diciembre 12, 2011

Estrés

Posted in Curro, De médicos, El gigante de tres letras, el Ken, Lonely moments, Madrid a 5:37 pm por La Petite en Belgique

Después de cuatro años, hoy el Ken a tenido su primera defensa de doctorado. Parece que ha ido bien, tendrá que hacer unas pocas correcciones y en enero tendrá la segunda defensa, la más informal.

Y parece que estoy más estresada de lo que creía. Llevo casi dos semanas con taquicardias intermitentes que desembocaron en una visita a urgencias el sábado por la noche, cuando ya me encontraba en cama y había dormido dos horas.

Tras casi cinco horas en urgencias me dijeron que estaba todo bien, pero que tenía que tener cuidado con el estrés. De todos modos me sugirieron pedir cita con un cardiólogo para estar 100% seguros.

Llegué a casa, desayuné, me tomé la pastilla que me dieron y me metí en cama a las 7:30. Me dormí como un tronco hasta las 15:15 que me desperté, y me pasé el resto del día totalmente grogui. Un día perdido en toda regla.

Casi tres semanas sin saber nada de los de la mudanza. Hoy los llamé por la mañana  y resulta que el que llevaba mi caso está de baja y nadie sabe nada. He vuelto ha hablar con ellos esta tarde para darles la referencia de la empresa de Bélgica y me aseguraron que en un día o dos se pondrían en contacto conmigo.

Y aún tenemos que buscar piso en Madrid, y mil cosas más que seguro están aún a medias.

Y en el trabajo estamos hasta el cuello…

Y qué piltrafilla soy y qué mal soporto el estrés. Mi cuerpo siempre tiene que acabar rebelándose y diciendo “hasta aquí hemos llegado”.

Anuncios

noviembre 7, 2011

Cuenta atrás

Posted in Belgica y los belgas, Bruselas, Lonely moments, Madrid, moving to Spain a 12:31 pm por La Petite en Belgique

No me gusta estar aquí porque me recuerda que soy mortal pero no vivo, ya que sólo veo la vida pasar por delante de mí, a mi lado, pero sin tocarme.

La vuelta ha sido un infierno. Primer vuelo retrasado, por lo que perdí el segundo e Iberia me pagó un hotel en Barajas. Dormí menos de cuatro horas en una habitación de moqueta polvorienta y sin más desayuno que un picnic porque mi vuelo salía  alas 6:45. Esto y las dos Navidades pasadas me dicen que estando aquí sólo me llevará a que las cosas me salgan mal.

He llegado a casa muerta matada. He dormido y me encuentro “bien”. Sólo decir que tras dos semanas en las que he tenido un catarro horrible pero nada de asma ni otras molestias, de nuevo me cuesta respirar y me duele la espalda. Menos mal que ya ha empezado la cuenta atrás. Y contamos desde poco más de dos meses.

noviembre 2, 2011

La tele me envenena

Posted in el Ken, Family Tales, Lonely moments, Madrid, Vigo a 1:02 pm por La Petite en Belgique

En Bélgica contraté televisión por el simple hecho de que en varios casos ha demostrado ser de utilidad a la hora de aprender idiomas. Pero no, si ya veía poca tele cuando vivía en España, ahora menos. Y menos es nada. Seguí pagando la TV por dos razones:

1. Porque venía en un paquete incluído con internet, teléfono y llamadas gratis a teléfonos fijos de toda Europa. Total, 65 euros.

2. Porque el Ken ve todos los junios el tour de Flandes.

Hace dos semanas mi jefe me dijo que aún me quedaban dos semanas de vacaciones pendientes (sin contar Navidad, que esas ya las he pedido), y que si no las cogía antes de acabar el año, que las perdería. Así que, dado que mi madre tiene que seguir guardando reposo, decidí cogerme un billete a Vigo y relevar a mi hermana y a mi tía. Fuimos en tren al aeropuerto. A última hora decidieron cancelar un tren, y el siguiente hizo otro recorrido y nos tuvo parados un buen rato. Así que me planté delante del mostrador de facturación 25 minutos antes de saliera mi vuelo. Por supuesto que mi maleta no podía volar, así que me fui corriendo con mi equipaje de mano, que consistía en mi portátil, mi cámara de fotos y nada más.

Al llegar aquí me encontré con un edificio que lleva seis meses sin presidente de la comunidad, sin calefacción y algo de ropa vieja en el armario. Mi madre está algo mejor, pero no puede hacer esfuerzos y me he tenido que convertir en su sombra durante las 24 horas del día. Hago las tareas que ella haría. Vamos juntas a la compra, llevo las bolsas, tiendo la ropa, cargo con las bombonas. Pero tengo que vigilarla en todo momento porque cuando no miro hace cosas que no debería. Me cansa mucho mentalmente, porque cuando la cazo en plena faena se cabrea mucho, y eso me obliga a andarme con ojo avizor todo el rato.

Decía que en Bélgica yo no veo la tele, sólo series o películas que yo quiero y cuándo quiero. Las noticias las leo en el periódico en internet. Aquí mi madre tiene la tele puesta todo el día. Todo el día. Y cómo no, como la mayor parte del país, la cadena televisiva que más a menudo aparece en su pantalla es Tele5. Y me mata, me envenenta, me estresa. Se oyen las mismas noticias una y otra vez, de forma sensacionalista y comentadas por el charlatán de turno. Tengo a la Esteban que se me mete en la cabeza y no me deja pensar. La Esteban y sus secuaces, que lo único que saben hacer es gritar y vivir del cuento. Gritan, me marean, me estresan, gritan. Necesito paz. Odio la Tele5 y si no fuera porque también he pertenecido al gremio, me darían ganas de quemar los estudios de televisión.

Ayer por la tarde decidí poner una película (Los amantes del círculo polar) y conseguí que mi madre se enganchase. Un respiro.

Y para colmo, mi sobrina de 22 meses ha decidido que su tía está muy bien cuando aparece en la pantalla del ordenador, pero no cuando se pasa el día en una casa donde no tiene derecho a estar y cuando tiene manos que la sujetan en determinados momentos. Se queda a veces cuando mi hermana trabaja, y como mi madre está muy limitada, me toca a mí meterla en la cuna, cambiarle los pañales, etc. Y me odia. No soporta que la toque, me manda estarme quieta cuando bailo su música. Siempre he dicho que se me daban mucho mejor los perros que los niños. Le intento dar la comida y no la quiere porque se la doy yo. Sólo la abuelita tiene derecho a eso. Y la consienten. Si dice que no a la tía, pues se la da la abuela. Así que tengo las de perder.

Estoy bastante cansada mentalmente.

La semana pasada me llamó el Ken y me dijo que el profesor de Madrid ya le ha confirmado que hay dinero para un puesto para él, y que le darán una ayuda para la mudanza. Por fin buenas noticias. Ya sólo toca atar los últimos cabos. Ultimar la mudanza y concertar detalles con mi jefe.

Lo único bueno que he sacado de la tele ha sido esto. He descubierto una canción:

octubre 5, 2011

Anuncio

Posted in Belgica y los belgas, Bruselas, Curro, El gigante de tres letras, el Ken, Family Tales, Lonely moments a 1:28 pm por La Petite en Belgique

Hace un mes mi manager me felicitó personalmente por tener el record de casos cerrados de todo el departamento. El cocodrilo y yo hemos demostrado ser los mejores este año. Números, números, no hay otra cosa que importe más que los números. Por desgracia, el cocodrilo y yo somos los únicos del departamento a los que se nos ha hecho contrado de duración determinada, con fecha de fin en agosto.

Hoy teníamos una reunión con nuestro manager y con un manager de Atlanta (por teléfono) donde se nos ha felicitado otra vez por el trabajo hecho y se nos ha dicho que, debido a los múltiples cambios estructurales en la empresa (han comprado otra empresa y se ha consolidado un nuevo departamento) es muy posible que de aquí a dos meses nos den un contrato permanente. Han dicho muy claro que nos quieren dentro, que estamos los primeros de la lista y que van a hacer todo lo posible por mantenernos.

El cocodrilo ha puesto cara de agonía, ya que el contrato permanente lo necesita ahora, porque tiene que pedir un crédito de 15.000 euros al banco. Y yo, tras la reunión, le he pedido 5 minutos a mi jefe para plantearle mi situación y mis planes futuros.

Le he dicho que en enero le digo adiós a Belgica, bye bye,  sayonara, que te den, au revoir, tot ziens, see you later alligator. Que debido a mi situación familiar, quiero estar algo más cerca de mi madre, y que el Ken acaba este año su doctorado y que ha tenido ofertas en varios países, incluyendo España. Se ha quedado de piedra, y menos mal que estaba sentado, porque se habría caído de culo. Era lo que menos se esperaba. Le he dicho que si es necesario, podré trabajar durante unas semanas o un mes (lo que se me permitiera) desde España hasta que encontraran a alguien. Fue entonces cuando me preguntó si me interesaría seguir en el Gigante de las Tres Letras. Y le he dicho que sí. Insinuó entonces que podríamos intentar un traslado de país a la vez que un cambio de contrato. Pero claro, él no lo ha dicho, pero ambas cosas aún se tienen que ser aprobadas por los grandes tacañones.

Organización

Posted in De médicos, Family Tales, Lonely moments, Vigo a 9:21 am por La Petite en Belgique

Mi madre ha ido ayer a la consulta del cirujano. Necesitará dos meses de reposo para que el esternón se suelde. Hasta necesita ayuda para ponerse una simple camiseta. Y sólo estamos mi hermana (que tiene un bebé), mis dos tías (que viven en un pueblo a 150 km) y yo. Y las cuatro trabajamos. No sé cómo nos vamos a organizar.

octubre 3, 2011

Perlas

Posted in Belgica y los belgas, Bruselas, De médicos, Family Tales, Lonely moments, Vigo a 2:17 pm por La Petite en Belgique

Le dieron el alta a mi madre el sábado, me he vuelto a Bruselas el domingo y hoy lunes estoy trabajando pero no tengo energías. Ayer me he acostado y, después de dos semanas durmiendo cuando tenía tiempo, no podía pegar ojo. Me he levantado y he vuelto a la cama a ls 2 de la mañana, pensando en cómo me encontraría cinco horas después al oir el despertador.

Han sido unos días duros. La operación de mi madre, cosa sencilla en teoría y que te permite estar en casa dos días después, sufrió complicaciones. No encontraron todo lo que tenían que encontrar y luego, para colmo tenía la tensión tan baja (5,2), que le tuvieron que dar mucho líquido, tanto que se le acabaron encharcando los pulmones, pasando dos noches de pesadilla y llegaron a decirle que era posible que tuviera un fallo cardíaco. Era susto tras susto, una angustia contínua. En estos diez días sólo lloré dos veces: la noche tras la operación, en la casa de mi hermana, y ayer, al llegar al aeropuerto de Bruselas.

A pesar de los malos momentos que hemos pasado, hay ciertas cosas que sí merece que se hable de ellas por ser positivas, como rayitos de luz en medio de la oscuridad.

Nuestros vecinos se portaron de lujo. Una vecina se ofreció a hacernos la comida y otra (ex-auxiliar de enfermería) se ofreció el ir a pasar la noche con mi madre. Al final no hizo falta ninguna de las dos cosas, ya que estábamos mis tías, mi hermana y yo; pero llama la atención cuando se viene de un país donde uno puede morirse en casa y los vecinos no enterarse hasta pasado un mes y tan solo debido al olor a descomposición.

La mayoría de enfermeros y enfermeras que atendían a mi madre eran un encanto y muy trabajadores, pero guardo un especial recuerdo de una. Una chica cordobesa algo mayor que yo, con dos hijos. La tercera vez que entró en la habitación me fijé que tenía una tarjetita que decía “estudiante en prácticas”. Trabajaba con muchas ganas y siempre con la sonrisa en los labios. Está claro que nunca es tarde para cambiar de rumbo.

Pasaron muchas más cosas en estos diez días, pero hoy no tengo las energías para seguir hablando de ello. Tan solo decir que no quiero estar aquí.

septiembre 22, 2011

Cuidados intensivos

Posted in Family Tales, Lonely moments, Vigo a 7:07 pm por La Petite en Belgique

Acabo de llegar del hospital. Después de una larga espera mi madre ha ido hoy a operarse. Las cosas han salido peor de lo esperado. Le han buscado las paratiroides, le han sacado dos. Nada anormal en ellas. Han abierto más y no ha aparecido la que buscaban. Cuatro horas y media de operación y nada. Ahora está en cuidados intensivos, con mucho dolor y conectada a una máquina que le controla todas las constantes. Yo tenía el vuelo mañana, pero lo he cambiado.

Han venido mis tías y la casa está llena, pero yo sigo escuchando el cascabel de su llavero. No soy capaz de decir lo que siento, temo que si empiezo no pare y el torrente sea incontenible. Alguien tiene que mantener la calma en medio de la tempestad.

Estoy vacía.

septiembre 20, 2011

Madrid

Posted in Lonely moments, Madrid a 12:26 pm por La Petite en Belgique

Madrid me habla desde las fotografías, las canciones y las películas. Madrid me habla y yo le escucho.

Voy o vengo

Posted in Lonely moments, Mirando atrás, Vigo a 12:24 pm por La Petite en Belgique

Más de una vez se me han caído las lágrimas al divisar desde el avión la ría y las montañas que me han visto nacer y crecer. Ese paisaje tan familiar al que nunca he dado demasiada importancia y que, desde que me he ido, echo terríblemente de menos. El mar en calma, las verdes endulaciones del terreno, como mal peinadas. Las bateas y las islas, testigos silenciosos de tantas idas y venidas.

Una parte de mí se ha ido ya nunca volverá, es de otro sitio, sin ser verdaderamente de allí. Mi hogar como siempre lo conocí ya no existe, y la brújula se confunde y ya no sé si vengo o voy.

septiembre 5, 2011

Niveles de estrés

Posted in Bruselas, Curro, El gigante de tres letras, Lonely moments, Mi espalda y sus circunstancias a 4:36 pm por La Petite en Belgique

Hace dos semanas, entre las vacaciones del personal, el aumento en el volumen de trabajo y las deserciones, el nivel de estrés ha aumentado. Desde Atlanta llevan meses diciendo que teníamos demasiado personal. Se han ido 25 en Atlanta, unos cuantos aquí y uno en Polonia. Ahora tenemos el volumen de trabajo que Atlanta requería, pero esto es de locos. No tenemos tiempo para tomar descansos y muchos hemos reducido la hora de comer a treinta minutos (alguno se come el bocadillo delante del ordenador). Como yo trabajo rápido algún listillo me está cargando más que a los demás. Y me estreso y me cabreo.

Mis compañeros han empezado a quedarse de estrés y de dolores varios de cabeza y espalda. Hace semana y media he vuelto a notar mi espalda y me han salido orzuelos. El viernes pasado no pude ir a trabajar porque me puse enferma. El fin de semana mejoré, hice mis ejercicios, y ayer no tenía ningún dolor. Hoy he vuelto a empeorar. No es exactamente la espalda lo que me duele, sino el codo derecho y los dedos, y es que hace dos años me enteré de que tengo las cervicales tocadas. Entre el estrés y el frío de la oficina, temo volver a ese infierno que viví durante ocho meses.

Tenemos muchísimo trabajo, y como decía, a mí se me carga más que a los demás. Mi manager me ha felicitado porque he cerrado 40 casos en agosto y eso es un record en el departamento, pero yo no quiero felicitaciones ni palmaditas en la espalda mientras por otro lado me duele la espalda, duermo mal, me pongo enferma y tengo palpitaciones.

Además de todo esto, nos han comunicado que el trabajar desde casa un día por semana se puede acabar en un futuro próximo.

La gente está buscando otras vías. Quiere irse. El barco se hunde.

Yo tendré este semana la revisión de mitad de año con mi manager. Me dirá lo que le dijo al cocodrilo, que las contrataciones se han congelado hace tiempo y que no sueñe con que me conviertan el contrato a indefinido. Yo a cambio le diré que este mes pienso entregar mi carta de renuncia porque he decidido comenzar una nueva vida. Está aún por ver si me “prometerá” lo mismo que al cocodrilo: el poder escoger entre ofertas internas de la empresa. De todos modos, sus promesas suelen ser, en muchos casos, vacías.

Leyendo un mensaje de Gerardo, he decidido tomar un suplemento de magnesio. Va bastante bien, pero aquí hace falta mucho más que eso.

Página siguiente