mayo 28, 2010

Alonso Quijano

Posted in Libros, Reflexiones, Sueños, Tolonterias a 3:52 pm por La Petite en Belgique

[A los que no hayan visto el final de LOST: Spoilers]

Creo que voy a tener que leer menos y ver menos series, o voy a acabar como el Quijote, viendo gigantes en lugar de molinos. He tenido tres sueños muy raros esta noche, y me parece que parte de la culpa viene de lo que leo y lo que veo.

En el primero yo tenía un accidente de coche en que estaba implicado un helicóptero. Justo al chocar me desperté de repente, y al comprobar que no sentía nada (nada me dolía), se me pasó por la cabeza que a lo mejor había muerto y me daría cuenta tarde, como los protagonistas de Lost. Y por cierto, no sé qué pensaréis vosotros, pero no me ha convencido nada el final. No el hecho de que se reencontraran tras la muerte, que al fin y al cabo no es tan original, sino al hecho de que los guionistas han liado tanto la madeja que después no han sabido/no han querido desliarla. Ahora lo que quedan son dos grupos de opinión, unos felices por creer que han entendido el sentido de la serie, y otros frustrados por el trabajo de los guionistas y la ceguera del otro grupo. Otra cosa que queda es ese enorme filón por explotar, esas teorías que formular. En fin, el vil dinero. ¿No se habla de un libro para agosto?

En el segundo sueño, Ender venía a visitarme brevemente a Vigo, para luego irse en un avión enorme que despegaba desde el callejón que hay en la parte de atrás del edificio donde vive mi madre. Ya sabía yo que releerme de golpe la Saga de Ender, la Saga de la Sombra y Ender in Exile no podían dejarme la cabeza tranquila. Nueve libros que han ocupado dos meses de mis trayectos en tren. Y aún tengo pensado releerme A War of Gifts. Hay que aprovechar el tirón y rogar para que Card no nos haga esperar demasiado en sacar Shadows in Flight, porque como tarde mucho, con mi mala memoria, me veré obligada a leerme de nuevo los diez libros.

Otro sueño curioso esta noche es que encontraba un nuevo amigo. No uno normal, no. Uno amarillo, de veinte centímetros de alto, con forma más bien esférica y que venía del piso de arriba. Ese extraño ser amarillo no hablaba, pero podía entender todo, me hacía compañía y lloraba copiosamente cada vez que yo decía algo que no le gustaba.

Creo que voy a tener que desintoxicarme. El problema es que no puedo… ni quiero.

noviembre 20, 2009

He vuelto a hacerlo

Posted in Anecdotas, Belgica y los belgas, Curro, la dura vida del teleoperador, Libros a 1:08 pm por La Petite en Belgique

Sabía que un día u otro me iba a pasar. Ha tenido que ser hoy.

Mi historial cuenta con anécdotas tales como subirme en el autobús equivocado para ir a la universidad (solía coger el bus todos los días, así que no tiene perdón), coger el autobús en sentido opuesto, perderme a 500 metros de mi casa, pasarme la parada del bus y acabar cerca de un descampado, …

Hoy he vuelto a hacerlo. He llegado a la estación de tren y veo que los trenes están retrasados (es muy común ver el panel de Gare Central lleno de números rojos), así que en lugar de subirme en el que pensaba, uno que va casi directo a Mechelen, me he subido en otro que pasaba antes que también estaba atrasado. Lo malo de ese tren es que va parando en todos los pueblos habidos y por haber, pero cuando hay retrasos, lo mejor es subirse en el primer tren que uno ve y probar suerte. Me senté y abrí mi libro para seguir leyendo. El tren iba parando en pueblecitos de mala muerte. Levanté la vista del libro al oír la voz por el altavoz nombrando una ciudad/pueblo que yo no conocía. Me extrañó bastante, porque el primero que suelen anunciar por el altavoz es Mechelen. Mis sospechas fueron confirmadas cuando por la ventanilla veo alejarse la estación de Mechelen Nekkerspool. Ésa también me hubiera servido, así que no me pasé una parada, sino dos y veinte kilómetros.

Acabé en un pueblo que, según el Ken, no llega a la categoría de pueblo, cuya parada de tren está justo bajo un túnel, y por el que pasan todos los trenes rápidos sin hacer parada. Cuando los trenes van a llegar, suena una estridente alarma contra incendios y las puertas de acceso a las escaleras se cierran, dejándolo a uno encerrado.  He visto pasar dos trenes rápidos y tres TGV, y cada vez un estruendo barría el túnel, mis oídos se taponaban y un viento parecía que me iba a arrastrar detrás de los trenes.

Al cabo de media hora por fin pude coger un tren y llegué veinte minutos tarde al trabajo. No pasa nada, de todas maneras hoy ya iba a hacer una hora extra porque hay compañeros de vacaciones.

octubre 30, 2009

Noche en blanco

Posted in Circo del terror, Curro, el Ken, Libros, Lonely moments, Sueños, Tolonterias a 6:49 pm por La Petite en Belgique

Hacía mucho muchísimo que  no me pasaba, pero así fue la pasada noche.

Me desperté a las 3:30 por culpa de una pesadilla. Algo súper raro. Yo estaba en el trabajo y al salir iba con mi madre e India y nos perseguía una vaca pelirroja loca con los cuernos muy grandes.  Conseguí esconderlas en un recodo del camino. Más tarde (no sé si es el mimso sueño u otro) aparecen unos terroristas que con un gas venenoso matan a todo el mundo. No a mí. A mí me han dado algo para que sienta un dolor espantoso. Entre el grupo de moribundos está Charlie el de Lost (*). Y también está el Ken, que se me acerca e intenta disimular una mirada asustada mientras dice que le cuesta respirar. Lo dice en un tono que no quiere preocuparme, como si fuera un comentario casual. Y me trae una ampolla con una droga para no sentir el dolor. No recuerdo nada más, ya que me despierto con la impresión.

Doy vueltas en cama y como no puedo dormirme, me levanto. Voy al baño y luego al salón a leer un poco. Después de American Gods me apetecía leer algo ligerito (a veces soy demasiado impresionable), así que estoy dándole caña al Petite Anglaise. Es divertido y ligero. Pero el sueño no me sale de la cabeza. Abro el portátil y veo que tengo conexión (vienen el día 3 a instalarnos internet). Veo si tengo mail, echo un vistazo a twitter y al Facebook. Hago tiempo. Busco una piscina en Bruselas. Tengo frío porque he salido sin nada de la habitación, así que me pongo una manta sobre los hombros. Intento leer un poco.

A las 5:30, una hora antes de que suene el despertador, decido irme a cama. No porque crea que me vaya a dormir, sino porque me siento agotada y quizá deba probar suerte a ver si se me cierran los ojos. Al llegar a la cama me acurruco al lado del Ken para absorber su calor. No duermo nada en esa hora. A las 6:30 suena el despertador y los dos confesamos que hemos pasado una noche de perros. Como tenemos tiempo (en realidad nos levantamos tan temprano para mantener horarios para la semana que viene, que nos tendremos que levantar a las 5) perreamos durante un buen rato en cama. Estamos agotados. Yo tengo dolor de cabeza y siento como si tuviera una nube en lugar de cerebro.

Hoy me siento como si hubiera salido ayer, pero sin salir. Y de vez en cuando se me vienen a la cabeza los ojos del Ken en la última imagen del sueño.

En un rato saldré de trabajar. Estos días me trae y me lleva el italiano. Me está dejando la cabeza como un bombo. Me quiere invitar a todo lo que se le pasa por la cabeza: una cena en un restaurante, ir a un carting, quedar una vez por semana para hacer diseño 3D, … Ayer por la tarde no paraba de hablar. Y mi cabeza ya estaba agotada de pasarme el día procesando mails. Me recuerda a Spider Cuchon, el ingeniero del Circo del Terror que parecía una radio sin enchufe, pero en otro tono. Sonará curel, pero espero que la semana que viene tengamos horarios diferentes para no coincidir.

– – –

(*) Creo que el Ken y yo estamos viendo demasiado LOST. Yo me acabé la quinta temporada hará dos meses, y ahora he vuelto a empezar porque se ha enganchado él. Vamos por la tercera temporada y el domingo nos tragamos cinco capítulos (!). Como decía, demasiado LOST. Es la segunda vez que alguno de los personajes se cuelan en mis sueños. Hace unos días soñé que Rose me daba un consejo, y que yo estaba super asustada porque mi jefe era en realidad el padre de Sun (menudo tirano), que se dedicaba a amenazar a Sayid mientras uno de sus secuaces le arrancaba las muelas.

octubre 28, 2009

Petite Anglaise

Posted in Anecdotas, Libros a 5:36 pm por La Petite en Belgique

El sábado, bajo una lluvia intermitente, nos fuimos al centro. El Ken quería que le enseñase Waterstones, una librería inglesa que hay en Bruselas. Yo prometí no comprarme nada (sí, escribo posts como el del otro día hablando de que hay que salir de la rueda del capitalismo y en realidad soy la primera a la que le dan taquicardias al entrar en una librería), pero vi un libro que me hizo gracia. Estaba en la sección biografías y su título era “Petite Anglaise”. Le estuve echando un ojo y todavía me llamó más la atención cuando leí que estaba basado en un blog con el mismo nombre.

Juro que cuando abrí este blog no sabía nada ni de ese blog ni del libro. Curiosa coincidencia.

julio 29, 2009

Decálogo del escritor

Posted in Libros, Relatos y poesía a 7:40 am por La Petite en Belgique

Hoy he encontrado esto en El último libro y me ha gustado. Aquí lo dejo:

Por Augusto Monterroso (1921-2003):

Primero. Cuando tengas algo que decir, dilo; cuando no, también. Escribe siempre.

Segundo. No escribas nunca para tus contemporáneos, ni mucho menos, como hacen tantos, para tus antepasados. Hazlo para la posteridad, en la cual sin duda serás famoso, pues es bien sabido que la posteridad siempre hace justicia.

Tercero. En ninguna circunstancia olvides el célebre dictum: “En literatura no hay nada escrito“.

Cuarto. Lo que puedas decir con cien palabras dilo con cien palabras; lo que con una, con una. No emplees nunca el término medio; así, jamás escribas nada con cincuenta palabras.

Quinto. Aunque no lo parezca, escribir es un arte; ser escritor es ser un artista, como el artista del trapecio, o el luchador por antonomasia, que es el que lucha con el lenguaje; para esta lucha ejercítate de día y de noche.

Sexto. Aprovecha todas las desventajas, como el insomnio, la prisión, o la pobreza; el primero hizo a Baudelaire, la segunda a Pellico y la tercera a todos tus amigos escritores; evita pues, dormir como Homero, la vida tranquila de un Byron, o ganar tanto como Bloy.

Séptimo. No persigas el éxito. El éxito acabó con Cervantes, tan buen novelista hasta el Quijote. Aunque el éxito es siempre inevitable, procúrate un buen fracaso de vez en cuando para que tus amigos se entristezcan.

Octavo. Fórmate un público inteligente, que se consigue más entre los ricos y los poderosos. De esta manera no te faltarán ni la comprensión ni el estímulo, que emana de estas dos únicas fuentes.

Noveno. Cree en ti, pero no tanto; duda de ti, pero no tanto. Cuando sientas duda, cree; cuando creas, duda. En esto estriba la única verdadera sabiduría que puede acompañar a un escritor.

Décimo. Trata de decir las cosas de manera que el lector sienta siempre que en el fondo es tanto o más inteligente que tú. De vez en cuando procura que efectivamente lo sea; pero para lograr eso tendrás que ser más inteligente que él.

Undécimo. No olvides los sentimientos de los lectores. Por lo general es lo mejor que tienen; no como tú, que careces de ellos, pues de otro modo no intentarías meterte en este oficio.

Duodécimo. Otra vez el lector. Entre mejor escribas más lectores tendrás; mientras les des obras cada vez más refinadas, un número cada vez mayor apetecerá tus creaciones; si escribes cosas para el montón nunca serás popular y nadie tratara de tocarte el saco en la calle, ni te señalara con el dedo en el supermercado.

El autor da la opción al escritor, de descartar dos de estos enunciados, y quedarse con los restantes diez.

julio 27, 2009

Peligrosa gripe

Posted in Libros a 10:54 am por La Petite en Belgique

Aprovechando el momento, he decidido leerme “The Stand” (más conocido por los hispanohablantes como “Apocalipsis“) de Stephen King. Me compré el libro hace unos meses, pero el ladrillo de mil cuatrocientas y pico páginas (es la edición expandida) y un kilo de peso (comprobado) ha sido demasiado para mí (suelo leer en la cama, en el bus, en el tren o mientras como). Así que me lo he bajado y me lo estoy leyendo en la PDA.