mayo 18, 2010

The Killing Fields

Posted in Belgica y los belgas, Bruselas, Cine, Cinematek a 11:39 am por La Petite en Belgique

[Contiene spoilers]

Después de que la violinista se hubiese ido, pensé en salir a hacer fotos, pero eran ya las 20:30 y quedaba poco de luz, así que opté por un plan B. Consulté la página del Cinematek y vi que proyectaban a las 21:30 The Killing Fields (Los gritos del silencio), así que me dispuse a cenar rápidamente (comida basura, sigh) y salí corriendo para coger el metro.

El Cinematek proyecta películas de cine independiente, clásico y un poco de todo. También es un museo del cine bastante curioso. Y lo mejor de todo, que uno puede disfrutar de la proyección y el museo por tan sólo tres euros.

Ahora mismo están proyectando un ciclo de John Malkovich y él mismo estuvo en martes presentando la primera película (Mary Reilly). Una pena que me lo haya perdido.

La película The Killing Fields comienza situando la acción en 1973, y cuenta, no sólo la historia de un país (Camboya) bajo el régime de los Khmer Rouge, sino también la historia de un número de personas afectadas por la masacre. En concreto, la historia se centra en Sydney  Schanberg, un periodista que viaja allí para hacer llegar las noticias al New York Times, y en su amigo e intérprete Dith Pran, también periodista.

La película está dividida en dos partes. En la primera (situación pre-régimen) se nos presentan estos dos personajes. Sydney, un periodista competitivo y profesional, hasta el punto de llegar a ser irritante; y Pran, que no sólo ayuda a Sydney a buscar la noticia y ejerce de intérprete, sino que también demuestra ser un amigo incondicional hasta el punto de ser servicial y dejar de lado otros aspectos de su vida. Años más tarde, Sydney recibe el premio al periodista del año, pero esto no hubiera sido posible sin Pran, que además de ayudar a Sydney, le ha salvado la vida en más de una ocasión.

En 1975 las embajadas internacionales abandonan el país, y Sydney consigue evacuar a la familia de Pran y darles un sitio en los Estados Unidos. También le ofrece la posibilidad de irse a Pran; pero en ese momento Pran engaña a Sydney y le hace ver que su decisión está entre el amor a su familia y el amor a su profesión de periodista, cuando en realidad lo que realmente lo tiene dividido es el amor por su familia y su gran amistad con Sydney. Ante el temor de no volver a ver a su familia y el peligro a su persona, Pran decide quedarse con su amigo y seguir ayudándole en su labor periodística.

Poco tiempo después los Khmer Rouge insisten en que todos los camboyanos les sean devueltos y nada de lo que Sydney ni los otros periodistas intentan, logra salvar a Pran de ese terrible destino. Gran momento, cuando John Malkovich intenta revelar una foto recién tomada de Pran, para poder falsificar un pasaporte. Y gran desilusión cuando el pasaporte es devuelto debido a que la foto se ha borrado.

Es cuando comienza la segunda parte de la película (los cuatro años del régimen) y se relatan las desventuras vividas por Pran. Tiene que negar que es un hombre culto, que habla varios idiomas, que es periodista. Porque a los que confiesan, tan sólo les espera la muerte, muchas veces ejecutada por niños. Tras pasar mucha hambre y torturas, consigue escapar de donde está y acaba sirviendo al lider de otra zona. Su única tarea es cuidar de su hijo, y poco a poco, el líder va descubriendo quién es Pran y decide confiarle a su hijo en caso de que a él le pase algo. En los enfrentamientos de Vietnam contra los Khmer Rouge, este lider muere y Pran consigue escapar con el hijo de éste, un mapa y dinero americano entregado por el líder.

El camino es duro, y todos los que acompañan a Pran, incluído el niño, mueren. Finalmente Pran consigue llegar a un puesto de la Cruz Roja, donde colabora ayudando a los heridos.

En New York, notifican a Sydney que Pran ha aparecido y finalmente, en 1979, ambos amigos se reúnen.

Cabría destacar la bellísima fotografía, los momentos de tensión, los paisajes cadavéricos, las palabras no dichas. The Killing Fields es, no sólo una película histórica, sino una película humana, que defiende el valor del individuo por encima de naciones e ideologías, y que nos transmite el valor de la amistad verdadera y las ganas de vivir y salir adelante. Un peliculón que recomiendo a todo el mundo.

Premios: Óscars a mejor actor de reparto (Haing S. Ngor interpretando a Dith Pran), mejor fotografía y mejor edición.

Otra curiosidad es que a música original es de Mike Oldfield, y le dio tanto trabajo y tuvo que cambiar y empezar de cero tantas veces, que juró que nunca más volvería a trabajar para una película.

2 comentarios »

  1. dragonfly said,

    Me apunto la película, que no la he visto, aunque tiene pinta de muy dura. La banda sonora la conozco y me encanta🙂

    besos

  2. […] del primer ferrocarril transcontinental, cruzando los Estados Unidos de lado a lado. Al igual que The Killing Fields, es algo más que una película épica. No sólo habla de un importante hecho para la humanidad, […]


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