mayo 29, 2009

Time Zone

Posted in Curro, la dura vida del teleoperador a 9:10 am por La Petite en Belgique

A veces una se encuentra en situaciones en las que cree que de repente ha caído en el manicomio que Asterix y Obelix visitan en Las doce pruebas. Y si yo me siento así, no quiero ni pensar en cómo se puede sentir el usuario.

Ayer recibí una llamada de una húngara diciendo que la zona horaria estaba mal en su perfil. Fui a comprobarlo y vi que tenía GMT. Le pregunté cuál era la correcta y me dijo que GMT+2. Muy bien, espere un momento que voy a comprobarlo. Me levanto de un salto y me acerco a uno de mis compañeros y le pregunto cómo cambiar la zona horaria para este usuario. Me dice que puedo cambiarla en uno de los programas pero que luego tengo que llamar a segundo nivel para que lo actualicen. Vuelvo al teléfono y le cuento esto a la húngara.

Tras colgar el teléfono, miro en el programa que me dijo mi compañero y no veo ninguna opción para cambiar la zona horaria. Levanto la cabeza y mi compañero no está. Y justo estos días mi mentora está dándole un curso a tres húngaros que han venido a aprender lo que hacemos porque herederarán el servicio y Correcaminos tiene tres días libres. La Portuguesa ya ha salido porque tenía turno de 6 a 2.  En definitiva, esto está abandonado.

Así que no me queda mucho más que ir a preguntar al Oráculo (Correcaminos lo llama así porque cuando le preguntas algo tanto puede acertar como fallar).

– Oráculo, ¿cómo puedo cambiar la zona horaria de un usuario en este programa?
– Noooo, no tienes que hacerlo. Todo lo que tienes que hacer es abrir un caso y llamar a segundo nivel y listo, te lavas las manos. Son ellos los que lo hacen.

Así que vuelvo a mi mesa y llamo a segundo nivel. Le explico a la mujer el caso y me dice que no puede cambiar la zona horaria sin tener otra persona de modelo para copiar esa información.

– Pero el usuario tiene GMT y debería ser GMT+2.
– No, no, pero eso pueden ser varias cosas.
– Pero el usuario está en Hungría y tiene GMT+2.
– No, no, no, pueden ser varias cosas diferentes y necesito otro usuario para copiarlo.

Vaya, pues aquí  parece bastante claro.

Así que yo obedezco órdenes y le mando un correo a la húngara para que me dé otro usuario. Me responde esta mañana y el usuario que me da (login) no existe. Compruebo nombre y apellido y veo que la húngara se ha equivocado en una letra: ha puesto una D en lugar de una T.

Le pregunto a la portuguesa y me dice que le mande un correo de vuelta, que eso no se puede aceptar y que me mande el login correcto. Vale, yo obedezco órdenes.

mayo 28, 2009

Opción 2

Posted in Anecdotas, Curro, la dura vida del teleoperador a 2:38 pm por La Petite en Belgique

– Buenas tardes, le atiende la Petite, ¿en qué puedo ayudarle?
– Hola, tengo un problema con bla bla bla… – un acento extraño, seguro que es de Malasia o de la India.
– Siento decirle que éste es otro departamento. Para su consulta ha de marcar el mismo número pero opción 2.
– ¿opción 2?
– sí, eso es.

Y en esto oigo al tío dándole a la tecla del 2: Piiiip.

– No, mire, tiene que colgar, volver a llamar y luego seleccionar la opción 2.

Y así tres veces seguidas esta mañana. El tío no dejaba de llamar y pulsar 2 mientras yo oía el Piiip.

Al sonar el teléfono una cuarta, antes de descolgar proferí el grito de “¡Quiero matarlo!”. Nunca super si era él o no, pues colgaron el teléfono dos décimas de segundo después de sonar. Debió de haberme leído el pensamiento.

Nubes negras

Posted in Curro, la dura vida del teleoperador, Lonely moments, Mi espalda y sus circunstancias a 9:01 am por La Petite en Belgique

Debo ser perseverante y repetirme a mí misma que no le gritaré a ningún usuario cosas como: “Déjese de murmurar y haga el favor de vocalizar. Como no deletree lento y claro le cuelgo el teléfono”.

No soporto la frivolidad, el hablar todo el día sobre tópicos, ni las conversaciones vacías. Si alguien se ríe más alto no voy a poder escuchar al que me está llamando.

La cabeza y los ovarios me están matando, me he levantado a las 5:50, el tiempo es gris y otoñal y estamos a jueves. Un día más y a descansar. Para colmo ayer fui a la policía a buscar mi bici, que me la han secuestrado de enfrente de mi casa hace dos semanas, y aunque fui en el horario adecuado, estaba cerrado.

Sé que me quejo de vicio, pero es que además estoy enfadada conmigo misma porque hace tres días he ido al gimnasio y me he hecho daño. El martes por la tarde ha vuelto el dolor de espalda que me hundió durante casi 8 meses. Voy a tener que dejarme de gimnasios, piscinas y llamar a Eric para cancelar la escalada de hoy por la tarde. Quizá deba dar gracias por esta lección de humildad que he recibido: “Ya no eres una quinceañera y aunque llevaras una temporadita sin dolor, tu espalda ya nunca será la misma”.

mayo 25, 2009

Este es el país de los impuestos

Posted in Belgica y los belgas a 1:22 pm por La Petite en Belgique

Soy una morosa. Ayer mientras hacíamos limpieza abrí un sobre que llevaba abandonado unas cuantas entre los papeles de mi mesilla. Al ver el leon de Peugeot, creí que era de publicidad, pero antes de tirarlo lo abrí para asegurarme.

leonpeugeot

 

 

 

 

 

Véase el parecido entre el leon de Vlanders y el de Peugeot. Por supuesto que si el leon de la carta fuera negro sobre fondo amarillo lo hubiera reconocido como el leon flamenco, pero el de la carta era negro sobre fondo verde. Así que la sopresa me asaltó en cuanto lo abrí.

Para entrar en situación, diré que yo llegué aquí en septiembre del 2006 para hacer mi Proyecto Fin de Carrera. Tenía en mente irme en marzo o abril del 2007 pero por circunstancias de la vida sigo aquí. Mi intención inicial era estar aquí unos 6 o 7 meses y llevo ya 2 años y 8 meses.

Bien, pues con la ayuda del Pequeño, descifré que dicha carta decía que por ser habitante de Flandes, no me debía contentar con los impuestos anuales (el equivalente de la declaración de la renta) sino que también debería pagar 25 euros por año habitado en Flandes. Este impuesto es obligatorio para toda persona que habite en Flandes (no para los habitantes de Valonia o Bruselas) y sea mayor de 25 años. Ese dinero va destinado a discapacitados principalmente, y cada uno recibe 125 euros mensuales (130 desde el próximo mes) y una silla de ruedas cada 7 años.

En principio me parece bien, pero lo que no me parece ya tan bien es que por estar aquí 2 años y 8 meses, me hagan pagar 4 años, esto es: 2006, 2007, 2008 y 2009. Ah, y que tengo que pagar antes del 30 de abril (sí, el mes pasado). Si seguimos tirando de la cuerda, deducimos que si me hubiera quedado tan solo los 6 meses de estudiante erasmus, hubiera tenido que pagar el equivalente de dos años. ¿Pero qué tomadura de pelo es esta? Luego el Pequeño me aclaró que por el hecho de ser española quizá en el futuro (si necesitara esta ayuda) me dieran problemas. Así que como mi intención es largarme de aquí en dos años y no me apetece que me estafen, no pienso pagar esos 100 euros que en teoría les debo.

Ante tal afirmación, que por supuesto fue acompañada por diversas representaciones de vampiros chupasangre y ovejas balaaando y siguiendo al rebaño, el Pequeño puso cara de terror y me aclaró que si no pagaba que entonces me pondrían una multa de 250 euros.

 – ¿Y me van a llevar a la cárcel? Ja.
 – Mmmmh, no, pero si no pagas no te darán la ayuda si algún día la necesitas, aunque de todos modos, aunque pagaras, seguro que te darían problemas por no ser belga.
 – Mira, si algún día la necesito, no me voy a quedar aquí para que el estado me ayude. Es más, en dos años más yo no voy a estar aquí. Además, ese cálculo de 125 euros al mes que les dan me parece demasiado exacto. Alguien se está quedando con parte del dinero por la cara. Y no, eso no. Porque esto no es más que un país de gobiernos chupasangre y aquí todo el mundo sigue al rebaño mientras dice “beee, ya te doy el 40% de mi sueldo pero si quieres el 70% y todo el sueldo del próximo meeees, por mí bieeen”.

Acentos

Posted in Curro, Inglés macarrónico, la dura vida del teleoperador, Mi mentora a 10:38 am por La Petite en Belgique

Mientras intento hace oídos sordos al parloteo que reina por aquí (predominan las frases que finalizan con un “thats why!” que suena como un “dats waaaaaayyyyyyyy!”) recibo algunas llamadas desde la India, China e Malasia.

Cuando nos llaman el primer requisito es que nos den su identificador de red, que es en realidad su login. Está compuesto por letras y números, y para asegurar que tomamos nota correctamente, se les pide que lo deletreen usando el Alfabeto fonético aeronáutico. Si el que llama es un español o mexicano no hay demasiado problema, pero cuando llaman de la India, China o Malasia una puede encontrarse de todo.

Para decir F deben decir “Foxtrot”, pero hace dos semanas una china dijo “F de Fun, jejejeje”. “Ehm, si, vale, F de Fun”.

Otras veces llaman de la Malasia diciendo “Ye for Zulu”. “Ye Zulu? Ok” y escribo una Z mayúscula.

Y otras veces llaman desde la India diciendo “Ci for Charlie, Ci for Zulu” y yo me quedo a cuadros pero escribo CZ.

Entre eso y mi mentora diciendo que a estos sólo les importa el “building” a veces no sé que decir. Menos mal que luego ato cabos y me doy cuenta de que con “building” se refiere a “billing”.

Otra cosa no, pero lo que estoy mejorando mi oído con este trabajo no tiene precio.

mayo 20, 2009

Conciertos e higiene

Posted in Anecdotas, Belgica y los belgas a 5:43 pm por La Petite en Belgique

Como varios miércoles desde que estoy aquí, me encuentro como con resaca pero sin resaca. Vamos, que ayer todo lo que bebí fue agua y té de la máquina. Así que mi conclusión es que el aire acondicionado me está matando lentamente. A ver si es verdad eso de que hierba mala nunca muere y que lo que no nos mata nos hace más fuertes.

Es posible también que ande a veces medio zombi porque hace un par de semanas fui a un concierto de Liam Finn en Bruselas:

Y ayer a uno de Angelo Branduardi en Antwerpen:

Por cierto, que hubo un hecho que me sorprendió bastante en el concierto de ayer. Nuestras entradas eran para el primer palco y nos costaron 44 euros cada una, así que asumo que había entradas más caras. Así que me quedé de piedra cual troll a la salida del sol cuando en el descanso fui al cuarto de baño y tras esperar una enorme cola, veo un cartel que dice que hay que pagar 30 céntimos por usar el servicio. Había una señora mayor inspeccionando cada cubículo antes y después de su uso y recogiendo las monedas. Ante tal desfachatez se me ocurrió hacer como en el aeropuerto de El Cairo y no pagar (es que los españoles tenemos mucha cara), pero cambié de idea al ver a una usuaria a la que se le había ocurrido lo mismo y tras ella a la anciana corriendo por el pasillo hasta darle alcance al grito de “Mevroooow!!!”. Cuando me llegó el turno, observé asqueada que la anciana limpiaba TODOS los asientos con la MISMA bayeta. Limpiar es un decir, porque lo que hacía era darle una pasadita rápida y no se la vi enjuagar ni una sola vez (cuando llegué la cola era de unas 30 mujeres).

Tras el descanso le comenté al pequeño lo del baño y se me quedó con los ojos como platos porque al parecer usar el cuarto de baño de los hombres era gratis. Pues oye, para usar un baño que sé que está lleno de bacterias por todas partes, me dan ganas de no pagar e irme con los hombres.

Por cierto, en el baño de señoras, uno de los dispensadores de jabón estaba vacío. Un robo, vamos.

mayo 19, 2009

Pero aquí también hay vida

Posted in Anecdotas, Curro, la dura vida del teleoperador, Mi mentora a 5:41 pm por La Petite en Belgique

Llevo un mes y pico en este nuevo trabajo. Tras dos semanas de training chorras sobre diversos productos de Mordorsoft (cómo crear tu cuenta de correo, cómo enviar e-mails, …) y sobre cómo tratar al cliente, por fin se me permitió unirme al equipo que me habían asignado. En cosa de un mes, el equipo cambiará radicalmente, así que cuando me uní a ellos empecé a aprender cosas para utilizar durante dos meses como máximo.

En este momento (y hasta el mes que viene) damos soporte interno a nuestra propia empresa. Es decir, normalmente se da soporte a otras empresas. Personas de otras empresas te llaman al helpdesk para informar que tienen problemas con no-se-qué y en el helpdesk se crea un registro de la llamada. Para crear esos registros usan un programa que tiene un montón de bugs, que a veces se cuelga y que de intuitivo o amigable no tiene nada. Mi equipo da soporte a otros compañeros del helpdesk sobre ese programa (compañeros que pueden estar situados en casi cualquier parte del mundo).

Así que llegué al equipo, tras dos semanas de cursos chorras, y me presentaron a mi mentora: una chica albanesa requeteafincada en Bélgica y que desde el principio me explicó que había cosas en el programa que eran así porque sí. No sirvió de nada decirle que una necesita entender las cosas para poder aprenderlas y retenerlas, porque seguidamente, mi mentora entraba en un estado de éxtasis y empezaba a manipular rápidamente mi teclado y ratón y a repetir incansablemente: “es así porque es así”.

Me dieron unos auriculares para escuchar las llamadas que recibía y así ver cómo las iba procesando. Fue cuando descubrí lo difícil que es entender el inglés cuando te llaman de China, India o Malasia. Nuestra tarea, además de coger llamadas, es contestar mails, así que mi mentora me asignó unos cuantos para que fuera practicando. Poco a poco me di cuenta de que el soporte que damos es bastante más complicado que eso de “reinicie el ordenador y apague y encienda el rooter”. La verdad es que no tiene nada que ver. Normalmente son problemas con el propio programa de registro, que es tan complicado como para que casi todos los miembros de mi equipo hayan recibido un training específico sobre él. Conmigo consideraron que no valía la pena, porque total, para uno o dos meses… Pero qué narices, en esos dos meses se supone que tengo que saberlo TODO para poder resolver dudas y problemas.

A los dos días empecé a coger llamadas. Mi mentora podía escucharlas y si tenía dudas (los primeros días tenía varias dudas en todas las llamadas) ponía al usuario en mute y ponía cara de desesperación y decía que no entendía NADA de lo que me estaban diciendo. Tampoco ayudó demasiado el hecho de que mi mentora, a la primera de cambio, empezara a soltar siglas a la velocidad de disparo de una metralleta. Y yo vuelta a preguntar “¿qué es eso? ¿qué es lo otro? ¿por qué lo haces así?”. Se hace así porque sí. En esos momentos siempre recibía una mirada de uno de los españoles del equipo, ofreciéndome su diccionario Alemán-Holandés por si quería tirárselo a alguien a la cabeza.

Poco a poco fui ganando autonomía. El típico salto a la piscina fue coger una llamada sola a las 7 de la mañana porque mi mentora había bajado a por un croissant “porque para dos minutos no creo que te llamen” (a esas horas son servicion mínimos y estábamos las dos solas). Me fue ayudando progresivamente en mi independencia al no poder responder a mis dudas por estar demasiado ocupada de cháchara. Recuerdo una de esas ocasiones, en que Correcaminos se quitó los cascos con un ademán brusco y saltó de su escritorio para plantarse en el mío. Gracias 🙂

Mi mentora tiene alergia a las escaleras. Es una suerte que nos hayamos mudado de planta y ahora estemos en la baja. Antes estábamos en la primera y siempre siempre usaba el ascensor. Cuando yo iba sola solía utilizar las escaleras, que ya pasamos muchas horas sentados y hay que moverse; pero cuando iba con ella, cogía el ascensor para hacerle compañía.

Hubo dos detalles el día de la mudanza a la planta baja. Supongo que fueron sin malicia, pero ese día hizo que me subiera por las paredes.

El primero fue a mi llegada. Yo tenía turno de 9 a 5 y ella de 6 a 2. Al llegar me encontré mis cascos desconectados y el amplificador de mi teléfono desaparecido. Mi mentora me miró con cara de inocente y me dijo que había cogido mi amplificador porque cuando había llegado a trabajar el suyo había desaparecido. Vale, como el tuyo no está, tienes que coger el mío.

– Pero no te preocupes, que puedes usar el teléfono sin amplificador sin ningún problema.

Minutos más tarde recibo una llamada y no oigo casi nada. Tengo que transferírsela a mi mentora porque es imposible entender con un volumen tan bajo (el del teléfono estaba ya a tope).

– No entiendo porqué, los teléfonos funcionan bien sin amplificador.

No le contesté que entonces no entendía porqué había cogido mi amplificador, que si iba a oir perfectamente sin él, que para qué lo necesitaba. Mi vena rebelde empezó a latir con fuerza pero respiré hondo tres veces porque va a ser mi mentora durante los tres primeros meses y hay que llevarse bien.

Más tarde, ese día, llegó la hora de la mudanza. Había que vaciar los cajones para dejarlos libres para los que vinieran a ocupar nuestros escritorios. Ella empezó a sacar papeles de su cajón y descubrió que no le pertenecían ni sabía quién era su dueño.

– Estos papeles no son míos, no sé de quién son, así que es mejor que los pongamos aquí – dijo mientras los ponía sobre MI escritorio.

La portuguesa del grupo, que había seguido toda la acción en silencio, me sonrió cuando, dos minutos después, yo colocaba los papeles de vuelta en el escritorio de mi mentora. Pero sin agredir, que hay que llevarse bien.

Tres semanas en el equipo y ya me he acostumbrado a cosas como encontrarme su bolso en mi escritorio o verla ocupada de charla. Al fin y al cabo, este trabajo no es tan estresante, y aunque uno reciba llamadas de algún usuario maleducado (me ha sucedido dos veces), al final se olvida todo al salir por la puerta y esperar un autobús que nunca llega, y que cuando lo hace, es tarde. Y si no es el bus, es el tren. Pero poco a poco vamos sobreviviendo y en este tiempo ya me he leído tres libros y me he visto dos temporadas y media de Lost (espero acabar la cuarta esta semana).

Los cambios de turno me matan un poco porque me alteran el sueño, pero al menos esto no me da dolores de cabeza. Y aunque haya sufrido un poco con las “perrerías” de mi mentora, he de reconocer que es de los que más sabe del tema en el equipo y que lo que hace no es por maldad sino por no darse cuenta.

Ahora a vivir.

mayo 13, 2009

The truth is out there

Posted in Curro, el Ken, la dura vida del teleoperador, Reflexiones a 3:26 pm por La Petite en Belgique

Llevo ya un mes en este nuevo trabajo y mi vida ha dado un giro de 360 grados.

Lo primero es que no me llevo problemas a casa. Aunque reciba la llamada de un usuario maleducado, al salir se me olvida por completo. No me estreso más de lo debido y doy por hecho que no he recibido un training apropiado.

Aunque trabajo una hora menos que en el circo del terror, pierdo algo más de tiempo debido a tener que coger dos buses y un tren. Pero al menos ése es tiempo para mi, no como antes, que no era más que tiempo perdido entre atascos. En el tren suelo leer o ver en mi PALM capítulos de Lost (mi último vicio). La semana pasada estuve enferma dos días (el aire acondicionado y su temperatura variable es lo peor de este trabajo) y me la pasé viendo Lost todo el día. Después de dos días a razón de siete capítulos por día y comprobar el termómetro entre capítulo y capítulo, el viernes decidí que ya iba siendo hora de volver al trabajo. Me estaba aburriendo bastante y me apetecía volver a la rutina. Si podía sobrevivir a los buses y el tren, podría sobrevivir al teléfono.

Lo mejor de este cambio en mi vida es que me encuentro mucho más tranquila. Ya no pienso en lo negro que es mi destino. El hecho de estar en primavera acercándonos al verano también ayuda bastante. Este invierno fue horrible en muchos sentidos: el más oscuro y frío en los últimos años y yo deseando escapar a toda cosa del circo del terror.

Y al final todo repercute en la vida personal. Debo confesar que las tensiones de los últimos meses afectaban a mi vida en casa. Pequeños roces sin importancia (o con ella) con el Pequeño, que demostró tener una paciencia de santo, ahora ya son historia.

La verdad está ahí fuera, no entre estas cuatro paredes en que desempeño una tarea que me da de comer. Los paseos en la moto nueva, el fin de semana que pasamos en el SPA, mimándonos, mimándonos y mimándonos. La verdad está ahí fuera, y ahora soy un poco más capaz de seguir viviendo sin desesperarme. Dos años más no tienen porqué ser un infierno, ahora lo veo claro.

mayo 12, 2009

Destierro y Tercero

Posted in Ordenatas a 8:28 pm por La Petite en Belgique

El hecho de trabajar todo el día con Güindous y tener que aguantar los continuos bugs de las aplicaciones de Mordorsoft me han hecho tomar una decisión que ya se veía venir tiempo atrás. Después de varios meses teniendo instalados en mi viejo portátil Mandriva 2008 y Windows XP (con parche en el ojo), usando Linux un 95% del tiempo, he decidido desterrar al SO de Mordorsoft. Este portátil lo compré sin sistema operativo, por lo que no me duele empezar de cero.

El viernes, con debido a una actualización defectuosa a la última versión de Mandriva (2009) mi Linux dejó de funcionar. En algún foro leí que esta versión no funciona bien con ordenadores antiguos. Para comprobarlo, y después de intentar un infructuoso “urpmi –auto-update -v”, decidí empezar de cero. He reformateado mi pequeño disco duro y he instalado las últimas versiones de Mandriva y Ubuntu, para poder compararlas y decidir cuál se ajusta mejor a mis necesidades. He reservado una pequeña partición para instalar AROS, el sistema operativo que intenta emular nuestro querido Commodore Amiga.

Y para celebrar todo esto, me he comprado mi tercer disco duro USB, al que he llamado Ender, por ser pequeño pero poderoso (500 GB). El primero fue Astroganger (grandote como el robot), que tiene toda la pinta de morirse dentro de poco, y el segundo fue Frodo, el primer disco duro que pude de verdad llevar en el bolso.

Horas después de haber escrito lo de arriba, me encuentro con un quebradero de cabeza. Ahora estoy con Mandriva y esto hace cosas muy raras. El hecho de que hoy de nuevo se me haya apagado el ordenador tras un ruido muy extraño y la pantalla con un mosaico como pata de gallo no sé si se debe a que mi ordenador va a morir dentro de poco (para hacer compañía a Astroganger) o a un error provocado por la incompatibilidad de este SO y mi tarjeta gráfica de la edad de piedra (cuando intenté hacer el upgrade desde la versión anterior, fue donde me dio el error).

Echo de menos la versión anterior, que perdí cuando decidí hacer el update. Sé que acabaré reinstalándola, pero creo que necesito una tregua. He dormido poco y me estoy poniendo de mal humor. Odio empezar de cero con nuevos sistemas operativos. Hasta que se tiene todo en orden pasan siglos. Para autoanimarme un poco, voy a poner la intro de Astroganger, una serie que me fascinó de niña:

Esta entrada va dedicada a Gloria. Ella también era una geek en estado puro. Le hubiera gustado. Me he esforzado por poner links porque me gustaba el hecho de que ella siempre los incluía. No sé porqué, no la conocía tanto, unas cuantas charlas por gtalk y algunos mails, pero confieso que cada día, sin quererlo, me sorprendo a mí misma pensando en ella.

mayo 6, 2009

Gloria se nos ha ido

Posted in Lonely moments a 10:54 am por La Petite en Belgique

Debido al cambio que se ha experimentado en mi vida y a estar todavía en etapa de transición, tengo poco tiempo para blogs, y los feeds se me acumulan en el Google Reader. Hoy tengo algo de tiempo porque la fiebre me ha tumbado en la cama y acabo de enterarme de algo. Algo que ya llevaba días ahí, y yo, inconsciente, ni lo sabía.

Gloria, una amiga que conocí gracias a esto de los blogs, ha fallecido el 14 de abril. La noticia me ha dejado helada. Uno a veces se niega a creer que alguien con tanta fuerza como la que ella tenía se haya ido tan pronto. Esa fortaleza suya me ayudó mucho cuando yo pasaba por malos momentos en el circo del terror. Ella siempre estaba ahí para escucharte y darte ánimos y afirmar rotundamente que sus problemas eran minucias. Duele el que se haya ido de esta manera. Al menos sé que ha luchado contra el enemigo, como ella decía.

Me entristece no haber podido conocer mejor a esta paisana mía, y espero que su hija sufra lo menos posible. Un abrazo a la familia.