mayo 20, 2010

Spidermen

Posted in Escalada a 10:31 am por La Petite en Belgique

Hace dos días, por casualidad, encontré este vídeo. Qué envidia me dan estos chicos, ojalá yo escalara la décima parte de bien. Me sudaban las manos sólo de verlos.

Visto en: No spot

abril 2, 2010

Vuelta a escalar

Posted in Belgica y los belgas, Escalada a 7:53 am por La Petite en Belgique

Después de muchos meses, yo diría que más de un año, ayer volví a escalar. Empecé a subirme por las paredes hará dos años y medio, cada vez escalando más, más a menudo, haciendo rutas más difíciles. Hasta que varias cosas se rompieron, siendo una de ellas la salud de mi espalda, siendo otra, la amistad que me unía a uno de mis compañeros de escalada. Luego vinieron otros, pero el compromiso con los muros no era el mismo. Ya  no había ni el tiempo ni la necesidad de probar rutas cada vez más difíciles. Mi espalda y mi moral pasaron por muy malos momentos.

En este año y pico que me pasé sin escalar, hice una visita esporádica a los muros de Hungaria con Eric. Pero él ya no vivía en Leuven, yo ya no tenía tiempo. Nos pasamos la mayor parte del tiempo charlando, pues ya no teníamos ni la fuerza ni la técnica de antaño.

Luego me mudé a Bruselas, Eric todavía no tenía piso en Leuven. Yo empecé a tener menos tiempo y luego el invierno se nos echó encima. Con su oscuridad, su frío que le helaba a uno las entrañas. Oscuridad, diez grados bajo cero, sin tiempo, falta de sueño, oscuridad, frío, cansancio, círculo vicioso.

En diciembre hablé con un viejo amigo, quien me enseñó a escalar hace lo que ahora parecen siglos, otra vida. Se iba a su tierra dos meses, pero prometía volver y prometía que en marzo escalaríamos. Aún no he sabido nada de él, y sé que anda muy ocupado acabando su doctorado (la maldición de los doctorados), así que yo tampoco lo he llamado.

Así que hace un par de semanas lancé un S.O.S. al grupo de Bruselas de CouchSurfing, buscando a algún amante de la escalada con un peso similar al mío (por eso no puedo escalar con el Ken). Aparecieron dos chicas, pero finalmente sólo una pudo quedar.

Fuimos ayer a un centro deportivo que no conocía, a cinco paradas de metro de mi casa.  Hablamos mucho, conectamos. Hicimos tres rutas cada una (dos 5a y una 4b). Yo no pude terminarlas, aunque llegué a hacer cuatro quintos de cada una (la última parte era en invertido). Aún conservo algo de mi antigua técnica, cambiando el peso de una pierna a otra, buscando la mejor manera de abordar el siguiente agarre. Lo que me fallan son las fuerzas, el equilibrio y la elasticidad de antaño. No es nada que no se solucione con mucha práctica y ejercicio. Ha llegado por fin el momento de salir de la crisálida. Todavía hace frío, pero la primavera está a la vuelta de la esquina.

Por cierto, aunque no haya podido terminar las rutas por cansancio, al menos no me ha pasado como a Sheldon 😉