noviembre 21, 2011

Tres meses

Posted in Curro, El gigante de tres letras, Madrid, moving to Spain a 12:49 pm por La Petite en Belgique

Acabo de volver a hablar con mi jefe. Sí, para confirmarle lo de Madrid. Nos iremos a mediados de enero. Me ha preguntado si quiero seguir trabajando para el departamento y le he dicho que sí. Como legalmente tengo derecho a poder trabajar desde el extranjero unos 60 días laborables (3 meses), eso es lo que voy a hacer al principio de mi estancia en Madrid, mientras mi manager intenta obtener la aprobación para mi transferencia.

No sé lo que pasará después, ni tampoco quiero seguir el resto de mi vida en este trabajo, pero por el momento es una gran oportunidad para poder empezar en Madrid sin que tenga que ser desde cero.

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noviembre 9, 2011

Bonus

Posted in Belgica y los belgas, Curro, El gigante de tres letras, Madrid, moving to Spain a 4:52 pm por La Petite en Belgique

Acabamos de tener una de esas aburridas reuniones por teléfono con Atlanta con una presentación a la que poco he atendido. Reconozco que trabajé rápido por la mañana, adelanté todo el trabajo que tenía hasta el momento, y mientras estaba al teléfono estaba viendo unas fotos de unos amigurumis en internet.

Cuando de repente se abrieron tres ventanas del messenger de empresa. La primera de uno de mis compañeros Premium, preguntándome que qué había hecho. Creo que se me saltaron los colores al pensar que había visto los amigurumis en mi pantalla. La segunda de otro compañero diciéndome enhorabuena. Y la tercera de mi manager, diciéndome que por ser la mejor de Europa en este último cuarto, que me iban a dar un bonus.

Y yo con un pie en Madrid…

noviembre 7, 2011

Cuenta atrás

Posted in Belgica y los belgas, Bruselas, Lonely moments, Madrid, moving to Spain a 12:31 pm por La Petite en Belgique

No me gusta estar aquí porque me recuerda que soy mortal pero no vivo, ya que sólo veo la vida pasar por delante de mí, a mi lado, pero sin tocarme.

La vuelta ha sido un infierno. Primer vuelo retrasado, por lo que perdí el segundo e Iberia me pagó un hotel en Barajas. Dormí menos de cuatro horas en una habitación de moqueta polvorienta y sin más desayuno que un picnic porque mi vuelo salía  alas 6:45. Esto y las dos Navidades pasadas me dicen que estando aquí sólo me llevará a que las cosas me salgan mal.

He llegado a casa muerta matada. He dormido y me encuentro “bien”. Sólo decir que tras dos semanas en las que he tenido un catarro horrible pero nada de asma ni otras molestias, de nuevo me cuesta respirar y me duele la espalda. Menos mal que ya ha empezado la cuenta atrás. Y contamos desde poco más de dos meses.

noviembre 2, 2011

La tele me envenena

Posted in el Ken, Family Tales, Lonely moments, Madrid, Vigo a 1:02 pm por La Petite en Belgique

En Bélgica contraté televisión por el simple hecho de que en varios casos ha demostrado ser de utilidad a la hora de aprender idiomas. Pero no, si ya veía poca tele cuando vivía en España, ahora menos. Y menos es nada. Seguí pagando la TV por dos razones:

1. Porque venía en un paquete incluído con internet, teléfono y llamadas gratis a teléfonos fijos de toda Europa. Total, 65 euros.

2. Porque el Ken ve todos los junios el tour de Flandes.

Hace dos semanas mi jefe me dijo que aún me quedaban dos semanas de vacaciones pendientes (sin contar Navidad, que esas ya las he pedido), y que si no las cogía antes de acabar el año, que las perdería. Así que, dado que mi madre tiene que seguir guardando reposo, decidí cogerme un billete a Vigo y relevar a mi hermana y a mi tía. Fuimos en tren al aeropuerto. A última hora decidieron cancelar un tren, y el siguiente hizo otro recorrido y nos tuvo parados un buen rato. Así que me planté delante del mostrador de facturación 25 minutos antes de saliera mi vuelo. Por supuesto que mi maleta no podía volar, así que me fui corriendo con mi equipaje de mano, que consistía en mi portátil, mi cámara de fotos y nada más.

Al llegar aquí me encontré con un edificio que lleva seis meses sin presidente de la comunidad, sin calefacción y algo de ropa vieja en el armario. Mi madre está algo mejor, pero no puede hacer esfuerzos y me he tenido que convertir en su sombra durante las 24 horas del día. Hago las tareas que ella haría. Vamos juntas a la compra, llevo las bolsas, tiendo la ropa, cargo con las bombonas. Pero tengo que vigilarla en todo momento porque cuando no miro hace cosas que no debería. Me cansa mucho mentalmente, porque cuando la cazo en plena faena se cabrea mucho, y eso me obliga a andarme con ojo avizor todo el rato.

Decía que en Bélgica yo no veo la tele, sólo series o películas que yo quiero y cuándo quiero. Las noticias las leo en el periódico en internet. Aquí mi madre tiene la tele puesta todo el día. Todo el día. Y cómo no, como la mayor parte del país, la cadena televisiva que más a menudo aparece en su pantalla es Tele5. Y me mata, me envenenta, me estresa. Se oyen las mismas noticias una y otra vez, de forma sensacionalista y comentadas por el charlatán de turno. Tengo a la Esteban que se me mete en la cabeza y no me deja pensar. La Esteban y sus secuaces, que lo único que saben hacer es gritar y vivir del cuento. Gritan, me marean, me estresan, gritan. Necesito paz. Odio la Tele5 y si no fuera porque también he pertenecido al gremio, me darían ganas de quemar los estudios de televisión.

Ayer por la tarde decidí poner una película (Los amantes del círculo polar) y conseguí que mi madre se enganchase. Un respiro.

Y para colmo, mi sobrina de 22 meses ha decidido que su tía está muy bien cuando aparece en la pantalla del ordenador, pero no cuando se pasa el día en una casa donde no tiene derecho a estar y cuando tiene manos que la sujetan en determinados momentos. Se queda a veces cuando mi hermana trabaja, y como mi madre está muy limitada, me toca a mí meterla en la cuna, cambiarle los pañales, etc. Y me odia. No soporta que la toque, me manda estarme quieta cuando bailo su música. Siempre he dicho que se me daban mucho mejor los perros que los niños. Le intento dar la comida y no la quiere porque se la doy yo. Sólo la abuelita tiene derecho a eso. Y la consienten. Si dice que no a la tía, pues se la da la abuela. Así que tengo las de perder.

Estoy bastante cansada mentalmente.

La semana pasada me llamó el Ken y me dijo que el profesor de Madrid ya le ha confirmado que hay dinero para un puesto para él, y que le darán una ayuda para la mudanza. Por fin buenas noticias. Ya sólo toca atar los últimos cabos. Ultimar la mudanza y concertar detalles con mi jefe.

Lo único bueno que he sacado de la tele ha sido esto. He descubierto una canción: