octubre 3, 2011

Perlas

Posted in Belgica y los belgas, Bruselas, De médicos, Family Tales, Lonely moments, Vigo a 2:17 pm por La Petite en Belgique

Le dieron el alta a mi madre el sábado, me he vuelto a Bruselas el domingo y hoy lunes estoy trabajando pero no tengo energías. Ayer me he acostado y, después de dos semanas durmiendo cuando tenía tiempo, no podía pegar ojo. Me he levantado y he vuelto a la cama a ls 2 de la mañana, pensando en cómo me encontraría cinco horas después al oir el despertador.

Han sido unos días duros. La operación de mi madre, cosa sencilla en teoría y que te permite estar en casa dos días después, sufrió complicaciones. No encontraron todo lo que tenían que encontrar y luego, para colmo tenía la tensión tan baja (5,2), que le tuvieron que dar mucho líquido, tanto que se le acabaron encharcando los pulmones, pasando dos noches de pesadilla y llegaron a decirle que era posible que tuviera un fallo cardíaco. Era susto tras susto, una angustia contínua. En estos diez días sólo lloré dos veces: la noche tras la operación, en la casa de mi hermana, y ayer, al llegar al aeropuerto de Bruselas.

A pesar de los malos momentos que hemos pasado, hay ciertas cosas que sí merece que se hable de ellas por ser positivas, como rayitos de luz en medio de la oscuridad.

Nuestros vecinos se portaron de lujo. Una vecina se ofreció a hacernos la comida y otra (ex-auxiliar de enfermería) se ofreció el ir a pasar la noche con mi madre. Al final no hizo falta ninguna de las dos cosas, ya que estábamos mis tías, mi hermana y yo; pero llama la atención cuando se viene de un país donde uno puede morirse en casa y los vecinos no enterarse hasta pasado un mes y tan solo debido al olor a descomposición.

La mayoría de enfermeros y enfermeras que atendían a mi madre eran un encanto y muy trabajadores, pero guardo un especial recuerdo de una. Una chica cordobesa algo mayor que yo, con dos hijos. La tercera vez que entró en la habitación me fijé que tenía una tarjetita que decía “estudiante en prácticas”. Trabajaba con muchas ganas y siempre con la sonrisa en los labios. Está claro que nunca es tarde para cambiar de rumbo.

Pasaron muchas más cosas en estos diez días, pero hoy no tengo las energías para seguir hablando de ello. Tan solo decir que no quiero estar aquí.

septiembre 22, 2011

Cuidados intensivos

Posted in Family Tales, Lonely moments, Vigo a 7:07 pm por La Petite en Belgique

Acabo de llegar del hospital. Después de una larga espera mi madre ha ido hoy a operarse. Las cosas han salido peor de lo esperado. Le han buscado las paratiroides, le han sacado dos. Nada anormal en ellas. Han abierto más y no ha aparecido la que buscaban. Cuatro horas y media de operación y nada. Ahora está en cuidados intensivos, con mucho dolor y conectada a una máquina que le controla todas las constantes. Yo tenía el vuelo mañana, pero lo he cambiado.

Han venido mis tías y la casa está llena, pero yo sigo escuchando el cascabel de su llavero. No soy capaz de decir lo que siento, temo que si empiezo no pare y el torrente sea incontenible. Alguien tiene que mantener la calma en medio de la tempestad.

Estoy vacía.

septiembre 20, 2011

Sobrina

Posted in Family Tales a 5:02 pm por La Petite en Belgique

Tengo una sobrina de  21 meses que sabe desbloquear el iPhone de mi hermana y abrir diversas aplicaciones. Yo tendría cuidado.

Hace un rato ha cogido el móvil de mi madre y ha llamado a mi tía…

Madrid

Posted in Lonely moments, Madrid a 12:26 pm por La Petite en Belgique

Madrid me habla desde las fotografías, las canciones y las películas. Madrid me habla y yo le escucho.

Voy o vengo

Posted in Lonely moments, Mirando atrás, Vigo a 12:24 pm por La Petite en Belgique

Más de una vez se me han caído las lágrimas al divisar desde el avión la ría y las montañas que me han visto nacer y crecer. Ese paisaje tan familiar al que nunca he dado demasiada importancia y que, desde que me he ido, echo terríblemente de menos. El mar en calma, las verdes endulaciones del terreno, como mal peinadas. Las bateas y las islas, testigos silenciosos de tantas idas y venidas.

Una parte de mí se ha ido ya nunca volverá, es de otro sitio, sin ser verdaderamente de allí. Mi hogar como siempre lo conocí ya no existe, y la brújula se confunde y ya no sé si vengo o voy.

septiembre 5, 2011

Niveles de estrés

Posted in Bruselas, Curro, El gigante de tres letras, Lonely moments, Mi espalda y sus circunstancias a 4:36 pm por La Petite en Belgique

Hace dos semanas, entre las vacaciones del personal, el aumento en el volumen de trabajo y las deserciones, el nivel de estrés ha aumentado. Desde Atlanta llevan meses diciendo que teníamos demasiado personal. Se han ido 25 en Atlanta, unos cuantos aquí y uno en Polonia. Ahora tenemos el volumen de trabajo que Atlanta requería, pero esto es de locos. No tenemos tiempo para tomar descansos y muchos hemos reducido la hora de comer a treinta minutos (alguno se come el bocadillo delante del ordenador). Como yo trabajo rápido algún listillo me está cargando más que a los demás. Y me estreso y me cabreo.

Mis compañeros han empezado a quedarse de estrés y de dolores varios de cabeza y espalda. Hace semana y media he vuelto a notar mi espalda y me han salido orzuelos. El viernes pasado no pude ir a trabajar porque me puse enferma. El fin de semana mejoré, hice mis ejercicios, y ayer no tenía ningún dolor. Hoy he vuelto a empeorar. No es exactamente la espalda lo que me duele, sino el codo derecho y los dedos, y es que hace dos años me enteré de que tengo las cervicales tocadas. Entre el estrés y el frío de la oficina, temo volver a ese infierno que viví durante ocho meses.

Tenemos muchísimo trabajo, y como decía, a mí se me carga más que a los demás. Mi manager me ha felicitado porque he cerrado 40 casos en agosto y eso es un record en el departamento, pero yo no quiero felicitaciones ni palmaditas en la espalda mientras por otro lado me duele la espalda, duermo mal, me pongo enferma y tengo palpitaciones.

Además de todo esto, nos han comunicado que el trabajar desde casa un día por semana se puede acabar en un futuro próximo.

La gente está buscando otras vías. Quiere irse. El barco se hunde.

Yo tendré este semana la revisión de mitad de año con mi manager. Me dirá lo que le dijo al cocodrilo, que las contrataciones se han congelado hace tiempo y que no sueñe con que me conviertan el contrato a indefinido. Yo a cambio le diré que este mes pienso entregar mi carta de renuncia porque he decidido comenzar una nueva vida. Está aún por ver si me “prometerá” lo mismo que al cocodrilo: el poder escoger entre ofertas internas de la empresa. De todos modos, sus promesas suelen ser, en muchos casos, vacías.

Leyendo un mensaje de Gerardo, he decidido tomar un suplemento de magnesio. Va bastante bien, pero aquí hace falta mucho más que eso.

agosto 18, 2011

Moving forward

Posted in Bruselas, moving to Spain a 6:20 pm por La Petite en Belgique

Hoy hace un año que comencé mi andadura en el Gigante de las Tres Letras y ya estoy planeando mi salida. No me escapo, sólo quiero dar el paso a una mejora en mi vida, y aunque estoy bien en mi trabajo, siento que para mí no lo es todo. Necesito algo más. Lo que he estado deseando durante más de dos años. Irme de aquí. Da un poco de vértigo, pero no debemos dejarnos engañar por las graduation goggles y hay que seguir hacia adelante. Estamos decididos.

Estoy recogiendo un poco la casa y haciéndome un esquema mental de lo que tenemos para ver cómo planeamos la mudanza.

Los meses pasan y cuando llegue el momento estaremos preparados.

 

agosto 13, 2011

No puedo dormir

Posted in Bruselas, Curro, Lonely moments, moving to Spain a 1:29 am por La Petite en Belgique

Me he despertado hace casi una hora y no puedo dormir.

Hoy mi compañero el cocodrilo me ha dicho que ya ha tenido su revisión de mitad de año con nuestro manager y éste le ha dicho que la actual situación de congelación de contrataciones no va a permitir que nuestro contrato sea convertido a indefinido, y que llegado el momento nos iremos a la puta calle. Mi compañero le ha dicho que en ese caso empezará a buscar trabajo oficialmente desde octubre. El manager le ha dicho que como manager le da pena porque tanto el cocodrilo como yo somos de gran valía en el equipo, pero que como amigo entiende que tenemos que buscarnos la vida.

Me he despertado y no he podido dejar de pensar en la oferta de la fundación. Seamos claros, ¿en serio voy a volver a encontrar algo así?

Me he acatarrado, el polen ha subido y hay una humedad de muerte. Me cuesta respirar y pienso que la oportunidad que llevo tanto tiempo esperando se me escurre entre los dedos. Me dan ganas de enviarles otro email y negociar otra fecha, aunque supongo que ya será tarde.

Y además, el irme tan pronto de aquí implica pagar dos pisos durante dos o tres meses y que se nos complique la mudanza, además de que el Ken no podrá salir de aquí hasta finales de año.

Y para colmo los vecinos se han puesto a gritar.

Me quiero ir a Madrid, y las condiciones me ofrecían (muy buen suelto, en el centro y haciendo algo que me gusta) es difícil que las vuelva a ver juntas. ¡Argh! No puedo dormir.

agosto 11, 2011

Dejarlo escapar

Posted in Curro, Madrid, moving to Spain a 11:29 am por La Petite en Belgique

Ayer les respondí al email con la oferta para la Fundación. Preguntaba por las condiciones y les informaba del preaviso de seis semanas que tengo que dar en mi actual empleo. Hoy me han contestado y poco me ha faltado para caerme de espaldas. El trabajo es en el centro de madrid y el sueldo es bastante más de lo que yo esperaba, pero sólo me pueden esperar hasta el 5 de septiembre. Quieren que les conteste hoy por si no puedo incorporarme, para que puedan avisar a otro candidato.

El Ken acaba de enterarse de que la multa por dejar un trabajo antes de tiempo es de 1.5 multiplicado por el sueldo bruto más beneficios, y eso por cada mes que uno se va antes de tiempo. En teoría si entregase mi carta de renuncia, el período empezaría a contar el 1 de septiembre, con lo que el tiempo total sería mes y medio. Si me fuera del trabajo a principios de septiembre tendría que pagar una multa de:

1.5 x ( 1.5 x sueldo bruto mensual + beneficios) = alrededor de 4500 euros, una pasta gansa.

No sé si quiero echarme a llorar o subirme por las paredes.

Creo que entregaré la carta de renuncia a finales de septiembre. Tenemos piso aquí hasta finales de noviembre y el Ken estará un poco más para acabar unas cuantas tareas. Está visto que en España nadie te espera tanto tiempo.

agosto 10, 2011

Lluvia…

Posted in Curro, Inglés macarrónico, Madrid, moving to Spain a 3:27 pm por La Petite en Belgique

… de ofertas.

El domingo me fui a Madrid para poder ir a las entrevistas de trabajo que tenía el lunes y el martes. Madrid me recibió con un calor seco y un sol resplandeciente. Estaba un poco preocupada por los niveles de polen, ya que aquí cada vez que para de llover no puedo respirar (he descubierto que también soy alérgica a la artemisa, cuyo polen invade los cielos de agosto), pero no. No he tenido ni la décima parte de los problemas que tengo aquí. Me llevé mis inhaladores y los utilicé muy poco, e incluso me olvidé de tomarme la pastilla de las noches. Por supuesto todo eso cambió al volver. Tras media hora en suelo belga ya estaba sin respiración, y esta noche me desperté a las cuatro y me pasé una hora ganchillando mientras esperaba a que los inhaladores hicieran efecto. Maldita humead, mi médico dice que Bélgica es el paraíso de los ácaros. Aunque sea sólo por salud tengo que irme de aquí. Esta mañana me he levantado con dolor de espalda y el Ken se queja de lo mismo que yo el año pasado: reuma.

Bueno, a lo que iba: Madrid. Tanto la casa de mi amiga como las empresas a las que iba no están en Madrid, sino en alrededores, así que me pasé en el Cercanías buena parte del tiempo, tiempo que aproveché para seguir estudiando para el CCNA. Y por cierto: las empresas estaban donde Jesucristo perdió el mechero.

La primera de ellas fue para una conocida empresa española. Me bajé del cercanías y vi como el bus que tenía que coger se iba sin mí. Decidí esperar un rato y en esto oigo una conocida voz atronadora que uno sólo puede escuchar en la tele o en las peores pesadillas. Al mirar a la dueña de la voz descubro que no es otra si no la princesa del pueblo, la Esteban en persona. Desaparece con sus dos acompañantes dentro de la estación de tren y yo decido que quizá es hora de ponerse a caminar. Miro en el móvil que la empresa está a unos 2.2 Km y tengo aún más de 45 minutos por delante. De sobra.

Al llegar me limpio la mano derecha de sudor y me preparo para el apretón de manos, pero el entrevistador me da dos besos (¿es realmente así en España?), me acompaña a una sala de reuniones y se nos suma otro chico. Me hacen varias preguntas, me cuentan de qué va el trabajo y me confiesan que el inglés es imprescindible pero que no pueden valorar mi nivel porque ellos no hablan inglés. Como último recurso el de los dos besos me pide que les describa en inglés qué día hace para ver cómo suena. Les digo un par de cosas y se quedan boquiabiertos. No han entendido nada pero al poco rato me preguntan si yo soy española “de verdad”.

Me cuentan que el trabajo es sin posibilidad de ascender en la vida, que los que entran se tiran años y años haciendo lo mismo, y me confiesan que creen que yo me aburriría muy rápido del puesto porque yo estoy a otro nivel. Les digo que no me importa, que todo va bien. Cuando hablamos de la incorporación la cosa cambia. Les informo de que legalmente tengo que dar un preaviso de seis semanas y se quedan a cuadros. Dicen que eso es imposible, que sería para empezar a finales de agosto. Finalmente me dice que ellos se lavan las manos, que le van a pasar el CV a RR.HH. y que ellos decidirán si esperan o no.

La segunda entrevista fue el martes por la mañana, en una consultoría. Tenían varias ofertas de empleo pero ningua que se ajustase demasiado a mi perfil. El entrevistador decía cosas como güesai (website) y me miró a los ojos diciéndome que yo tenia acento inglés. Porque me había recorrido toda la zona industrial con la maleta a cuestas, que si no me hubiera reído a carcajadas. Me dijo que me iba a buscar ofertas y que no me preocupara, que con mi perfil podía llegar a ganar tanto como en Bélgica, que no me rindiera. Esta mañana me ha llamado para ofrecerme un puesto en Galicia, oferta que yo he rechazado porque nuestra meta es estar al menos un año en Madrid.

El cuatro de agosto terminaba el plazo para presentarse a una candidatura para una conocida fundación española. Yo me enteré de la oferta gracias a Suso y mandé mi CV con pocas esperanzas y en el último momento. Con pocas esperanzas porque pedían dos Ingenieros Superiores y yo sólo tengo la técnica, y además pedían títulos de inglés. Yo lo hablo a diario en el trabajo pero sólo tengo un miserable TOEFL caducado. Total, que me presenté y me olvidé del tema.

Pues me han contestado hoy para decirme que he sido seleccionada. Que les envíe una copia de mi DNI y que empiezo el 29 de agosto. Al leer el email se me han quedado los ojos como platos. Y no dice nada sobre las condiciones laborales. Les he contestado pidiéndoles más información y explicándoles lo del preaviso de las seis semanas. Si no pueden esperar, ellos se lo pierden.

Y hoy he recibido otro correo más de otra empresa pidiéndome mi CV. Estoy que no paro.

He ido a Madrid y no he conseguido trabajo pero la impresión ha sido muy buena. Uno no lo he conseguido porque mi perfil era demasiado bueno y no podían esperarme, y el otro porque la oferta no se ajustaba; pero en estas cuatro semanas que llevo de búsqueda he conseguido más entrevistas y he tenido más respuestas que en varios meses en Bélgica. Es posible que en España la crisis sea brutal, pero yo soy Española y cuento con importantes bazas. No he conseguido trabajo, pero ha servido para alcanzar uno de mis objetivos principales: sondear la situación laborar para mí en Madrid. Es posible que no encuentre el empleo de mis sueños, pero buscando un poco no creo que tenga problemas para encontrar algo. Aún es pronto, creo que debo relajarme un poco y empezar a ser más selectiva en mis candidaturas.

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