros en cama (habiéndoles dicho primero que si se venían) y salgo pitando con la bici.

Llego a Villa Ernesto y me recibe un Ken cariñoso y guapo guapo guapo. El pub está a tope y veo que están casi todos. Lo paso bomba bailando con el Ken y bebo mojito.

La gente se va yendo y a eso de la 1 la lagarta francesa, jefa del Ken, dice que si queremos ir con ella a otro pub. Yo le digo al Ken que me voy a casa, que es super tarde y al día siguiente tengo que currar; pero que si él quiere ir que por mí no hay problema, que no tiene que pedirme permiso. Dice que se viene conmigo. Adónde, me pregunto yo, su lado de la cama estña ocupado por mi madre. Ahora viene momento Ken-hermético-como-tarro-de-mermelada. Se para delante de su bici, se queda callado, me abraza, se me queda mirando, me besa, se queda callado. Decido ir hacia mi bici para salir de este bucle infinito.

Emprendemos el camino juntos y cuando llegamos al punto de bifurcación vuelve a repetir la escena de antes, esta vez montados en las bicis. Al cabo de un buen rato me dice, como quien no quiere la cosa:”bueno, te iba a decir si te venias a dormir a mi casa, pero no vas a querer, porque están tu madre y tu hermana en la tuya…”. Claro que quiero, no me están esperando.

Así que he descubierto que caemos en una cama de 90 y hasta podemos dormir! Qué tierno es mi bollicao…

04.03.08

Encuentro family - Ken

Publicado en Family Tales, el Ken en 12:47 pm por La Petite en Belgique

Aunque ahora esté medio muerta de hambre, un mail que acabo de recibir del Ken me ha levantado los ánimos :)

Ayer por la mañana llamé a las dos nenas en apuros (aka mi madre y mi hermana) para preguntar si todo iba según lo previsto. Mi hermana, que se cree muy graciosa, me suelta que su perra (sí, ella también tiene perra) está vomitando y que pasa de venir. Eh? Sí, ésa es una de las típicas bromitas de mi hermana. Me dice que ya están en el aeropuerto pero que han perdido el papelito con el localizador de reserva, que si puedo mirar en sus mails. Ante esto se oye a mi madre de fondo diciendo “alguien me entra en mi correo y no sé quién es!”. Dile a mamá que esté tranquila, que si tiene porno en el correo no me voy a asustar.

A eso de las 4 me llama Pedrito preguntándome a qué hora llegan las dos mujeres en apuros. Le digo que a las 6 a Charleroi, lo que significa sobre las 7 en Lovaina. Me dice que podíamos quedar todos para cenar y asi recibirlas como se merecen. Me parece una idea genial y quedamos a las 8 en el turco al que solemos ir.

El turco en cuestión es un sitio de comida super-mega-lenta camuflado como sitio de comida rápida, donde el dueño nos mima como si fuéramos sus hijos: nos hace cualquier cosa aunque no esté en la carta, desde unos huevos fritos hasta unos spaghetti, nos recomienda platos, muchas veces se equivoca y nos sorprende y nos hace descuentos. La vez pasada que mi madre y mi hermana estuvieron aquí, en noviembre, nos invitó a un maravilloso desayuno con tarta incluída.

Pedro dijo TODOS, y sé que si él organiza no hay nada que temer. Aún así llamo al Ken por si Perdo se olvida, y además es mejor que lo avise yo, teniendo en cuenta que es MI familia la que viene. Dice que encantado, que le apetece mucho y que luego nos vemos.

A las 5:15 estaba yo preparada para salir pitando del trabajo, cuando se aparece mi jefe con no se qué de unas fotos para la presentación que se quiere llevar a Argelia. No tiene ni puta idea de lo que quiere y se me hace tarde. Siempre lo mismo… Le digo que tengo que irme, como ya avisé dos días atrás, y me las piro (y así mientas tanto averigua qué es lo que quiere).

Llego al aeropuerto a tiempo. A mi hermana le han roto una rueda de la maleta y la trae arrastrando. Veo que está aún más rubia que la última vez. Saludos eufóricos, primeros piques y cacahuetes con miel (cuando mi hermana iba al cole su pupitre era conocido como el kiosko ambulante).

Llegamos a casa, dejamos las maletas y digo que luego cambiaré la cama. Por qué si está limpia… (en ese momento mi madre aún no sabe que la noche anterior aquí durmió un hombre) y salimos hacia el turco. Mi hermana dice que no quiere conocer a mis amigos (parece mucho más sociable que yo, pero son todo apariencias). Mi madre ya los conoce, sabe que son muy de andar por casa, así que no teme al shock.

Llegamos y aún nadie. Llegan algo tarde (horario chileno) y el Ken con ellos (no sé si es que se está volviendo chileno o no quería llegar solo). Besos y presentaciones (el del Ken en la comisura). Somos ocho en total. Por un lado de la mesa, de derecha a izquierda, el Ken, yo, mi madre y mi hermana. Enfrente: Vivi, Pedro, Ñatito y el Negro.

El Ken se fue soltando y me hacía cariñitos de vez en cuando. Mi hermana, por lo bajini, se lo hace saber a mi madre, que le contesta que no se imagine cosas, que tan solo nos llevamos muy bien (os he dicho ya que tengo una madre super abierta de miras?).

Mi madre dice que el Ñatito está más delgado que la última vez y le pregunta si es el ejercicio o el “desgaste“. Sí, es que estuvo mi novia en Navidades. Ah, entonces es el “desgaste”, concluye mi madre. Risas generales. Luego continúa diciendo que yo también estoy más delgada, y que quizá también sea el “desgaste” (así me gusta, una madre avispada). Más risas. Al Ñatito casi se le caen las lágrimas. Alguien dice que yo ahora me dedico al Ken-sport y esta vez soy yo la que me río.

La cena fue divertida, pero todos estabamos cansados, así que nos retiramos a las 11. Despedida emotiva por parte del Ken (es tan mono) y pa casa.

Mamá, voy a cambiar las sábanas. Por qué? Porque el Ken se quedó ayer a dormir aquí. Ah, entonces vale. Como ya le dije al Ken, tengo una madre que lo entiende todo… (me llegó a decir que si sabe que estoy emparejada se hubieran venido dos o tres días).

Cambiamos la cama (salta mi hermana: “eh, aqui hay un pelo rubio!” - decir que yo soy morenaza), nos echamos unas risas y nos metimos en cama.

Por cierto, que después de 4 noches de 5 teniendo al Ken aquí, esta noche lo eché un montonazo de menos…

Y esta mañana partía yo del hogar con una sonrisa de oreja a oreja…

04.01.08

Restos de lo que fue

Publicado en Family Tales, Reflexiones, el Ken en 11:06 am por La Petite en Belgique

Ayer el Ken casi se autoinvito a dormir de nuevo aqui. Y yo encantada: companhia, conversacion (si, el chaval hermetico-como-tarro-de-mermelada ya se va soltando), carinhito y calorcito en la cama (oso de peluche tamanho gigante). Cuando acababa de llegar, volvio a llamar mi madre. Que se siente sola sin India, que ayer llamo a mi tia y hablo por telefono con la perra (ojo al dato). Y tu tia decia que se le abrian los ojitos! Cuando le traduje la conversacion, el Ken se desternillaba de la risa.

Esta manhana, despues de una noche de suenho reparador (mira que he dormido bien!) , una ducha y un desayuno, veo que el Ken ha vuelto a olvidarse las gafas. Bien, he encontrado a alguien mas despistado que yo. Le mando un sms para avisarlo y me dice que si puede ir a mi casa por la tarde a buscarlas. Por supuesto, faltaria mas :)

Y esto me ha hecho pensar. Si, ya se, me estoy enchochando y la calidad de los posts esta decayendo, pero aun conservo la capacidad de pensar de vez en cuando e incluso puedo hacer asociaciones de ideas :P

EL (si, ese que tanto me dio la tabarra y de cuyo nombre no quiero acordarme) dejo en mi casa y para siempre el liquido y un estuche de lentillas. Los diversos hombres que han pasado por mi vida han ido dejando atras restos, cosas desperdigadas, y en su mayoria estas cosas no han sido materiales: un libro, una foto, una nota, un anillo, una bonita historia, recuerdos entremezclados o una herida en el corazon.

Ellos se han ido, pero esos restos dejados detras de si se quedaran para siempre, como parte del bagaje que nos tocara llevar. Una puede intentar olvidar, intentar borrar los recuerdos, curar las heridas, tirar los objetos materiales; pero los recuerdos quedaran, marcando para siempre nuestro caracter; pero la cicatriz quedara, y con ella adquiriremos nuevos miedos; pero algunos de esos objetos quedaran almecenados en algun lugar para algun dia inesperado reaparecer y destapar asi la caja de los recuerdos.

03.31.08

La gripe sigue acechando…

Publicado en Anecdotas, Belgica y los belgas, Family Tales, Reflexiones en 2:45 pm por La Petite en Belgique

… y la Petite sigue paranoica.

Hoy ha vuelto mi colega de su baja por gripe. Sin embargo aun tiene cara de estar muriendose y tiene una tos que seguro esta mandando los virus a 120 Km/h. Y viene a toserme al despacho y toca mi raton :(

A la hora de comer he ido a un sitio donde se puede pedir pasta para llevar. Habia una senhora hablando con la mujer de detras de la barra. La mujer de detras de la bara tenia un tono de voz opaco y cara de estar muriendose. Le comentaba a la senhora que no se habia quedado en casa porque total tendria que estar aguantando a los ninhos (aqui los coles y la uni siguen de vacaciones). Me dieron ganas de anhadir, que claro, mejor a currar de cara al publico y pegarle la gripe a todos los clientes. En este puto pais, ademas de no usar chanclas ni gorro en la piscina, tampoco usan guantes en el sector hosteleria. Asi que horrrizada vi como cogia el queso rallado con las manos (!) y me lo ponia en la pasta caliente.

De vuelta al curro llamo a mi madre. Mama, tu crees que esta tia con cara de estar muriendose me pegara la gripe? Es que ha tocado el queso con las manos. Con las manos? Que cochinos son en ese pais! Pues si, pero tu crees que me la pegara? Nada, nada, tu come tranquila.

Y yo comi, pero nada de tranquila…

Quiero recuperar el control de mi cuerpo

Publicado en Anecdotas, Family Tales, el Ken en 10:27 am por La Petite en Belgique

Ayer me dolia todo demasiado, asi que me pase largo rato vegetando delante del ordenador. Pero el domingo es dia de limpieza y lavanderia, y como no podia posponerlo mas, empece a amontonar las sabanas y toallas para lavarlas. Las meti en la maleta y sali casi arrastrandome por la puerta. Mientras la ropa se lavaba, limpie la cocina y el banho; y mientras se secaba pasaba el aspirador y limpiaba al suelo. Del polvo pase esta vez, se siente, pero el cuerpo no me daba para mas.

Vuelvo a la lavanderia y veo que mi ropa aun esta humeda. Venga, otro eurito mas para otros 20 minutos de aire calentito que estropee la ropa. Llama el Ken. Que sus padres se acaban de ir y le apetece verme, que se pasa por mi casa. Oye, pues yo aun estoy en la maldita lavanderia, pero en 10 minutos estare ya en casa (haciendo la cama).

Cuando llega me pilla sudando y sin camiseta mientras intento meter el edredon en el la funda nordica de 2 metros de ancho. Ah, como me gustan las camas grandes, pero como las odio cuando tengo que hacerlas…

A mi me duele el culo, a el sigue doliendole el estomago… Llama mi madre. Que como estoy? pues bien, acabo de llegar de la lavanderia. Aun ahora? Ahi va, si ya son las 22:30! Pues va a ser que llegue hace ya una hora y ni me habia dado cuenta. Estas acompanhada, verdad? (una madre es una madre y no se le escapa nada). Si, esta el Ken aqui. Pues yo me siento muy sola sin India (tuvo que dejarla con los tios porque el miercoles se viene a verme), creo que no soporto dormir sola. Vaya, cuanto lo siento, animo.

Me despierto en medio de la noche y descubro qlgo que me parecia imposible: el cuerpo, en concreto el culo, me duele todavia mas y no soy capaz de darme la vuelta en cama. Ay!!! Estas bien?La verdad es que no, no tengo control sobre mi cuerpo, me duele todo y no puedo darme la vuelta.

Esta manaha ha sido muy duro el salir de la banhera, vestirme (menuda hazanha el ponerme los pantalones), salir del coche, levantarme de mi silla, sentarme en el water, … Espero poder recuperarme pronto y volver a andar de forma digna. Aqui ya han empezado a llamarme “Petite Robot”.

Parezco una embarazada de 9 meses cuando quiero levantarme de la silla. Despues del curro a ver si mato las agujetas con 30 largos de piscina…

03.30.08

Mi primera vez

Publicado en Family Tales, Finde moments, el Ken en 5:23 pm por La Petite en Belgique

Me duele TODO desde la cintura hasta las rodillas, especialmente el culo. Estoy agotada y no puedo mover ni un dedo. Hoy he descubierto músculos en mi cuerpo que no sabía ni que existían. Hoy he jugado por primera vez en mi vida al squash.

Esta mañana no me hizo falta salir de la cama para comprobar que hacía un día gris de perros con lluvia incluída, ya que tenía la tensión por los suelos (es increíble cómo me afecta el tiempo). Claro, eso de “esta mañana” es un puro eufemismo. En realidad era ya la una de la tarde. Decir que no me apetecía ni lo más mínimo salir de casa, comerme los 10 minutos de camino en bici bajo la lluvia y jugar squash a las 3. Entre el mal tiempo y el maldito síndrome premenstrual que lleva días acechándome, no tenía ganas de nada, ni de jugar ni de ver al Ken ni de nada de nada.

A eso de las dos y cuarto, con la taza del desayuno todavía delante, y mientras leía mi e-mail, me suena el movil, que sigue todavía en la mesilla. Es el Ken. Que si al final voy a jugar squah. Le digo que sin problema. Me visto, hago la mochila y allá voy como una corderita.

Al principio de pena, daban ganas de llorar y todo. Ya sabía yo que esto de la raqueta no era para mí (hace años mi padre desistió de enseñarme a jugar al tenis). A la media hora ya sentía ganas de arrastrarme por el suelo. Después de mucho esfuerzo por fin consigo darle a la bola y hasta consigo sacar bien unas cuantas veces. Bueno, parece que empiezo a disfrutar del juego, pero empiezo a tener la ligera sospecha de que mañana no me voy a poder mover. Suerte que nade dos veces a la semana, escale otras dos y baile swing. No quiero ni pensar en cómo sería si no llego a estar en forma.

Acabamos riéndonos mucho (vale, al principio sólo se reía él ante mis intentos fallidos de darle a la pelota) y siento que no he jugado del todo mal. Pero la lavandería y un estudio sucio y desordenado me esperan… y no tengo fuerzas. Me hice algo de comer y me tomé un café, pero sigo sintiendo como si tuviera una losa encima.

Acaba de llamar mi madre. Que como se vienen el miércoles, que ha dejado la perra con los “tíos”. Dice que le da mucha pena y que va a tener que dormir tres noches sola y que no quiere ni pensarlo, que lo lleva mal mal mal. Me va a llamar por la noche para intentar aplacar su soledad. Vale, mami, tú llama, que seguramente yo también estaré sola (hoy el Ken se ha ido con sus padres después del squash).

He dicho ya que me duelen hasta las pestañas?

03.25.08

Fenomenos para-primaverales

Publicado en Anecdotas, Curro, Family Tales en 6:03 pm por La Petite en Belgique

Mutts Spring

Ayer estuvo nevando intermitentemente casi toda la tarde. Por la noche, poco rato despues de que el Ken se fuera a su casa despues de ver Lawrence de Arabia, y cuando yo ya estaba a punto de meterme en cama, veo que vuelve a nevar, pero esta vez los copos tienen el tamanho de una moneda de 2 euros. Espero que la nevada no le haya cogido por el camino y le haya dado tiempo a llegar a casa.

Esta manhana mi coche tenia mas o menos la misma pinta que mi congelador: una capa de 10 cm de nieve, y con sol. Al llegar a mi trabajo, 40 minutos despues, aun conservaba buena parte del manto blanco. La carretera estaba mas o menos bien, pero justo la carreterita que da a la entrada de la empresa y todos los accesos estaban llenos de nieve y digamos que hice unas cuantas eses antes de conseguir entrar por la puerta principal. El aparcar fue otro show, ya que mi zona es en cuesta y estaba LLENA de nieve.

Creia yo que la primavera habia llegado hace 4 dias, pero parece que lo que acaba de llegar es el invierno. Y yo creia que este anho el verano iba a caer otra vez en abril…

Al entrar, y despues de que el director tecnico me de el beso de buenos dias (no os lo tomeis a cachondeo, que aqui hasta se besan entre hombres por la manhana) descubro que tiene una gripe de caballo con una fiebre que podria tumbar a un elefante. Genial (mierda mierda mierda). Le recuerdo que su vida esta antes que el trabajo, que se vaya a cama. Y que ademas el hecho de venir es una falta de responsabilidad porque vamos a acabar todos (los 4 gatos que somos) enfermos y luego a ver como se hace el trabajo (mierda, seguro que ya lo he pillado).

Por razones del curro hoy tengo que coger su portatil y trabajar en otra sala y el trabaja en mi ordenador. Joder, van a quedar todos los virus en cada una de las teclas del teclado. A mediodia dice que se encuentra fatal, y que si comemos juntos y luego se va a casa. Vamos al bar de los bocatas que hay aqui al lado. Cuando voy a empezar a comer me pregunta de que es mi bocadillo… tocandolo con el dedo! Mierda mierda mierda, seguro que ese dedo viene envenenado con el virus de la gripe.

Despues de lavarme las manos por lo menos 8 veces hoy, finalmente estoy en mi ordenador. Acabo de llamar a mi madre, que es enfermera, para preguntarle cuanto tiempo sobrevive el virus de la gripe en la superficie de los objetos. Me dice que este tranquila… y rece…

Lo siento, puedo parecer exagerada, pero lo de la gripe es algo que me da pavor. Vaya manera estupida de parar tu vida una semana!

03.17.08

De lo acontecido durante la estancia de mi padre. Part 2

Publicado en Anecdotas, Belgica y los belgas, Family Tales, Finde moments, el Ken en 8:47 pm por La Petite en Belgique

Donde estábamos? Ah, si que me bebí un coctelucho y fui a buscar a mi padre medio contentilla. No, taba sobria y expectante.

El viernes por la noche me acosté tarde porque como dije estuvimos charlando y tocando la guitarra. Al día siguiente aún no sabíamos qué hacer, si ir de nuevo a Bruselas o seguir el consejo del Ken y llevar a mi padre a Hasselt (es que vino ya tantas veces, y con lo pequeño que es este país… ya lo ha visto todo y más).

Pero a la mañana siguiente llama mi tía (la harpía, siento decirlo) a las 7 de la mañana para decir que mi abuela paterna (de tal palo…) no se encuentra bien. A mi abuela (otro día hablaré de ella porque puede dar para vaaaarios posts) le dio un derrame cerebral hace casi 6 años, y desde entonces tiene problemas de coordinación y habla, y ya no puede leer ni valerse por sí sola. Entre mi padre y mi tía se turnan un poco para cuidarla, aunque la verdad es que le toca a ella casi todo (hombres, aunque ayuden siempre se llevan la menor parte). Que mi abuela ha empezado con un catarro, y tiene fatiga y no se encuentra bien. Como es mayor y tiene problemas de corazón pues la situación puede ser problemática si se va de las manos. Solución: mi padre, que siempre se ha creído y se cree Dios (era una de las cosas que odiaba de él cuando vivía con nosotros) cambia su billete de avión del domingo para el sábado. Vuela con los ladrones de Iberia, así que no sé cuánto le habrán calcado por cambiar el billete. Pero da igual! De cada finde que se viene se gasta un pastón y el mundo sigue girando y el sigue siendo Dios.

Total, que llega un viernes a las 11 de la noche y se va al día siguiente, sábado, a las 2 y pico de la tarde. Le sale cara la broma (pero Dios es todopoderoso). Yo me quedo que no sé qué pensar, sentir o decir. Por un lado esta vez me apetecía verlo, luego está el que no podía hacer planes para el finde, luego está el asunto de mi abuela, luego está que mi padre está tenso por verme/no-verme/su-madre/el-sentido-de-la-vida. I’m a little bit confused.

Así que mientras dejo el “oropuerto” llamo al comando a cargo del cuartel general para informar de las noticias y decir que me apunto a la tarde del domingo para saborear las empanadas chilenas regadas con abundante vino tinto. Acto seguido llamo al Ken (soy de lo peor, aprovechando siempre las circunstancias) le cuento. Como estoy libre me dice que estaría muy bien hacer algo más tarde, pero después de su squash con las otras bestias. Dice que me mantendrá informada.

Finalmente me voy a comer con el Nhatito. La tarde la paso entre blogs, msn y comics. Llamo a mi oráculo personal Manuel y le digo que estoy inquiteta. Que ya son las 8 y aún no sé nada del Ken. Inquieta no es la palabra, más bien debería decir ansiosa. A eso de las 9:20 decido que tengo hambre y pienso en qué puedo cocinar, cuando me suena el movil. Pero si es el Ken! Que si me apetece ir a cenar fuera. Ah, pues claro, que no se diga que no me apunto a un bombardeo! Le digo que me visto y en 15 minutos estoy en el restaurante (que por cierto es el mismo italiano donde llevé a mi padre el día anterior…).

Y de repente me transformo. Todas esas ganas y esas ansias de saber de él, de verlo, se van. Me acojono y decido que no quiero ir, que es mucho más fácil quedarme en casa y seguir leyendo blogs y comics y hablando con Arroaz por msn. Pero ya no hay marcha atrás, ya sólo quedan 10 minutos para estar delante del restaurante, y tengo que ponerme unos pantalones y sacar mi bici del garaje. Ay! Por dios! que acojone! Ahora me toca la parte activa. Ahora tengo que enfrentarme al Ken, intentar ser yo misma, no aburrirle ni agobiarle, caerle bien y gustarle. Buaaaa, demasiado trabajo. Con lo bien que se estaba en casita leyendo comics…

Allá voy, sorteando coches y cantando sobre mi bici del año de la guerra. El llega dos minutos después de mí. Viene sin gafas. Bien, el Ken es todavía más despistado que yo. Si es capaz de dejarse las gafas de ver en casa ya no me extraña que a veces se olvide también el movil.

La cena estuvo bien pero yo me senti rara de nuevo, como durante aquella primera peli en mi casa, falta de confianza y distante (sí, lo sé, todo está dentro de mi cabeza, pero no puedo evitarlo).

Luego nos fuimos a tomar uno de esos cócteles quitamiedos y él, por el camino al bar, se puso más tierno que nunca. Ay, que me derrito! (a mis años!). No estuvimos mucho en el bar, no hacía falta cocerse esta vez. Nos dirigimos hacia MI casa bajo una lluvia torrencial (viva Bélgica y los belgas!).

A la mañana siguiente decidimos que nos tocaba a ambos la tarea de limpiar nuestras respectivas mansiones e ir a la lavandería, con lo que quedamos de vernos en el cuartel general para zampar empanadas y beber vino del bueno.

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