noviembre 28, 2008

Más efectos secundarios

Posted in Mi espalda y sus circunstancias a 5:50 pm por La Petite en Belgique

Cuarta medicación diferente que me dan para la espalda: Tradonal Retard 50 mg, mañana y mediodía, y Redomex, una dosis por la noche. He empezado hoy, y ya he tenido efectos indeseados por parte del Tradonal: Somnolencia, vértigo, náuseas y vómitos. Pues empezamos bien. Voy a ver qué pasa con el Redomex cuando me lo tome por la noche. El lunes llamaré al fisioterapeuta. Pues sí que vamos bien.

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El tiempo pasa

Posted in Mi espalda y sus circunstancias, Reflexiones a 1:07 pm por La Petite en Belgique

Dos días después de la inyección de xilocaína parece que mi contractura ha mejorado un poco, y ya se han atenuado los dolores que yo creo que venían de tener el hombro como un colador (varios pinchazos). Por desgracia hoy me he levantado con un nuevo, o viejo, dolor: La parte central de la espalda. Es un dolor parecido al que tuve durante la primera semana de todo este episodio, un dolor centralizado en la columna. A ver si va a ser verdad que tengo algún disco afectado y la contractura me estuviese protegiendo. Yo que sé. Dudo que ayer hiciera algún movimiento extraño, porque aparte de ir en tren a Diest para el escáner, andar hasta mi casa o estar recostada con el portátil o con un libro, no he hecho nada de nada.

Los días pasan lentos, y sólo sé si es día de semana o fin de semana porque el Pequeño tiene que ir a trabajar. He dejado de lado definitivamente “The sorrow of Belgium” y me estoy releyendo La saga de los Heeches, de Frederik Pohl. La otra vez sólo me leí los dos primeros, ahora quiero acabarme los cuatro. A este ritmo, es probable que hoy empiece el segundo (empecé ayer el primero). También me apetece releerme “On strange tides” de Tim Powers. Cómo me gusta Powers… así que para seguir con él, quizás me relea también “Anubis gates”. Y aprovechando que tengo tiempo y pasa lento, es muy probable que me relea “El Señor de los Anillos”.

Y mientras tanto, el tiempo pasa, y leo para evitar las miradas histéricas y compulsivas a mi bandeja de entrada, porque espero mail de los americanos y mail de la productora donde curré en España para decirme que las copias de los programas que pedí (que en realidad pidieron los americanos) están listas.

Y sé que debo un mail, hoy mismo 🙂

noviembre 27, 2008

Dolor crónico

Posted in Curro, el Ken, Mi espalda y sus circunstancias a 9:29 am por La Petite en Belgique

Ayer fui a la consulta del fisioterapeuta para ver qué hacemos conmigo. Ha confirmado que estoy peor, que las contracturas ahora mismo están bestiales. Así que me ha inyectado un relajante muscular (xilocaína, la misma anestesia usada por dentistas) en el hombro derecho. Le he dicho que como el lunes comenzaba a trabajar que si podía entregarme un papel especificando que no puedo coger pesos, y en lugar de eso me ha prolongado la baja hasta el día 11 de diciembre. El escáner sigue adelante y en dos semanas vuelvo a la consulta para ver los resultados. También me  ha dicho que lo que comenzó como un dolor agudo se está transformando en un dolor crónico, y eso me puede dar problemas de por vida. Está empezando a pensar que quizá el masajista (osteópata) tenga razón al decir que el estrés pueda ser parte de mi dolor (no la causa principal, pero sí la razón de que no mejore).

Me ha cambiado la medicación, que iré a comprar esta mañana, y que intente relajarme.

Al salir de la consulta empecé a notarme muy mareada, y al llegar a la entrada principal para concertar la nueva cita, yo debía ya estar más blanca que el papel, porque la enfermera me mandó sentarme y esperar. Estaba muy mareada y lo veía todo como en cámara lenta. Vamos, ni me que hubiera chutado algo (bueno, en efecto me lo chutaron).

Había ido en coche al hospital. Pero no podía conducir de vuelta. Ni podía echar a andar en ese estado. Así que llamé al Pequeño, que vino raudo y veloz en su bici para salvarme. Le di las llaves del coche y me trajo a casa.

Ya en casa me fui encontrando mejor, pero la sensación rara del hombro se transformó en algo de dolor, y según el médico, esto me durará varios días. Bueno, todo sea, por una posible mejoría.

Hoy tengo el escáner. Estoy harta de este peregrinaje a los médicos.

noviembre 26, 2008

Nervios

Posted in Curro, Reflexiones a 5:47 pm por La Petite en Belgique

Hoy tengo cita con el especialista de nuevo. Si decide que estoy bien cancelaremos el escáner. Pero no estoy bien. El dolor de espalda hoy ha ido a peor, confirmando una de las teorías de mi osteópata: que lo mío es estrés principalmente.

Tengo baja hasta este viernes, así que si no me la prolonga, volveré el lunes al circo de los horrores. Y sólo de pensarlo me entran escalofríos.

Y mí ánimo se ha visto también afectado. Estoy de mal humor, siento que no descanso lo suficiente por la noche, no tengo ganas de nada  y salto a la mínima. Y para prueba, la burrada que le solté a quierodormir hace dos días, que lo he dejado al pobre traumatizado.

No quiero volver a ese trabajo, pero necesito quedar lo mejor posible con ellos para que no me perjudique de cara a la posibilidad que pueda tener con los americanos…

¿Qué hago? ¿Qué hago? Porque subirme por las paredes no me ayuda demasiado…

noviembre 25, 2008

Atragantado

Posted in Anecdotas a 4:49 pm por La Petite en Belgique

Atragantado tengo “The Sorrow of Belgium” de Hugo Claus, que llevo tres días en la página 83. Y es que es un tostón que no hay quien lo aguante. ¿Alguien por aquí que lo haya leído? ¿Psikke? ¿Bárbara? Me lo compré porque dicen que es una lectura esencial sobre Bélgica, y todo el mundo dice que es un libro que se debe leer. Pero es curioso que nadie conozca a nadie que lo haya leído…

La entrevista más esperada

Posted in Anecdotas, Curro, Reflexiones a 9:29 am por La Petite en Belgique

…de los últimos meses. Por muchas razones que ya sabéis: porque necesito cambiar mi situación, porque es para un puesto de trabajo relacionado con lo que más me gusta y porque la empresa puede ser interesante (no voy a seguir dando más detalles de ellos, no vaya a ser verdad que escaneen la web).

Ayer  me cogí un autobus a Bruselas y llegué muy temprano. El plan era encontrarme antes de la entrevista con Pikinb, pero la cosa no salió. Localicé el edificio al que tenía que ir y me metí en un bar para resguardarme de la fuerte nevada que estaba cayendo. Las aceras estaban tan frías que me dolían los pies.

Después de un chocolate caliente y más de una hora de espera, me dirigí al punto de encuentro. Llego y veo en una placa de la entrada que tengo que ir al nivel -1. Cojo el ascensor y me encuentro delante de una puerta blindada. Se oye un sonido y un guardia de seguridad me abre desde dentro. Me pide el carnet o pasaporte y me invita a esperar. Al cabo de un rato vuelve con una mujer que me da la mano y me invita a entrar. Me coge el abrigo y me acompaña a un despacho donde además de la silla y la mesa habituales hay seis sillas alrededor de una mesita. Me siento en una de ellas y espero. Al cabo de un rato la mujer vuelve acompañada de otras dos mujeres y otros dos hombres. Estoy yo y cinco entrevistadores, todos sentados en círculo.

Nos presentamos por turnos, siguiendo un estricto orden en el sentido de las agujas del reloj y la entrevista comienza. Entre los cinco, recuerdo tan solo tres cargos: Human Resources, Media Expert y Boss. Me hicieron preguntas de todo tipo, sobre mi carrera, sobre mi experiencia laboral, que si había hecho esto, lo otro, lo de más allá. Experiencia en TV en directo: sí. Experiencia en edición de vídeo: sí. Experiencia en llevar todo el peso en un programa de TV: sí. Me pidieron explicaciones sobre iluminación, video, sonido. Les expliqué como mejor pude mis conocimientos.

Después de media hora, el jefe tuvo que irse y los otros cuatro me llevaron al estudio propiamente dicho, donde casi se me caen las lágrimas al ver la cámara robotizada con el prompter y el fondo verde para el Chroma-Key. Y el ver la mesa de luces, la controladora para la cámara, los receptores para los micros, los grabadores, la mezcladora, sin quererlo, se me escapó un suspiro y un “wow, it’s been so long…”. Me pidieron que identificara cada una de las máquinas de la sala y que les mostrara un ejemplo de plano medio con una de las personas sentadas en plató. Me pidieron que enfocara y los cuatro esbozaron una sonrisa. Luego me pidieron que abriera el Final Cut en el Mac que tenían allí. No tengo experiencia con Macs, pero no supuso problema para abrir el programita. Les dije que con Final Cut no tengo experiencia, pero que con Avid trabajé durante varios años, y que ambas filosofías debían ser similares. “No te preocupes, son similares, y por supuesto tendrás un curso”. Después de eso me enseñaron un vídeo que habían colgado en internet y me pidieron mi opinión, porque “estaban empezando y ellos no sabían mucho y necesitaban a alguien con conocimientos y experiencia. Les expliqué un par de fallos que el video tenía y les propuse soluciones.

Luego me enseñaron algunos equipos que tenían guardados, como una cámara de HDTV nueva y unos cuantos focos. Cambiaron momentáneamente al francés para probarme y sonrieron satisfechos. Nos dimos la mano y pasé de nuevo al despacho de la encargada de RR.HH. para hablar de sueldo y papeleos varios. Me explicó que el contrato en un principio sería de un año, con periodo de prueba de tres meses. Al final de ese año, si ellos estaban contentos conmigo, automáticamente tendría un contrato indefinido. Cuando me dijo cuánto era el sueldo mínimo para ese puesto, menos mal que estaba sentada, porque podría haberme caído de culo ante tamaña cifra. Ocho horas diarias y los festivos belgas y los de allá también.

Puntos peliagudos: que si resulto elegida investigarán profundamente en mi pasado, poniéndose en contacto con las empresas para las que he trabajado. Las de España sólo tendrán palabras de halago, pero la de aquí, visto lo visto, no lo creo. A ver cómo lo soluciono.

Han dicho que entre esta semana y la próxima me llamarán, tanto para decirme que sí como para decirme que no. No les gusta tener a la gente en ascuas. Me dio su tarjeta y me acompaño hasta la salida. En esto que la Media Expert aparece corriendo y me entrega su tarjeta en caso de que necesite llamarla “por cualquier cosa”. Divertida la escena.

Y yo salí feliz, porque es justo el trabajo que me encantaría hacer.

noviembre 24, 2008

Estrés y un poco de Swing

Posted in Curro, Reflexiones a 10:51 am por La Petite en Belgique

Desde la llegada de la maldita carta estoy que no pego ojo. Menos mal que el fin de semana nos hemos acercado hasta Bruselas a un curso de Blues que organizaba el grupo de Swing al que solía acudir para aprender Lindy-Hop. En el curso y posterior fiesta nos lo pasamos en grande. Intenté también enseñarle al Pequeño algo de Lindy-Hop y bailamos un buen rato.

Pero no sé si es la piscina del viernes, los bailes o el estrés provocado por la carta, porque el dolor de espalda me está empeorando, y la contractura del hombro parece una piedra que crece sin parar…

Ha sido un buen fin de semana, pero no he descansado. Entre la entrevista de hoy y la carta no estoy durmiendo nada bien 😦

noviembre 21, 2008

Se acabó la tranquilidad

Posted in Curro, Mi espalda y sus circunstancias a 1:45 pm por La Petite en Belgique

Bendito blog, que gracias a él consigo armar el puzzle de mis días pasados. Ya expliqué algún día que una de las razones para escribir en el blog es para recordar qué hice y cuándo lo hice. Y hoy me ha servido para algo.

Hoy me he llevado un disgusto. Resulta que ayer el cartero me dejó un aviso en el buzón. Así que hoy me he ido a correos a ver qué tenía. Como la oficina de correos está muy cerca del gimnasio donde iba yo a nadar, decidí que hoy podía ser un buen día para retomarlo poquito a poco. Me acerqué al mostrador correspondiente y me entregaron una carta. Una carta de la empresa.

Era una carta más bien gordita. Como sentía mucha curiosidad, decidí abrirla allí mismo. Y vamos, que no me quedaron más ganas de nadar ni de nada, sólo de llamar al Pequeño, a mi madre, a mi hermana, o a los tres juntos, y llorar a pleno pulmón.

La carta en sí es una llamada de atención compuesta de diversos puntos. Dice que desde hace meses mi actitud ha emperorado mucho.

  1. Que en cierto día pedí un cambio en el contrato para poder estudiar y que no volvieron a tener noticias (claro, porque lo que me ofrecieron no me interesaba) y que había dicho que iba a dimitir y no les había dado ninguna carta y no sabían a qué atenerse (mentira, porque ya le expliqué a la de RR.HH. que no pensaba dimitir estando de baja porque eso sería del género idiota).
  2. Que he llegado varios minutos tarde en repetidas ocasiones (y he salido varias horas tarde también en repetidas ocasiones y sin cobrar un duro, no te jode).
  3. Que tengo que comer a una hora normal, como el resto de los belgas (vaya, esto sí que es una sorpresa).
  4. Que si me voy a retrasar, que avise de antemano.
  5. Que el lunes 20 de octubre estuve ausente del trabajo entre las 12 y las 15:00 sin causa justificada. Mentira cochina. Tenía el permiso del director técnico, porque justo ese día tuve que ir a mi mutua, que está en Leuven, a 40 minutos de mi trabajo, y tenía una entrevista de trabajo. Por supuesto, el director técnico estaba informado de todo (y aquí es cuando digo bendito blog, porque no recordaba qué había hecho ese día).
  6. Que no van a tolerar más faltas de respeto al jefe ni una actitud agresiva como la del día 20 de octubre (mentira, fue el 14, mira que son chapuzas) en que sólamente le dije que me dolía terriblemente la espalda y que habían hecho oídos sordos a las órdenes de mi médico de no cargar con portátiles (no es verdad, nunca le he gritado ni perdido el respeto, pero sí que en ese momento estaba al borde de las lágrimas, y de hecho me pasé todo el mediodía llorando).
  7. Que no utilice nunca más el móvil para llamadas personales. Hubo una vez que me ofrecieron un movil de empresa, y que si les daba mi número, podría hacer llamadas personales a un excelente precio por ser un movil de empresa. Yo les expuse que esas llamadas las pagaría yo. Pero no. Sin decir nada, empezaron a pagarlas ellos, porque habían metido la pata en una cuestión legal. Ahora me reclaman eso y me prohíben usarlo sabiendo que sólo dispongo de ese teléfono para uso personal (aunque en realidad, debo decir que me compré un móvil hace unas semanas, pero eso ellos no lo saben).
  8. Que tengo una multa por exceso de velocidad. Si son multas en horario de trabajo las pagan ellos. Pero como esa multa fue en Leuven a las 9 y eso significa que llegué tarde, pues que la voy a tener que pagar yo. O no sé. No dicen nada. Es sólo para quejarse.

La carta concluye que todo eso son faltas, y que si reincido, se considerarán como faltas graves, con todas las consecuencias que pueda haber.

En ese momento me hicieron sentir tan mal que no quería ni nadar. Lloré de rabia e impotencia. De hecho, estaba ya encaminándome hacia casa cuando me dije que no. Que no me iban a hundir. Y que yo me iba a nadar, que seguramente me ayudaría a verlo todo de otra forma.

Pensé en hacer largos hasta que el tema desapareciera de mi cabeza. Pero mi espalda todavía sigue mal, así que tuve que parar cuando el tema aún me acosaba… pero de diferente manera.

Decidí ir a mi médico (la sudamericana que tanto me ayudó) y le conté lo sucedido. Dijo que todo estaba más claro que el agua y que con todo lo que ya me habían hecho, que ella ya esperaba esa reacción. Me han abierto un expediente tan solo para ir recopilando cosas negativas sobre mí y hacerme la vida imposible. Todo con un fin con dos opciones. O que yo me vaya por no aguantar más o que consigan echarme sin pagarme nada. Pero que esa carta tengo que contestarla y con la ayuda de alguien. Y que no me hunda y mire por mi salud. Que yo también anote todo lo que me han hecho, porque puede ser necesario para el futuro. Y que me calme y vaya con la cabeza muy alta a la entrevista del lunes.

Programar y estructurar el tiempo

Posted in Reflexiones a 9:41 am por La Petite en Belgique

Ayer quedé, como muchos jueves, para tomar un café con S., una amiga polaca que además de ser amiga, comparte despacho con el Pequeño.

Esta chica lleva unos cuatro años en Bélgica, y ha tenido siempre muchos problemas. ¿Mezcla de mala suerte, falta de adaptación, cabezonería? Es tan fácil juzgar y tan improcedente, por el hecho de que a lo mejor nosotros mismos lo hacemos peor, si cabe.

Después de bastante tiempo como alma solitaria, ahora lleva ya un año saliendo con un chico belga. Hace unos meses se fueron a vivir juntos, y parece que por fin, la amiga polaca sonríe de vez en cuando.

Pero me llamó la atención una cosa que me contó ayer, algo que ya me había contado otras veces. Que necesita un horario para todo para poder sobrevivir. Su gran problema es el aburrimiento. No puede tener tiempo libre para pensar, para investigar, mirarse por dentro o mirar a su alrededor. Tiene todas las tardes, después del trabajo, minuciosamente organizadas. Lunes: bailes de salón. Martes: aerobic. Miercoles: no me acuerdo, pero algo tenía. Jueves: aerobic otra vez. Viernes: ésa sí la tiene libre para su novio, que si no el chaval se mosquea.

Y ahora es cuando yo me pregunto cosas, y pienso. Pienso en todo el tiempo libre que he tenido en el último mes. En lo mal que lo pasaba al principio, porque pensaba de más, porque todo me daba vueltas. En que el Epsipam me ayudaba a darle más vueltas a todo y al final acababa llorando. El tener tiempo invita a que salgan nuestros fantasmas, a que nos tengamos que enfrentar a nosotros mismos.

Asusta, sí, pero a veces es necesario. Yo, después de este mes, he aprendido a convivir conmigo misma. Por supuesto que hago planes, y a veces está bien tener planificadas las cosas (el planificar las cenas semanalmente ha sido la mejor idea que hemos tenido para no ir al super todos los días, y el ir a Pilates dos veces por semana me ha dado mucha vida), pero a veces también está bien relajarse un poco y dejar que las cosas vayan sucediendo y nos sorprendan.

Yo era una maniática de los horarios, lo reconozco. Una de las muchas cosas que me ha aportado el Pequeño es el aprender a relajarme de vez en cuando, y dejar que el tiempo acaricie mi piel.

Prepara tu viaje con Destinia

Posted in Análisis patrocinados a 9:20 am por La Petite en Belgique

[Éste es un post financiado propuesto por zync para Hoteles Destinia en Barcelona’]

Si estás pensando en pasar unos días de vacaciones en Barcelona o alrededores, ¿por qué no te pasas por la web de Destinia Hoteles en Barcelona? Porque no sólo te será útil para encontrar un hotel al mejor precio, sino que también te puede ser útil para muchos más aspectos de tu viaje: para buscar vuelos, paquetes completos de viajes, vacaciones para esquiar, apartamentos a un precio insuperable, alquilar un coche, …

Dos apartados que me han parecido muy útiles son las guías útiles y el foro. En las guías podrás encontrar toda la información necesaria de cualquier destino que quieras visitar, desde su moneda hasta su clima, pasando por visados, historia y más datos de gran utilidad, como albergues u hoteles para mochileros con todos los datos para entrar en contacto con ellos. La búsqueda se puede realizar consultando los destinos más visitados o elgiendo un destino en un mapa mundi.

También tiene un foro a tu disposición, para el que te tienes que registrar si quieres participar. Puedes buscar por tema o por destino en el mapa. El foro puede ser muy útil para conocer la opinión de otros usuarios. Proporciona además, un sistema de búsqueda que puede ser muy útil a la hora de recopilar información.

Otro detalle importante, y que muchas veces se echa de menos en la actualidad en otros sitios web, es el disponer de un número de teléfono al que poder llamar para poder realizar consultas. Es la posibilidad de tener a un ser humano detrás de todo el tinglado, no sólo una página web que, en el día menos afortunado, nos puede dejar colgados.

Por eso, no sólo para viajar a Barcelona, sino también para cualquier destino, el sitio web de Destinia me ha parecido bastante útil.

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