junio 16, 2009

Otro día interminable

Posted in Curro, el Ken, la dura vida del teleoperador, Mi mentora a 8:51 pm por La Petite en Belgique

Si es que no paro.

Ayer tuve mi primer turno 14-22, de esos en que una se queda sola, llama el lobo y le quiere comer a una hasta las orejas.

Mi día empezó de mañana temprano, porque tenía varias tareas pendientes antes de ir a trabajar. Léase:

  1. Ir al médico.
  2. Ir al lugar donde me alquilaron la bici a por una copia del contrato (la otra no sé donde la metí).
  3. Ir a la policía a rescatar mi bici, que se me la llevaron de enfrente de mi casa hará cosa de un mes (sí, es triste, en todo un mes no he tenido tiempo de ir a recogerla debido a los horarios que tienen, que ya les gustaría a los funcionarios españoles).

Y todo ello tenía que hacerlo rápido y corriendo para poder coger el tren a las 12:15. Siempre me quejo de los transportes públicos y de las malas conexiones entre la ciudad donde vivo y la ciudad donde trabajo (mmh, bueno, dejémoslo en pueblos), y es que si con un horario normal pierdo tres horas, con el 14-22 pierdo unas cuatro.

Me fui al médico a las 9. Normalmente la cosa es sin cita, y quien primero llega, primero es atendido. La médico es un encanto (y sudamericana, por eso voy a ella), pero pone tanta atención en cada paciente que uno se eterniza. Es seguro que al ir a esa médico uno va a tener dos personas delante con las que se tirará media hora, así que para ir viene bien reservar hora y media en la agenda.

A las 11:15 salí del médico y me fui al lugar donde me alquilaron la bici. Todo rápido y sin problemas. Aquí tiene.

Después de eso me fui al depósito de bicis de la policía, y ahí ya se me cayó el alma al suelo. Porque acaban de cambiar al horario de verano y los lunes, miércoles y viernes sólo trabajan de 13:00 a 15:45 (si es que viven como reyes). Queriéndome tirar de los pelos, miré alarmada el reloj. Eran ya las 12 y no tenía la bici con la que contaba para llegar a la estación. Busqué una parada de bus y pregunté a una pareja que si ésa era la buena para ir a la estación. Sí.

A los cuatro minutos llegó un bus y por los pelos pude coger mi tren. Tantas prisas para acabar llegando a la empresa a las 13:00, una hora antes de mi turno, pero es que desde esa hora interrumpen los buses que nos traen a esta zona industrial. Gracioso, ¿no?

Al llegar veo que todo el mundo está atareadísimo con un training online del que nadie me ha avisado. En vez de usar esa hora para comer, me siento y me incorporo a un training de lo peor. El instructor nos cuenta la película por teléfono y en el ordenata vemos lo que va haciendo por conexión remota. El instructor es indio y su inglés es casi indescifrable. Mi mentora, a mi lado, dice que no se está enterando de nada. Intento seguir lo que va haciendo y hago unas cuantas capturas de pantalla para revisarlo más tarde.

A las 14:00 finaliza el curso y todo el mundo sale en tropel para comer (el comedor cierra justo a esa hora). Yo me tengo que quedar porque soy la que ha entrado más tarde y alguien se tiene que quedar por si llegan llamadas. Como esa hora y pico de training NADIE ha cogido llamadas, puedo jurar que en cuanto empecé a trabajar, el teléfono empezó a echar humo. Una hora sin parar, una llamada tras otra.

A las 19:00 mi mentora y el subjefe de equipo se fueron, quedándome yo sola a cargo. En ese tiempo la verdad es que, contrariamente a mis expectativas, no me aburrí. Suele ser un turno muy tranquilo, a no ser que pase algo grave. Tuve una llamada de un indio con un problema de conexión al que intenté ayudar siguiendo unos pasos. Nada le funcionaba, así que abrí un caso para él. Al parecer estaba bastante aburrido, ya que estuvo durante un par de horas enviándome mensajes por el msn éste corporativo que tenemos: que si el tiempo aquí era bueno o no, que qué turno tenía, que si tenía contrato, bla bla bla. Cotilla.

A las 21:46, 14 minutos antes de finalizar felizmente mi turno y coger el último bus y el último tren disponibles, recibí una llamada que me dejó helada. Como decía, este turno es tranquilo, si no aparece un caso de “Severity 1” o “Severity 2”, de esos en los que todas las alarmas suenan y uno tiene que poner en marcha procedimientos especiales para avisar a los manager y no sé qué más. Yo no tenía muy claros esos procedimientos porque todo me lo explicaron por encima. Y tuve la mala suerte de que el primer día que me quedo sola, recibo una de esas llamadas 14 minutos antes de acabar mi turno. ¿Por qué yo? Por supuesto el usuario quería todo arreglado para las 22:00. Glup!

Mientras intentaba descifrar las instrucciones de dichos procedimientos, un chico del turno de noche (el cubano) acababa de entrar en la sala. Lo llamé a voces y le pregunté que cómo iban los procedimientos. Me dijo que no tenía la más remota idea y que nunca lo había tenido que hacer, pero que iba a buscar refuerzos. A los tres minutos me llama por teléfono otro del turno de noche, y me explica paso por paso lo que he de hacer. A las 21:52 lo tengo listo y por fin empiezo a respirar, para darme cuenta de que el chico que me ayudó se encuentra al fondo de mi misma sala.

Salgo a las 22:00, espero el bus, llego a la estación de tren y espero 15 minutos a que llegue mi tren. Llego a las 23:15 a Leuven y no me queda otra que echar a andar, pues a esas horas ya no hay buses. Llego a casa a las 23:45 y descubro con alivio que el Ken aún está esperándome despierto. Lo mejor del día, sin duda 🙂

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9 comentarios »

  1. arroaz said,

    Hi! Q tal?

    Anda que vaia merda de horarios teñen os policías belgas. Hai que ser tamén funcionario para poder ir nese horario… Pfff…

    You take care! 😉

    See ya soon!

  2. Ainhoa said,

    Vaya día. Espero que recuperes tu bici pronto aunque con esos horarios… Qué harán el resto del tiempo? Tienes que buscarte un trabajo de esos 😉

  3. corsaria said,

    Lo mejor el Ken. 😉 Besos petite. :*

  4. lifestraveller said,

    Sí, supongo que está bien tener ese día de locos, pero que al menos alguien te espere para preguntarte al final del día. Ánimo con el trabajo 🙂

  5. dragonfly said,

    Coincido con los demás, lo mejor es que alguien te espere despierto al llegar a casa 😀

    Espero que pronto puedas recuperar tu bici ¿Allí hay grúa de bicis? Que raro

    Y la ley de murphy de las llamadas es que llegan al final del turno. Pero eso de dejarte sola ante el peligro sin haberte contado todo mínimamente no me suena muy bien. Y que no haya un SPV (supervisor) al que preguntarle tus dudas. Raro raro me parece eso de que te dejen solina

    Mucho ánimo! El 20 vuelves a tu tierrina no? 😀 Que lo disfrutes

    Saludos al pequeño

  6. labuceadora said,

    mi madre que estrés!! menos mal que eres una chica muy vitalista y trabajadora!
    ¿vuelves a tu tierra pronto? espero que sean unos dias estupendos, que te lo mereces 🙂

  7. labuceadora said,

    ah! que tengo blog nuevo! http://sinbrujulaniastrolabio.wordpress.com/
    un abrazo!

  8. isita said,

    ¡Vaya! Tú haces honor a las leyes de Murphy!! Lo que no te pase a tí, no le pasa a nadie. Míralo por el lado bueno: ya estás preparada para lo peor.

    Besotes.

  9. […] y además porque el candado que te dan cuando alquilas la bici es un Abus de lo mejorcito. Ya conté en su día lo difícil que resulta ir la la policía a recoger la bici debido a los horarios (horario de […]


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