noviembre 21, 2008

Se acabó la tranquilidad

Posted in Curro, Mi espalda y sus circunstancias a 1:45 pm por La Petite en Belgique

Bendito blog, que gracias a él consigo armar el puzzle de mis días pasados. Ya expliqué algún día que una de las razones para escribir en el blog es para recordar qué hice y cuándo lo hice. Y hoy me ha servido para algo.

Hoy me he llevado un disgusto. Resulta que ayer el cartero me dejó un aviso en el buzón. Así que hoy me he ido a correos a ver qué tenía. Como la oficina de correos está muy cerca del gimnasio donde iba yo a nadar, decidí que hoy podía ser un buen día para retomarlo poquito a poco. Me acerqué al mostrador correspondiente y me entregaron una carta. Una carta de la empresa.

Era una carta más bien gordita. Como sentía mucha curiosidad, decidí abrirla allí mismo. Y vamos, que no me quedaron más ganas de nadar ni de nada, sólo de llamar al Pequeño, a mi madre, a mi hermana, o a los tres juntos, y llorar a pleno pulmón.

La carta en sí es una llamada de atención compuesta de diversos puntos. Dice que desde hace meses mi actitud ha emperorado mucho.

  1. Que en cierto día pedí un cambio en el contrato para poder estudiar y que no volvieron a tener noticias (claro, porque lo que me ofrecieron no me interesaba) y que había dicho que iba a dimitir y no les había dado ninguna carta y no sabían a qué atenerse (mentira, porque ya le expliqué a la de RR.HH. que no pensaba dimitir estando de baja porque eso sería del género idiota).
  2. Que he llegado varios minutos tarde en repetidas ocasiones (y he salido varias horas tarde también en repetidas ocasiones y sin cobrar un duro, no te jode).
  3. Que tengo que comer a una hora normal, como el resto de los belgas (vaya, esto sí que es una sorpresa).
  4. Que si me voy a retrasar, que avise de antemano.
  5. Que el lunes 20 de octubre estuve ausente del trabajo entre las 12 y las 15:00 sin causa justificada. Mentira cochina. Tenía el permiso del director técnico, porque justo ese día tuve que ir a mi mutua, que está en Leuven, a 40 minutos de mi trabajo, y tenía una entrevista de trabajo. Por supuesto, el director técnico estaba informado de todo (y aquí es cuando digo bendito blog, porque no recordaba qué había hecho ese día).
  6. Que no van a tolerar más faltas de respeto al jefe ni una actitud agresiva como la del día 20 de octubre (mentira, fue el 14, mira que son chapuzas) en que sólamente le dije que me dolía terriblemente la espalda y que habían hecho oídos sordos a las órdenes de mi médico de no cargar con portátiles (no es verdad, nunca le he gritado ni perdido el respeto, pero sí que en ese momento estaba al borde de las lágrimas, y de hecho me pasé todo el mediodía llorando).
  7. Que no utilice nunca más el móvil para llamadas personales. Hubo una vez que me ofrecieron un movil de empresa, y que si les daba mi número, podría hacer llamadas personales a un excelente precio por ser un movil de empresa. Yo les expuse que esas llamadas las pagaría yo. Pero no. Sin decir nada, empezaron a pagarlas ellos, porque habían metido la pata en una cuestión legal. Ahora me reclaman eso y me prohíben usarlo sabiendo que sólo dispongo de ese teléfono para uso personal (aunque en realidad, debo decir que me compré un móvil hace unas semanas, pero eso ellos no lo saben).
  8. Que tengo una multa por exceso de velocidad. Si son multas en horario de trabajo las pagan ellos. Pero como esa multa fue en Leuven a las 9 y eso significa que llegué tarde, pues que la voy a tener que pagar yo. O no sé. No dicen nada. Es sólo para quejarse.

La carta concluye que todo eso son faltas, y que si reincido, se considerarán como faltas graves, con todas las consecuencias que pueda haber.

En ese momento me hicieron sentir tan mal que no quería ni nadar. Lloré de rabia e impotencia. De hecho, estaba ya encaminándome hacia casa cuando me dije que no. Que no me iban a hundir. Y que yo me iba a nadar, que seguramente me ayudaría a verlo todo de otra forma.

Pensé en hacer largos hasta que el tema desapareciera de mi cabeza. Pero mi espalda todavía sigue mal, así que tuve que parar cuando el tema aún me acosaba… pero de diferente manera.

Decidí ir a mi médico (la sudamericana que tanto me ayudó) y le conté lo sucedido. Dijo que todo estaba más claro que el agua y que con todo lo que ya me habían hecho, que ella ya esperaba esa reacción. Me han abierto un expediente tan solo para ir recopilando cosas negativas sobre mí y hacerme la vida imposible. Todo con un fin con dos opciones. O que yo me vaya por no aguantar más o que consigan echarme sin pagarme nada. Pero que esa carta tengo que contestarla y con la ayuda de alguien. Y que no me hunda y mire por mi salud. Que yo también anote todo lo que me han hecho, porque puede ser necesario para el futuro. Y que me calme y vaya con la cabeza muy alta a la entrevista del lunes.

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16 comentarios »

  1. liryel said,

    De verdad, Petit, que les den. Que si es a decir cosas malas de la otra parte, tú ganas de calle. Qué poca vergüenza decirte que llegas tarde después de todas las horas extras. Que todavía lo de la actitud agresiva puede ser subjetivo, pero no sé cómo pueden tener la cara tan dura.
    Nada de desanimarse, que su técinca de agobiar, presionar y martirizar sólo demuestra aún más que tú tienes toda la razón.
    Un beso

  2. servidora said,

    Mal. Muy mal. Si me vuelvo a enterar de que una carta de esa gente te hace llorar, me enfado contigo 🙂

    ¿Qué esperas de ellos? Pues eso, se tienen que dedicar a soltar mierda (¿se puede decir “mierda” en este blog? ¡¡sorry!! 🙂 ) Y tú, que eres una reina, como mucho haz un mohín de aburrimiento 🙂 No se merecen otra cosa.

    Así que un beso, pasa un buen fin de semana, descansa y el lunes ve con la mejor de tus sonrisas. No hay mejor forma de despreciarles 🙂

  3. C.Martín said,

    Diles que lo que ha empeorado de verdad de la buena es tu espalda gracias a ellos. Lo que hay que leer a veces, aggh.
    Mucho ánimo y paciencia (y ahora me voy para otro post tuyo que se me acumula el trabajo 😛 )

  4. corsaria said,

    Contraataca, tienes material de sobra para dejarles en evidencia. Sólo con lo de tu espalda ya tienes para ponerlos en verguenza.

    Muchos ánimos, un beso. 🙂

  5. L. said,

    Eso es acoso laboral en toda regla, consúltalo en cuanto puedas y mételes un paquete.

  6. barbaravb said,

    Al sindicato. Corriendo. No des un paso sin que te asesore un abogado, no vayas a meter la pata, que igual aún puedes empapelar tú a esos desgraciados.
    Y nada de llorar y estar deprimida, lo que tienes que estar es CABREADA. Ya verás como eso es mucho más productivo.
    Y mucha suerte con la entrevista del lunes, que con un poco de suerte ya no te tienes que acordar nunca más de esos desgraciados.

  7. Eleder said,

    Felicidades por la actitud!! Y si te necesitas desahogar con alguien más, no tienes más que abrirme ventanita 🙂

  8. […] en Curro, Reflexiones a 10:51 am por La Petite en Belgique Desde la llegada de la maldita carta estoy que no pego ojo. Menos mal que el fin de semana nos hemos acercado hasta Bruselas a un curso […]

  9. Fer said,

    Al sindicato sin falta, y que se les caiga el pelo a esos mamones. No dejes que puedan contigo, no les des ese gustazo.

  10. […] Mi espalda y sus circunstancias a 9:37 am por La Petite en Belgique Desde la recepción de la carta maldita y mi vuelta al trabajo he estado observando un hecho: yo llego al curro a las nueve menos diez y […]

  11. […] sorpresa cuando a la una y diez (ya dije que no puedo acabar de comer más tarde de las dos, por la maldita carta) fui a la cocina de la empresa y me encontré a los cuatro técnicos sentados a la mesa con grandes […]

  12. […] una carta en la que vuelven a confirmar los puntos expuestos en su primera carta, rebatiendo la mía. Lo peor de todo es que la carta está llena de inconsistencias en cuanto al […]

  13. […] aunque en las famosas cartas, firmadas por la inútil número 1 (RR.HH.), dijera que la hora de comer ACABA a las 2, ella y la […]

  14. […] Es curioso que me avise tan tarde, cuando la hora de comer acaba oficialmente a las 2 (en las cartas me pusieron como falta grave que yo a veces acababa más tarde) y cuando las pizzas ya están aquí. […]

  15. […] arroz a las 5 de la tarde, sola, en la oficina (y yo me pregunto, ¿no deberían también mandarle cartas a ella por comer fuera de hora? No, quizás debieran mandárselas a Naranjito para que aprendiera […]

  16. […] Publicado en Curro, Mobbing a 2:13 pm por La Petite en Belgique Son las 2. Acabo de volver de la cocina de la empresa de fregar mi tupper. Allí se encontraba de nuevo la Pandilla Basura comiendo todos juntitos. Algunos de ellos estaban aún a medias y otros iban a empezar a comer. Vaya, me río yo de los horarios de comida y las cartas llenas de reproches. […]


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