julio 6, 2009

Con el corazón dividido…

Posted in el Ken, Family Tales, Lonely moments, Mirando atrás, Reflexiones a 8:22 pm por La Petite en Belgique

… viajo en este avión rumbo a Madrid. Vamos con bastante retraso debido a una avería en el vuelo Madrid –  Vigo. Estamos sentados en la salida de emergencia -el Ken no cabe cómodamente en los asientos normales- y una de las azafatas nos ha recordado nuestras obligaciones por estar sentados aquí. ¿Va algo mal? No, nada, es sólo por si acaso. Eso me recuerda a uno de nuestros vuelos de hace dos semanas, en que, también sentados en la salida de emergencia, teníamos al lado a una mujer de unos sesenta años, que estuvo leyendo concienzudamente las instrucciones sobre cómo abrir la puerta y mirando y remirando las palancas de la salida.

 

Tengo el corazón dividido. Lo partí en dos un dos de septiembre de hace casi tres años y siento que será imposible reunir las dos mitades. En Vigo se han quedado muchas cosas que no volveré a tener nunca. Algunas para bien y otras para mal. Sé que nunca volveré a vivir en la ciudad de las cuestas, la ciudad junto al mar pero de espaldas a él, la ciudad obrera que engancha sin saber porqué, la ciudad fea pero con vida a raudales, la ciudad caótica, salvaje y derruida. 

 

De nuevo, con lágrimas en los ojos y casi pidiéndome que volviera, mi madre me despidió en el aeropuerto. Mientras tanto, mi hermana disimulaba una lágrima traicionera, porque ella es dura y necesita demostrarme que no le hago falta, que no me echa de menos, que todo está bien aunque yo esté lejos. Es por eso que cada vez que estamos juntas la chispa salta y se monta la que se monta. India también sabía que nos íbamos. En su manera de mirarme e intentar subirse a mi regazo me dijo que lo sabía.

 

Atrás dejo una ciudad en la que viví la mayor parte de mi vida, una ciudad donde dejo a mi familia, una familia rota como roto está mi corazón. Sé que en su día huí en parte por ansias de aventura y en parte por cobardía, por estar lejos de todo aquello que nos estaba comiendo por dentro. A veces siento que debiera estar ahí pero ya no hay vuelta atrás. El hueco que dejé ya no tiene mi forma, ya no quepo en él. Aunque mi esencia siga siendo la misma, siento que ahora soy otra.

 

Y allí no hay futuro para nosotros, sólo estancamiento sin evolución. Por eso yo tenía que irme. Por eso tuve que desarraigarme, romperme en dos, dividir mi corazón para siempre. Allí nosotros, el nuevo nosotros, que está compuesto por el Ken y por mí, no tiene sitio, ni oficio ni beneficio. Allí no podremos encontrar un trabajo duradero, ni forjar un futuro ni echar raíces.

 

Barajamos como posibles sitios futuros Madrid o Barcelona, aunque yo tiro para la costa. Nunca pensé que pudiera ser así, pero el haber nacido al lado del mar me ha marcado con la necesidad de vivir cerca de él.

 

Nota: Texto escrito ayer domingo sobre las 15:40, volando de Vigo a Madrid y no ligeros de equipaje.

 

Maybe the definition of home is the place where you are never forgiven, so you may always belong there, bound by guilt. And maybe the cost of belonging is worth it.

 

Gregory Maguire – Wicked

Anuncios

12 comentarios »

  1. dudo said,

    Es triste, y es duro. Al menos eres consciente de ello, que ya es mucho. Poner nombre a lo que uno siente es una tarea que a menudo lleva toda la vida.
    Por eso creo que esa fortaleza, y esa consciencia, va a hacer que encuentres un sitio, uno tuyo, vuestro, de esa nueva familia que sois Ken y tú ahora.
    Un abrazo desde la distancia, Petite.

  2. eledhwen said,

    Descarta Madrid, yo estoy tratando de fugarme.

  3. barbaravb said,

    Una nunca sabe dónde va a acabar. Recuerdo el berrinche que me cogí el día que descubrí que vivo en el punto de España más alejado del mar. Ya sabía que estaba lejos, pero enterarme de que no podía estar más lejos fue un disgusto.

    Pero tampoco dejes que eso te haga descartar Madrid, si tienes una buena oportunidad de trabajo. Dentro de poco tendremos el AVE, y eso nos volverá a poner a un par de horas de la playa 😀

  4. Psikke said,

    Trabajar en Barcelona, vivir cerca de Barcelona, en alguno de los pueblos costeros, en 20 minutos con el tren, te plantas en el centro. Allí sí hay futuro para los dos, quizá no sea un futuro como el de las películas, pero suficiente para ser feliz. Te queda poquito y todo el tiempo necesario para tomar las decisiones correctas. Es realmente doloroso no poder regresar a esa ciudad tuya que me gusta tanto como a ti (qué bien la describes).

    Animo, se te pasará la chochera del viaje de vuelta, es terrible. Vete a buscar tu futuro a otro lugar, antes de que el corazón se te endurezca.

    Un beso.

  5. Alvaro said,

    Te recomiendo Sevilla. Una ciudad media y… lo mejor de todo… a 1.5 horas en coche de las mejores playas de España (Cádiz).

    Suerte.

  6. isita said,

    Supongo que esto es el coste de las vacaciones: la nostalgia por lo que pudo ser y no es. Pero tú tienes tu vida, y al Ken. Y vuestro futuro estará juntos, sea donde sea.
    Yo, como buena catalana, os recomiendo Barcelona… es verdad eso de que los que estamos acostumbrados a tener el mar cerca lo echamos mucho de menos cuando no está. Nuestras playas no tienen nada que ver con las de Galicia, pero no están nada mal.

    Besotes y muchos ánimos.

  7. dragonfly said,

    Me he emocionado muchísimo leyendote y no estoy en el lugar mas adecuado (en el curro)

    He vivido toda la mi vida en Madrid, es el único lugar que conozco bien (y ni siquiera bien bien, de grande que es) a veces me parece demasiado grande pero me siento a gusto aqui.

    Encontrarás tu lugar en el mundo

    Vigo no lo conozco pero espero visitarla pronto, quizás para el Rias Bajas del año que viene 🙂

  8. dragonfly said,

    Has cambiado el interlineado del post a propósito?

  9. barbaravb said,

    En Madrid estarías más cerca de tu familia….
    [set mode barriendo_pa’_casa = off]

  10. Gracias por los ánimos, supongo que esta sensación será siempre como una marea: cambiante e inevitable.

    Por cierto, no sé qué pasó con el formato del post. No sé si tendrá algo que ver que lo haya escrito en el Macbook en el avión y luego haya copiado-pegado.

  11. dragonfly said,

    waaa escribiendo con un portatil en un avión … Al leer el post pensaba en una libreta o cuaderno. En el metro-cercanías ya he visto a varias personas con e-books y con netbooks (portátiles chiquititos estilo aus eeepc) y me están poniendo los dientes largos …

  12. Fer said,

    No sé dónde leí que la vida consiste en hacer planes que no se cumplen. Uno puede tirarse años pensando dónde y cómo quiere acabar para luego ver sus ideas trastocadas en un instante.
    Además, también influyen otras variantes que en nada tienen que ver con lo profesional. Los sentimientos, las costumbres, las amistades e incluso el clima (a mí me parecía una chorrada hasta que vivir en Oviedo se me hizo insoportable) condicionan cualquier decisión.
    Lo importante, al menos en mi opinión, es ser muy consciente de la procedencia de cada uno, pero no por ello cortarse las alas. Vigo es y seguirá siendo tu hogar, pero eso no impide que puedas mudarte (sin renunciar a volver, claro) junto a tu Ken hacia donde la vida os lleve.
    Muchos ánimos.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: