septiembre 5, 2011

Niveles de estrés

Posted in Bruselas, Curro, El gigante de tres letras, Lonely moments, Mi espalda y sus circunstancias a 4:36 pm por La Petite en Belgique

Hace dos semanas, entre las vacaciones del personal, el aumento en el volumen de trabajo y las deserciones, el nivel de estrés ha aumentado. Desde Atlanta llevan meses diciendo que teníamos demasiado personal. Se han ido 25 en Atlanta, unos cuantos aquí y uno en Polonia. Ahora tenemos el volumen de trabajo que Atlanta requería, pero esto es de locos. No tenemos tiempo para tomar descansos y muchos hemos reducido la hora de comer a treinta minutos (alguno se come el bocadillo delante del ordenador). Como yo trabajo rápido algún listillo me está cargando más que a los demás. Y me estreso y me cabreo.

Mis compañeros han empezado a quedarse de estrés y de dolores varios de cabeza y espalda. Hace semana y media he vuelto a notar mi espalda y me han salido orzuelos. El viernes pasado no pude ir a trabajar porque me puse enferma. El fin de semana mejoré, hice mis ejercicios, y ayer no tenía ningún dolor. Hoy he vuelto a empeorar. No es exactamente la espalda lo que me duele, sino el codo derecho y los dedos, y es que hace dos años me enteré de que tengo las cervicales tocadas. Entre el estrés y el frío de la oficina, temo volver a ese infierno que viví durante ocho meses.

Tenemos muchísimo trabajo, y como decía, a mí se me carga más que a los demás. Mi manager me ha felicitado porque he cerrado 40 casos en agosto y eso es un record en el departamento, pero yo no quiero felicitaciones ni palmaditas en la espalda mientras por otro lado me duele la espalda, duermo mal, me pongo enferma y tengo palpitaciones.

Además de todo esto, nos han comunicado que el trabajar desde casa un día por semana se puede acabar en un futuro próximo.

La gente está buscando otras vías. Quiere irse. El barco se hunde.

Yo tendré este semana la revisión de mitad de año con mi manager. Me dirá lo que le dijo al cocodrilo, que las contrataciones se han congelado hace tiempo y que no sueñe con que me conviertan el contrato a indefinido. Yo a cambio le diré que este mes pienso entregar mi carta de renuncia porque he decidido comenzar una nueva vida. Está aún por ver si me “prometerá” lo mismo que al cocodrilo: el poder escoger entre ofertas internas de la empresa. De todos modos, sus promesas suelen ser, en muchos casos, vacías.

Leyendo un mensaje de Gerardo, he decidido tomar un suplemento de magnesio. Va bastante bien, pero aquí hace falta mucho más que eso.

marzo 1, 2011

Palabras sin rumbo

Posted in Belgica y los belgas, Bruselas, Curro, El gigante de tres letras, el Ken, Españoles en Bélgica, Fotos, Mi espalda y sus circunstancias, Reflexiones, Vigo a 10:48 am por La Petite en Belgique

Hace unos días he recibido un e-mail de una lectora desde New York. Me complace ver que aún hay personas leyendo este blog, pese a lo poco que lo actualizo. No sé si el tiempo ha pasado o simplemente ya no me encuentro sumergida en esos dramas que me tenían en un sinvivir. La vida va transcurriendo poco a poco, sin novedades que merezcan la pena ser contadas.

El problema que había tenido con el aire acondicionado en el trabajo sigue ahí. Mi compañero no ha vuelto a la oficina y yo me siento dos pisos más arriba en un espacio “abierto”. Echo algo de menos sentarme con mis compañeros en el “area segura” pero desde que estoy aquí no he vuelto a tener problemas (más allá de la alergia primaveral y asma cotidiana debido a la humedad).

El hermano del Ken se casa próximamente. La boda por la iglesia es en mayo (creo recordar), y la boda civil es… este sábado. Hemos dejado pasar las semanas casi sin darnos cuenta y ayer por fin hemos revisado nuestro correo y hemos visto que ya es este sábado… y yo con estos pelos. Lo de los pelos es una forma de hablar, están bien, o al menos presentables; pero aún no había decidido al 100% qué ponerme y el sábado las temperaturas van a rondar entre 1 y 8ºC. Así que ayer tocó sacar vestidos y chaquetas del armario hasta dejar el sofá del salón como Bershka en época de rebajas. Ya tengo vestido y ya tengo chaqueta, y el Ken también tiene modelito. Sólo espero no pasar mucho frío.

Los días se suceden unos tras otros, y parece que después de casi dos meses desde nuestra visita a Vigo, el peso del invierno se vuelve a cernir sobre nuestras cabezas. Los días van siendo un poco más largos, el sol se pone sobre las 18:15 en lugar de hacerlo a las 17:00 como sucedía en diciembre o enero, pero este gris eterno a veces pesa demasiado. El domingo estuvimos viendo las fotos que sacamos en Vigo en diciembre y los cielos de aquí y allí no tienen punto de comparación.

Muchas mañanas veo en el metro a una chica asiática con mechas azules, medias fucsias, un gorro de lana estilo casco de centurión y bolso de charol rojo. Es imposible no fijarse en ella, aunque los belgas jamás admitirán el hecho de fijarse en alguien desconocido. En mis ratos libres, además de estudiar para el CCNA, darle al Drupal y ver series, también toco un poco el ukelele y hago algo de ganchillo. Encontré en Facebook un grupo de chicas que viven en Bruselas y se reúnen de vez en cuando para tejer y hacer ganchillo y decidí apuntarme. Quién me iba a decir que en dicho grupo también iba a estar la chica asiática de las mechas azules y las medias rosa-fucsia. Esta mañana en el metro me contaba lo mucho que está disfrutando de Bruselas desde agosto que llegó, gracias a haber encontrado amigos fantásticos y divertidos. Esto me ha sucedido ya varias veces. Personas afirmando lo divertida que es Bruselas y el buen ambiente que tiene. Y el Ken y yo muertos del asco, de casa al trabajo y del trabajo a casa, bajo un cielo gris oscuro y a temperaturas cercanas a cero. Esas veces me cuesta creer que estemos hablando de la misma Bruselas e intento mirar a esas personas fijamente para ver si se me pega algo de eso que están hablando. Es posible que estemos demasiado metidos en la rutina diaria como para ser capaces de ver “todos esos maravillosos amigos”.

El domingo quedamos con una amiga de mi antiguo trabajo que acaba de mudarse a Bruselas. Espero que entre las carreras después del trabajo, las clases y el supermercado, tengamos tiempo de quedar a menudo.

También hay otros conocidos hispanos que vemos de vez en cuando, pero que casi nunca salen de casa antes de las once de la noche, casi cuando nosotros estamos de retirada. La mayoría están aquí con becas y nos dicen repetidamente que “a ver si cambiamos el chip” y nos vamos de marcha con ellos. Me pregunto porqué no intentarán cambiar ellos el chip. Supongo que porque todas estas personas de las que hablo llevan poco tiempo aquí, o están de paso. Recuerdo mi primer año en Bélgica como algo casi glorioso. Supongo que el encanto se rompió en algún momento entre el mobbing y mi lesión de espalda. Y ahora sólo queda este cielo gris oscuro.

En abril, concretamente el fin de semana antes de Semana Santa, estaremos por Madrid. Ahora que está casi decidido que nos iremos allá el año que viene, queremos hacer un viaje de reconocimiento, para que el Ken vea con sus propios ojos cómo es. Si a alguien le apetece quedar para tomar un café, comer, cenar o hacernos de guía por un un rato, dadme un silbidito.

Dejo aquí una foto de la última puesta de sol del 2010. Nunca lo hubiera pensado, pero cómo echo de menos esas puestas de sol. En mi infinita ignorancia, casi pensé que todo el mundo podía disfrutar de puestas de sol sobre el mar.

agosto 3, 2010

Humedad

Posted in Bruselas, De médicos, Lonely moments, Mi espalda y sus circunstancias a 11:50 am por La Petite en Belgique

El año pasado, cuando me iba curando de la espalda, descubrí un nuevo dolor que aparecía si me bajaba para recoger algo del suelo. Un pequeño dolor intermitente en la parte baja de la espalda, que comenzaba a la altura de los riñones y a veces se irradiaba más abajo.

Pasaron los meses, y ese dolor aparecía y desaparecía. Nunca llegó a molestarme tanto como para ir al médico, y si iba al médico por otra cosa, el dolor remitía y ya no me acordaba de él.

Antes de irnos a Vigo me dolía un poco, pero durante esa semana de vacaciones ni siquiera me enteré. Ha sido volver y no solamente el dolor ha regresado, sino que nunca lo he sentido con tanta intensidad. Ayer cojeaba en el trabajo, y al salir me dolía tanto que cancelé la escalada y me fui a casa. La impotencia y la frustración me hicieron soltar lágrimas de rabia mientras luchaba por levantarme del sofá.

He llamado a mi médico pero está de vacaciones, al igual que casi todos a los que llamé después. Finalmente he encontrado a uno que me atienda mañana después del trabajo. A ver si no tengo que ir arrastrándome.

Supongo que el dolor será debido a la humedad. Pues lo que me queda…

febrero 3, 2010

Ha vuelto

Posted in Curro, Mi espalda y sus circunstancias a 10:21 am por La Petite en Belgique

En el trabajo nos han dado portátiles para trabajar además de los ordenadores que tenemos. No entiendo muy bien aún con qué intención. Me he pasado los dos últimos días configurando el portátil y haciendo mi trabajo en el otro ordenador. Las mesas que tenemos no son demasiado grandes y es difícil trabajar en los dos a la vez. Ayer, después de pedirlo, por fin me dieron un ratón para el portátil, lo que facilitó las cosas. También pedí un stand para el portátil pero me dijeron que no hay (los jefes de equipo tienen uno). Coloqué entonces el portátil encima de un libro gordo para intentar elevarlo un poco, pero aún así llegué a casa con un dolor de espalda insoportable.

Hoy sigo igual, y me he negado a trabajar en el portátil si no me proporcionan un stand. No sé si al final va a ser el estrés que me dijo la médico o el maldito portátil, pero vuelvo a tener un dolor de espalda como el del año pasado, como un horrible peso en la parte alta de la espalda.

enero 30, 2010

Este no es el lugar adecuado

Posted in Belgica y los belgas, De médicos, Mi espalda y sus circunstancias a 5:13 pm por La Petite en Belgique

Hoy volví a la médico porque lo que me recetó la última vez para el asma no me es suficiente. A veces me despertaba por la noche con una sensación de ahogo y tenía que tomar más dosis de la que me había recomendado. Dijo me que entonces me iba a recetar otra cosa, pero que estaba tomando demasiados medicamentos para mi edad y que eso me iba a dar problemas, y que las únicas soluciones que veía era el cambiarme de país (me recomendó Madrid) y las vacunas para la alergia, un tratamiento que puede ascender a más de 600 euros y que la mutualiteit no cubre. También me dijo que, aunque yo dijera que no, me veía estresada, y que eso también influía. Luego me preguntó si me gustaba mi trabajo y ahí ya no pude decir mucho más. También me recomendó un producto para fregar los suelos, porque dice que el agua no es suficiente. Está claro que ponerse enfermo en este país no sale a cuenta (aún recuerdo los dos mil euros y pico que me gasté el año pasado por lo de la espalda).

noviembre 13, 2009

De nuevo

Posted in Belgica y los belgas, Mi espalda y sus circunstancias a 10:06 am por La Petite en Belgique

A veces me duele la espalda. He estado meses sin enterarme, disfrutando. Pero hace ya una temporada que la siento otra vez, que me molesta a veces, que me duele tras pasar el aspirador, que de nuevo me siento delicada. A veces pienso que quizá el problema de mi espalda no sea sólo el estrés sino también el tiempo. Muchas veces me dijo mi madre que el frío y la humedad de este país eran poco sanos. Va a ser verdad que la enfermera tiene razón.

septiembre 11, 2009

La americana

Posted in el Ken, Mi espalda y sus circunstancias, Mudanza a 11:49 am por La Petite en Belgique

Ayer conseguimos un coche (ya contaré como) para ir a Bruselas y llevar algunas cosillas, como tres maletas de ropa, el helicóptero teledirigido del Ken, algunas partes de la moto y una caja con abrigos.

Después de empaquetar todo, el Ken se dio cuenta de que justo se había olvidado de su americana. Sí, la única que tiene y que nunca usa, aunque está en el armario a la espera de cuando lea la tesis.

– Ay, me he olvidado de la americana. ¿Y cómo voy a hacer para que no se me arrugue?
– Tienes la funda en la esquina, detrás de las bolsas.
– No, tengo una solución mejor.

Me doy la vuelta y veo al Ken en medio de la habitación en camiseta, calzoncillos y americana.

– Ken, estás de foto.

P.D.: Hoy me duele la espalda horrores 😦

mayo 28, 2009

Nubes negras

Posted in Curro, la dura vida del teleoperador, Lonely moments, Mi espalda y sus circunstancias a 9:01 am por La Petite en Belgique

Debo ser perseverante y repetirme a mí misma que no le gritaré a ningún usuario cosas como: “Déjese de murmurar y haga el favor de vocalizar. Como no deletree lento y claro le cuelgo el teléfono”.

No soporto la frivolidad, el hablar todo el día sobre tópicos, ni las conversaciones vacías. Si alguien se ríe más alto no voy a poder escuchar al que me está llamando.

La cabeza y los ovarios me están matando, me he levantado a las 5:50, el tiempo es gris y otoñal y estamos a jueves. Un día más y a descansar. Para colmo ayer fui a la policía a buscar mi bici, que me la han secuestrado de enfrente de mi casa hace dos semanas, y aunque fui en el horario adecuado, estaba cerrado.

Sé que me quejo de vicio, pero es que además estoy enfadada conmigo misma porque hace tres días he ido al gimnasio y me he hecho daño. El martes por la tarde ha vuelto el dolor de espalda que me hundió durante casi 8 meses. Voy a tener que dejarme de gimnasios, piscinas y llamar a Eric para cancelar la escalada de hoy por la tarde. Quizá deba dar gracias por esta lección de humildad que he recibido: “Ya no eres una quinceañera y aunque llevaras una temporadita sin dolor, tu espalda ya nunca será la misma”.

febrero 17, 2009

Un año

Posted in Anecdotas, Belgica y los belgas, Curro, el Ken, Mi espalda y sus circunstancias, Reflexiones a 9:38 am por La Petite en Belgique

aniversarioFue hace ya dos días aunque ni me di cuenta ni tuve tiempo, pero hizo un año desde que decidí asomarme a la blogosfera de manera activa. Un año de posts, comentarios, idas, venidas, lágrimas, sonrisas. Gracias a todos vosotros por vuestra compañía, por hacerme un hueco y por vuestros comentarios. 

Empecé el blog  cuando estaba atravesando una fase especial de soledad. En aquella época era habitual que escribiera a menudo durante los fines de semana. Eran típicos los posts de domingo ocioso y post-marcha de viernes o sábado a las tres de la mañana. Luego apareció el Ken, y mi centro de atención cambió. Progresivamente la relación de odio con la empresa donde trabajo fue creciendo hasta que tuve el accidente laboral y se hizo insostenible. Aquí experimenté la soledad como nunca antes lo había hecho, el amor, los problemas laborales, el mobbing, problemas con la salud, la nostalgia. No sólo haberme venido a un país extranjero me ha enseñado, sino también el poder plasmar mis vivencias aquí, y poder mirarme como si de un espejo se tratase. Ésta he sido yo durante un año. Sólo el seguir viviendo y escribiendo me dirá hacia dónde voy.

Supongo que es típico, pero no deja de ser cierto, que empecé todo esto por empezar, y nunca pensé que realmente fuera a haber personas que me leyeran. También puedo decir que suelo ser inconstante por naturaleza, y mi sospecha era que tras un par de meses escribiendo, me iba a cansar enseguida, dejando el blog huérfano para siempre. Me equivoqué.

En vosotros pude encontrar amigos, compañía que a veces tanta falta me hace. Espero que sigamos compartiendo cosas por mucho más tiempo. Gracias de nuevo por estar ahí.

febrero 13, 2009

Sigue afirmando que pudo ser Lyme

Posted in Curro, Mi espalda y sus circunstancias a 11:52 am por La Petite en Belgique

Ayer me tenía cita con dr. Wildiers (a los fisioterapeutas aquí se les llama doctores). Me preguntó cómo estaba. El dolor en la parte central de la espalda es muchísimo menor, aunque el dolor del brazo y las repetidas contracturas siguen ahí. Dice que es quizás que haya acertado con su diagnóstico de posible Lyme disease porque este último mes ve mejoría. Yo simplemente creo que es que voy mejorando pero muy lentamente y punto.

Le digo que si entonces fue Lyme y que si el tratamiento me curó, que porqué me sigue doliendo el brazo (dolor irradiado), tengo contracturas y sigo horriblemente cansada y depresiva. Su argumento es que el Lyme a veces hace cosas muy raras y que muchos de los efectos tardan meses en desaparecer.

Me pregunta si duermo bien. No, llevo un mes durmiendo fatal. Me da vitamina B para ayudar a regenerar las vainas de los nervios y me recomienda magnesio para la fatiga y valeriana para lo de dormir.

Me receta seis sesiones más de rehabilitación una vez por semana y trabajos-no-forzados durante seis semanas mientras intento volver a ejercitar mi espalda con natación suave. La siguiente cita en seis semanas (26 de marzo). Le pido que me ponga por escrito eso de trabajos-no-forzados que en la empresa no está el horno para bollos, y pone como fecha de fin de “trabajos delicados” el 31 de marzo.

En la farmacia volví a contar la película del último mes y me dieron unas pastillas con valeriana y melisa. Por el momento no han funcionado, pero por causas externas. Seguiremos intentando.

Por cierto, Sihaya, Quierodormir o cualquiera que sepa: En el prospecto de la valeriana-melisa dice que puede ser peligroso conducir bajo los efectos de la pastilla. Para tratar los nervios son necesarias tres tomas diarias, pero yo tengo que conducir para ir a mi trabajo (no hay transporte público hasta allí y además sólo se me permite ir en coche). ¿Qué hago? Se admiten consejos de todo tipo.

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