enero 30, 2013

Se cierran capítulos

Posted in Circo del terror, Curro, el Ken, Madrid, Mobbing, Reflexiones, Smiling a 3:33 pm por La Petite en Belgique

Pensé que nunca más escribiría en este blog. De forma más o menos indirecta me acabo de enterar por el tacones de que el circo del terror ha cerrado por haber entrado en bancarrota. Aunque suene mal decirlo me he alegrado de que el karma haya puesto las cosas en su sitio.

Y mientras tanto, el Ken y yo llevamos un año en Madrid, y la vida es bella, muy bella, tanto como nunca antes lo había sido ni nunca volverá a serlo. Carpe diem.

febrero 22, 2010

Confidencialidad

Posted in Curro, Mobbing a 11:15 am por La Petite en Belgique

Entre la empresa y la interim me están volviendo loca. La empresa dice que no podemos ir al médico en horarios de trabajo aunque les llevemos un justificante y la interim dice que no hay problema. Lo último es que ahora parece que se están peleando por mail y me han puesto en copia. Sólo espero que la interim no se eche atrás.

Ahora encima están preguntando que a qué he ido (al parecer para algunos exámenes sí se pueden pedir horas libres), pero a mí me parece que eso es violar la intimidad del trabajador. Vamos, que se están saltando la ética como les da la gana. A ver qué pasaría si les contestase que he ido a hacerme las pruebas del sida. ¿No te fastidia?

Sigo pensando que vamos hacia atrás como los cangrejos.

febrero 18, 2010

El peligro de levantarse con el pie izquierdo

Posted in Anecdotas, Curro, De médicos, Mobbing a 1:05 pm por La Petite en Belgique

Y es que hoy no debía haberme levantado.

El mes pasado mi médico de cabecera me recomendó que hiciera una espirometría y viera a un neumólogo por el tema de mi asma, así que el 20 de enero (he comprobado la fecha por unos mails enviados a Pikinb) fui al hospital (no voy a decir el nombre para no dejarlos quedar mal) a pedir cita. Me atendió una auxiliar con pocas ganas de trabajar y aires de grandeza, y me ofreció el 18 de febrero a las 9. Como en ese momento no tenía muy claras las fechas de nuestro viaje a Tenerife, le dije que no podía, que me diera otra fecha. Me dijo que tenía un hueco el día 23 de febrero a las 14:15. Me dió el papel de la cita y me fui.

El tiempo pasó, fuimos a Tenerife y volvimos. El lunes busqué el papel de la cita médica y veo que la fecha de la cita es el 18 de febrero. Como tengo poca memoria y soy bastante despistada, pensé que aunque hubiera tenido en la cabeza todo el tiempo el 23 de febrero, en realidad mi cita era el 18, tal y como el papel decía. Así que avisé en el trabajo y esta mañana me fui al hospital.

Al llegar tuve que pasar primero por la planta baja a pagar (treinta y pico dolorosos euros que me hicieron odiar más si cabe el sistema sanitario belga) y recoger un papel para neumología. En el proceso tuve que entregar el papel que tenía con la cita.

Al subir a la primera planta, en neumología, otra auxiliar distinta de la de la última vez me dijo que no había ninguna cita con mi nombre para hoy, que yo tenía cita el día 23. A los dos minutos aparece la auxiliar con aires de grandeza y la otra le comenta que yo tengo cita el 23 pero que he aparecido por allí para que me vieran  hoy.

“Y si no tiene cita hoy, ¿qué hace aquí entonces?” suelta la auxiliar que me atendió hace un mes.

No se salté a la yugular, ni le saqué los ojos ni le retorcí el cuello porque los modales me lo impidieron, en cambio le respondí:

“Porque tú misma me diste un papel en el que ponía jueves 18 de febrero a las 9 de la mañana”.

“No, yo no hice eso. ¿Dónde está ese papel?

“Abajo, por supuesto”. Mi única prueba se había quedado en el mostrador de la planta baja.

Le intenté recordar nuestra conversación. Que primero me había dado para el 18 y que luego me había ofrecido el 23. Fue a mirar al ordenador como si estuviera consultando a su oráculo y me informó de yo había estado el día 20 en el hospital y había concertado cita para el 18, pero que dos días después (el 22) yo había llamado para cambiarla al 23. Ahí sí que casi monto en cólera, porque cambié esa cita el mismo día 20, justo diez segundos después de que me propusiera el 18. Aclaré por supuesto que yo no había llamado para cambiar nada.

“Entonces alguien ha llamado por usted”, afirmó rotundamente como si fuera lo más normal del mundo.

Y con todo el follón de haber pedido medio día libre en el trabajo y el tener que pedir un justificante y yo allí con la ira saliendo a borbotones de mis ojos, el estrés subido a mi espalda y exigiendo una solución, estaba empezando a preocuparme de verdad.

Finalmente la médico, mucho más amable que la harpía con aires de grandeza, me hizo un hueco. me consultó, me hicieron la prueba y como colofón un análisis de sangre (para las alergias).

Al salir del hospital llamo a mi subjefe de equipo para informarle de que estoy de camino y que en hora y media más o menos apareceré por el trabajo (es lo que me lleva llegar). Me responde que llegue lo antes posible, que hay marejadilla en el ambiente. Bueno, le contesto, voy lo más rápido que el metro, el tren y el bus me permiten.

Al llegar todo son malas noticias. Los 50 minutos extras que hice ayer por culpa de una llamada (con un problema de estos irresolubles) no me los quieren contabilizar. Al no llegar a la hora completa, sólo me contabilizan media hora. Y esos 20 minutos extra, ¿qué hago con ellos? ¿comérmelos con patatas?

Otra historia es el hecho de que también hoy me haya enterado de que ir al hospital por una consulta médica o a hacer un análisis no son motivo para que me den medio día libre (cuando antes sí se ha hecho), aunque venga con un papel firmado, con sello y remitido directamente por el hospital. Tiene gracia la cosa, porque un compañero me ha dicho que en estos casos es mejor irse, después del hospital, a desembolsar 25 euros más al médico de cabecera para que nos haga un certificado de que estamos enfermos. O eso o coger las horas extras hechas en el pasado. Tócate las narices.

Ahora estoy sentada delante del portátil machacaespaldas y la mitad de las aplicaciones no funcionan. Lo dicho, hubiera sido mejor que me hubiera quedado en cama.

diciembre 10, 2009

Tacones

Posted in Circo del terror, Curro, Mobbing a 12:23 pm por La Petite en Belgique

Hace casi dos semanas actualicé mi perfil de Linkedin y añadí unos cuantos contactos más. En época de crisis toda acción es poca. Algunos contestaron y otros nuevos aparecieron. Pocos días después un contacto inesperado apareció: el director comercial del Circo del Terror, también conocido como el Tacones.

Si bien es verdad que él siempre me trató bien, y en su día me contrataron porque le gusté como profesional, el traer antiguas malas memorias es algo que no me apetece.

Me envió un mensaje a través de Linkedin proponiéndome quedar para tomar un café y pidiéndome mi número de teléfono. Cuando me fui del Circo del Terror, la empresa se quedó con mi número y yo me compré un móvil nuevo con un número que nunca les di. No es que me importe darle mi número al Tacones, pero no quiero que por nada del mundo las alimañas del Circo del Terror (la Inútil Número Uno, el jefe, …) sepan nada de mí, ya sea teléfono, dirección física o si me he teñido el pelo. No quiero que sepan nada, porque no quiero que vuelvan a entrar en mi vida. Me he largado y los he expulsado. Nunca volverán a hacerme daño.

Pero por otro lado puede que este contacto me ayude a abrir alguna puerta…

octubre 27, 2009

Perfeccionismo o sentimiento de culpabilidad?

Posted in Circo del terror, Curro, el Ken, la dura vida del teleoperador, Mobbing, Reflexiones a 6:40 pm por La Petite en Belgique

Las semanas pasadas he tenido la impresión de estar rindiendo menos de la cuenta en el trabajo. Supongo que ha sido una mezcla de cosas, el estar descontenta porque llevo seis semanas con turnos horrorosos y el hecho de que de repente tengamos mucho más trabajo. Cuando no estoy bien del todo y se dan situaciones difíciles mi sensación es casi siempre la de no dar la talla. Ya me pasó antes en el circo del terror. Me estaban hundiendo, pero yo tuve muchas veces la sensación de que la culpa era mía.

El hecho es que el viernes el subjefe de equipo me hizo ver que no tenía razón, y tras un recuento totalmente objetivo y dadas las responsabilidades que tengo, soy casi la que más trabaja en el equipo. Quién me lo hubiera dicho en esas horas negras de mal humor en que realmente me sentía casi un fraude.

Otro ejemplo de mi afán de perfeccionismo o sentimiento de culpabilidad (me gustaría encontrar la definición correcta de lo que me pasa) es que tiendo a culpabilizarme de los conflictos que sufren las personas de mi alrededor. Si veo a mi subjefe de equipo tenso pienso que he hecho algo malo, si el Ken está preocupado pienso que yo tengo algo que ver. Y así podría hacer una lista sin fin. Supongo que tendré que seguir trabajando en ello.

octubre 22, 2009

Esclavos

Posted in Curro, Mobbing, Reflexiones a 8:23 pm por La Petite en Belgique

De mis compañeros soy la única que duerme ocho horas. El resto, el que más duerme lo hace durante siete, algunos seis, otros cinco. Lo hacen porque hoy en día el tiempo es oro. Necesitamos tiempo para trabajar, para dormir, para comer, para limpiar la casa, hacer la compra, cocinar, … Y al final de esa lista nos encontramos con que necesitamos tiempo para el ocio. Y ese tiempo es un bien escaso. Mi médico me dijo que necesitar ocho horas de sueño era lo normal, y que dormir menos era lo raro. En los tiempos que corren, me parece que es a la inversa. En el siglo XXVIII algunas sociedades sobrevivían a base de esclavos. Esclavos que trabajaban duro desde que salía el sol hasta que se volvía a poner. Muchos no disponían de más de cinco horas de sueño cada noche, y eso con suerte.

Se me ocurre que hoy en día nos hemos convertido en meros esclavos. Esclavos de la sociedad, del trabajo, del capitalismo, y en última instancia, de nosotros mismos. Nadie nos pega con el látigo porque existe algo llamado “derechos humanos”, aunque sí hay formas más sutiles de maltrato. En este siglo XXI que hemos estrenado, hemos vuelto a las costumbres del siglo XVIII. Los derechos de los trabajadores no se tienen en cuenta, y lo peor de todo es que los mismos trabajadores están dejando de creer en ellos. ¿Trabajar para vivir o vivir para trabajar? ¿Realmente necesitamos todo lo que poseemos? ¿Realmente poseemos todo eso o eso nos posee a nosotros?

Los esclavos del siglo XVIII le sacaban horas al sueño para poder soñar despiertos. La gente de hoy en día sigue haciendo lo mismo.

No sé si será porque mi nombre proviene de la Grecia antigua o porque tengo poco aguante, pero yo no sirvo para ser una esclava.

julio 23, 2009

Desgana

Posted in Curro, la dura vida del teleoperador, Lonely moments, Mobbing a 11:31 am por La Petite en Belgique

Hay un montón de cosas con las que tendría que ponerme al día, pero esto es tan caótico que no me apetece. La semana que viene empezaremos de verdad a dar servicio al nuevo cliente y estamos, por decirlo de manera burda, en bragas. No tenemos los accesos a todo, y yo menos que el resto. Estamos cortos de personal y nadie sabe realmente qué terreno pisamos.

La semana que viene empezamos de verdad pero llevamos desde hace unas semanas (concretamente desde mi vuelta de vacaciones) en una fase piloto en la que damos soporte a 60 usuarios españoles. A partir de la semana que viene también le daremos al resto de habla hispana, italiana, alemana y francesa. Somos cuatro agentes para español, pero uno está enfermo y el otro se va de vacaciones, y yo también doy soporte a francés y la otra chica también da soporte a italiano. A inglés dan soporte desde la India. Esto va a ser una locura… porque ya lo es.

Ahora mismo es verdad que apenas recibimos llamadas, una o dos por día, aunque algunas de esas llamadas son falsas, sólo para ponernos a prueba, y eso cabrea bastante. Así que uno se pasa el día intentando entender todas las aplicaciones nuevas que tenemos que usar y el resto del tiempo pues haciendo nada. Así que nos han llamado para dar refuerzos a otro equipo español. Yo lo hago durante dos horas al día: de 10 a 12, que es cuando tienen más llamadas. Pero es una chapuza. Nadie me ha explicado nada y estoy más perdida que un pulpo en un garaje. No tengo ni idea de los protocolos ni de qué decirle a los que llaman. Y al acabar a las 12 el cuerpo me pide un descanso, ya que llevo desde las 8 de la mañana sin parar, pero justo una de mis compañeros dice que justo a esa hora se quiere ir a comer, con lo que no me puedo tomar el descanso, porque somos sólo tres y al irse ella, quedamos dos; y el otro es el subjefe de equipo y siempre está ocupado con otras cosas. Así que la Petite se queda sin sus dos descansos de 15 minutos y a veces sin el descanso de media hora para comer. Y sólo me pagan por las 7 horas de trabajo, no por la hora de descanso.

El martes fue festivo aquí, pero vinimos a trabajar. Pero con todo el recorte de personal y el afán de ahorrar dinero que tienen, había que mandar a uno de nosotros tres a casa, y como nuestra compañera estaba que se subía por las paredes y mordía las puertas, pues se tomó ella el día libre. Yo tenía 8-4 ese día el subjefe 7-3. El día anterior a las 9 de la noche una pregunta se me viene a la mente: ¿Y quién va a dar soporte de 4 a 6? Así que llamo al subjefe. No me contesta, así que le mando un sms. Su respuesta me lo dijo todo: “Mierda..”. Al cabo de un rato me llamó y quedamos en que yo cambiaba mi turno al 10-6. Así que ese día él hizo 7-3 y yo 10-6. Total, que ni tiempo tiene uno para ir al baño, porque los managers tienen la maldita obsesión con que tenemos que coger rápido el teléfono (voy a pedir una sonda), no poner a los usuarios en mute (pues a ver como discuto el problema con mis compañeros, porque ni siquiera nos han dado la formación adecuada) y resolver TODO desde el teléfono (claro, hoy nos hemos enterado de que en España aún no existen los técnicos locales y no se les va a mandar uno desde Dublín).

Otra cosa que tampoco me gusta nada es que no contamos con todos los accesos y a mí me faltan más que al resto. Pues no sé como rayos voy a hacer mi trabajo así.

Y luego añadimos las llamadas test y al casi único usuario verdadero que nos llama, y que tras tres llamadas ya se ha cogido confianzas conmigo y me dice cosas como: “bueno, te voy a tutear porque ya nos conocemos de toda la vida” o “joder, mierda, me cago en la virgen”. Paciencia y ganas de trabajar hacen falta. Y mejor no contamos que pierdo a diario unas tres horas en transportes públicos y estoy siempre a la carrera.

Pues eso, que estoy desganada y en días así me gustaría dedicarme a la papiroflexia y vender aviones de papel.

P.D.: El día está GRIS y llueve.

julio 16, 2009

Esto no es lo que era

Posted in Curro, la dura vida del teleoperador, Mobbing a 12:16 pm por La Petite en Belgique

Esta empresa se está yendo al garete. O mejor dicho, la están mandando al garete. Recientemente comprada por una gran multinacional de la que no voy a dar el nombre, parece que en lugar de construir quieren destruir. Es verdad que la crisis está presente, pero esto son objetivos promovidos por algún interés oscuro de los que han comprado la empresa. Vamos, cuadrar números y cargarse esto de modo irremediable.

Han echado a empleados y personas contratadas por ETT de todo el mundo (creo que cerca de los 30.000). Hace muy poco fue la última redada, de la que yo fui testigo. Hace unos meses les han enviado un e-mail a los empleados (no los de ETT) con una propuesta de reducción voluntaria del sueldo en torno al 2.5%. Y ayer han enviado otro mail a los empleados con una propuesta de vacaciones sin sueldo voluntarias a escoger: o un día libre de cada dos semanas o dos semanas antes de octubre. Por supuesto esta medida se está extendiendo a las ETTs y ya muchos de mis compañeros han recibido notificación telefónica. Yo aún no. La ETT por la que estoy tiene a dos personas de baja por maternidad y están bajo mínimos. Pero la llamada llegará.

Se nos ha dicho que contestemos que no a esa medida (voluntaria) para luchar contra el opresor, pero ya ha habido gente que ha dicho que sí. Nuestra manager ha venido esta mañana con lágrimas en los ojos a decirnos que cada uno haga lo que crea conveniente, ya que esto debería ser una decisión personal.

Yo tengo muy claro mi decisión al igual que muchos de mis compañeros. Si quiero cogerme días (que de todas todas, no me los pagan) los cogeré, pero nadie me va a obligar a aceptar algo por miedo a lo que pueda pasar. Somos varios que pensamos lo mismo. Si nos echan, que nos echen. El paro en este país es vitalicio. Será triste que todo termine así, pero yo no voy a colaborar en esto de la opresión laboral. No.

marzo 31, 2009

Cerrando capítulo

Posted in Curro, Mobbing, Reflexiones, vídeos a 8:48 am por La Petite en Belgique

Sé que esta debe ser la tercera o cuarta vez que pongo este vídeo, pero es que hoy me he levantado con esta canción en la cabeza y la hemos escuchado mientras desayunábamos. Y además… hoy es un gran día y hay que celebrarlo 😀

Durante muchos días sólo era capaz de pensar en el odio que me infunden en la empresa, y necesitaba buscar alguna forma de venganza, hacerles daño, que pagaran por todo lo que me han hecho sufrir. Pensé en las opciones que me disteis algunos (el Ken incluído) pero al final la afectada sería la señora de la limpieza o quizás alguno que quizás no haya tenido demasiado culpa. Como ejercer la justicia es muy difícil, porque al final acaban pagando justos por pecadores, no voy a hacer nada. 

No creo en todas esas cosas del karma. Dudo que alguna vez vayan a pagar por lo que han hecho por cuestiones de equilibro cósmico, pero sé que quien busca haya, y que con una actitud como la que tienen no llegarán lejos. Su momento llegará, no porque sea su destino, sino porque se lo hayan buscado.

Y yo mientras tanto no dejaré que esos pensamientos me hagan daño. Cierro un capítulo para poder empezar otro. Toda la porquería debe quedarse atrás… con ellos.

marzo 27, 2009

No hay luces

Posted in Curro, Mobbing a 9:36 am por La Petite en Belgique

Ayer y anteayer me tocó ir a trabajar a Bruselas con Naranjito y Chris. No estuvo mal el estar fuera del nido de alimañas, aunque las posturas forzadas y tener que coger el portátil en alguna ocasión han hecho mella en mi espalda. Vale, eso y el maldito estrés emocional que llevo encima.

Naranjito, después de llevar seis meses con un contrato extraño en que recibe una miseria del gobierno mientras la empresa le paga media miseria, ha firmado su contrato de trabajo. Después de varias negociaciones (no le convencía eso de un contrato de duración determinada pero sin fecha de final) al final ha conseguido un contrato de seis meses. “Sí, seis meses para ver cómo te desenvuelves y luego ya te haremos uno indefinido”. Pero digo yo, ¿no lleva ya seis meses Naranjito? ¿No deberían saber ya cómo va? Lo que les pasa es que no les da la gana y visto lo visto con lo mío, en caso de que no interese mantenerlo les será mucho más fácil dejarlo tirado.

Y hablando de mobbing: al parecer no soy la única. Porque las cosas que la inútil número 1 le ha dicho a Naranjito no tienen nombre. A mí no me las ha dicho porque sabe que con la mirada la tiro por la ventana.

La primera de ellas es que alguien (dejó caer que fue el ingeniero nuevo) le ha comentado que Naranjito tiene dos manos izquierdas. Ésa es más bien una expresión de Chris, pero yo no digo nada. Y el ingeniero nuevo tampoco puede hablar, porque no es capaz de hacer las flechas derechas. Que me pida un viernes a las cuatro, justo en nuestra hora de salida, que le retoque los planos que ha hecho para ver si las flechas están derechas es ya lo más de lo más.

La otra cosa que le ha dicho la loca a Naranjito es que no encendamos las luces de la oficina porque es muy caro, que con la de fuera nos llega para ver (¡¡¡pero si esto es Bélgica, aquí no hay luz!!!). Está claro que a mí no me dice eso porque yo no me iba a quedar callada.

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