noviembre 11, 2010

Las cosas se aclaran

Posted in Bruselas, Curro, El gigante de tres letras, el Ken, Reflexiones a 7:40 pm por La Petite en Belgique

Hoy es festivo. He decidido trabajar y por primera vez se me da la oportunidad de hacerlo desde casa. Es una gozada poder el poder levantarse uno de cama a las 8:30 y no a las 7. Encender el ordenador del trabajo con una taza de café delante mientras uno piensa en las cosas que podrá aprovechar para hacer en los tiempos muertos.

Sumida en estos pensamientos me encontraba yo, cuando sobre las 11 me llegó una incidencia crítica desde un país de Oriente Medio que me tuvo en vilo todo el día. Las incidencias críticas le obligan a una a contactar al usuario cada dos horas como mucho y a resolver todo el embolado en unas pocas horas. Hay que hacerles un seguimiento 24×7.

A mediodía parecía que tenía todos los cabos atados y por fin podía resolverla. Pero el usuario, haciendo justo lo contrario de lo que yo le decía, metió la pata hasta el fondo y la cosa se complicó. De una incidencia crítica obtuve otra más. Multiplicándose, como los panes y los peces.

Durante cinco minutos de descanso a eso de las 14:30 tuve una conversación cortita por Skype con mi madre y mi prima recién levantada de la siesta. Luego la cosa se puso aún más negra. Eran las cuatro y pico y si no liquidaba el asunto debía transferir la incidencia a los EE.UU. siguiendo un procedimiento nuevo que nadie sabe cómo es. A las cuatro llegó mi hermana a casa de mi madre y decidió colgarse en el Skype y llamarme. Y yo con las incidencias críticas, los problemas de red, la guía de tropecientas páginas para transferir incidencias y el reloj haciendo tic-tac tic-tac (a las 6 el proceso debía estar finiquitado). Intenté decirle educadamente y con cara de sufrimiento que en ese momento no podía hablar con ellas porque las incidencias críticas se me estaban multiplicando y el reloj estaba corriendo y no veía el modo de enderezar el asunto. Que si podíamos hablar más tarde. Mi hermana, que es muy comprensiva y tiene una empatía del tamaño de una montaña, puso mala cara, me contestó que “nada, que me voy, adiós” y colgó la llamada sin más miramientos. Nada de suerte, o espero que te vaya bien, o se te ve mala cara, o trabajas demasiado o vaya porquería las incidencias críticas. Ante tal desfachatez tuve que hacer verdaderos esfuerzos para reprimir un impulso insano de cerrar de un golpe la tapa de mi Mac. Pero me dije que no, que no ayudaría en nada el hacerlo, y menos aún con un PC de poca monta al lado. Pobre Mac, él no tiene la culpa.

El Ken se ha ido a casa de sus padres a pasar la tarde, yo acabé mi agotadora jornada laboral (incidencias críticas enviadas a USA) y hace un rato he llamado a un amigo de Vigo.

Es festivo y me doy cuenta de varias cosas: hace frío, está oscuro, llueve a cántaros y no tengo a nadie con quien ir a tomar un café. Esta ilusión que lleva bailando ante mis ojos los dos últimos meses no es verdad. Me gusta el trabajo y estoy a gusto con mis compañeros. Estoy aprendiendo idiomas y me siento más o menos realizada. Voy a clases de swing y nos dejamos caer por todas las fiestas y talleres swing que se organizan. Pero no tengo tiempo ni para cortarme las uñas. Y las escasas veces que lo tengo, como ahora (por cierto, no recuerdo cuándo fue la última vez), me doy cuenta de que aunque a veces piense que cuando me vaya, echaré de menos esto, es mentira. A veces pienso que este trabajo hará que me sienta infeliz cuando me vaya, otras, cuando estoy en clase de swing, pienso que echaré de menos las clases, las fiestas y la otra gente que va a bailar. Pero tampoco es verdad. Porque podré seguir bailando con el Ken estemos donde estemos.

Y otra cosa. Es muy posible que el año que viene el Ken haga un postdoc, y así pueda aprovechar para mejorar su español. Y un posdoc no tiene porqué alargarse más de un año. A veces me da miedo pensar a dónde iremos. Pero si es sólo un año dará igual. Un año en Madrid, un año en Barcelona, un año en Bilbao. Da igual. Estaré más cerca de casa y nos dará tiempo para pensar si ese nuevo sitio nos gusta o no.

Son las siete y media pasadas. Fuera hace frío y no hay nadie que pueda llamar mi amigo. A veces pienso que si no fuera por mi orquídea o por el Ken o por el trabajo o por el swing, no sabría qué diablos hago aquí.

8 comentarios »

  1. Psikke said,

    Seguramente no echarás nada de menos cuando te encuentres cerca de casa, cuando no te cueste tanto conocer a gente, cuando las temperaturas sean más altas que las de aquí. Yo me paso la vida pendiente del mapa del tiempo, es muy difícil relacionarse, hacer amigos con estos larguísimos meses de otoño e invierno. Tener tiempo trabajando full time en un lugar tan oscuro es difícil, te hace sentir más cansada. Cuando yo vivía en España salía de mi trabajo a las 6 y me iba al gimnasio que estaba muy animado, iba a comprar algo y hubo una época en que me apunté a clases de alemán. No notaba tanto el cansancio como lo noto aquí Me alegro de que estés con el Ken, tengáis una buena relación y podáis marcaros unas sesiones de swing.

    • Sí, ya hace tiempo me había dado cuenta de que trabajar hasta las seis en un sitio como éste es agotador y te hace sentir que el día acaba a las 7 y que lo único que hace una es trabajar.

      No creo que eche esto mucho de menos, es tan solo que va a ser un cambio muy fuerte y, como todos los cambios, da un poco de vértigo, sobre todo por no saber qué nos espera.

      Todo saldrá bien. Lo importante es que juntos le haremos frente a lo que sea.

  2. L. said,

    Si piensas en distancias planetarias Bélgica está aquí al lado, pero cultural y emocionalmente son dos planetas distintos. Supongo que sus biorritmos funcionan de forma distinta y que su escala de valores en la vida no tiene nada que ver con la nuestra, de forma que para ellos hay muchas cosas que están por encima de “vivir”, tal y como lo entendemos nosotros desde aquí.

    Vamos, que muchos deben vivir para trabajar en lugar de trabajar para vivir, a lo que podemos sumar que se relacionan con sus semejantes de manera distinta a nosotros (esos silencios… ). Si a todo esto le sumas el clima ( y eso que el lugar del que tú vienes también es lluvioso…), el que tú te sientas tan “fuera de onda” allí no es de extrañar. Creo que yo me sentiría igual.

    Un poco de paciencia. Céntrate en lo que tienes: un trabajo que te gusta y Ken.

    • No, L., no me malinterpretes. Ahora estoy bien. No necesito paciencia porque la mayor parte del tiempo estoy tan ocupada que los meses se me pasan volando. Es sólo que a veces me da miedo el pensar en cómo solucionaremos la marcha y la llegada a España, y otras veces, las menos, cuando tengo tiempo, me doy cuenta de que aquí no pinto nada; pero eso es algo que ya sabíamos😉

    • Fer said,

      Claro que lo importante es el trabajo y Ken, el resto no importa. Mientras permanezcáis juntitos no hay problema, y da igual si es en Madrid, Bruselas o Maracaibo (por decir algo).
      Pero si os dejáis caer por la Península y termináis en Castilla y León dadnos un toque, ¿eh?

  3. O Suso said,

    Espera “He decidido trabajar en casa” sgnifica eso que podías haber decidido quedarte en cama, o ir a pasear…

  4. Ainhoa said,

    Los cambios siempre dan un poco de vértigo, pero va a ser para bien, así que tranquila, ya iréis viendo cómo va todo sobre la marcha.

    Podrás sacar un poco de tiempo entre el swing, las clases de idioma y la lluvia para un café?

    Cuando llevamos cuatro días seguidos de lluvia sin parar como ahora se me hace difícil pensar que estoy bien aquí.

  5. dragonfly said,

    Un post muy tu, agridulce, pero esperanzador

    “Porque podré seguir bailando con el Ken estemos donde estemos.”

    Los cambios siempre dan vértigo (a mi me dan vértigo hasta las cosas más pequeñas así que te entiendo).

    El cambio de hora y de estación lo estoy notando mucho (y aquí en “el sur” los días son largos todavía).

    Me alegro mucho de que encontraras al Ken. Mucho mucho.

    Besos, abrazos y energía


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: