enero 30, 2010

Este no es el lugar adecuado

Posted in Belgica y los belgas, De médicos, Mi espalda y sus circunstancias a 5:13 pm por La Petite en Belgique

Hoy volví a la médico porque lo que me recetó la última vez para el asma no me es suficiente. A veces me despertaba por la noche con una sensación de ahogo y tenía que tomar más dosis de la que me había recomendado. Dijo me que entonces me iba a recetar otra cosa, pero que estaba tomando demasiados medicamentos para mi edad y que eso me iba a dar problemas, y que las únicas soluciones que veía era el cambiarme de país (me recomendó Madrid) y las vacunas para la alergia, un tratamiento que puede ascender a más de 600 euros y que la mutualiteit no cubre. También me dijo que, aunque yo dijera que no, me veía estresada, y que eso también influía. Luego me preguntó si me gustaba mi trabajo y ahí ya no pude decir mucho más. También me recomendó un producto para fregar los suelos, porque dice que el agua no es suficiente. Está claro que ponerse enfermo en este país no sale a cuenta (aún recuerdo los dos mil euros y pico que me gasté el año pasado por lo de la espalda).

enero 29, 2010

¿Efectos de la crisis?

Posted in Anecdotas, Belgica y los belgas, Curro a 10:49 am por La Petite en Belgique

Donde trabajo somos unos cuatrocientos o quinientos empleados divididos en equipos emplazados en salas grandes (normalmente varios equipos por sala). Hasta hace poco había dos microondas en zonas comunes. Estos son usados principalmente para calentar la comida que uno trae de casa o la comida que le sirven a uno en el comedor en caso de estar fría. Como decía, había dos microondas, uno cerca del comedor y otro en una parte bastante más alejada, al lado de una salita pequeña donde algunos comemos y otros se relajan.

Antes de Navidades el microondas de la zona del comedor se estropeó, y ayer aún tenía un papel pegado diciendo que no funciona. Esto nos deja con un microondas para cerca de quinientos empleados. Es posible que haya alguno más en alguna de las salas (no en la nuestra), pero lo desconozco. Así que cuando uno se va a comer, normalmente tiene que hacer cola esperando por un microondas que, encima, funciona mal, tarda mucho en calentar y deja partes de la comida frías. Y fuera las temperaturas rondan los cero grados. Menos mal que hay muchos belgas que prefieren comer de bocadillo, si no la cola daría la vuelta al edificio. El hecho de que tengamos sólo media hora para comer (estricta, desde que se abandona el escritorio hasta que se vuelve, marcada por el teléfono de cada uno) hace que uno tenga que zampar a la velocidad del rayo, con los consiguientes efectos que ello pueda tener (no voy a empezar a enumerar). Está claro que esto es sólo un mal menor, pero hay que tener en cuenta que las desgracias nunca vienen solas y se suelen asociar para hacernos recordar tiempos mejores.

Esta semana nos han anunciado que a partir de la semana que viene estará prohibido comer dentro de las salas. No es algo que en principio me importe demasiado, ya que prefiero abandonar el ordenador a la  hora de comer y desconectar del trabajo todo lo posible. A este anuncio han añadido el de que la señora que suele venir todos los días a poner el lavavajillas que está en nuestra sala (y en las demás que dispongan de lavavajillas) ya no volverá a venir, así que tendremos que dejar de usarlo. Espero que esto no signifique que la vayan a echar a la calle, pero tal y como están las cosas y la afirmación del recorte de 324 puestos de trabajo más no ayudan a tener muchas esperanzas.

El hecho en sí de que nadie nos ponga el lavavajillas en funcionamiento no es tan malo, ya que he comprobado que los productos están en el armarito de al lado de la máquina (aunque algún día se acabarían y con esto de la crisis ya no comprarían más) y sólo bastaría el reeducar a los demás y enseñarles la ardua tarea de meter los platos, tazas y cubiertos dentro del lavavajillas (yo ya lo hago, pero parece que hay muchos que no saben cómo hacerlo, ya que los platos sucios se acumulan encima del lavavajillas).

Este plan era demasiado bonito para ser verdad, ya que hace dos días el lavavajillas apareció roto. Y no digo estropeado, sino roto. La parte delantera donde están los controles ha aparecido arrancada y encima del lavavajillas. ¿Casualidad? ¿Acto de vandalismo? ¿Ya se estaba cayendo a cachos y lo han rematado?

Otra cuestión que sí me preocupa es si la prohibición de comer delante del ordenador incluirá el comer una mandarina, un yogur o un trozo de chocolate (sólo tenemos dos descansos de 15 minutos cada uno, también estrictos y contabilizados por el teléfono). Yo creo que es más peligrosa una taza de café si se nos cae encima del ordenador, pero mejor no dar ideas.

enero 27, 2010

A la caza del satélite

Posted in Cazando satélites a 3:29 pm por La Petite en Belgique

Después de todo un año que hace que iniciamos nuestras conversaciones, por fin ayer fui a hacer mis primeros pinitos en la unidad móvil caza-satélites. Debo decir que las temperaturas aquí han vuelto a bajar, y ayer por la tarde había unos tres o cuatro grados bajo cero. Así acabé, con las manos que no podía ni moverlas.

Llegué a las 16:45 a la productora y JC me dijo que íbamos a comprobar si tenía claro todo lo que había estudiado. Me llevó a la unidad móvil, que tenían en una especie de patio. Me dijo que me iba a encargar que le buscara el W2A. Mientras movía el camión yo me preguntaba para mis adentros qué rayos sería el W2A: ¿un equipo dentro del camión? Las siglas no me sonaban de nada que yo hubiera estudiado. Aparcó la unidad móvil delante de la productora, la abrió, encendió los equipos (motor de la antena, receptor y analizador de espectro) y me dijo:

– Búscame el satélite W2A. Yo voy a buscar a mi hijo. Cuando vuelva me enseñas si lo has encontrado, y si no, vemos porqué.
– Pero ¿no sería mejor que viera una vez como lo haces? – Era la primera vez que veía esos equipos y no tenía ni idea de cómo se manejaban o si podría romper algo.
– ¿Has entendido toda la teoría?
– Sí, pero ahora me falta la práctica. ¿Podría ver los manuales de las máquinas?
– Si quieres estudiarte los manuales vas a necesitar seis meses.

Y tras decir esto se fue. Luego me confesó que en realidad ellos no tienen los manuales de los equipos. Primera sorpresa.

Me senté en el camión (con la puerta abierta) y empecé a mirar las tablas de satélites que me había dado. Primer detalle: no tenía ni idea de cómo leer las tablas. En la teoría que yo había leído, había 5 pasos claros:

Encender el amplificador.

  1. Dejar en posición estable la unidad móvil y a poder ser, apuntando hacia el sur.
  2. Apuntar la antena al satélite según las tablas (elevación, azimut y polarización).
  3. Subir portadora sin modular a potencia mínima.
  4. Subir portadora modulada a potencia nominal.
  5. Apagar amplificador.

Es verdad que sí me había dicho que antes de subir ninguna portadora era útil comprobar si teníamos recepción del satélite. Y hasta ahí llegaba mi conocimiento práctico.

Como iba diciendo, tenía unas tablas deltante que no sabía como leer. El W2A ponía que estaba en 10ºE, pero eso me decía poco de la elevación, azimut y polarización que tenía que poner. Me saqué los guantes para buscar en otras tablas y encontré los valors para 10ºE en París. Hay que tener en cuenta que hay que utilizar tablas diferentes según donde esté uno, ya que los ángulos desde los que se ve el satélite son diferentes. Para añadir más dificultad, el tipo no me había dejado una brújula, así que el valor del azimut no me servía de nada. El cielo estaba bastante oscuro, aún así salí para ver si podía orientarme por la luz, pero la calle era muy estrecha y no pude hacerme una idea. Así que, al principio con miedo, empecé a darle a los botones del motor de la antena mientras la escuchaba moverse encima de mi cabeza y veía si aparecía algo en el analizador de espectro.

En las tablas aparecían más valores, pero no había ninguna leyenda y no sabía cómo podía utilizarlos. Supuse que tendría que cambiar algo en el receptor, pero no tenía ni idea de cómo funcionaba el menú. Le di a los botones pero no conseguí entender mucho. Seguí moviendo la antena.

Al cabo de una hora, JC volvió a aparecer, y me hizo preguntas que me dejaron muda. Que si estaba buscando el satélite en altas o en bajas. Oye, pues ni idea. Me dijo que tenía que saber eso y otros detalles, como el potencial exacto del LND para altas y bajas y un montón de cosas más. Lo curioso es que en los apuntes que me dio no aparece nada referente a altas y bajas frecuencias. Nota: altas frecuencias es a partir de 12.000 MHz, y el potencial del LND es 13 V para bajas y 18 para altas. Lo recordaré.

Luego metió unos datos en el receptor de frecuencias, y al fin pude ver cómo se leían las tablas. Por cierto, en uno de los apartados del menú hay que ponerlo en Auto. Curioso que eso tampoco aparezca en los apuntes.

Me dijo que la elevación de las tablas que me dio estaba mal porque era para París, que en Bruselas era mucho menos (gracias, señor). Así que empezó a buscar a ojo y algo apareció en el analizador de espectro.

– Pero ése no es, porque tiene una huella diferente.
– ¿Y  cómo lo sabes?
– Eso se sabe con la experiencia – volví a preguntarme por enésima vez cómo diablos pretendía que hubiera encontrado nada.

Lo hizo todo muy rápido. No tuve tiempo ni de fijarme en todos los detalles ni apuntar nada. Mi desesperación crecía por minutos. Pasó un cámara por allí y JC me presentó como la nueva esclava.

Al cabo de un rato, mis dedos en peligro de congelación y mi vejiga a punto de estallar, JC decidió dar por terminada la tortura. Al intentar ayudarle a cerrar uno de los cofre donde van los equipos, noté que no sentía las manos, y no podía hacer fuerza para cerrar. Como no podía dejar ver mi debilidad, hice toda la fuerza que pude y acabé cortándome con un borde afilado. No sentí nada ni sangró en aquel momento (claro, ni sangre tenía en los dedos). Luego sí sangró bastante y hoy por la mañana estaba algo rojo e hinchado.

JC dijo que me llamaría para hacer pruebas otro día y entonces lo haría yo todo sola. Sólo espero que todo este esfuerzo merezca la pena. Yo sólo quiero tener esa formación y prepararme para el futuro.

¿Está Ratatouille?

Posted in Anecdotas, Family Tales a 8:50 am por La Petite en Belgique

Es lo que mi hermana le pregunta a mi madre cada vez que la llama por teléfono, y es que, desde hace días, mi madre está convencida de que se le ha colado un ratón en casa. Y todo porque a mediados de diciembre apareció un cartel en el portal que decía:

¿Alguien ha perdido un hamster?

Al parecer el hamster apareció en el primer piso. Así que mi madre piensa que a lo mejor han echado al hamster o que el hamster se ha ido por su propio pie y ha cogido el ascensor o ha hecho alpinismo por las escaleras y ha subido hasta el tercero (es un hamster, no una rata que pueda subirse por todas partes).

Mi madre jura y perjura que no pega ojo porque el ratón se pasea a sus anchas y hace ruiditos como si estuviera rascando por dentro el mueble del pasillo. Como mi madre le tiene terror a todo bicho viviente (al final le perdió el miedo a los perros cuando le regalamos a India), ha tenido que ir mi hermana con mi sobrina de un mes a vaciarle el mueble y comprobar que no había ni ratón ni caquitas que pudieran demostrar su existencia.

Otras noches el ratón, según mi madre por supuesto, se paseaba por el corredor que lleva de su habitación al baño contiguo. Es un pequeño corredor con armarios empotrados a los lados, y el baño al final es el baño que en teoría debería usar ella, pero que sólo usaba mi padre, porque es bastante más frío que el otro. Así que desde que mi padre se ha ido, digamos que ese cuarto de baño es poco más que un trastero.

Como mi madre no dejaba de llamar a mi hermana a diario por lo de Ratatouille, mi hermana acabó comprando tres trampas para ratones, que colocó cuidadosamente en el corredor, dejando como cebo, no un trozo de queso, sino un pedazo del exquisito bizcocho de mi madre. Allá se quedaron las trampas tres días y la puerta cerrada a cal y canto, y mientras tanto, mi madre sin pegar ojo.

Ayer, mi hermana volvió por allí, y al ver que nadie se había comido el bizcocho, decidió quitar las trampas. Por la noche, mi madre volvió a llamarla para preguntarle si las trampas seguían en el corredor, ya que no había ni abierto la puerta por miedo a encontrarse al ratón; a lo que mi hermana contestó que por supuesto que no, que no había ratón, que nadie había dejado marcas de dientes en el bizcocho ni había nada que delatara la presencia de un roedor.

Así que hoy, mi hermana tendrá que volver a colocar las trampas, ya que la última vez que mi madre intentó manipularlas, se pilló los dedos. Además de que ella no piensa entrar en ese corredor ni por todo el oro del mundo.

P.D.: Mi madre necesita tener la cabeza ocupada, y cuando no la tiene, se obsesiona con cosas como ésta o como cuando se pinchó en unas zarzas cerca de casa de mi hermana (vive en una zona un poco rural de Vigo) y estaba convencida de que iba a morir de tétanos como aquella señora que fue al hospital cuando ella aún trabajaba de enfermera. Por supuesto que mi madre no aclaró que la señora no había ido al hospital inmediatamente, sino cuando ya tenía tanta fiebre que deliraba por completo.

enero 25, 2010

Vueling

Posted in Belgica y los belgas, Family Tales a 3:15 pm por La Petite en Belgique

Después de estar un mes sin blanca, al fin la ETT y la mutualiteit me han pagado lo que me debían y ya no me siento con el agua al cuello. Así que para celebrar eso y que el 29 de marzo Vueling empezará a operar entre Bruselas y Vigo (vuelo directo), me he comprado un billete por 70 euros. Bueno, no es del todo verdad. Pensaba ir sólo con equipaje de mano, pero dado que mi madre estará ansiosa por agasajarme con jamón, aceite y otros productos de la tierra, al final he decidido gastarme 20 euros más y facturar una maleta.

He cogido lo más barato que he encontrado. El sistema de búsqueda está bastante bien porque te permite comparar los precios de todo el mes y ver cuando sale más barato. No sé lo que durará este nuevo enlace aéreo, pero lo que dure yo lo aprovecharé. Noventa euros es una cifrairrisoria comparada con los 300 euros que siempre he pagado.

P.D.: Aprovechando que vamos saliendo de la crisis, nos hemos liado la manta a la cabeza y también nos hemos comprado un vuelo a las Islas Afortunadas para que nos dé un poco el sol, que estamos muy pálidos por culpa de este cielo gris y estas temperaturas bajo cero.

Recapitulando lo irrecapitulable

Posted in Mirando atrás a 11:33 am por La Petite en Belgique

El recuerdo contenido en una lágrima que nunca llegó a existir porque no era correcto ni lo merecía, el torrente que cayó y el lecho del río que se secó. El agua se fue al mar y ya no pertenece nadie. Negar, despersonificar, olvidar, mirar hacia adelante. Incomprensión, saber que un día desapareciste, sin entender porqué y sin creer en tus razones. Y sin entender ahora por qué aquellas razones se volvieron falsas, tenues, inexistentes, del revés.

enero 21, 2010

Modales

Posted in Anecdotas, Curro a 3:34 pm por La Petite en Belgique

Hace un tiempo nos cambiaron de sitio en el trabajo. Ahora estamos al lado de otro equipo. Pues bien, el chico que tengo a mi izquierda no para de soltar cada día, varias veces, sonoros eructos. Justo esta semana, además, debe de estar acatarrado, porque además de lo anterior, se sorbe la nariz sonoramente. ¿Es que nadie le ha enseñado normas de urbanidad? No, no es árabe, donde el eructar es una muestra de educación después de comer. Es belga.

Factura

Posted in Cazando satélites, Curro, De médicos a 12:17 pm por La Petite en Belgique

Todo acaba pasando factura. Ayer, debido a que la entrevista acabó algo tarde, tuve que ir corriendo a coger el metro y el tren para ir a trabajar y comer en 15 minutos. Como a las 8 teníamos clase de Swing, tocó cenar en el mismo tiempo record. Además de que llevo toda la semana durmiendo mal porque mi médico está haciendo experimentos con mi tratamiento para el asma. El último me produce tos por la noche, ya que el efecto no dura el tiempo suficiente y la humedad de estos días es bastante alta.

Todo esto me ha pasado factura. Ayer al llegar del trabajo  me dolía algo la cabeza. Durante la clase de Swing me encontré algo mejor, pero al acabar noté que mi dolor de cabeza se había agravado y me encontraba muy cansada. Al final ha resultado en una migraña que esta mañana casi me impidió levantarme de la cama. Debe ser la cuarta que me da en toda mi vida. Por suerte no fue de las más fuertes y no me dio demasiadas  náuseas, así que me tomé un primperán, el desayuno y una aspirina. Y a correr.

Tuve la tentación de no venir a trabajar, pero ayer me cogí medio día libre por la entrevista y mañana el día entero por el de los satélites, y como tengo contratos cutres semanales con una ETT, y no me pagan las vacaciones ni cuando me pongo enferma, pues aquí estoy, ganándome el pan lo mejor que puedo.

Entre el primperán, la aspirina y el café de cafetera (el de la máquina es vomitivo) que me ha traído un compañero (el que habla sin parar, que en el fondo yo sé que me quiere bien), me encuentro mejor. Ahora sólo me dan pinchazos cuando me pongo de pie. Lo malo es que siento como si una apisonadora me hubiera pasado por encima.

enero 20, 2010

Media jornada

Posted in Curro a 2:46 pm por La Petite en Belgique

Hoy pedí la mañana libre para ir a la entrevista de la U_N_E_D. Después de media hora esperando por fin me atendió la directora.

Me dijo que de 60 CV, se quedó con 4 (todas mujeres), y que el mío era de los que más le gustaba, que era perfecto para el puesto, ya que tengo experiencia con videoconferencias (en el circo del terror tuve que diseñar, programar y dejar funcionando un sistema de e-learning interconectando 59 universidades). Dice que soy la candidata perfecta, pero que entiende que esos 800 euros por cuatro horas al día (media jornada) no me son suficientes para sustentarme. El problema es que el trabajo se planteó para dos personas a media jornada (quizá ocupadas estudiando algo con una beca), en vez de una sola a jornada completa. De todas formas, dice, esto está empezando y habrá posibilidades de ampliar, y que lo pensará muy mucho, y si puede ofrecerme algo mejor, me llamará. Me preguntó cuánto necesitaba para vivir y lo anotó en una hoja de papel. Me dijo también que si en algún momento encontraba otra cosa de media jornada que la llamara.

También me dijo que no dudara en hacer un máster con ellos, que iban a salir becas muy interesantes, y que cualquier cosa que necesitara de ellos, que no dudara en pedirla. Prometió ver otras posibilidades y preguntar en España qué se podía hacer.

Me ha dejado buen sabor de boca… pero también me ha dejado a medias.

enero 15, 2010

Más novedades laborales

Posted in Cazando satélites, Curro a 12:45 pm por La Petite en Belgique

Acabo de recibir un mail para una entrevista el miércoles para la U_N_E_D en Bruselas. Sería para un contrato de 20 horas como profesor. Tendré que ver si será con contrato belga o español, porque en ese caso habrá una diferencia enorme. Si es español, significará que es un trabajo a tiempo parcial, con lo que cobraría la mitad que si tuviera una jornada completa, y eso no me daría ni para pipas. Si es un contrato belga, entonces la cosa se pondría interesante, porque la jornada completa de un profesor en Bélgica son 20 o 21 horas, ya que es necesario trabajar también en casa. Doy gracias a Psikke, que me dio el toque cuando salió la candidatura.

Ayer volví a hablar con el de los satélites. Ahora mismo están en Estrasburgo, pero vuelven hoy. Dice que sospecha que hay un problema con la antena de la unidad móvil y quiere salir a hacer pruebas la semana que viene. Me dijo que sería ideal para mí ir con él. Que lo llame el lunes.

No sé que saldrá al final, pero algo habrá. Presiento que éste va a ser un buen año.

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